Plan A. Rescate y notas

-Muy bien Sakura, lo único que debes hacer es interceptarlo en el momento ideal!- exclamó Meiling entusiasmada, aplaudiendo feliz

-Y... a qué te refieres con eso?- preguntó Sakura asustada

-Pues que debemos... digo, debes atraparlo en el momento oportuno!- continuó Gary, igual de entusiasmado que Meiling

-Sigo sin entender...

-Que debemos buscar el momento adecuado, cuando Shaoran se encuentre solo... y de buen humor- explicó con amabilidad Tomoyo

Los cuatro chicos se encontraban en un apartado de la escuela, cerca de aquel enorme árbol, el favorito de Tomoyo, y los tres chicos ayudando a Sakura

-Pero... qué le voy a decir cuando lo tenga enfrente??- preguntó Sakura angustiada

-Pues simple:- dijo Gary –le dices que quieres hablar con él...

Y en ese momento todos se fueron sobre sus espaldas estilo ánime

-T.TU pero qué más le puedo decir???

-No hay momento de pensar en eso, nuestra oportunidad se acerca, caminando- anunció Meiling señalando un punto lejano

En ese momento, los cuatro corrieron a esconderse tras el tronco del árbol, viéndose sólo sus cabezas salir de un lado de éste

-Nuestro objetivo se acerca...tan guapo como siempre- murmuró Gary soñador

-Y porqué te escondes tú también Sakura?- preguntó Tomoyo

-Este... n.ñ

-Anda, Sakura!- la animó Meiling, dándole un pequeño empujón fuera del escondrijo –nosotros te estaremos apoyando desde aquí!!

-Ah si? Y de qué manera?- preguntó Sakura nerviosa

-No temas Sakura, tú puedes!- la alentó Tomoyo

-Si!!- secundó Gary –ahora ve!!

Los tres volvieron a ocultarse, dejando a Sakura nerviosa y desamparada, viendo cómo Shaoran se acercaba, sin percatarse de nada

Sakura suspiró hondo, y decidida, comenzó a acercarse a él. Pero pisó una rama en el suelo, y asustada, corrió rumbo al escondrijo detrás del árbol

Shaoran volteó en dirección a aquél árbol, pero no vio nada, así que continuó su camino

-Qué pasó??- interrogó Tomoyo

-T.T!!! no puedo!!!- lloriqueó Sakura

-Vamos, Sakura, nosotros...

-Shhhsshhh- calló Gary a todas, y señaló en dirección a Li –miren, es Sho

-Esa perra!!!- gruñó Meiling con una venita saltándole en la frente

Meikyo llegaba junto a Shaoran, y le tapaba los ojos por atrás. Él tomaba las manos de ella y las apartaba suavemente; una gran sonrisa iluminó su rostro cuando vio frente a él la cara de la chica

Sakura observaba todo esto entristecida. "Jamás podré ganarle a esto..." pensó con pesar, pues esa hermosa sonrisa de Li, sólo podía ser por Sho, no por ella

-Estás bien, Sakura?- preguntó Tomoyo preocupada, al ver la mirada apagada de su amiga

-Claro que si...- mintió

Pero los tres sabían que estaba mintiendo

-No te preocupes, Ojitos, vas a ver que todo va a mejorar- la alentó Gary poniéndole una mano sobre el hombro

-Si, y yo me encargaré de quitar a esa arrastrada de nuestro camino- dijo Meiling, con una mirada de perversa

-Meiling...

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Y así continuaron con el plan. Los cuatro aprovechaban cualquier momento que veían a Shaoran solo para que Sakura hablara con él; pero todo parecía indicar que Meikyo se había percatado de sus planes, pues siempre aparecía justo cuando Sakura estaba por acercarse a él.

La desesperación estaba llegando a los chicos, pues nada parecía resultarles, ni aún la pesada broma que Meiling le jugó uno de esos días:

-Las espero en el tocador!!- anunció Meikyo saliendo del aula escolar, llevando con ella su bolso donde guardaba sus artículos de belleza

El tocador de señoritas estaba vacío... o al menos los parecía...

Se observó detenidamente en el espejo, gustándole la apariencia que el reflejo le devolvía. Sonrió

Recordó que quizá por su apariencia inocente tenía a Shaoran Li a sus pies. Definitivamente las cosas parecían mejorar entre ellos, y más ahora que ya no estaba Kinomoto en medio de ellos

-Es una estúpida- murmuró con odio en los ojos, pero después se dio cuenta que si seguía haciendo esas muecas, saldrían arrugas en su lindo rostro

Dejó su bolso sobre el lavamanos, y entró a uno de los excusados

Y en ese momento, comenzó la acción. Meiling, quien había estado escondida en uno de los cubículos de excusados, salió silenciosa, y cerciorándose que nadie la viera, abrió con rapidez el bolso de la chica. Sacó de él el maquillaje que utilizaba Sho, lo abrió, y roció sobre él unos pequeños polvos "pica pica", volvió a guardar el maquillaje. Extrajo del bolso el fijador de pelo de la chica, y cambió la lata por una muy parecida. También sacó la crema que la chica utilizaba para las manos, la abrió y colocó un poco de pegamento extra eficaz en la boquilla del aplicador

Se dio cuenta que Meikyo ya había jalado la palanca del excusado, y se apresuró a salir, dispuesta a ver y divertirse con su obra maestra

La chica de ojos de miel salió de lo más confiada del cubículo; era momento de retocarse, como lo hacía cada que terminaba una clase

Sacó su maquillaje y aplicó una capa en su rostro, saboreando las caricias de la pequeña esponja redonda

Se delineó los labios cuidadosamente; también sacó su fijador de pelo, pues lo que más odiaba era tener su cabello fuera de control. Roció varias veces en la parte trasera de su cabello, y después lo regresó a su lugar.

Viéndose al espejo por última vez, sonrió, y salió del baño de mujeres. Afuera pudo ver a Tomoyo, Meiling y Gary platicando, cerca de sus casilleros; les sonrió "amistosamente", y ellos le devolvieron la sonrisa; y Meiling, no podía estar más contenta

Cuando Meikyo pasó, las risas comenzaron. Todos reían a su paso, y cuando se dio cuenta, se sintió incómoda; sus pasos decididos se volvieron dudosos. Comenzó a caminar más rápido, pero mientras más caminaba, más escuchaba las risas; hasta que llegó junto con sus amigas

-Oh my God!!! Pero Meikis!!!, qué fue lo que te pasó mi vidi??- preguntó una de ellas, observando su cabello

-De qué estás hablando?- preguntó ella, comenzando a sentir cierta incomodidad en su rostro

-Pues, tu lindo cabello!!!- dijo otra –es una nueva moda???

-No me he hecho nada!!- gruñó Meikyo molesta

Arrebató de las manos de una de ellas un pequeño espejo, y observó su cabello; por el frente, todo estaba normal, pero cuando se puso un poco de lado, pudo ver algo diferente en su bello cabello color miel

-AAAAHHH!!!!- gritó, agarrando su cabello –qué demonios me pasó???

-Lo tienes verde, amigui!!- exclamó una de ellas

-Pero... pero... pero...

LA chica parecía estar al borde de la desesperación y del llanto, tanto así que sus quejas se escuchaban en toda la escuela, logrando hacer reír a Meiling

Muy pronto, el mismo trío vio pasar corriendo a Meikyo rumbo al baño de nueva cuenta, con sus manos en la cabeza

-Qué le pasa?- se preguntó Tomoyo, pero lo único que recibió de respuesta fueron las risas de Meiling –no habrás tenido algo que ver en esto... o si, Meiling?

-Claro que... sólo un poquito...

Meikyo llegó al lavamanos, y comenzó a lavar su cabello, pero no veía que cayera el horroroso verde; y por si fuera poco, la incomodidad en su rostro se había vuelto insoportable!!, le ardía la cara; desesperada, comenzó a rascarse; pero pronto se dio cuenta, frente al espejo, que la cara la tenía enrojecida e hinchada, llena de ronchitas.

Enfurecida, comenzó a vaciar su bolso, saliendo el fijador que se había aplicado; pero con horror vio que no era un fijador, sino pintura en aerosol, de esas difíciles de quitar

-Demonios!!!- gritó. Y lo único que respondió a sus quejas, fue la campana que anunciaba el regreso a clase.

Definitivamente se quedaría en el baño, hasta que las clases concluyeran, pero para aumentar su desgracia, los encargados de ver que nadie estuviera fuera de las aulas llegaron al baño, y la descubrieron, obligándola que ingresara a su respectivo salón

Enfurecida, con el cabello verde y con la cara ardiéndole, se dirigió hacia su salón. Y al entrar, las risas se hicieron presentes, incluso la maestra en turno no pudo evitar reír. Avergonzada pasó a su lugar.

Al cabo de unos minutos, sintió sus manos resecas, y creyó que un poco de crema le serviría para reducir el escozor en su rostro. Aplicó un poco en sus manos, sintiéndola un poco más espesa que de costumbre; pero antes de que pudiera pasar más, sus manos quedaron pegadas, una contra la otra... el pegamento había surtido efecto...

°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°

-Primo, has visto a Meikyo?- preguntó Meiling con inocencia. Las clases habían llegado a su fin

-No, para qué la quieres?

-Pues... sólo quería pedirle algunas... cosas. Oh, mira, ahí está, acompáñame!!

Meiling tomó del brazo a su primo, y prácticamente lo jaló en dirección a la chica

Ella había evitado todo el día encontrarse con Shaoran, con la pena que su situación le provocaba; pero ahora no había donde esconderse, pues él ya la había visto

-Hola Meikyo, oye tendrás... Pero qué demonios te pasó en la cara???- preguntó fingiendo sorpresa Meiling, cerciorándose que Shaoran la viera

-Pues... este...

-Meikyo... deberías tener cuidado cuando tengas relaciones...- murmuró Shaoran receloso, y alejándose de ahí, creyendo que el enrojecimiento de Meikyo era ocasionado por otra cosa

Meiling rió para sus adentros, aunque Sho se dio cuenta

-Acaso tú tuviste algo que ver con esto?- le preguntó amenazante

-Claro que no!!!- mintió divertida –aunque, ese color en su cabello te queda estupendo!!!

Y se alejó, dejando con el amargo sabor de la venganza en la boca de Meikyo

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Las cosas tampoco resultaban para Shaoran. Esos días había estado diferente, se había sentido diferente.

Aún le molestaba lo que Sakura había "hecho", pero más le enojaba no hablarle, o que ella no se acercara a él

Sin embargo, él no se daba cuenta que la castaña había estado haciendo hasta lo imposible por acercarse, pero Meikyo siempre estaba ahí para impedirlo.

Su vida era un dilema para él. Pues con el simple hecho de recordar aquella broma de tan mal gusto, mandaba al diablo a la castaña, pero después, al verla, su enojo se iba, para dar paso a sentimientos extraños

Por otra parte, creía que el afecto que sentía por Sho iba creciendo, aunque ya no se alegraba tanto de verla como antes...

Todo era extremadamente raro para él. Se sentía feliz e infeliz repentinamente. Durante los ensayos, no podía despegar la vista de Sakura cuando subía al escenario a corregir a los actores; simplemente fijaba su vista en ella, y no podía apartar sus ojos del rostro de la castaña.

Pero cuando ella volteaba hacia él, Li simplemente desviaba la mirada hacia otra parte, para evitar ser descubierto

Había veces en que deseaba hacer desaparecer a Sakura, ya no verla nunca, no ver ese cabello que le volvía loco, o sus ojos tristes que tanto adoraba, o su porte enigmático y melancólico. Definitivamente ya no deseaba verla, quería hacer de cuenta que ella no existía para él, como antes de que se conocieran

Pero todos esos sentimientos desaparecían al momento de verla; algo parecido a la alegría lo embargaba, y deseaba abrazarla, protegerla.

A veces, sin querer, se le escapan pensamientos, que por trataba de reprimir por todos los medios. Al verla en el escenario, y las luces sobre ella, no podía evitar pensar en lo bella que se veía así. Un ángel, de alas rotas, melancólico y de hermosos ojos verdes.

Y por si fuera poco, en su casa no se cansaban de preguntar por ella; tanto sus hermanas como su madre a diario le pedían que la llevara a comer de nueva cuenta

Y así pasaba el tiempo, odiándola y añorándola, sin querer darse cuenta que habían sentimientos que estaban aflorando dentro de él

°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°

-Hola Shaoran...

-Tomoyo!!- exclamó sorprendido el chico –qué haces aquí?

-Estoy preocupada por ti- contestó la chica sentándose junto a él, era la hora del receso, y el chico había decidido apartarse de los demás, pues sentía que sus pensamientos eran tan fuertes que la gente podría escucharlos

-Por mi?

-Si, te pasa algo? Últimamente estás... diferente- observó Tomoyo

Ella podía darse cuenta de muchas cosas, pues era sumamente perceptiva; y se cierta manera se daba cuenta que el chico parecía estar librando una batalla en su interior

-Estoy bien, Tomoyo...

La chica sonrió. Shaoran Li no era de esos chicos que contara sus problemas a todo el mundo, pero ella era su mejor amiga

Permanecieron un momento en silencio, disfrutando de los fresco del día. El invierno pronto empezaría, y se notaba en que los árboles ya no tenían ni una hoja verde en sus ramas; además de los días nublados y fríos

-Y... cómo está... Meiling?- preguntó Shaoran casualmente, haciendo que Tomoyo frunciera el ceño

-Meiling?- repitió ella contrariada –acaso no viven en la misma casa?

-Bueno, si, pero... no la he visto hoy...

Tomoyo no entendía, pero aún así contestó

-Ella está bien, tan alegre como siempre. Además de que no deja de pelear con Heian... para mí que esos dos van a terminar juntos...- Tomoyo rió divertida, aunque Shaoran permanecía serio

-Y... el chico gay? Qué ha sido de él...?- continuó preguntando Shaoran en el mismo tono casual

Y fue entonces que Tomoyo comprendió

-Él también está muy bien, lo has visto en los ensayos?- Li asintió con la cabeza –es una gran actor... Sakura también está bien...

Y el efecto fue inmediato. Tomoyo había estado atenta a los movimientos de su querido amigo, y al decir esto último, Shaoran entrecerró los ojos, y mirada se volvió más profunda

-Aunque- continuó Tomoyo –antes parecía más animada... cuando ustedes dos se llevaban bien...

Shaoran suspiró. Antes las cosas eran geniales. Permanecieron otro momento en silencio, hasta que Shaoran habló

-Ella está enojada conmigo...

Tomoyo volteó a verlo

-Porqué dices eso?

-Porque ella no me habla...- sus hermosos ojos ámbar se entristecieron levemente, y Tomoyo pudo percibirlo

-Dime una cosa, Shaoran... Sakura te gusta?- preguntó Tomoyo con seriedad, sin saber qué respuesta esperar

Pero el chico no contestó, no quería ni pensar en la respuesta de esa pregunta, pero aunque intentaba negarlo, sabía que la respuesta a la pregunta de Tomoyo era un sí

Tomoyo interpretó su silencio. Después de todo, no era muy difícil conquistar a Shaoran. Ahora, sólo faltaba que él lo aceptara

-Cuando la veo, parece como si ella huyera de mi- continuó el chico, esquivando la pregunta de su amiga –siempre se aleja, como si no quisiera verme

-Quizá ella piense lo mismo- opinó Tomoyo

-Porqué?- preguntó el chico, viéndola a los ojos, por primera vez

-Desde aquella tonta broma, las cosas cambiaron mucho- comenzó a decir Tomoyo –y ella cree que tú aún sigues enojado por eso; ha tratado de hablar contigo, pero cada vez que intenta acercarse, miles de factores lo impiden- dijo ella refiriéndose a Meikyo –Shaoran, Sakura es una chica muy sensible, y a pesar de mostrarse siempre fría, siente mucho lo que pasó entre ustedes

Shaoran bajó la mirada

-Hasta ahora- prosiguió Tomoyo –hemos nos hemos preguntado porqué les jugaron esa broma tan pesada, quizá porque quien lo haya hecho estaba celoso de su amistad. Pero ella no lo hizo; ella jamás sería capaz de avergonzarte frente a toda la escuela

-Cómo estás tan segura?- preguntó él

-Pues porque la conozco; porque es una chica maravillosa, llena de cualidades fantásticas. Has visto la manera en que actúa?- Shaoran asintió –es perfecta en el escenario, ella misma cambia, parece un ángel

"un ángel..."

-Tiene mucho de maravilloso, pero hacer esas bromas pesadas no es de lo suyo...

Li pareció reflexionarlo

-Porqué no tratas de hablar con ella, a solas? Quizá hoy, antes del ensayo

-Tienes razón- contestó él poniéndose de pie –hablaré con ella; aunque no sé quien haya hecho esa tonta broma, pero no me importa, me gustaría que las cosas volvieran a ser como antes

-Así se habla!!!- lo animó Tomoyo –y ahora ve a preparar tu discurso!!

Shaoran sonrió ante el entusiasmo de Tomoyo

-Muchas gracias, Tomoyo- le dijo con profundidad en la mirada –eres una gran amiga

Y se acercó a ella para abrazarla. Sin duda, Tomoyo siempre estaba cuando más la necesitaba. Y después de esto, se alejó corriendo, más animado, y con una nueva meta: arreglar las cosas

Tomoyo se quedó sentada ahí, pensando en lo fácil que todo había resultado. Él también lo sentía, no hablar con Sakura; además que Meikyo realmente se estaba interponiendo entre los dos... esa chica...debían hacer algo con ella, si no, era capaz de arruinar las cosas entre los dos y...

-Hola Tomoyo...

Escuchó una voz hermosa y conocida detrás de ella. Con rapidez, y con el corazón brincándole, volteó hacia la voz... y efectivamente, era de...

-E... Eriol- tartamudeó nerviosa

No había hablado con él desde hacía mucho tiempo; quizá era momento de arreglar las cosas

-Podemos...

-Hablar?- terminó de decir Tomoyo

-Si- Eriol sonrió. Era momento de darse valor para aclarar estos malentendidos

Eriol se sentó junto a Tomoyo, sin saber cómo comenzar, sabía que si abría la boca, todo lo que sentía por ella saldría sin poder detenerlo después

-Ella y yo nos conocimos hace algún tiempo- comenzó a decir él, con la vista perdida, y pronto Tomoyo supo a quien se refería –Nos conocimos en la universidad. Al principio sólo éramos amigos, y después todo pasó rápido. Comenzamos a salir

Daidouji no entendía porqué Eriol le decía todo esto, pero aún así no intentó detenerlo

-Fue grandioso al principio; pero pronto me di cuenta que yo no podía sentir algo más que amistad por ella; además de que ella no era la mejor persona del mundo, tampoco- Eriol sonrió para él –Al terminar la universidad, yo decidí alejarme, y fue cuando vine a Japón. No me despedí de ella, sólo me alejé, sin hacer ni decir nada.

Tomoyo escuchaba atenta, y de cierta manera celosa. Aunque le alivió saber que él no había sentido algo por aquella chica... pero, y ahora?

-Encontré trabajo en esta escuela, y realmente no sabes lo agradecido que estoy de haber entrado aquí- continuó él mientras veía fijamente a Tomoyo, logrando hacerla sonrojar –te conocí... y... bueno, todo pasó...

-Todo?- preguntó Tomoyo

-Si...- él no estaba preparado para una declaración, pero de ser necesario lo haría –te conocí, y... bueno, nunca había sentido tanta fascinación por una mujer...yo jamás me había enamorado así...- respondió de manera indirecta, mientras en el interior de Tomoyo todo se agitaba rápidamente, su corazón palpitaba con fuerza, mientras miles de descargas eléctricas lo sacudían. Ella no se lo esperaba, no de esa manera

-Nunca más nos habíamos vuelto a ver- prosiguió él sonrojado, y evitando la mirada de Tomoyo –y no sé cómo me encontró... yo nunca le había dicho a donde iba, pero ese día llegó aquí, de improvisto; me pidió que volviera a Inglaterra con ella... pero si yo volvía, perdería lo más importante para mí...

Y esto, lo terminó diciendo mientras veía fijamente a Tomoyo a los ojos; adorando cada matiz violeta en su mirada. Ella estaba sonrojada, algo muy gracioso en su pálida piel. Tomoyo no sabía qué decir. Ni siquiera había procesado cada palabra del joven maestro, lo que si sabía, es que en su voz podía escucharse la sinceridad. Él nunca sería capaz de jugar con ella; hubiese preferido primero arrancarse el corazón que jugar con Tomoyo

-Yo...- intentó decir Tomoyo, pero él la calló

-No es necesario que me digas algo, Tomoyo- dijo él –sólo quería dejar esto en claro- se puso de pie –nunca había amado a alguien como te amo a ti, linda Tomoyo, nunca sería capaz de dañarte, y si lo hice, créeme que me odio por eso. No me pidas que deje de amarte, porque no puedo ni quiero dejar de hacerlo. Porque... porque eres lo mejor que me ha pasado... Tomoyo

Y le dirigió una última sonrisa, la sonrisa más hermosa que ella haya visto jamás. Se despidió con elegancia, y comenzó a alejarse, dejando a Tomoyo sola, con sus pensamientos.

Ella sentía tanto, quería decir tanto, pero no sabía cómo, además él se estaba alejando cada vez más. Sin pensarlo, se puso de pie y corrió hacia él; y al llegar a su lado, lo tomó del brazo para obligarlo a verla. No dijo nada, no había nada que decir; simplemente lo abrazó por el cuello, se puso de puntillas, tan sólo para alcanzar sus labios, y lo besó; al principio, tomó de sorpresa a Eriol; pero inmediatamente correspondió su beso.

Un beso largo, apasionado, cargado de sentimientos puros. Él jamás había probado sabor tan dulce como el de Tomoyo, y ella jamás había besado con tanta intensidad.

Él la abrazó por la cintura, aprisionándola entre sus brazos, queriendo hacerla una con su cuerpo, y Tomoyo se apegó más a su cuerpo.

Dos estatuas de marfil, de porcelana fina, casi fundidos por un beso, en un escenario fantástico de árboles deshojados, y cielo grisáceo.

Pasaron varios minutos que parecieron eternos, y los pulmones pronto se quejaron por la falta de aire. Aquél beso llegó a su fin, se separaron, quedando frente con frente, corazón con corazón. Sus labios rojos reclamaban hinchados la pasión desbordada de ambos jóvenes

Tomoyo fue la primera en hablar

-Yo...lo siento...pero no pude evitarlo

-Pues yo no lo lamento- respondió él –y volvería a hacerlo millones de veces más

Tomoyo sonrió acalorada, y se recargó en su pecho, sintiendo los latidos desesperados de Eriol. Sintiendo ese corazón que latía sólo por ella. Él no dejó de abrazarla; besó su cabello, que olía delicioso.

-Yo también... te amo... Eriol...

Su abrazo se intensificó ante las palabras de Tomoyo. Ya no había más dudas entre ellos dos, ya no había más que decir. Todo lo que sentían se había dicho con un beso...

°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°

-Que hiciste quéeeee????- el grito escandalizado de Gary se escuchó por todo el corredor de lo casilleros

-Calla Gary!!!- le reprendió Tomoyo en un murmullo

El día había llegado a su fin, y Tomoyo, presa de la alegría, no pudo evitar contar a sus amigos lo que había pasado entre ella y Eriol

-Entonces ya todo quedó aclarado entre ustedes?- preguntó Meiling con una enorme sonrisa en el rostro

Tomoyo asintió

-Me alegra tanto escuchar eso- dijo Sakura –el pobre sufría igual o más que tú, Tomoyo- la amatista se entristeció al escuchar esto –era tan gracioso verlo desesperado, aunque es mejor verlo con una enorme sonrisa

-Aunque... están prohibidas relaciones entre maestros y alumnos...- recordó tristemente Tomoyo

Todos guardaron silencio, eso era cierto, pero debía existir una manera de evitar eso

-Sakura!!!- se escuchó un grito a lo lejos

-Miren quien apareció... el tonto de tu amigo, Sakura- se burló Meiling, quien estaba atenta al chico de rizos negros

-Meiling, no seas cruel!- reclamó Tomoyo –él es una gran persona

-Uy siii- recalcó Gary soñador –y además está guapísimo!!!

Heian llegó junto a Sakura

-Hola chicos- saludó alegre, regalando una de sus más hermosas sonrisas

-Tú que quieres aquí?- le preguntó descortés Meiling

-Ah!, no sabía que estabas aquí- respondió él tratando de ignorarla, y eso enfureció a Meiling, pero no quiso mostrar su enojo

-Sakura- prosiguió él –te vas a quedar al ensayo?

-Si

-Pero si hoy no hay ensayo!!- exclamó escandalizado Gary –acaso ya cambiaste los planes Ojitos?

-No, pero me quedaré para revisar algunas cosas

-Quieres que te espere?- le preguntó su tierno amigo

-No Heian, mejor ve a casa o tu madre se preocupará- y al decir esto, las mejillas del chico se tornaron rojas

-Uy si, hijo de mami- se burló Meiling, harta de no ser tomada en cuenta por el chico

Él ni siquiera volteó a verla, simplemente se despidió y se alejó de ahí, dejando a Meiling desilusionada

Aunque pronto su desilusión se convirtió en enojo. Nadie podía ignorar a Li Meiling!!! Ni siquiera un chiquillo tonto como Heian!!!

-Estás bien, Meiling?- le preguntó Gary –hay una venita en tu frente que se está saltando

-Claro que estoy bien!- respondió ella yéndose a su casillero

-Ya me las pagarás!!- gruñó en voz baja –nadie me ignora, y menos tú!!!

Y pisaba tan fuerte, que a su paso, el suelo se agrietaba

-Entonces te quedarás?- preguntó Tomoyo a Sakura, mientras ésta última abría su casillero

-Si, debo ver algunas cosas pendientes...- en ese momento, mientras abría su casillero, varias hojas caían al suelo, esparciéndose en el acto –Diablos- murmuró mientras trataba de recoger todo

-Pero qué tenemos aquí?- escuchó una voz fastidiosamente conocida –pero si es la Basura Kinomoto recogiendo más basura!!

Yukian la observaba desde arriba, con burla. Se agachó a recoger uno de los papeles del suelo

-Deja ahí!!!- ordenó Sakura molesta

-Veamos...- comenzó a leer la hoja frente a ella, un poema que estaba escrito a mano, y visiblemente la letra de Sakura. Y al final, firmaba "Cerezo"

-Cerezo???- gritó la chica de cabellos de fuego –tú eres Cerezo????

Los presentes voltearon rápidamente hacia donde ellas se encontraban, mientras Sakura, furiosa, arrebataba la hoja de las manos de Yukian

-Eso es algo que no te importa!!- le gritó

-No puedo creerlo!!! Tú eres quien escribe todas esas estupideces!!- comenzó a burlarse y a reírse –Quien te viera, Kinomoto

-Déjame en paz!!- gruñó Sakura mientras propinaba una bofetada a su prima

Y al hacerlo, todos guardaron silencio, escuchándose el estruendo por todo el instituto; mientras que Yukian sobaba su mejilla, y Sakura la veía con furia en sus ojos verdes

Arrebató de sus manos la hoja con que se había burlado de ella, cerró con furia su casillero y se alejó de ahí, dejando un gran silencio en el corredor, y a Yukian en el suelo, quejándose como niña pequeña

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Ella estaba sentada sobre el escenario, llorando en silencio, viendo las hojas que tenían en sus manos

Porqué tenía que ser siempre así? Porqué debía meterse siempre donde no le llamaban? Siempre le fastidiaba la existencia. Yukian tenía más que ella, y aún así siempre le molestaba...

-Sólo deseo poder largarme de aquí...

Suspiró y limpió sus lágrimas. Se puso de pie, dispuesta a hacer todo por irse de ahí. Con coraje, tomó sus hojas y se colocó en el centro del escenario, para hacer lo que más le gustaba: la actuación e interpretación de uno de sus relatos...

-Detente ahí!! Sólo... detente ahí- su voz sonaba pausada y profunda –no te acerques a la puerta... quiero sentir tu presencia junto a mi, quiero saberte cerca de mi... y si sales... sé que te perderé para siempre

El escenario se transformó para ella. Muy pronto se vio en una habitación, adornada al estilo del siglo XVIII, así como ella. Y frente a sus ojos, un hombre le daba la espalda. No podía ver su rostro, pero por su cabello castaño, dedujo de quien se trataba

Varias lágrimas cayeron por sus mejillas, mientras sostenía sus manos a la altura de su pecho

Él permanecía silencioso

-Ya no me deseas más?- continuó Sakura, presa de dolor –hace unos días tú me amabas con locura... y yo siempre te correspondí... porqué ahora te alejas de mí?

Pero él seguía sin responder

-Tan sólo mírame! Si vieras mis ojos, te darías cuenta de lo mucho que yo te amo... o acaso tienes miedo de que los tuyos muestren lo mismo?

°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°

Shaoran se dirigía al salón de arte, decidido a hablar con Sakura, y aclararlo todo de una vez por todas.

Iba pensando en todo lo que diría, y cómo se lo diría. Sólo esperaba que ella no se negara a platicar... si no, daría todo por perdido

Entró silencioso al salón; y al hacerlo, se percató de la voz de Sakura. Estaba hablando, pero no sabía con quien. Sin embargo, pudo percibir en su voz tristeza, y eso le dio una punzada en el corazón. Sólo escuchaba su voz, le hablaba a alguien, pero no escuchaba a nadie más; permaneció oculto, escuchándola

°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°

-Sólo quiero que me digas algo; tus sentimientos por mi han disminuido? Tu afecto ha cambiado? O es acaso que alguien más está ocupando tu corazón...?

Pronto dejó el libreto que llevaba en manos, y simplemente decía lo que le salía del corazón

-Yo sólo quiero que me digas si tú me odias. Y aunque me odiaras, yo me sentiría dichosa, porque sabría que albergas un sentimiento para mí... pero es tu indiferencia lo que me está matando...

Aquél personaje había tomado la forma de aquél chico castaño que ella tanto amaba. Y ese castaño, la estaba escuchando en ese mismo momento, sin saber que esas palabras iban dirigidas hacia él

-Tu... tu no sabes qué es lo que siento; no sabes lo mucho que yo te amo; mis sentimientos por ti son de lo más fuerte, pero yo se que tu no podrás jamás corresponderlos.

Shaoran escuchaba con el ceño fruncido, y con un leve dolor en el corazón. A quién se refería Sakura con sus palabras?

-Si pudieras ver más allá de mi mirada. Si la apariencia no fuera importante... si me dejaras demostrarte que todo lo que siento es genuino, quizá podrías darme una oportunidad...Pero aún con esta tonta esperanza, yo sé que tu corazón está ocupado ya... No tengo más opción que seguir amándote en silencio, viéndote sonreír a otra, y amar a otra; pero mientras tu seas feliz... yo trataré de serlo, también...

Interrumpió su discurso, pues un sonido atrajo su atención

-Quién anda ahí?- preguntó

Y en ese momento, Shaoran salía de su escondrijo

-Soy yo...- respondió, dejando helada a Sakura

Él la había estado escuchando?

-Qué... haces aquí?- le preguntó nerviosa

-He venido a buscarte- dijo él, sorprendiéndola

Comenzó a acercarse al escenario, donde ella se encontraba. Todo lo que había estado pensando se había borrado de su mente, con sólo verla... como últimamente le pasaba. Además, aquello que había dicho con el alma rota, le había dolido en lo profundo de su corazón

-pa...para qué?- interrogó, cada vez más nerviosa. Comenzó a acercarse al borde del escenario; no podía despegar la vista de los ojos de Shaoran, y él también le miraba fijamente

Sus ojos ámbar se veían preciosos, profundos y diferentes a la última vez que los había visto. Y él, por alguna razón, tampoco podía quitar sus ojos de la mirada de Sakura. No sabía lo que le pasaba, lo que sí sabía es que adoraba sus ojos, le encantaban, y no había visto ojos más preciosos que los de ella

Quedaron uno frente al otro. Ella sobre el escenario, y el por debajo. Así que ella se sentó en el borde.

-Qué... estabas haciendo?- le preguntó Shaoran, para tratar de darse tiempo y acordarse de lo que iba a decir

-Yo...- diablos, no podía decir que estaba declarando sus sentimientos por él –estaba revisando una obra...

-Tú la hiciste?

Sakura afirmó con la cabeza

-te gusta mucho hacer esto, no es así?

-Hacer qué?- Sakura no entendía

-Escribir...

-Si...- contestó Sakura, sintiendo que desaparecía su nerviosismo

-Y para qué lo haces?

Sakura guardó silencio. Su sueño, su sueño siempre fue escribir, convertirse en actriz, y más que nada, irse de ese lugar para siempre

-Deseo estudiar arte, en una universidad de Inglaterra...

-Inglaterra!!- se sorprendió él, aunque su voz se notaba de cierta manera apagada –eso está muy lejos de aquí.

Ella sonrió con amargura

-Mientras más lejos, será mucho mejor...

Al escuchar esto, algo extraño se apoderó del corazón de Shaoran; y por algún extraño motivo, no deseaba que ella se fuera

-Y entonces tú escribiste esa obra que leías?

-Si... la enviaré a la universidad... es muy selectiva, desearía que vieran mis trabajos... sólo desearía que les gustara mis trabajos

-Estoy seguro de que así será...

Ambos se sonrieron, sin poder dejar de verse. Sin embargo, él pronto se sintió apenado, y desvió la mirada; buscó desesperado un nuevo tema

-Por cierto... cómo está Kero?

-Cómo?- preguntó ella extrañada

-Así se llama, no? Tu gato...

Él no sabía nada de lo que había pasado con la mascota de Sakura. Por esa razón, se le hizo raro que ella entristeciera de repente

-Kero... Kero murió- murmuró con un hilo de voz

-Oh...- Shaoran no supo que decir –lo... lamento...Cuándo fue?

-El día que fui a tu casa a estudiar...

Y el día siguiente había pasado lo de esa tonta broma. Y él no lo sabía, y había sido tan cruel con ella...

-De verdad que...

-Shaoran?

Pero de nueva cuenta ella los interrumpió... Sakura comenzaba a pensar que lo hacía a conciencia

-Meikyo!- exclamó él, sorprendido, aunque molesto por la interrupción

-Hola Kinomoto- saludó con cortesía la chica, aunque en sus ojos se veía maldad.

Era tan cínica, Sakura no devolvió el saludo, solo una mirada de desprecio, mientras agradecía que Shaoran no se diera cuenta de nada

-Será mejor que nos vayamos, Shaoran; pronto comenzará a llover- continuó ella, pues ninguno de los castaños había hablado

-Si- susurró él desilusionado –nos vemos mañana- se despidió de Sakura, dirigiéndole una mirada de pesar a la chica

-Si... cuídate mucho...

-Claro que lo haré...

Dirigió una última sonrisa, diferente a todas las que había recibido de él... una sonrisa que ella deseaba tanto, aquella sonrisa especial de Shaoran

Pero antes de salir, Meikyo también le dedicó una sonrisa; pero la de ella era burlona y agresiva; sin saberlo, Li estaba metiéndose en la boca del lobo

°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°

"Finalmente no pude hablar bien con ella" pensaba Shaoran con pesar.

Apenas estaba preparándose para aclarar un poco las cosas, cuando llegó Sho. O realmente no se atrevía? Claro que si se atrevía, él no era ningún cobarde, o algo por el estilo... es sólo que... se le olvidó completamente lo que le diría con el simple hecho de ver sus ojos

Sin embargo, sintió una pequeña punzada en el estómago al recordar la tristeza en los bellos ojos de Kinomoto

Suspiró. Algo extraño pasaba últimamente con él, más cuando veía a Sakura; aunque era contradictorio: por una parte anhelaba verla, y por otra, desaparecerla para evitar conflictos en su interior

-Está todo bien?- le preguntó la dulce chica que le acompañaba –te notó muy distante

-Eh?- Shaoran se vio sorprendido. Había olvidado por completo que iba con Meikyo rumbo a su casa –Si... claro

-Si hay algo que te moleste, sabes que puedes decírmelo- insistió la chica, aunque en ese momento, ella misma era la molestia de Shaoran. Sin embargo, se sorprendió al pensar en esto, pues antes deseaba su compañía, y en ese momento simplemente quería estar solo... o con otra persona

-Gracias- se obligó a decir, más que nada por cortesía –Será mejor que nos apresuremos, pronto comenzará a llover

Continuaron caminando varios minutos más. Cada uno con sus pensamientos, pues a pesar de las insistencias de Meikyo, no pudo más que sacar monosílabos de Shaoran, logrando fastidiarla con esto. Por suerte, ya llegaban a la residencia de los Li

-Esta es tu casa?- preguntó Sho sorprendida, con un brillo avaro en los ojos, aunque Shaoran no se percató de nada... como siempre

-Si, mi padre la construyó al gusto de mi madre- respondió él orgulloso

-Vaya... pues tu padre debe ser una persona muy complaciente

Este comentario molestó a Shaoran. No podía explicarse porqué últimamente lo que esa chica decía le parecía tonto y absurdo; sin embargo, decidió no tomarle mucha importancia

-Mi madre está en casa?- preguntó el chico a la ama de llaves en cuanto entraron a la residencia

-No, joven, su madre y hermanas salieron hace un rato- respondió amable la mujer

-Y Meiling?

-La señorita Meiling iría con una amiga, joven

Mientras él hablaba con la anciana, Sho admiraba cada rincón visible de la residencia, y su interés por Shaoran creció de momento. Jamás había visitado su casa, solo había escuchado hablar que era gente de mucho dinero, pero no sabía hasta qué dimensión

-Estaré en mi habitación- anunció con cortesía Shaoran

-Gusta que le lleve algo de comer?

-No, por el momento

Y ambos chicos se retiraron; aunque a la ama de llaves le llamó mucho la atención la chica que acompañaba al joven de la casa. En ningún momento había saludado, la había visto curiosear, y en cuanto se retiraron, una mirada arrogante se apoderó de sus ojos de miel. Quizá era una chica también de alta sociedad, aunque el joven Li no presentaba en ningún momento arrogancia. Sea como fuere, esa chica no le dio muy buena impresión...

°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°

Qué había sido todo eso?

Por miles de veces que se lo preguntara, Sakura no podía encontrar una respuesta apropiada. Él había llegado, sin ningún aviso, sorprendiéndola además, pues ella estaba ensayando en ese momento; la frialdad de sus ojos había desaparecido, y en cambio, una maravillosa luz iluminaba sus benditos ojos ámbar, una mirada diferente a todas las que le había dedicado, una mirada que pondría la piel erizada a cualquier individuo.

Suspiró al recordar sus ojos, casi dorados en ese momento, tiernos y seductores a la vez; y no pudo evitar sonreír. Además, se habían visto fijamente a los ojos por varios segundos!!!

Enrojeció al acordarse, sintiéndose avergonzada y acalorada. Aunque quizá lo mejor, fue aquella sonrisa que le dedicó al final; única y exclusivamente para ella, la sonrisa que tanto había anhelado, desde que supo que estaba enamorada de él; aunque no fue la misma sonrisa que le dedicaba a Meikyo; o al menos eso creía Sakura. Esta sonrisa parecía ser más franca y transparente, como la de un pequeño niño ante un juguete deseado.

Una lágrima escapó... pero esta vez era una lágrima de felicidad, pues su corazón no podía estar más contento.

Sin embargo, se dio cuenta que estaba soñando demasiado, y eso era malo. Además estaba esa chica, Sho, quien los había interrumpido en el momento más especial...

Qué tal si Li tan sólo había ido a burlarse de ella? Quizá quería hacerla sufrir más, ya no mostrando indiferencia, sino falso interés...

Aunque su mirada y su sonrisa parecían muy sinceras

Diablos. Ya no podía soportarlo más. Estaba segura que si no lo veía por otro instante se volvería completamente loca; además, quería saber que su visita, sus palabras, miradas y sonrisas no habían sido una burla.

Se apresuró a ordenar sus cosas con desesperación, pues sentía que por más que se apuraba, menos avanzaba.

No se había dado cuenta, hasta que salió corriendo del salón de arte, que el cielo se había vuelto completamente grisáceo, con las nubes tan bajas que parecía que se caerían sobre la ciudad; indudablemente caería una tormenta, y en pleno otoño. Pero no le importó; más bien, eso le dio ánimos renovados para apresurarse a buscar a Shaoran.

Así que corrió, lo más rápido que pudo, haciendo honor a su cualidad de atleta. No sabía si estaría en su casa, pero su corazón le gritaba que lo llevara hacia allá... y ella no pudo hacer más que obedecerle.

°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°

"Se ve tan atractivo..."

Meikyo no había parado de ver al joven frente a ella. Sus ojos color miel mostraban una mirada de suave ternura, a pesar de que ella solía ser maliciosa la mayor parte del tiempo; y es que de verdad amaba a ese joven, no sólo por su forma de ser, sino por cómo era con ella... sin contar su gran fortuna y fama, que por supuesto acrecentaba su interés. Como sea, aunque él no hubiese tenido tanto dinero, de cualquier forma ella se hubiera fijado en él.

Parecía un ángel, concentrado en un problema de álgebra; estaban en su habitación, en un escritorio cerca de un gran ventanal; reinaba una atmósfera extraña, pero agradable, pues afuera llovía a todo lo que se podía, y a menudo los truenos se escuchaban, estremeciendo a la joven. Pero él parecía no darse cuenta de eso, ni de que cada un de sus movimientos estaban vigilados bajo la atenta mirada de la chica. Ni siquiera podía poner atención a los problemas frente a él, aunque su mirada pareciera atenta en ellos.

Él no podía concentrarse, pues su mente se encontraba ocupada por cierta chica de ojos esmeralda. Ahora venía el arrepentimiento... Porqué no le había dicho nada más? Porqué no se había atrevido a más que sólo mirarla? Porqué, si la necesitaba en ese momento...? Un momento... la necesitaba? Diablos, algo raro pasaba en su cabeza, quizá le faltaba oxígeno o algo así. Recargó su cabeza sobre sus manos, sentía que se estaba volviendo loco, pues en ningún momento había podido sacar el rostro de Sakura de su mente...

-Me estás escuchando?- en ese momento, la voz de Meikyo lo sacó de sus pensamientos, obligándolo a voltear hacia ella... por segunda vez, se había olvidado que la chica se encontraba junto a él

-Si?- fue lo único que pudo decir él

-Te estaba preguntando si te sientes bien...- repitió la chica, fastidiada por el poco interés que Shaoran había mostrado hacia ella

-Eh...- balbució Li, en ese momento él no se sentía nada bien, y de cierta manera sentía que Sho le estaba asfixiando –No... iré por algo de comer- dijo mientras se ponía de pie –gustas que te traiga algo?

-No!- exclamó ella de repente, logrando una mirada interrogante por parte del chico –iré yo, no te preocupes, bastante has hecho con acceder a ayudarme a estudiar, iré yo, mejor, descansa un poco, quieres?

Y no le dio oportunidad para más, pues Meikyo salió tan rápido que casi deja una estela tras ella.

°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°

Sólo había ido a la casa de Shaoran una vez en su vida, pero recordaba perfectamente el camino, pues lo traía en su mente fresco, como si hubiese ido el día anterior.

Mientras más recordaba la maravillosa familia, sus grandiosas hermanas, su tierna madre, y el cuadro tan cálido que formaban ellos, más corría... casi volaba.

Llovía copiosamente, y su ropa, así como ella, estaba completamente empapada; su visión se nublaba, pero era por las gafas que llevaba, así que mejor decidió quitárselas.

La gente se le quedaba viendo al pasar ella, pues nadie en sus cinco sentidos podría ser capaz de correr bajo esa lluvia tan fuerte. Pero quizá ella estaba loca, porque aunque corría empapada, su rostro se veía feliz y anhelante, porque ansiaba llegar junto a él.

A lo lejos, pudo divisar por fin la residencia, o más bien, las altas bardas de la hermosa casa de Li, y su deseo por verle aumentó infinitamente: le pediría perdón, aunque no fuera necesario; le diría que sentía haberle hecho pasar esa terrible broma, aunque ella no hubiese sido... por él, estaba dispuesta a doblegarse, porque su mirada le había dado una esperanza

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Se recargó en la puerta cuando salió. De cierto modo, sentía que lo estaba perdiendo... Había planeado todo esto con sumo cuidado, había fingido no entender álgebra, una materia en la que él era muy bueno, y había logrado que él le dedicara parte de su tiempo.

Se había visto muy entusiasmado cuando Meikyo le había pedido ayuda, incluso, le había dedicado una hermosa mirada; pero ahora... él parecía perdido y desinteresado, incluso sentía que su compañía no la deseaba en ese momento.

Se dirigió rumbo a la cocina, a pedir algo para comer; en su mente, una escena daba vueltas; y es que ella había visto la mirada que Shaoran le había dedicado a Sakura, y eso la enfadó, es más, la enfureció; por suerte, había interrumpido en el momento ideal, sino... no quería ni pensar lo que hubiese pasado

Su rostro se mostraba furioso cuando se encontró con el ama de llaves, que iba en dirección, con un paraguas en su mano, hacia la puerta principal

-Shaoran quiere algo de comer, y yo también, será mejor que prepare algo, señora- ordenó de manera muy poco formal.

La amable señora se extrañó ante esta falta de cortesía, pero no se inmutó...

-En un momento señorita- contestó con amabilidad –en este momento iré a abrir la puerta, alguien toca

La chica se impacientó, y volteó hacia la entrada principal. En la reja se veía alguien que a leguas se notaba que moría de frío por la lluvia. Aguzó la vista, pues esa figura se le hacía extrañamente conocida, hasta que pudo reconocer a Sakura Kinomoto, quien esperaba en la entrada

-Espere- Sho detuvo al ama de llaves –ella... es una amiga de Shaoran y mía...- repentinamente, su tono autoritario había cambiado peligrosamente a uno excesivamente amable, contrariando aún más a la señora; arrebató el paraguas de sus manos –yo iré a abrirle, si gusta, mejor vaya preparando unos bocadillos para Shao y para mí, en un momento vuelvo para llevarlos a la habitación, para que usted no se moleste

Y sin decir más, se dirigió hacia la entrada; pero al ama de llaves no le gustó para nada su actitud

°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°

Sakura esperaba paciente en la entrada; temblaba de frío, pero esa sensación se le quitaba cuando se imaginaba el calor hogareño que debía hacer en la residencia. Sonrió cuando vio que la puerta se abría lentamente, y que un paraguas se abría. Sin embargo, esa sonrisa se desvaneció cuando vio que la que salía era Meikyo

-Qué quieres aquí?- le preguntó Sho cuando estaba frente a Sakura

-Vengo a hablar con Li- contestó Sakura muy seria

-Ah si?- Sho permanecía con actitud sarcástica –pues él no quiere hablar contigo...

-Qué?- Sakura estaba sorprendida. "pe...pero él...no había demostrado eso..." –Mientes!!- exclamó la castaña; se negaba a creer en las palabras venenosas de la chica

-Pues lamento decirlo, pero es así... él no quiere verte... porqué crees que me mandó a mi?

Sakura no dijo nada, sólo agachó la mirada, aún lo dudaba; y es que él se veía tan diferente en el aula de artes...

-Kinomoto... será mejor que te lo diga de una vez- Sho la sacó de sus pensamientos, mientras trataba de mostrar credibilidad –y no que te enteres por otras personas. Él... bueno... será mejor que comiences a alejarte de él... Shaoran me ha dicho que no le interesas para nada, que acaso podrían llegar a tener una amistad...aunque eso sería demasiado complicado para él

Sakura seguía con la mirada abajo, se negaba a creer lo que Meikyo decía, pero se escuchaba tan sincera... además, hasta ese momento, todo parecía tener sentido, pues él no había salido a recibirla, y eso que una de las ventanas de su habitación daba a la fachada principal; él ni siquiera se había asomado para verla...

-Será mejor que te enteres ahora, y no cuando tus sentimientos crezcan...- en su interior, Meikyo se sentía victoriosa; con sólo ver su rostro se daba cuenta que se estaba creyendo todo el cuento

-Pero...pero- tartamudeó Sakura tratando de aclarar sus pensamientos y los angustiosos sentimientos que se arremolinaban en su interior –es que hoy... él...

-Creíste que las cosas habían mejorado?- le interrumpió con suavidad Meikyo, su mente trabajaba con rapidez –yo... traté de detenerlo, lo juro que lo hice... pero él...

Sakura por fin levantó la mirada, consternada

-Es que él pensaba jugarte una broma... él quería hacerte creer otras cosas, pero sólo quería jugar contigo. Yo llegué en ese momento porque no soportaba ver lo que estaba haciendo, lo lamento tanto, Kinomoto

Y ella cayó en la trampa... sus ojos esmeralda se entristecieron tanto que parecía que una sombra los había cubierto. Era deprimente en ese momento, ella parada bajo la lluvia, recibiendo declaraciones tan crueles de una fresca y hermosa Meikyo que se resguardaba tras un paraguas que seguramente él le había dado

-Pero... y su mirada? Y su sonrisa?- una pequeña esperanza seguía en el corazón de Sakura

-Él sabe fingir muy bien... no te parece?- respondió Meikyo, aparentemente entristecida –Kinomoto, es mejor que te des cuenta de una vez por todas que tú Shaoran no es para ti. Él se fija en otro tipo de mujeres, porque él es un hombre muy especial, y sinceramente tú dejas mucho que desear- y cada palabra que decía Meikyo se encajaba como aguja en el corazón de Sakura –en primer lugar, tu físico es muy... pues escaso de atractivo; además, eres extraña, y a él le daría demasiada vergüenza andar contigo frente a los demás, se me hace raro que no te hayas dado cuenta aún de eso...

Hubo unos segundos de silencio, porque Meikyo quería dejar que cada una de sus palabras se grabaran en el corazón y en la cabeza de Sakura; sin embargo, no se daba cuenta de la dimensión de sus palabras; el corazón de la castaña se estaba destrozado pedazo por pedazo

-Será mejor que te deje... él debe estar esperándome en este momento...- sonrió con ternura –es muy buen maestro

"lo sé..." pensó Sakura

-Además... creo que muy pronto me pedirá que... bueno... tú sabes... que salga con él- murmuró Meikyo, a modo de confidencia –es el hombre más maravilloso que he conocido...

"a mi también me lo parece..."

-Hasta luego Kinomoto, será mejor que te apresures a llegar a tu casa... no querrás resfriarte- su tono sarcástico y venenoso había vuelto –aunque sinceramente, no creo que a nadie le importe...

Y se alejó, rumbo a la hermosa entrada de la residencia donde ella se había visto entrar... Se alejó junto con todas sus posibilidades de recuperar un poco la atención y la amistad que había logrado con Shaoran.

Observó por última vez la casa, con mirada nostálgica, y también se marchó; había llegado con el ánimo en alto y con el corazón hinchado por la esperanza, y ahora se iba con el deseo terrible de llorar y con su corazón despedazado

°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°

-Aquí tiene los bocadillos que me pidió, señorita- ofreció el ama de llaves, mientras Meikyo sacudía las gotas que habían llegado a su cabello –Y su amiga?

Meikyo le observó con sorna

-No creí que en esta casa la muchedumbre fuese tan entrometida- espetó la chica con sarcasmo, mientras arrebataba la bandeja de la comida de las manos de la empleada; se alejó, dejando a la mujer con un trago muy amargo en la boca... definitivamente, esa chica no le gustaba nada

-Eh vuelto- anunció Meikyo entrando a la habitación, encontrando a Shaoran recostado sobre el escritorio –Te encuentras bien, Shaoran?- le preguntó con dulzura mientras se acercaba a él

"No! No estoy bien, estoy enloqueciendo y quiero estar solo, y deseo que guardes silencio, que me dejes en este momento, que ella esté aquí...!!!" gritó Shaoran en su mente, pero sólo se limitó a decir:

-Estoy bien, porqué tardaste?

-Ah pues... las empleadas me pusieron a hacer los bocadillos a mi sola- mintió Meikyo

-De verdad?- preguntó Shaoran extrañado mientras comía uno de ellos –pues saben mucho a los que hace mi ama de llaves

Y en este momento, Meikyo casi se atragantaba

-Estás bien?- interrogó Shaoran preocupado –será mejor que te traiga un poco de agua

-No! Espera!!- exigió Meikyo –estaré bien, gracias...

Él la observó extrañado... había algo raro en el comportamiento de Sho...

°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°

-Y ahora? Qué pasará con Hiragizawa?- preguntó Meiling

Había decidido pasar la tarde con Tomoyo, pues había considerado que en ese momento su amiga necesitaba un gran apoyo; o dicho de otra manera, quería indagar más en el asunto; además de que en casa no tendría a quien molestar, pues Tomoyo había asegurado que Li hablaría con Sakura esa misma tarde, así que era casi 100 probable que su primo no estuviese en casa

Ambas eran espectadoras del hermoso día de lluvia. En la pequeña sala, en el mismo cuarto de Tomoyo, habían encendido la chimenea, y ordenado té caliente, pues en ese momento la temperatura comenzaba a bajar drásticamente; pero ellas no lo sentía, no en el ambiente acogedor del sitio

-Pues... no lo sé...- Tomoyo bebió un sorbo, más que nada para evitar que Meiling se diera cuenta del sonrojo en su pálida piel

-Sólo te pido que no me vengas con el clásico: "sólo somos amigos", de acuerdo???- advirtió Meiling divertida

-No podríamos ser amigos en este momento- aseguró la amatista –además... a mi no me gustaría ser su amiga

-Pero Tomoyo...

-Lo sé...- interrumpió la albina con voz apagada, y después de esto hubo un breve silencio

-Sé que están prohibidas las relaciones entre maestros y alumnos, pero...- Tomoyo observaba atentamente las llamas que bailaban en el fuego –no quiero dejarlo ir... mi madre me contó que ella tuvo una amiga que se casó con uno de sus maestros de la universidad...

Meiling no pudo evitar una leve exclamación

-Obviamente no estoy pensando en matrimonio- rió la amatista, adivinando los pensamientos de su querida amiga –es sólo que... bueno yo... realmente lo amo... y si lo dejo ir, sé que jamás podré perdonármelo...

Meiling la miró con pesar. Tomoyo realmente se notaba atraída por el joven maestro, pues sus ojos lo denotaban así; ella jamás los había visto brillar de esa manera; pero muy bien sabía que esa relación estaba prohibida... a menos que la tuviesen muy bien escondida de los demás

-No tienes porqué perderlo- aseguró la prima de Shaoran –a veces es bueno romper las reglas... eso te da cierto descanso para el alma- bromeó Meiling –además... oportunidades como esta sólo suelen presentarse una vez en la vida; sería un completo desperdicio dejarlo pasar, más cuando el maestro es tan atractivo con Hiragizawa...- Meiling se acercó a su amiga y le tomó ambas manos –por favor, Tomoyo, no hagas cosas de las que después puedas arrepentirte; eso es lo peor que te pueda pasar

Meiling se le quedó viendo, extrañada ante el comportamiento de su amiga

-Haré lo que pueda...- prometió Tomoyo

-Y yo te ayudaré también en lo que pueda... para eso somos amigas

Ambas se sonrieron. Ellas tenían mucho de conocerse, eran casi como hermanas, pues la madre de Shaoran y la de Tomoyo eran grandes amigas desde la infancia, y por ellas se habían conocido Tomoyo, Meiling y Shaoran; y ahora ellos seguían la tradición

-Y tú Meiling?- preguntó Tomoyo después de un rato –cuándo encontrarás el amor?

-Lamento decirte, Tomoyo, que el amor no es para mí... De hecho, es como si ambos fuésemos enemigos- aseguró Meiling con cierto tono amargo

-Pero porqué lo dices?

-Pues porque es la verdad!! Además, a quien le importa el amor si de cualquier forma puedo tener al hombre que yo quiera?

A Tomoyo no le gustó para nada la idea de su amiga

-Pero Meiling!, acaso nunca te has enamorado?

-Ni pienso hacerlo- aseguró la morena

-Qué tienes en contra del amor?- insistió la albina

-Yo no tengo nada en contra del amor, es él el que tiene algo en contra mía; hasta este momento no he encontrado ningún hombre digno de amar... y no creo que alguno me haya amado alguna vez en su vida... es el amor el que no quiere entrar a mi vida

Meiling, aunque trataba de disfrazarlo, tenía una mirada apagada y un tanto triste; Tomoyo enterneció ante la imagen de su querida amiga. Eso era cierto, hasta ese momento de sus vidas, jamás había visto a Meiling ilusionada por un hombre

-Las envidio tanto... a ti y a Sakura- continuó la chica de ojos rojizos –ustedes tienen una ilusión; un alguien por quien despertarse y sonreír por las mañanas; alguien por quien desean pase el día sólo para poder verlo... yo no tengo nada de eso... Y es terrible esto, porque por más que busque, no encuentro nada por lo cual deba ilusionarme!

-Estoy segura de que llegará- murmuró Tomoyo, tratando de tranquilizar a su amiga

-si claro...- respondió ella irónica –todos tienen su momento... estoy tan cansada de esa frase... no es más que una frase para consolar tontos...

-Quizá tú misma no quieres dejar entrar a nadie en tu corazón...- propuso Tomoyo, ocasionando una mirada de sorpresa por parte de su amiga –dime Meiling... qué hay de Heian?

-Qué!!!! Acaso te has vuelto loca????- gritó incrédula la chica de ojos de rubíes –por supuesto que con ese tonto no hay nada!!!

Meiling pareció enloquecer de un momento a otro

-Pues yo no estaría tan segura...- interrumpió Tomoyo –conozco cada una de tus facetas, y créeme que hay algo que cambia cuando ves a Heian... estás segura que...

-Pues si conoces todas mis facetas...- interrumpió Meiling, sin dejar ni un segundo de gritar –interpreta esto!!!- y en ese momento, la chica de cabello negro dedicó una seña obscena a su amiga, provocando más la risa en Tomoyo...

Pero Tomoyo la conocía muy bien... y estaba segura que había algo entre ella y Heian... y estaba decidida a aclararlo... y a darles una muy buena ayuda...

°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°

La lluvia seguía cayendo, con más intensidad a cada momento; la temperatura había descendido demasiado, anunciando el invierno... El entorno era casi deprimente, todo se veía gris y borroso... o quizá lo veía así a causa de sus lágrimas, que al salir de sus verdes ojos se confundían con las gotas de lluvia en su rostro

Seguía caminando, sin rumbo fijo; no quería llegar a casa, pues sabía que estando ahí, su ánimo empeoraría. Caminar por su sitio favorito, aquél sendero rodeado por árboles, era su único consuelo

Todo había sido una broma, una de muy mal gusto. Y ella que había creído su grandiosa actuación, no se había dado cuenta que Li, lo único que quería hacer era burlarse de ella, fingiendo que le importaba. "Es que él pensaba jugarte una broma... él quería hacerte creer otras cosas, pero sólo quería jugar contigo". No había otra cosa peor para ella en ese momento que el que Shaoran se hubiese comportado hipócritamente

Se sentó en una de las bancas que se encontraba a la orilla del sendero. Las palabras de Meikyo seguían martillándole en la cabeza

"Kinomoto, es mejor que te des cuenta de una vez por todas que tú Shaoran no es para ti. Él se fija en otro tipo de mujeres, porque él es un hombre muy especial, y sinceramente tú dejas mucho que desear" Eso había dicho la chica, y a decir verdad, Sakura comenzaba a creerle

"Quizá no es tan mala, la juzgué mal... ella quería protegerme de la burla de Li..." Pensó mientras apoyaba los codos en sus rodillas, y sostenía su cabeza con ambas manos. Comenzaba a sentir su cuerpo frío, casi congelado por el frío y la lluvia; titiritaba incontrolable, y su piel comenzaba a tornarse pálida. Pero era más el frío que sentía en su desolado corazón

Ella lo amaba... definitivamente lo amaba, no sabía porqué exactamente, pero quería a ese hombre; y tan sólo el hecho de darse cuenta que Meikyo tenía razón en todo, le resultaba casi mortal...

Él no era para ella... él jamás la amaría, ni siquiera la vería como una amiga; y ahora tenía sólo un camino por seguir: hacer de cuenta que ese sentimiento no existió jamás, y continuar como estaba antes de conocerlo... aún cuando en ello se le fuera el alma...

°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°

-Le has entendido mejor?

-Si, muchas gracias- Meikyo regaló una de sus más hermosas sonrisas a Shaoran... lo cual, surtió efecto inmediatamente –si no fuera por ti, estoy segura que estaría perdida

Shaoran sonrió; había sido muy cruel al tratar de esa manera a Sho, cuando ella más le necesitaba... Pero a pesar de que se daba cuenta de su error, no podía evitar desear que ella fuera a casa... lo malo era que la lluvia que caía en ese momento seguramente aplazaría su partida

En ese momento, una angustia se apoderó del corazón del joven; un sentimiento que no podía explicar le invadió por dentro. Comenzó a sentirse más ansioso de lo que estaba, y un mal presentimiento le inundó

-Te ocurre algo?- le preguntó Meikyo al ver su expresión alarmada

-No... no lo sé...- contestó él sinceramente, pues no lograba explicarse –iré por agua- anunció, mientras Sho se levantaba abruptamente

-Yo te la traeré!!- exclamó, pues quería evitar que la atención del joven se desviara aún más de ella

-No, Meikyo- respondió él tajante –iré por ella... necesito un poco de aire- y sin decir más, salió rápidamente, para no dar oportunidad a la chica de detenerle nuevamente

Ella quedó en la habitación, tragándose su berrinche; pero no, no lograría deshacerse de ella, así que se apresuró en su persecución

°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°-°

-Que lluvia tan terrible está cayendo!!

La madre y hermanas de Shaoran llegaban en ese momento, mientras el ama de llaves les recibía

-Que suerte que llevamos nuestros paraguas- se regocijó Fuutie, mientras sacudía unas cuantas gotas de su vestuario

-Sean ustedes bienvenidas- anunció la señora con una amable sonrisa

-Muchas gracias, están Meiling y Shaoran en casa?- preguntó la gran señora Li

-La señorita Meiling se encuentra en casa de la señorita Daidouji; y el joven Shaoran está en su habitación, estudiando con una compañera- respondió el ama de llaves

-Está Sakura aquí???- interrogó emocionada Fanrei

-Qué bien!! Hace tanto que no viene a casa... iré a preparar unos bocadillos para ella- propuso Shiefa al momento que aplaudía y combaba a dirigirse a la cocina, pero la empleada le detuvo

-Lamento informarle, mi señora, que no es la señorita Sakura quien se encuentra en la habitación del joven; tengo entendido que la señorita Sakura también vendría a estudiar, pero decidió no quedarse

-Entonces? quién será esa chica?- preguntó Feimei con curiosidad

-Es una lástima que no sea Sakura...- se lamentó Shiefa –me hubiera gustado verla...

En ese momento, la voz de la gran señora de la casa atrajo la atención de las hermanas Li

-Hijo mío!- exclamó dirigiendo su vista a la escalinata principal –que bueno que estás en casa

-Hola madre- saludó él sin mucha energía, y con el corazón aún oprimido –hermanas

Pero antes de que dijera algo más, las cuatro chicas estaban casi encima de Li

-Quién es la chica que está en tu habitación?

-Es bonita?

-Qué es de ti?

-Porqué no está Sakura contigo????

Interrogaron las cuatro al unísono, pero la pregunta que más atrajo la atención del joven fue esta última

-Por favor, compórtense como las mujeres que son- les reprendió Ieran Li, mientras trataba de despejar un poco a su hijo de sus amenazantes hermanas, pero no fueron necesarios tantos esfuerzos, pues la llegada de la invitada de Li atrajo todas las miradas

-Buenas tardes- saludó Ieran haciendo una leve inclinación de cabeza

-Buenas tardes, señora Li- respondió Meikyo, en reverencia, tratando de dar una buena apariencia ante la señora, que ella argumentaba, sería su suegra dentro de muy poco

-Quién es ella?- murmuró una de las hermanas?

-Es la chica con la que estaba estudiando Shao...?- le respondió otra

-Y definitivamente no es Sakura- susurró otra con pesadez

-Pero es bonita!!

Y en ese momento, se lanzaron hacia ella, haciéndole preguntas interminables. Shaoran les observó con vacío en sus ojos, pues es que ese sentimiento no lo dejaba tranquilo

-Está todo bien?- le preguntó su madre aprovechando que sus hijas estaban ocupadas con la invitada

-Si...- mintió, pero su madre pronto le descubrió

-Acaso tienes un mal presentimiento?- interrogó, dejando ver lo mucho que conocía a su hijo, y lo mucho que él se admiraba de la gran observadora que era su madre

-Si...- respondió aún extrañado –pero no importa

Su madre sonrió, no le atosigaría con preguntas

-Por cierto, quien es ella?- la madre de Li dirigió su mirada hacia la persona que se encontraba en medio de sus hijas

-Ah... ella es Meikyo Sho...

-Oh... de quien tanto hablabas?- la sonrisa de su madre se volvió pícara, logrando apenar a su hijo –Es bonita- opinó, aunque algo en su aspecto no le había gustado, sin embargo, no estaba acostumbrada a juzgar a las personas hasta conocerlas...

-Pero?- preguntó su hijo, sabiendo que algo no le había parecido a su madre; sin embargo, ella se abstuvo de responder

-Aunque tus hermanas se desilusionaron mucho cuando supieron que no era Sakura la que estaba estudiando contigo- la mirada de Li parecía distante, de cierta manera, él también estaba desilusionado –le hubieses detenido- continuó su madre –la hubieses invitado a entrar un momento a la casa, por lo menos, para que tus hermanas la vieran...

-De qué hablas?- le preguntó Shaoran, sin entender absolutamente nada de lo que su madre decía

-De que la hubieras convencido de quedarse unos minutos, a mí también me hubiera gustado verla

-Pero si ella no ha venido...- y en ese momento, el corazón de Li se oprimió aún más

Ieran Li llamó a su ama de llaves

-Señora Tanawa- le dijo de manera severa, atrayendo la atención de los presentes –mi hijo me ha dicho que la señorita Sakura no ha venido a esta casa, porqué entonces me ha mentido usted?

-Mi señora, es verdad lo que le dije- respondió la empleada nerviosa, dirigiéndose a Meikyo –la señorita ha salido a recibirla, pero la señorita Sakura no ha querido entrar a la casa...

La angustia en el interior de Li aumentó en ese momento; Sakura había ido a su casa, y Meikyo no le había dicho nada... Porqué?

Los ojos estaban puestos en Meikyo, pero ella no dijo nada; había sido descubierta por una simple empleada doméstica, y había sido avergonzada y desprestigiada frente a la que sería su futura suegra, y frente a sus cuñadas

Pero a Shaoran no le importaba ninguna respuesta en ese momento; ya después tendría tiempo de aclarar las cosas. Acaso el presentimiento que tenía estaba relacionado con la chica de ojos verdes?

No se detuvo a pensar nada, se apresuró a buscar un abrigo impermeable, y salió en la búsqueda de la chica. No lograba explicarse, pero simplemente no le gustaba lo que sentía, y al enterarse que había ido Sakura, no podía evitar que algo malo le hubiese pasado. No le importó la presencia de Meikyo en su casa, ni la de su madre y hermanas... algo le decía que Sakura estaba en peligro

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-Buenas tardes señorota; sería tan amable de decirme qué hora es?

Sakura volteó hacia arriba; no se había dado cuenta que había un extraño frente a ella

-Lo lamento, no tengo reloj- respondió ella, sin darle mucha importancia

-Es una lástima... yo quería invitarle un café- murmuró el extraño, cuya voz resultaba agradable y amable

-Será en otra ocasión- dijo Sakura mientras se ponía de pie y comenzaba a alejarse. Se abrazó a si misma, tratando de lograr un poco de calor... pero el frío era incontenible

Iría a casa; además, estaba oscureciendo, y ese sitio no le gustaba nada en las noches... sin contar su fobia a los fantasmas

Iba tan ensimismada en sus pensamientos, que no se dio cuenta que le iban siguiendo, y cuando por fin se percató, aminoró su marcha. El camino estaba desierto, pero podía escuchar con toda claridad los pasos detrás de ella; por desgracia se dio cuenta que no podía tratarse de una sola persona, ya que los pasos eran varios.

Volteó de reojo, y definitivamente no era sólo una persona, sino dos la que le seguían. Comenzó a invadirla el temor. Sólo a ella se le ocurría andar sola y con una lluvia terrible

Sin pensarlo más, se echó a correr presa de temor; el camino se le hacía interminable, pero los pasos dejaron de escucharse. Por fin se detuvo, tratando de recobrar el aliento y volteando en todas direcciones para comprobar que se había deshecho de sus persecutores. Respiró aliviada al darse cuenta que ya no había nadie; sin embargo, al volver la vista al camino, las sombras de dos hombres aparecieron frente a ella, ocasionando un grito de miedo en la chica

Ambos se acercaron a la chica, y ella, al ver las intenciones, comenzó a correr por el mismo camino que había pasado. Cómo habían logrado rebasarla si ni siquiera los había visto pasar? Quizá tomaron otro camino para interceptarla, y por desgracia, esta vez si iban siguiéndole; escuchaba sus pasos a escasos metros de ella; pero no en vano había sido invitada a entrar al equipo de atletismo, corría rápido, a pesar de la intensa lluvia, mientras sus persecutores corrían torpemente, pero sin perderle de vista.

El miedo en el corazón de Sakura casi lograba que a ella le salieran alas; sin embargo, al voltear para ver qué tanto se había alejado, se distrajo en su fuga, y chocó con alguien al frente, quien le sostuvo con fuerza por los hombros

-Eres difícil de atrapar...- susurraron, con una voz tan siseante que un escalofrío recorrió por completo el cuerpo de Sakura

-Quién... quién eres?- preguntó temerosa, tratando de sonar fuerte

Pero por respuesta sólo recibió una sonrisa, que alcanzó a percibir como torcida, pues no había suficiente luz para ver el rostro del individuo que le sostenía

En ese momento llegaban los otros dos hombres junto a ellos

-Ya le tengo... les gustaría divertirse un rato?- preguntó el que le sostenía, mientras recorría sus hombros y brazos de manera peligrosa

Sakura se sentía desamparada en las manos sucias de ese hombre. Quería gritar, pero el miedo le paralizaba; porqué tenía que pasarle eso a ella? Su cuerpo ahora no temblaba sólo por el frío, sino por el miedo también

Pero no perdería tan fácilmente

Con agilidad, logró pisar fuertemente el pie de su captor, quien al momento del impacto, soltó a la chica por reflejo. Ella, al sentirse libre, comenzó a correr en dirección a su casa, lo más rápido que podían sus piernas

-Maldita perra!- vociferó el sujeto, y dirigiéndose a los otros dos hombres, les gritó –no se queden como estúpidos, vayan tras ella!!!

Y comenzaron a perseguir nuevamente a Sakura, pero ella era más rápida, y pronto les sacó ventaja. Se había librado de esos individuos...

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No sabía que pasaba, ni porqué corría en ese momento bajo la intensa lluvia; ni siquiera adivinaba si sus presentimientos podrían estar equivocados o acertados. Lo único que le importaba era constatar que Sakura estuviera bien

Pero no sabía a donde ir, o que camino tomar; si ella había ido a su casa, entonces podía haber ido por... Diablos!, se dio cuenta que ni siquiera sabía donde vivía la chica...

Hasta que recordó haberla visto una vez, por un sendero que no quedaba lejos de su casa. Así que con el corazón dictándole desde dentro de su pecho, corrió lo más rápido que pudo rumbo a aquél camino, rogando al cielo que sus intuiciones fuesen acertadas

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Pero sus fuerzas pronto le abandonaron. Ya se había alejado lo bastante, pero sus piernas comenzaron a flaquear.

Lloraba, no sólo por el miedo, sino por la rabia que sentía al sentirse como un simple objeto en las manos de aquellos tipos.

A lo lejos, escuchó los pasos apresurados, y quiso volver a correr, pero sus piernas estaban demasiado debilitadas. No le quedó otra opción más que esconderse entre los árboles. Por suerte, la lluvia hacía borrosa la visión, y ella podía pasar perfectamente desapercibida

Desde su escondrijo, vio pasar a los dos hombres que le perseguían, sin percatarse de que la chica estaba escondida a escasos metros de su camino; ella, por su parte, contuvo hasta el aliento, y cualquier movimiento que le pudieran traicionar.

Pasaron cinco minutos, y ella aún no salía de su escondrijo, por temor a que los hombres aún siguieran cerca. Cuando se decidió a salir, primero se aseguró que no hubiese nadie. Observó con cuidado el paisaje, tratando de descubrir algún indicio de movimiento. Su corazón latía precipitadamente, pero ella trataba de mantener la calma

No pudo ver nada extraño, ningún movimiento; sin embargo, un sonido tras ella le congeló la sangre

-Eres muy lista- reconoció la terrible voz del que le había sostenido minutos antes, y volteó al instante, encontrándose frente a frente con el mismo hombre –pero ahora estás bajo mi poder...

De los ojos de Sakura comenzaron a surgir lágrimas, y con la mirada, imploró piedad. Sin embargo, los ojos azul oscuro parecían inexpresivos, desalmados

El hombre, sosteniéndole del brazo, comenzó a arrastrar, literalmente, a Sakura a lo más espeso del pequeño bosque. Ella trataba de poner resistencia, pero estaba tan agotada y asustada que ni siquiera las palabras salían. Había intentado luchar, defenderse, pero en ese momento era incapaz.

Se daba cuenta que no valía, que hasta cualquier hombre la podía tomar, como cualquier objeto... quizá por eso Shaoran le rehuía. La tristeza volvió a invadirle, y se dejó guiar por aquél hombre... ya no le importaba nada, no importaba qué pasaría con su vida, ni siquiera si moría en aquél momento...

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Shaoran pronto llegó al camino en donde había visto a Sakura alguna vez; pero estaba desierto; a cada momento se convencía más de que eran ideas absurdas de él; pero a cada momento crecía esa inquietud en su corazón

Comenzó a recorrer el sendero rodeado por árboles, atento a cualquier ruido y movimiento extraño; pero nada. No lograba ver ni escuchar algo. Pasó justo frente al que había servido de escondite a Sakura, sin detenerse... siguió con su camino

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Aquél hombre aprisionó contra un árbol a Sakura, quien permanecía silenciosa y con la vista al suelo. El hombre sonrió... a leguas se notaba que la chica era virgen, así que tendría una sabor especial... y delicioso. Levantó su barbilla, obligándole a verle a los ojos

Pero la terrible tristeza en los ojos de Sakura provocó una leve molestia en el pecho del captor. Esperaba ver una mirada llena de furia y odio... pero no una de tristeza

Observó bien sus ojos... eran hermosos, y por un instante fugaz, reconsideró un poco lo que iba a hacer

-Ahora me doy cuenta porqué Meikyo y Yukian te tienen tanto desprecio- murmuró, mientras la mirada de Sakura cambiaba a una de sorpresa –tienes una ojos preciosos... quizá Li se dio cuenta de eso, y ahora ellas te odian

Qué tenían que ver ellas dos en esto? Acaso ellas habían...?

Y el individuo, que parecía ser sólo un muchacho, se dio cuenta que había hablado más de la cuenta. Pero no importaba, después de que terminara con ella, quedaría tan traumada quizá, que ni siquiera se atrevería a hablar...

Se dio cuenta que la chica temblaba, y ahora en sus ojos, apareció una chispa de enojo, lo que lo provocó aún más

Con impaciencia, se despojó del suéter que cubría a la chica, que estaba completamente empapado, y la atrajo con fuerza hacía él, abrazándola casi de forma posesiva; Sakura desvió su rostro, para evitar quedar de frente al de él

Deslizó ambas manos por debajo de la blusa de Sakura, logrando estremecerse al contacto de la suave piel de la chica; ella trataba de alejarlo, pero no podía contra la fuerza de ese hombre; se sentía impotente, incapaz de detener las asquerosas caricias sobre su cuerpo

Más lágrimas se deslizaron por sus mejillas, mientras sentía las manos de ese tipo tocar sus senos

-Sabes, Sakura?- se sabía su nombre... –no me había dado cuenta de lo bella que eres- aquél individuo susurraba esas palabras al oído de la chica, mientras un escalofrío recorría su cuerpo al sentir el aliento; el individuo pronto comenzó a besar el aterciopelado cuello de Sakura, con notable excitación

Pero ella no podía quejarse; y mucho menos defenderse

El individuo se detuvo un momento, para obligar a Sakura a verlo a los ojos. Se conmovió un poco por las lágrimas en sus ojos, pero no podía parar con lo que había comenzado

-Definitivamente eres muy hermosa- murmuró él con cierta ternura, mientras sostenía la barbilla de la chica –es una lástima que vayas a terminar así...- mientras le besaba en los labios a la fuerza –aunque me gustaría que te quejaras y te resistieras más, Sakura, cualquiera diría que te está gustando esto- se burló, borrando todo rastro de la ternura que había tenido hace unos instantes –si te quejaras y te retorcieras entre mis brazos, serías más provocativa...- sonrió con perversión –pero me conformo con que gimas al momento...

Sakura estaba destrozada, no sólo por las sucias acciones de ese sujeto, sino por sus palabras. Su voz le llenaba de miedo, a pesar de que la estaba fingiendo; sus caricias le provocaban asco, y lograban reducirla, hasta hacerla muy pequeñita

Con horror se dio cuenta de que desabrochaba su pantalón, mientras su estómago brincaba al sentir las manos de ese hombre en su bajo vientre; no había ninguna esperanza para ella. Si intentara gritar, la lluvia acallaría sus gritos; no tenía fuerza para salir corriendo... no había nada más para ella... y por si fuera poco, se había dado cuenta de que Li se atrevía a burlarse de ella en su propia cara; nada había para ella... y esas caricias, esos besos robados y forzosos sólo le hacían darse más cuenta de lo insignificante que era, de lo poco que valía su vida... y después de todo eso, quedaría aún más destrozada

Sintió las horribles manos de ese hombre sobre sus glúteos, por debajo de su pantalón, mientras le seguía besando con desesperación el cuello, sin importarle un comino lo mucho que sufría Sakura en ese momento...

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Se desesperó de buscar; no lograba ver nada, mucho menos con esa lluvia tan brumosa; pero la angustia no cedía para nada. Se sentó en una de las bancas que había cerca, y hundió su cabeza entre sus manos.

Estaba seguro de que algo malo le estaba pasando a Sakura, pero no sabía ni como ayudarle.

"Demonios!!! Dónde diablos estás??" se preguntó furioso consigo mismo por no dar con ella

Se puso de pie, y dejando salir toda la rabia e impotencia que sentía, gritó su nombre, lo más fuerte que pudo, lo más sincero y angustiado, con la lejana esperanza de que ella, donde quiera que estuviera, le escucharía...

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Comenzó a bajar el pantalón de la chica, mientras sentía una fuerte presión en su miembro; sabía que no podía esperar más, pues resultaba doloroso para él. Con desesperación, desabrochó su propio pantalón, y comenzó a bajarlo.

Sakura se dio cuenta; ya no había nada más que hacer; estaba perdida, algo tan importante para ella se iría sin valor alguno; rogó al cielo que él mismo la matara después de haber terminado...

¡¡¡SAKURAAAAA!!!

El viento traía consigo una voz que gritaba su nombre; al principio creyó que era su imaginación que le jugaba una cruel broma; sin embargo, cuando el individuo que trataba de ultrajarla maldijo en voz baja, se dio cuenta que era cierto; Shaoran había gritado su nombre... Shaoran estaba ahí, cerca, en algún lugar, la estaba buscando... y le había dicho por su nombre...

Más lágrimas salieron; renovadas fuerzas surgieron de su interior, y comenzó a luchar contra aquél individuo

-LIII!!!!- gritó lo más que pudo, pero aquél hombre le tapó rápidamente la boca

-Será mejor que te calles, maldita perra!- le amenazó, pero a Sakura no le importaba nada; él le había ido a buscar... él, que se había burlado, estaba ahí...

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Nadie le respondió; sólo el sonido de la lluvia. Maldiciendo por milésima vez, comenzó a alejarse; iría a casa de Tomoyo, quizá ella sabía dónde vivía

Sin embargo, un lejano sonido le hizo detenerse; quizá estaba tan angustiado que creía escuchar a voz de Sakura... Pero un segundo llamado le hizo darse cuenta que no eran imaginaciones; comenzó a correr lo más rápido que podían sus piernas hacía donde creía escucharla

Casi volaba, deseaba llegar lo más rápido, pues por sus gritos, se daba cuenta de que si estaba en peligro

"espera... espera... Sakura..." se repetía, sin darse cuenta de que comenzaba a llamarla por su nombre

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-Será mejor que guardes silencio!!- ordenó el ultrajador, sintiéndose amenazado por los gritos de Sakura, quien repentinamente comenzaba a dar dura batalla

Aún le tapaba la boca a la chica, sin embargo, pronto sintió los dientes de ella; le había mordido

-Miserable!!- gritó mientras la arrojaba para sobar su mano

Sakura, con rapidez sorprendente, se puso de pie, y después de abrochar su pantalón, comenzó a correr

Sin embargo, aquél individuo le alcanzó a sostener por el cabello, y la detuvo, abrazándola para evitar que ella se defendiera

-Sakura!!!!- volvió a escuchar que Li le llamaba, invadiendo en ella una repentina alegría al escuchar su nombre en sus benditos labios

-Aquí estoy!!!- le respondió lo más fuerte que pudo; sin embargo, nuevamente le taparon la boca, pero esta vez con más furia y fuerza, que la quijada comenzó a dolerle a Sakura

-No te dejaré ir tan fácilmente- aseguró el individuo cerca de su oído –terminaré lo que estaba haciendo

Pero Sakura ya no sentía tanto miedo; Li estaba con ella, le buscaba... ya no estaba sola...

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Él se guiaba por la voz de la chica, que parecía cargada de temor y angustia; no lograba dar con ella, y se dio cuenta que si algo le pasaba, jamás se lo perdonaría

Nada debía pasarle... no si él podía impedirlo. Corrió con más furia, internándose aún más en el bosquecillo. Sin embargo, se detuvo al no escuchar más el llamado de la chica de hermosos ojos. Trató de acallar su pesada respiración, poniendo atención a cada sonido que se presentara

Le pareció escuchar arbustos moviéndose, y se dirigió a ellos; no quería ni imaginar lo que le estaba pasando; quizá había sufrido algún accidente, o se había perdido, o estaba buscando algo... pero no quería imaginar que alguien le estuviese haciendo algo... o más bien, no quería aceptarlo...

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Con fuerza, le había aventado hacia el suelo, y se había colocado encima de ella. Maldijo al darse cuenta que había abrochado su pantalón, pero rápidamente volvió a desabrocharlo

Pero ella seguía dando batalla. Sus ojos despedían una furia sorprendente

-Así te ves más provocativa- se burló él, mientras levantaba su blusa hasta el cuello y admiraba el cuerpo de la joven. Sólo el sostén le impedía ver por completo la parte superior, pero pronto lo arreglaría

Ella vislumbró sus intenciones, y logrando reunir todas las fuerzas que le quedaban, atestó un gran golpe a las partes nobles del joven con su rodilla

Él se retorció de dolor; Sakura le observó con temor; el pantalón, que lo tenía en ese momento hasta las rodillas, le impedía moverse libremente; y por desgracia, él le miraba amenazadoramente.

-Crees que él vendrá a buscarte?- escupió –no seas estúpida, ese tipo jamás se preocupará por ti

Sakura trató de subir su pantalón, pero por lo mojado, resultaba más difícil, y él se acercaba a ella...

Sintió mucho más miedo que antes

-Shaoran!!!!!- gritó con más desesperación, antes de que el individuo le atestara un golpe en una de sus mejillas, tan fuerte, que logró dejarla inconciente

-Me hubiese gustado escuchar cómo te quejas... pero no tengo otra alternativa...- dijo él mientras observaba el cuerpo inerte de Sakura

Y prosiguió con lo que había ido a hacer

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Shaoran escuchó que nuevamente le hablaba Sakura, pero esta vez, se escuchaba mucho más cerca. Se dirigió hacia donde creía que provenía su voz; se detuvo al escuchar que alguien susurraba, y con cuidado, se fue acercando, hasta que pudo distinguir que había un hombre que permanecía sobre sus rodillas y manos, y debajo de él, había algo que no lograba distinguir

Con enojo, vio cómo el hombre se inclinaba, y hasta ese momento se dio cuenta que lo que estaba bajo de él era una persona; y él comenzaba a besarla. Pronto vio el cabello de esa persona... un hermoso cabello dorado... y la furia le invadió; frente a él, un individuo desconocido besaba a Sakura, quien permanecía inmóvil, y esa escena le provocó una cólera incontenible

Saliendo de su escondite, se abalanzó contra el sujeto, quien sorprendido y asustado, se dejó llevar por Shaoran

-Qué demonios haces?- le preguntó a gritos Li, mientras, sobre él, le sostenía por el cuello de la camisa

Pero el individuo no pudo hacer nada más que sonreír burlonamente, provocando más el coraje de Li, quien le asestó un golpe en la cara, logrando hacerle sangrar de la nariz

-Eres un miserable!!- le gritó en la cara –cómo te atreves a hacerle esto??

-Acaso te da coraje que no se te haya ocurrido a ti?- se aventuró a decir el ultrajador, pero por respuesta sólo recibió otro puñetazo

-Si vuelves a acercarte a ella... te juro que te mato!!- Le amenazó Shaoran

-No podrás cuidarla a cada momento- dijo el captor, pero volvió a recibir otro golpe

-Eso es lo que tu crees...

En un movimiento rápido, el captor arrojó a Shaoran, para poder ponerse de pie. Li se recobró rápidamente, y se posicionó frente a Sakura, en posición de defensa... por suerte, tenía un buen historial en artes marciales

El individuo frente a él también adoptó una posición de pelea; ambos se miraban fijamente a los ojos, y si las miradas mataran...

Llegó el momento en que ambos iban a atacar, pero el primer movimiento que realizó el sujeto, fue dar media vuelta y alejarse corriendo, como cualquier perro cobarde, dejando a Shaoran sorprendido por su acción tan gallina

Bajó la guardia, y tras cerciorarse que ya no estaba cerca, dirigió su atención a Sakura

Se arrodilló junto a ella. Seguía inconciente; y se veía tan distinta. Su hermoso cabello permanecía esparcido sobre la tierra mojada; su blusa estaba llena de barro; retiró con cuidado algunos cabellos que cubrían su rostro, y le pareció que se veía bonita...

Sin embargo estaba muy fría. ¿cuánto tiempo había pasado bajo la lluvia?

Con sumo cuidado, la tomó por los hombros y la abrazó. Estaba seguro que si algo le había hecho ese sujeto, no descansaría hasta encontrarlo para hacerle rendir cuentas

Se veía indefensa entre sus brazos; como una niña pequeña. Transcurrieron casi cinco minutos en esa posición, hasta que Sakura comenzó a moverse entre sus brazos

Primero, ella parecía no reaccionar, pero cuando lo hizo, trató de deshacerse del abrazo de Shaoran, y al darse cuenta que no le soltaba, comenzó a golpearle

-Tranquila- él trataba de detenerla, pero Sakura parecía no reaccionar

-Suéltame!!!- exclamaba ella golpeando el pecho de Shaoran –Li!!! Ayúdame!!!- suplicaba

-Soy yo, escúchame- decía él con suavidad, hasta que sostuvo el rostro de la chica entre sus mano, logrando que ella se fijara en su rostro

-Li?- comenzó a reaccionar, al reconocer los hermosos ojos del joven

-Todo está bien- aseguró él

En ese momento, los ojos de Sakura se llenaron de lágrimas, y llorando, lo abrazó fuertemente, tomándolo por sorpresa, pero correspondió el abrazo, tratando de tranquilizarla

Seguía lloviendo, pero no le importaba a Sakura, mientras él estuviese con ella, entre sus brazos, nada importaba

Él le había salvado, cómo había dado con ella? No sabía, pero entonces eso significaba que quizá él no se había burlado...

Y nuevamente, Meikyo le había mentido

Su corazón había descansado; la angustia que había sentido hacia unos minutos había desaparecido. Sin embargo, no podía negar que al verla en brazos de ese hombre, una furia indescriptible se había apoderado de él... simplemente, no podía soportar la idea de verla con otro hombre, menos con uno que le hiciera tanto daño

No podía explicarse cómo presintió que algo malo pasaba con ella, pero agradecía tanto haberse dado cuenta, porque si no hubiese llegado a tiempo...

La abrazó con más fuerza. No permitiría que nada malo le pasara, no si él podía evitarlo; sintió cómo temblaba, y recordó lo fría que estaba, así que decidió llevarla a un lugar caliente; pero al tratar de desabrazarla, ella le apretó con más fuerza...no quería alejarse de él... no en ese momento

Así que siguieron en esa posición; sin importar lo demás, sin importar que estuviese lloviendo, o que Meikyo estuviese esperándolo en casa... sólo ella importaba...

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Continuará...

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FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO!!!

Sé que es un poco atrasado, pero, sinceramente, les deseo lo mejor de lo mejor; ojalá que hayan pasado una muy linda Navidad en compañía de quien más quieren. Y espero que para el próximo año muchas cosas buenas vengan en su vida, y si no, ustedes búsquenlas, ok?

Y muchísimas gracias por estarme apoyando hasta este momento, por dedicarme un poco de su tiempo al leer mi historia; de verdad que me siento muy halagada; aunque no puedo evitar sentirme mal ante el tiempo que he pasado sin actualizar. La verdad es que no me llegaba la inspiración, pero espero poder tener un capítulo muy pronto, aprovechando que no estoy en la escuela

De verdad que lo mejor de lo mejor para este año, y que siempre haya en sus vidas un motivo para sonreír

Los aprecio mucho, aunque no les conozco, pero por el simple hecho de que existen, les aprecio

Gracias a todos por sus comentarios, no hay nada mejor que darte cuenta que tu historia no es tan mala, jeje

Y bueno, espero que les guste el pequeño capítulo que les ofrezco. Como pueden ver, ya hubo un beso entre Eriol y Tomoyo!!!! Jeje, fue muy repentino, pero ya era tiempo. Y bueno, de Sakura... ni hablar, sólo no me odien, oky?

Por cierto, muy pronto sacaré un nuevo fic, pero esta vez la protagonista será Tomoyo, para todos aquellos que les agrada esta linda chica, y bueno, habrá que descubrir quién será aquí el príncipe azul.

Y en cuanto a mi otra historia en curso, bueno, pienso terminar esta para dedicarme de lleno a aquella. Es decir, falta poco para que la historia termine

Y muchas gracias nuevamente. Cuídense mucho y pórtense bien, ok?? Recuerden que relaciones sanas evita el SIDA, jeje

Hasta prontito. Les mando una mega abrazo por estas fechas tan significativas