|||JAPÓN VERSUS CHINA|||

Unos seis meses más tarde desde que Ranma se había ido, Akane continuaba con su rutina de levantarse bien temprano para correr, luego darse una ducha para desayunar y partir al último semestre del colegio. Ya estaba preparándose todas las tardes para comenzar la universidad. Una vez que llegaba de la escuela se concentraba en sus estudios y al finalizar unas horas de estudio se la pasaba gran parte del día en el dojo. Su cuerpo había cambiado un poco al dedicarle tanto tiempo a entrenar, más de lo que estaba haciendo últimamente. Se notaban mucho más sus curvas y había adquirido una apariencia mucho más adulta. Los sábados al tener menos horas en la escuela se dedicaba a dar clases en el dojo a un grupo de chicos jóvenes del barrio. No eran muchos, eran apenas 6 alumnos, pero al menos le ayudaban a ganar experiencia y a poner al dojo en actividad nuevamente. Los domingos entrenaba con Ukyo desde que le pidió ese favor.

FLASHBACK

- Gracias Ukyo, pero en realidad no hay mucho que pueda hacer.

- Entiendo. Bueno, cuando quieras comer un okonomiyaki, siempre sos bienvenida.

- Gracias. - Akane se giró para emprender su camino de regreso a su casa cuando se volteó – Ukyo, creo que podés ayudarme en algo.

- Decime Akane.

- Voy a empezar a entrenar nuevamente, mucho más de que venía entrenando, y necesitaría a alguien con quien hacerlo.

- Entiendo, alguien que esté a nuestro nivel es difícil de encontrar… Está bien, puedo ayudarte en eso.

- Que bien. ¿Te parece comenzar desde este domingo?

- Perfecto. Este domingo estaré en el dojo. No voy a ser nada suave con vos Akane.

- Es justamente lo que quiero. Gracias Ukyo.

FIN DEL FLASHBACK

Esa mañana al encontrarse corriendo se encontró con Shampoo preparando el Nekohanten para comenzar a trabajar.

- Shampoo, que temprano que estás trabajando hoy.

- Akane, hace rato Shampoo no verte.

- Sí… estuve muy ocupada en estos días.

- No verte desde que Airen irse. ¿Mandarte carta? – La joven de cabellos violetas había visitado el dojo al otro día de la partida de Ranma para enterarse que se había ido. En ese momento la joven pensaba seguirlo, pero Cologne le dijo que por el momento necesitaba que se quedara en el negocio. Estando Ranma alejado de Akane no habría competencia. Solo tendría que dejar pasar un tiempo para que el se calmara y así poder ella robarle el corazón.

- Hace un tiempo que ya no recibo sus cartas.

- Ranma mandar carta a Shampoo.

Akane sintió como sus celos la invadían nuevamente. ¿No que ella era la única? Y le estaba mandando cartas a Shampoo.

- Airen querer hablar con Shampoo. Así que partir en pocos días a encuentro. – sonrió maliciosamente la amazona.

- ¿Ranma quiere encontrarse con vos? – preguntó incrédula Akane. Ese idiota, insensible…

- Verme en 1 semana. Shampoo abandonar Nerima pronto. No creo que Shampoo volver después. Seguro casarme con Ranma.

Akane apretó los puños pero no dijo nada más. – Soy una tonta. – fue lo único que pensó. Todo este tiempo había confiado que Ranma la quería y que se había confesado de alguna forma, pero parece que se había equivocado.

- Hola Akane. ¿Viniste a comer algo? Aún no abrimos pero puedo prepararte algo. – Comentó Mousse al salir llevando unos manteles para las mesas.

- Ah, hola Mousse. No, gracias. Justo pasaba por acá y me detuve a saludar a Shampoo. – contestó Akane cordialmente.

- Bueno, aprovecho entonces para despedirte, ya que nos vamos en una semana.

- Mousse, ¿vos también te vas?

- Sí, recibí una carta de Ranma diciéndome de encontrarnos en una semana.

- Pensé que la carta era para Shampoo. – comentó Akane claramente enojada por haber sido engañada.

- Carta decir para Mousse, pero Shampoo ir y casarse con Airen. – prosiguió la amazona cruzándose de brazos.

- No entiendo por qué querría que vayas a encontrarte con él Mousse. – preguntó Akane.

- Yo tampoco, pero escribió que era algo que iba a interesarme, que tenía que ir. Debe ser un desafío para quedarse con Shampoo y yo iré a defender su honor.

- Pato tonto, jamás vencer Airen. – agregó Shampoo apoyando sus manos en su cintura tomando una posición desafiante.

¿Tendrá que ver con la maldición? Se preguntó Akane. - ¿Sabés dónde está Ranma? – fingió inocencia Akane, sabía que Shampoo no le daría una respuesta.

- Me dijo donde encontrarnos, pero no sé si es allí donde está. Está cerca del noroeste de Japón. Si querés podés acompañarnos Akane.

- ¡Mousse! – gritó Shampoo reprochándolo. No quería que Akane se presentara ante Ranma, sino podrían reaparecer sus sentimientos por ella. Por más que Shampoo no lo quería reconocer, había entendido los sentimientos de Ranma para con Akane. Si Akane estaba ella no tendría oportunidad. – Chica violenta no ser bienvenida.

- Está bien. Gracias Mousse, pero yo no voy a ir. – aunque se sentía molesta, algo le decía que debía cumplir su promesa con Ranma. Si se encontraban seguramente Ranma se enfadaría por haber desconfiado y volverían a dónde estaban. Tenía que ser paciente, a pesar de que esto le generaba muchas dudas. –Bueno, voy a seguir. Tengo que prepararme para ir a la escuela en una hora. – comenzó a trotar nuevamente hacia el dojo mientras los despedía con la mano.

- Tonto Mousse, ahora seguro Akane seguirnos y arruinar plan de Shampoo. – comentó Shampoo enojada.

- No creo que Akane nos siga esta vez. ¿No la notaste diferente?

- Verse no tan niña, pero seguir tonta.

- Yo creo que hay otro cambio, diferente al del exterior…. Cuaaaa! – un baldazo de agua voló hasta caerle en la cabeza.

- Mousse no holgazanear. Terminar mesas. – dijo una Shampoo furiosa metiéndose en la cocina. – Y dejar de mirar Akane. No ser mejor que Shampoo. Shampoo mejor cuerpo, más fuerte.


¡Último por hoy! Espero te esté gustando la historia. Pronto, pronto, el reencuentro.