La felicidad lo era todo en lo que podía concentrarse. No supo en que momento se durmió y tampoco la hora que despertó, lo mejor de todo es que no había problema la levantarse tarde. El fin de semana empezaba y después de la grandiosa cita que tuvo el día anterior con Tsubasa solo quería seguir soñando, suspirar a cada 5 segundos, tener una sonrisa tonta en el rostro y cantar aunque desafinara.

Hacía mucho tiempo que no se sentía así, tan feliz, tan llena de alegría, tan bonita que presumiría al mundo entero su belleza. Y tan solo imaginarse haciendo tal ridículo frente a las personas le hacía reír. Una risa que empezó a crecer y crecer hasta llenar la habitación que compartía con su hermana.

Oh si, su hermana esa mujer de cabello rojo como el fuego, gritona, bromista, vengativa, metiche y que tenía un super oído y sueño ligero que podría despertarla y eso no era una muy buena idea. Yami era demasiado chantajista cuando lo requería y se volvía una molestia de la cual no se podía escapar.

-¡Saaaaaaanaeeeeeeee!- como había pensado su hermana podía ser una molestia y pronto se convertiría en esa espina que nunca salía pero que molestaba hasta para estirar la piel.

-Déjame en paz, Yami- como pudo se envolvió en su manta para disimular que aun quería dormir.

-Aw, vamos Sanae... Es Sábado- Yami se lanzo sobre su hermana no importando si una manta las separaba, logro abrazarse a ella y rebotar en la cama.

-Ahh... Yami... deja de.. hacer eso- logro zafarse de ella y de la manta alejándose lo mas posible de su hermana y su locura de la mañana.- ¿Que tiene de especial Sábado?

-Es un buen día para salir con tu novio. Sin preocuparse del entrenamiento o tener pocas horas juntos.

No había necesidad de preguntar ¿Que novio? Obviamente hablaba de Tsubasa, mas ahora que lo pensaba bien y analizaba... Ni ella o Tsubasa eran novios, quizás amigos mmmm ¿con derechos? Porque habían tenido una cita, una tarde entretenida y terminada un gran beso... mas nada.

Nadie se declaro, nadie hizo la pregunta, nadie dijo nada sobre una relación. Ellos serían novios, amigos, amigos con derechos o conocidos que se besaban cuando sentían la necesidad de hacerlo. Porque ella lo beso primero y no eran nada solo dos personas que muchos años atrás se conocieron por primera vez por un balón de fútbol. Años después por el fútbol se volvían a ver.

Yami pudo notar que su hermana estaba pensando y muy duro, analizando algo, quizás sobre una relación porque ella ayer en la noche no escucho nada de "somo novios ahora"..

Hn... ni siquiera si pensaban en ellos quizás estaban demasiados absortos en su mundo de amor que ni siquiera pensaron en preguntar ¿que eran ahora?

Bueno para eso estaba ella y sus comentarios de la nada como "Un buen día para salir con tu novio" y asi Sanae le confirmara si habían pensado en ser algo o solamente pensaron en lo felices que eran y que ni siquiera les dio la posibilidad de pensar en el mañana. Bueno por eso se llamaba Yami "Futurista" Nakazawa, o mas bien solo ella se llamaba así, sus padres solo le amenazaron con cambiarle el nombre a Mortia "Futurista" Nakazawa... ¿Quien en su sano juicio usaría el nombre de Mortia? Y para que preguntaba si sabía que le harían la misma pregunta a ella por el nombre que ella misma se sobre puso.

-¿Por que no llamas a Tsuby y planean algo? Un paseo en el parque, ir a la piscina, una cena en un restaurante con una hermosa vista o cualquier cosa.

-Tsubasa fue a visitar a su familia a Shizuoka, y regresa el lunes a primera hora.

-¿Él te lo dijo?

-Si-

Bueno eso no era divertido... -Bien no importa... saldrás con Schnii, Moka y yo. Nos iremos a divertir.

-Yami ¿en algún momento le pregunta a Schneider si quiere acompañarte en la salida?

-Si- contesto con demasiada facilidad...

Sanae dejo escapar un suspiro su hermana no cambiaría ni por una pizca de compasión. Se levanto de su cama, dispuesta a darse un baño que la levantaría y salir al menos le daría tiempo para pensar ne lo que ella y Tsubasa tenían o serían... Y si era sincera consigo misma no le molestaría que llegaran a ser novios, hacía dos o tres años que ella había dejado de pensar en una relación, en esos momentos no le importaban o llamaba la atención alguien, pero Tsubasa fue diferente, desde que recodo quien era en la fiesta, fue imposible no prestarle atención aunque hablara mucho de ese deporte que tanto le encantaba.

Estando en la entrada del baño Yami hizo otras preguntas.

-¿En algún momento has pensado en hablar con él?- no necesitaba decir su nombre... -Estuvo ayer aquí, sabe lo de tu cita e incluso estaba presente cuando llegaron ambos.

Sanae no quería pensar en eso, en realidad ni siquiera le importaba... se lo repetía cada día que lo veía... Que nunca le importaría.

-No tienes porque decir nada, papá y mamá te lo han dicho. Solo debes escuchar y si después nunca jamas lo quieres volver a ver entonces se respetara tu decisión.- sabía que estaba tocando un tema un poco delicado -Y también deberías de hablar con Tsuby y exigirle ser novios, no solo amigos que se besuquean en la puerta de tu casa.

Y sin mas Yami salio de la habitación... dejando a su hermana algo desconcertada por los cambios de tema que de repente tocaba...

-¿Porque le llama Tsuby?

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Shizuoka, Japón...

Casa Ozora... 12 pm

Desde que llego a casa lo notaron diferente, quizás se miraba mas atlético, o mas alimentado, o mas sonriente, o quizás era ese brillo en los ojos que no había tenido antes.

Natzuko quería saber que había pasado todo este tiempo en el que su hijo estuvo en entrenamiento parecía otro, mas... ¿como decirlo? ¿Un hombre enamorado?

"Mi hijo podría estar enamorado ¿verdad? ... No hay otra explicación Natsuko. Por fin Tsubasa podría tener una novia..." Bueno eso haría fantástico muchos ideales de ella para su hijo. Conocer a la novia, no haría planes aun de matrimonio porque eso sería adelantarse demasiado. Pero era emocionante... de nuevo tenía las esperanzas de ser en algún momento abuela... ¡Oh Dios... Abuela! Ella podría ser abuela, en algunos años claro pero lo sería... Mas también podría ser que su hijo estuviera enamorado de un "él"... oh oh.. no sabría como tomarlo, quizás con calma y nunca sería abuela...

Natzuko empezó a sufrir una crisis futurista... al pensar de que su hijo podría estar enamorado de alguien que podría ser una "ella" o un "él". Pero ahora recordaba, tiempo atrás cuando su hijo vino a visitarlos la primera vez en este años, cuando lo encontró abrazado de una joven mujer. ... Eso revivía sus anhelos de ser abuela algún día.

Volvió a seguir cocinando sin percatarse que su esposo la observaba desde la puerta de la cocina. La había visto tan concentrada en sus pensamientos, fruncir el ceño, animarse desilusionarse por varios segundos y volver a la compostura de la felicidad. Definitivamente en lo que estuviera pensando era sobre su hijo Tsubasa.

No solo ella había notado la diferencia de su hijo, Kudai también. Y presentía que sería para bien, su actitud le recordaba cuando el era joven y conoció a su esposa. Natzuko era una joven hermosa y aun lo seguía siendo, y cuando la conoció la primera vez supo que ella nunca se iría de su lado y así fue. Y seguro su hijo había conocido a ese alguien.

A la hora del almuerzo, Tsubasa y Daichi platicaban sobre fútbol, algo que Natzuko no podía creer que su hijo cambiara. Pero había llegado el momento de hacer esa pregunta especial, la cual respondería muchas cosas.

-Tsubasa ¿Como te ha ido en la practica?- aunque Kudai se le adelanto.

-Bien papá. Los muchachos y yo empezamos el entrenamiento con lo básico. El nuevo director técnico, Yoshimoto, nos ha dado nuevas técnicas para ejercitar los músculos y mejorar los tiros, también una de las asistentes del Técnico ha ayudado a algunos de los muchachos para mejorar sus tiros especiales.-

Ambos padres notaron que al hablar de la asistente del Técnico, una mujer, su mirada y su hablar cambio. ¿Podría ser ella la causante de ese cambio?

-Ella ha de saber mucho de fútbol, para poder ayudar con los tiros especiales.- comento Natzuko

-Sanae es muy buena en los tiros... ha ayudado a Ralph y a muchos les agrada.

Tsubasa se perdió la pregunta que su padre y su madre le hicieron, incluso que Daichi trato de llamar su atención pero su mente se centro en ella, esa joven que en toda la vida que él tenía había sido la única que logro llamar muy bien su atención y comprendedlo. Porque según Genzo, las mujeres eran tan complicadas y difíciles de entender.

Genzo siempre decía que no sabía cuando una mujer estaba bien o cuando lo que decía era lo correcto, eran complicadas desde que nacían. Nunca se sabía cuando explotarían solo por un simple comentario, por eso mismo Genzo no duraba mucho con sus conquistas, o era una cita o una noche de pasión pero nunca más. Sin embargo el mismo Genzo le había advertido que había ganado la lotería con Sanae. La chica los entendía, así se lo dijo.

"-Escucha Tsubasa... nunca en la vida encontrara a una mujer como Sanae. Ella nos entiende- exclamo exageradamente y dramático.

-Nos entiende- añadió Kojiro, sabiendo que la joven sabía entender el fútbol.

-Es la mujer ideal para ti. Le gustas, te gusta. Trabaja como asistente del equipo donde tu eres integrante de ello, sabe callarte cuando deliras sobre fútbol y nunca actuaría como tonta dejando que hables y hables del deporte como lo haría Kumi y por como besa seguro puede dejarte como un tonto.-

-¿Eso fue un insulto?- porque no sabía muy bien, además estaba mas distraído recordando el beso con Sanae, el beso de despedida.

-Lo fue- contesto Taro.

-Escucha Tsubasa, no pierdas a esa mujer tienes que hacerla tuya...

-Oye no vayas tan lejos... apenas fueron a su primera cita- Taro aclaro...

-Eres un pervertido Wakabayashi - acuso Kojiro.

-Esta bien... en simples palabras Tsubasa... te ganaste la lotería con Sanae. Nunca... escucha bien, nunca la dejes ir.- y Genzo lo decía serio.

-¡Tsubasa!- volvió a la realidad por el grito fuerte de su madre.

-¿eh?-

-Hijo ¿porque estas tan distraído?- pregunto Natzuko...-¿Acaso es por una chica? ¿Una novia?

Bien, había lanzado la pregunta que quería. Kudai apretó los labios para evitar sonreír por las preguntas de su esposa y Daichi dejo de comer para escuchar a su hermano, el tenía una novia entonces el podía tener un futuro como el de Tsubasa y conseguir una buena chica caliente como los del calendario de su padre que tenía guardado en el sótano sin que su madre supiera. Esas mujeres eran ardientes.

-¿Que?- Tsubasa estaba aturdido, en realidad nunca se había echo esa pregunta, ni siquiera sus amigos, Genzo ni siquiera hablo de ello. Nadie lo había comentado.

¿Acaso él y Sanae eran novios? ¿Si se besaron mas de dos veces los hacía una pareja? ¿Quería que fueran novios? Él quería que ella fuera su novia, entonces debía preguntar ¿cierto?

-¿Yo debo hacer la pregunta a Sanae?- pregunto a la nada, hablaba consigo mismo y olvidándose que su familia estaba frente él.

-¿Sanae?- pregunto Natzuko. -¿Es la misma joven, que durmió en tu habitación?

Daichi, seguía igual, comiendo y pensado en como sería la novia que tendría, guapa, de 90-60-90 o quizás un 96-60-93. le gustaría que tuviera una buena presentación de frente y una gran vista de atrás.

Kudai no pudo evitar carcajear. Su hijo estaba atrapado y no podía evitar reírse del rostro rojo de su hijo quien no sabía que había hablado en voz alta y su mujer que no perdía nada con sacarle información.

-Tsubasa, tienes pedirle que sea tu novia y cuando acepte la debes traer. Quiero conocerla mejor, no que escape a hurtadillas cuando ha dormido en tu cama. ¿Han tenido sexo? Por favor usa protección aun son jóvenes y yo bueno quiero ser abuela pero todavía no, puedo esperar unos tres años solamente máximo 5. Pero úsenla hijo

-Si, mamá dice que los condones son baratos, así evitaras tener un hijo, al menos espera que yo tengo los 18 años así no seré un tío muy joven- Daichi añadió sorprendiendo a su madre por lo que dijo

-Mamá... no tenemos sexo...- pero su madre estaba en su propio mundo de palabras diciendo y diciendo y diciendo tantas cosas que nunca lograría tomarle el ritmo. Su hermano no había ayudado mucho con ese comentario de los condones, lo cual lo abochornaba mas. y su padre solo reía.

¿Como llegaron las cosas a terminar así? Bueno que mas podía hacer, solo comer tranquilo porque su familia parecía no poder cambiar.

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Siento no haber actualizado antes, enserio.

Mi antigua laptop murio y debía comprar otra, hasta hace 5 días que tengo una nueva y tuve que actualizarla y agregar algunos programas que me servían para mi trabajo. Ahora ya subi el capitulo, y espero subir el proximo pronto.

Ya tengo la mitad escrito pero debo ir a dormir es mas de las tres de la mañana y debo descansar.

Nos leemos pronto. Vale. bye