Te llevo conmigo para siempre
Capitulo 12
"El espejo"
Lalala- Pensamiento, pasado, presente o futuro.
[Lalala]-[Opinión personal]
Capitulo anterior:
¿Y si ella estaba bien así? ¿Acaso eso tenia que pasar? No. Se negaba a pensar eso, al menos lo intentaba. ¿Y si el era solo un obstáculo en su felicidad y esto fue lo que les deparaba? Y si era asi...no lo sabía. Resignado a pegarle al árbol, se rindió ante sus piernas y se dejo caer sobre el tronco, sentándose en las raíces.
-Aome... ojala supiera como y donde estas, sea donde y como sea por favor... perdóname...-apretando sus dientes-
-.-.-.-.-.-
"Tome el alambre con la pinza, retuérzalo hacia la derecha y comience a formar una especie de enrejado, donde se ubicará una ves terminado, el cristal o alaja elegida.
Siguiendo las anteriores instrucciones, Aome armaba un pequeño collar. Tenía la cadena, también el alambre, la pinza, y tenia el cristal para usar. Mientras escuchaba la radio, lo armaba cuidadosamente, midiendo el fragmento para que se pueda sostener sin problemas. Aunque algo le faltaba. Si, algo muy importante. ¿Ganas, entusiasmo, energía? Cómo saberlo en ese momento.
Se detuvo a pensar en aquello, con la mirada perdida, como si no estuviera allí. Ya no oía la radio, solo las voces en sus recuerdos. Sango, Miroku, Shippo, Kaede, Kirara... Inuyasha.
-¡Hermana! –entrando bruscamente-
Aome se sobresaltó, dejando caer el fragmento cubierto con el alambre sobre la mesa.
-Sota... Dios, no me asustes asi! ¿Qué pasa? –girando para verlo-
-La cena esta lista-
-Oh, si, enseguida bajo –forzando una sonrisita-
-Y, hermana... ya no estés mas asi, todo va a estar mejor -
-Gracias Sota –ahora con mas naturalidad- en un momento bajo-
-¡Sota! ¡Aome! ¡A comer! –desde la cocina-
-¡Si mamá, ya voy! –corriendo por las escaleras-
Se quedó un instante contemplando a su hermano correr, luego, se volvió al escritorio y tomó el dije.
-Si Inuyasha viese esto –recordando sus regaños- estaría furioso conmigo –risita-
-¡Aome!
-¡Si mamá! –corría por las escaleras mientras se colgaba del cuello el collar con el fragmento de shicon-
Fue una cena tranquila, parecía que todos habían superado un poco lo ocurrido. Obviamente Aome aun estaba dolida, pero hacia lo posible por estar bien para su familia y amigos.
Una vez que termino de comer, pidió permiso y subió a su cuarto, saludando a todos. Al llegar, cerró la puerta, y se dirigió a la ventana. Lo primero que vió fue la pila de maderas y escombros que habían ordenado con su abuelo. Pero rápidamente dirigió la mirada al cielo. No quería pensar en lo malo, solo quería recordar todos los buenos momentos con los demás. Se reía y pensaba en las estupideces que habían echo. Asi también como los momentos de tranquilidad y armonía. Se sobre el marco de la ventana, cuando escuchó que tocaban la puerta. Preguntó y el abuelo le respondió que le abriera la puerta, por que él no podía hacerlo en ese momento. En su recorrido a la puerta, se fijó en el reloj, habían pasado dos horas, eran las 9.30.
-Abuelo, ¿qué haces con esto? –sorprendida-
-Esto Aome –entrando- es un espejo que se encontraba en el templo, es muy antiguo y pertenecía a una princesa.
-¿Una princesa?
El anciano dejó el espejo apoyado en la silla y se sentó en el borde de la cama. Aome también lo hizo.
-Esta princesa vivía en un palacio, en ese lugar, vivía mucha gente de buena posición económica. Pero a pesar de esto, ella era muy buena y amable, una hermosa mujer, por dentro y por fuera. Algunos dicen que su sonrisa era tan calida como el suave sol de la mañana.
-Debía de ser hermosa...
-Si, asi lo era. El señor de ese palacio, estaba perdidamente enamorado de ella, este era un guerrero, se llamaba Takemaru...
-Setsuna-no-takemaru –corrigiendo-
-Aome me sorprendes, ¿cómo es que sabes? –intrigado-
-Ah, no...en realidad no recuerdo porque se ese nombre...-confundida-¿Por qué recuerdo ese nombre?- continua por favor-
-Pues, él estaba enamorado de ella, la quería solo para el, aunque ella no sintiera lo mismo. Pero aun asi, Vivian en armonía junto con los demás. Pero un día, se enteró de que la princesa esperaba un hijo de un demonio muy poderoso. Esto lo enfureció muchísimo y al verla dar a luz al fruto de aquel odioso demonio, la asesinó, sin mayores éxitos, ya que el demonio la revivió con su espada. su nombre era Inu-no-Taisho –
Los ojos de Aome se abrieron de par en par. Ese nombre era el del padre de Inuyasha. Por eso recordaba ese nombre. Porque Takemaru había revivido gracias a la Sounga, para tomar venganza por la princesa. Esa princesa era Izayoi, la madre de Inuyasha.
Su corazón parecía detenerse. Tenía ante sus ojos un objeto que en su momento le había pertenecido a la madre de Inuyasha, y que por las vueltas del destino, había caído en sus manos. Lo miraba con asombro. No podía creerlo. Realmente estaba allí el espejo que usó Izayoi, cuando se probaba un kimono nuevo, cuando se cepillaba el cabello, o tal vez, cuando acariciaba su vientre hinchado, ocupado por un pequeño hanyou que esperaba tranquilo, quizás como su madre, su llegada al mundo.
El abuelo observaba atentamente la mirada de su nieta, que lo llevaba a distintos y encontrados sentimientos. Cerró los ojos, sonrió, y con un último suspiro se levantó. Aome lo miró. Realmente el no se daba cuenta lo que significaba ese espejo para ella. Y ella realmente no sabía como agradecerle. Solo le Salió una sonrisa dulce y salida del alma, sacándole una también al viejo.
-Me alegro que te aya gustado –saliendo- buenas noches –
-Muchas gracias abuelo –sonrió y cerró la puerta-
Miraba el espejo. Era alto como para verse de cuerpo entero, y tenia el marco de madera oscura. Estaban talladas en ambos costados, insignias japonesas de aquella época. En ese momento, agradeció muchísimo haber pasado tiempos con el monje Miroku, quien le enseñaba la escritura de entonces, aunque necesitara estar acompañada de Shippo, ya que no confiaba mucho en el [entiéndanla]. En él pudo leer:
"Vivir y vivir
Eso es lo que tienes que hacer
Mi querida Izaoyoi
Junto con Inuyasha"
Aquellas palabras eran muy hermosas, y lograron llegar al corazón de Aome. Es como si pudiese estar alli, justo en el momento en que el padre de Inuyasha, tallaba cada signo con el más profundo sentimiento. Como si cada trazo contara la historia, y el tiempo juntos.
Con mucho cuidado, tomó el espejo y lo colocó definitivamente al lado de su armario, apoyado en el suelo claro. Tenia un reflejado increíble, como si fuera el agua de un rió puro y calmo. Se veía en el espejo, de pies a cabeza, hasta llegar al collar. Lo tocó con suavidad y su mirada se volvió melancólica. Por un momento había olvidado que la habían arrancado de lo que ahora, era todo.
-¿Tu también quieres volver a verlo? –una dulce vos en su mente-
-¿Qué? –sorprendida- ¿Qu-quien eres?
-Mira el espejo, Aome...-
Al ver, su reflejo se había cambiado por uno de cabello lacio, negro y largo, llevaba un kimono rosa con dibujos, y un aura clara y luminosa, pero a la vez tan calida. Aquella figura en el espejo, era Izayoi.
-Tú eres...-casi respiración-
-No te asustes, -risita- no soy un fantasma, soy el recuerdo que quedó de mí en este espejo.
-Izayoi...-con los ojos lagrimosos- ...discúlpeme, por favor, discúlpeme...-
-Pero pequeña, ¿de qué hablas?-confundida-
-Discúlpeme... por mi culpa traje a su hijo a este mundo y lo he hecho sufrir tanto, fui una tonta al pelearme con él. Fue por eso que se preocupó y vino y entonces... yo...-cayendo de rodillas, entre lágrimas- yo...no pude hacer nada para evitarlo...
-No cariño, te equivocas –
-E-eh? -
-Tu hiciste todo por el, has dado todo de ti, y hasta has sacrificado momentos con tu familia por acompañarlo. También lo has hecho por tus otros amigos.
-Izayoi... –levantando la cabeza-
-Debes sentirte tranquila, no ha sido tu culpa, aunque de una cosa si eres culpable... desde el momento en el que apareciste en su vida, le has mostrado un camino que yo no pude darle. Un camino lleno de enseñanzas, risas, amistades, confianza, asi también como torpezas, enojos, y tropezones, pero sabes, un tropezón no es caída. Y eso sucede cuando uno se dirige en un camino lleno de amor...-sonriendo dulcemente-
-¿De amor?..-eso es porque yo a Inuyasha...-un poco sonrojada-
-Levántate Aome -viendo a la chica levantarse- Conozco la respuesta, pero, te lo preguntare una vez mas. Aome, ¿quieres regresar con Inuyasha?
-Siempre –con su mas profundo sentimiento-
-Entonces pequeña, escucha con atención lo que voy a decirte...
"Vivir y vivir
Eso es lo que tienes que hacer
Mi querida Aome
Junto con Inuyasha"
Izayoi cerró lentamente los ojos y el espejo tomó un blanco resplandor. Sin saber por que, Aome estiro el brazo, y con la punta del dedo tocó el espejo. En el se reflejaron las ondas, parecidas a las que se dibujan en el agua, casi idénticas.
-.-.-
El rocío de la noche enfriaba su cuerpo. Inuyasha miraba con ojos tristes aquel árbol. El árbol sagrado. Aquel árbol, donde había encontrado a la persona que lo hacia mas feliz en todo el mundo, esa persona que había cambiado su destino, la que le había enseñado a creer, a confiar, a querer. Aquel sitio, donde comenzó a amar a Aome. Trataba de olvidar, o al menos, recordar su linda mirada cada vez que lo veía, no importaba si estaba triste o enojada o tal vez riendo, su mirada siempre lo perdía. Pero lo único que venia a su mente, era la imagen de Aome siendo arrancada se sus manos por aquellos hombres, viendo su rostro desesperado y triste, clamando su nombre, alejándose de el.
-Keh, soy un imbecil –con tono bajo- como voy a ser capas de proteger a Aome, de cuidarla, de estar con ella, de quererla –apretando el puño- si lo único que puedo recordar es eso... al final era cierto –dando la vuelta para irse- no merezco estar a tu lado...Aome-
Una intensa luz blanca venia de sus espaldas. Detuvo su paso y volvió rápidamente al árbol. Miraba atónito como el lugar marcado por su cuerpo en esos años dormido, parecía brillar desde otro sitio profundo. Su corazón latía más fuerte. Estaba alerta. No sabía si sacar la espada o cruzar del otro lado. Pero su sorpresa fue mayor cuando logró escuchar desde el interior del árbol.
-¡Inuyasha! ¡Inuyasha! –la vos se acercaba-
-Esa vos... ¡Aome! –más cerca del árbol-
-¡Inuyasha! –saliendo de aquel resplandor-...Inuyasha
CONTINUARA...
Próximo capitulo: Mi vida en casa
-.-.-.-.-.-
HOOOLA MINNA-SAN! (hola a todos) como han estado! Yo un poco atareada y nerviosa. ¿Quieren saber por que? Pues tengo un campamento muy importante y estoy muy contenta! Por eso me puse las pilas y me decidí a terminar este cap antes de irme por una semana! 9.9 los extrañare! Lo juro, siempre que me retraso los extraño. Amo leer sus reviews! :O leí los anteriores –en un rincón de emos- soy cruel soy cruel soy cruel... por cierto! ñ.nU ya me olvidaba de decirles nwn de este campamento (soy de argentina, si alguno conoce San Juan, pues ahí me voy :P) vuelvo el 9 de enero, asi que les pido paciencia con el cap!..9w9 pero ya estamos cerca del ansiado final...u.u ah bueno O3 lo importante es el hoy verdad! Jaja! Si les gusto o tienen algo para contarme o corregir, no duden en dejar su review nwn los leo SIEMPRE!
Felicidades en estos tiempos de fiestas y regalos! O3
Suerte!
=D
