Antes de que me maten, debo decir que las razones por la que no pude subir este capítulo era porque me disloqué mi codo, debido a que estos niños del demonio estuvieron jugando con mi avión y dejaron abierto el tanque de gasolina. ¿Yo? Por supuesto que no vi el charco y me resbalé. Y ultimo, porque el maldito internet no me dejaba navegar.
Bueno, ahí va el fic.
12. Trampa espinosa (1)
Estaba en un amplio corredor donde había muchas puertas hechas de madera y todas talladas con alguna figura única. Y todo estaba iluminado con la luz del sol, pero no sabía si era el amanecer o un atardecer. Delante había un patio grande con muchas plantas de un verde asombroso. Miró la puerta de la izquierda. Una figura tallada tenia la apariencia de una hermosa mujer con su cabeza apoyada en sus brazos. Pero sus ojos eran algo fríos y sin sentimientos. Suprimiendo un escalofrío, empujó la puerta. Dentro todo estaba iluminado, las paredes de un blanco roto*, con líneas verdes oscuros abajo, una mesa volcada contra la pared, un viejo taburete de madera y un lavamanos sucio con algo oscuro y espeso que burbujeaba lentamente. Un extraño zumbido llegó a sus oídos. Bajó la vista para ver algo negro y amarillo revoloteaba por el suelo, daba una media vuelta y desapareció detrás de la mesa. Rápidamente, el rubio tanteó en sus bolsillos traseros en busca de su cámara digital (¡yo quiero uno de éstos!) pensando que podría ser una avispa. Nuevamente el insecto salió e hizo lo mismo que estaba haciendo hace poco. Pero para su sorpresa, cuando se volvió a meterse detrás de la mesa y cuando salió ya no era pequeño y su aspecto había cambiado. Era un perro de raza salusky, pero tenía cuatro alas amarillas de aspecto de un antiguo biplano* con una correa en su tórax. El perro de pelo claro se volteó y Rad pudo ver sus hermoso colores de tonos morados. El perro dio un salto increíble y sus alas se alargaron. Las patas se convirtieron en un tren de aterrizaje y Rad ya tenía frente a sus ojos una nave de color amarillo en las alas y la cabeza hasta la cola, gris en todo el cuerpo, y dos líneas negras encima (como en los camaros). Sin duda era una nave cibertroniana. Un apretón en su hombro lo hizo voltear. Delante de él, un transformer todo de violeta oscuro con rayas rojo vino tinto, excepto sus manos y su cabeza eran negras. Lo más llamativo eran sus ópticas de un violeta suave y sus enormes rifles atadas a su espalda. Tenía una sonrisa engreída en su cara. Sus labios se movían pero no emitían ningún ruido.
Unos molestos empujoncitos en su hombro lo despertaron. Apenas abrió sus ojos se dio cuenta de que estaba mareado. Tuvo que aferrarse al marco de la cama y se reclinó. Carlos lo ayudó a estabilizar.
-¿Q…qué pasó?
-Tuviste una recaída. Esto explica porque dormiste cuatro horas-explicó Alexis- Alerta Roja dijo que junto con tu adrenalina y mucho movimiento brusco, tus heridas se resintieron demasiado.
-¿Y mi mamá……?
-Ella está bien. Estás en tu casa.
-¿D-dónde está Highwire…………?
Nadie le contestó. Rad tuvo la horrible sensación de que Highwire podría estar muerto. Pero entonces recordó que Warthog había lo secuestrado.
-¡Tenemos que buscar a Highwire! ¡Hay que ayudarlos!-Rad trató de levantarse pero sus amigos se lo impidieron.
-¿Cómo que "tenemos que ayudarlos"?-cuestionó suspicazmente Carlos.
-A Highwire lo secuestraron y lo mismo pasó con el otro minicón que yo encontré.-A duras penas se levantó pero no se quejó porque sabía que sus amigos y su madre tratarían de guardarlo cama.
Al llegar a la base notaron la tensión en los autobots pero no sabían porqué.
-¡Ouch!- Rad apretó sus dientes al golpearse dolorosamente accidentalmente contra la pared.
-Vamos a la sala medica-sugirió Carlos al ver la mueca de dolor de su amigo.
-Si no estuviera tan herido, no me habrían quitado a mi amigo y el minicón.
-¿Qué te quitaron?-preguntó una nueva voz en la bahía médica. Era Cylon que traía entre sus manos un tubo que contenía una extraña sustancia negra que se retorcía violentamente.
-Otro minicón-le contestó Alexis.
-¿Qué?-exclamó y casi no deja caer el tubo.
-Si esto se rompe, yo no vuelvo por otro-se escuchó la gruñona voz del segundo al mando.
-Y yo te meto otra aguja en tu trasero oxidado-le respondió éste.
-¿Se te escapó un minicón?-Hotshot apareció detrás de Jetfyre, pero había algo diferente en él.
-¿Hotshot…?-titubeó Alexis insegura.
Hotshot se le veía más maduro, más serio y más mayor.
-Ahora soy Rodimus Prime-sonrió levemente pero parecía que no estaba feliz con este nuevo título.
-¡Oh! ¡Felicidades!-exclamó Carlos.
-Gracias.
-Supongo que tendré que acostumbrarme a esto, pero felicitaciones-lo felicitó su adolorido amigo rubio.
-Te deseo suerte-dijo Alexis.
-Gracias amigos. He oído que se te perdió un minicón, ¿es cierto?
-Él dijo que sí-lo interrumpió Cylon.
-Esto no es bueno.
-Y había este extraño transformer negro…
-¡Oigan! ¡Hey!-gritó Rad en medio de la charla improvisada-Sí, me quitaron un nuevo minicón, me han perseguido, secuestró a Highwire y estoy en una enfermería con ustedes hablando. Punto. Ahora, ¿Quién me va ayudar a rescatar a Highwire y el otro?
-¿Dónde encontraste el minicón?- Jetfyre se arrodilló para estar al mismo nivel.
-En una tienda de antigüedad.
-Para rescatarlo necesitamos un plan. Y ayuda.
-Lo recataremos, ¿de acuerdo?-lo prometió Rodimus.
-Pero, ¿cuándo?
Se produjo un breve silencio. Antes de que Rodimus contestara, las alarmas sonaron incesantemente.
-¿Otro minicón?-preguntó Cylon incrédulo.
-O Decepticons.
Inmediatamente todos se volvieron hacia el nuevo Prime. Éste, incómodo bajo el escrutinio de las miradas que Rad le tuvo compasión.
-¡Autobots, prepárense!-ordenó Rodimus.
Ya los autobots se marchaban y el rubio tenía una cruel guerra en su mente. Rad se mordió el labio.
¿Debía decirle la verdad?
Sabía que tenía que hacerlo, pero esto destruiría la moralidad y las esperanzas de sus amigos. Pero tarde o temprano se enterarían y lo regañarían a él por no decirlo.
Tal vez lo tomarían a mal o estarían escépticos.
O ambas cosas.
Pero, ¿a quién se lo diría?
¿A Scavenger o a Jetfyre?
Tomando aire, se preparó. Realmente se sentía como ir a la horca.
-¡Jetfyre!-el mencionado se volvió-Tengo algo que decirte. Sobre…. el nuevo decepticón.
Esto atrajo la atención de Jetfyre.
-Hable.
-Creo…llámame loco pero….era Óptimus.
Un tenso y horrible silencio cayó sobre ellos. Finalmente Jetfyre dijo:
-No bromees con estas cosas.
-¡Pero lo he visto con mis propios ojos!
-Basta. Probablemente sufriste un shock al ver a este transformer y sé que querías mucho a Óptimus, pero esto es una broma muy cruel.
Rad quiso protestar pero el tono en su voz le indicó que estaba dolido en lo más profundo de sus ser. Al igual que los otros. Óptimus era el pilar y la esperanza en esta cruenta guerra. Era un mentor para los oficiales y un padre para los soldados más jóvenes y los niños por supuesto. Decidió no insistir. Tarde o temprano se darían cuenta.
Jetfyre se extrañó de que el rubio no protestó pero tampoco se reía. Estaba mortalmente serio, ni una sonrisa se asomó en sus labios. Casi hubiera preferido que se riera y dijera ¡Caíste!. Pero no lo hizo. Ahora empezaba a dudar. ¿Qué si el chico decía la verdad? Sabía que Óptimus había perdido sus memorias, pero ¿decepticón? Imposible. Cualquier cosa menos esto. No quería creer esto.
Rad lo vió marchar con los otros. Bueno al menos lo intentó. Unas siluetas negras y blancas vinieron a su mente. El sueño. Pero no había traído lápiz ni papel. Tendría que conformar con sólo recordar. Sabía que tenía un significado y una imperiosa necesidad que pronto, pronto lo recordaría en un futuro. Y por alguna razón, éste sería su último sueño.
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-De todos los lugares, ¿Por qué tenía que ser precisamente esto? T_T-se quejo Sideswipe.
-Yo también estoy de acuerdo contigo-contestó Rodimus de manera que sólo oyera su "hermanito".
Estaban en una vieja refinería gigantesca y porqué no, bastante tenebrosa. Apenas había arboles y el calor era insoportable y el mal humor se hizo presente en los autobots (a mí también me pasa lo mismo ùu).
-Maldición, odio el calor-refunfuñó Briareos.
-Yo también-lo apoyó Korso.
-Bueno, terminemos esto lo más pronto posible y nos largamos-ordenó Wisker.
-¿No puedo buscaren lugares sombreados?-Preguntó Sideswipe levantando la mano.
Glitcher hizo lo mismo.
Prowl y Blurr lo miraron con fuego en sus ópticos.
-Tomare sus miradas de pistolas como un no¬¬U -murmuró Glitcher.
-Deja de bobear y ponte a trabajar- Blurr lo miró ácidamente y se transformó al igual que los otros.
-¡Qué encanto!- murmuró Sideswipe también transformándose.
Desgraciadamente Blurr lo oyó.
-¡¿QUÉ HAS DICHO?!
-N-nada…nada… ¡qué mercenario tan loco!
-¡Qué!
Sideswipe desapareció en una nube de polvo seguido por el estoico mercenario.
Los demás: o-oU
Todos se separaron en grupos de tres. Lo que no sabían era que los Decepticons habían espiado los movimientos.
Sé que querrán averiguar más pero debo ir al terapista, pero no se preocupen ya tengo la otra parte de esto escrita, chao!
Wisker: Juani quiere llevar el avión.
Warthog Flammarión: Pues quítale las alas, no podrá presumir con un avión sin alas.
