Cuidado con lo que juegan, pueden cambiarte la vida (segunda parte):

- "La persona que va a besar a Ran voy a ser yo…" –dijo con un dejo de desinterés-

- "Pe-pero Kudo eso no se vale, vos la tienes para vos todo lo que quieres, si son como esposos" –respondió el chico- "¿o no muchachos?"

- "Si, es verdad Kudo" –respondían los demás-

- "¿Qué quieren decir con eso?" –respondió con un semblante más aterrador, aunque quiso mantener la calma-

- "Vamos Kudo, si es una cualquiera como todas, seguramente que has probado ese cuerpo muchas veces" –dijo con lívido, repasando la Ran por un momento, notando un aura muy peligrosa en ese sector-

- "¿Quién TE PIESAS QUE…?" –trató de gritar Ran cuando vio una figura saltar y al rubio amigo de Shinichi caer al piso, seguido de gritos forzosos de ayuda- "¿Shinichi?"

Si, el detective lo tiró y le agarró el cuello con fuerza asfixiándolo por la presión, cuando la violeta se percató el rubio ya estaba pidiendo ayuda y los demás chicos trataban de calmar a Shinichi.

- "RETRACTATE DESCARADO, PERVERTIDO" –gritaba, obviando la voz de los de más salvo la de ella, al de su amada-.

- "Shinichi, basta vos no sos un asesino ¿te acuerdas?" –Esa voz lo calmó y soltó su agarre-

- "¿Alguien más se opone a la decisión que tomé?" –obteniendo una negativa por parte de todos-

En ese momento vio a Ran y le dedicó una sonrisa dulce. Ran se sorprendió por el cambio de actitud pero sonrió, a tal punto de que sus violetas ojos se tornaron brillantes, brillo que Shinichi apreció muy bien.

- "Tranquila Ran, seré cuidadoso" –dijo mientras se acercaba-

- "Yo, no tengo problema pero… ¿por qué no alguien más Shinichi?" –quiso saber desde el momento que él mismo se eligió para cumplir el reto-

- "Porque te amo" –y desviándose hacia su oído- "y no iba a entregarte a nadie porque esos labios son míos" –besándola una vez terminada la frase evitando que responda algo siquiera-

El beso fue corto y dulce. Una vez que se separó vio el resultado de sus caricias, encontrando a una sonrosada karateca con los ojos cerrados por la vergüenza, la abrazó en, como sorpresa un cálido aliento en forma de palabras llegó a su oído recibiendo las mejor frase de su vida: "yo también te amo Shinichi"… la respuesta a su confesión, con la cual no pudo evitar sonrojarse.

- "Bueno, al matrimonio Kudo cuando quieran nos podemos ir yendo a dormir que ya es tarde, a no ser que quieran compartir la camita también" –dijo burlonamente Sonoko-

- "PE-PERO ¿Qué COSAS DICES TONTA?" –y la rubia se rio al ver el sonrojo de ambos-

- "Jajaja, vamos Ran, estoy agotada, aparte no quiero ver como reviven al muerto que Kudo-kun caso mata" –sonriendo nuevamente, ganándose una enojada mirada del detective-

Así el juego, terminó, logrando una cosa positiva, que los dos "amigos de la infancias", vuelvan a Tokyo como una hermosa pareja.

Fin