Vero y Laura se pusieron a discutir a ver quien se ponía en la habitación que hay delante de la mía.

-Va Lau que soy la pequeña déjame aquí. – le pido la Vero con un puchero estilo Alice pero mas convincente.

Subí al ultimo piso y las estuve observando un rato hasta que se percataron de mi presencia, se giraron hacia mi y les vi en la mirada sus intenciones, yo salí de allí corriendo y ellas detrás mío.

Lau y Vero podían ser igual de rápidas que un vampiro gracias a sus poderes de hechiceras, corrí hacia la casa de mi tío Carlisle, donde se encontraba mi madre hablando sobre lo que harían para que supieran que Tay y yo éramos los sobrinos de Carlisle y Esme, entre corriendo por la puerta y me senté junto a mi madre.

-Bella hija pasa algo. – me pregunto mama preocupada.

Yo negué con la cabeza, mis primas entraron discutiendo sobre lo del cuarto.

-Prima a que por ser la pequeña puedo quedarme enfrente de tu cuarto. – dijo Vero muy convencida

-A que no prima, tengo que ser yo por ser la grande. – contraataco Laura

Las dos se sacaron la lengua mutuamente, entonces llegaron todos los demás y yo seguía negando con la cabeza junto con mi madre. Todos nos empezamos a reír ya que ver a estas dos discutiendo era muy cómico cuando Vero empezó a saltar de la alegría, seguro que vio que ella se quedaba arriba.

-Nos lo jugamos a piedra papel o tijeras. – Laura decidió.

-Echo… piedra papel o tijeras.

Estuvieron así un buen rato asta que Vero saco piedra y Lau tijeras.

Mientras mis primas estaban jugando yo escuche que mi madre iría esta noche al instituto a coger la solicitud falsa que yo entregue y hacer que la gente que me había visto allí no se acordara de mí así empezaría el instituto como Isabella Marie Cullen Carlie. Mi hermano se había ido de caza y no vendría de aquí dos días. Los Cullen si se acordarían de mí ya que son mis primos.

-Bella cariño vámonos que vamos a ir a ver a ver si esta un viejo amigo mío.

-Claro mama, adiós Tío Carlisle, adiós Tía Esme – les di un abrazo a cada uno y ellos me lo devolvieron – adiós primitos.

Nos fuimos las cuatro a casa, Lau iba con un enfado de los buenos mejor que nadie se le cruzara por el camino que sino lo lamentaría de por vida y Vero iba muy feliz, ella es igual que yo un poco infantil y que cualquiera cae ante su encanto y su carácter de niña pequeña.

-A donde vamos a ir mama? – le pregunte.

-Te acuerdas que te comente que tengo un amigo licántropo y que tiene una manada y que nos hicimos aliados y que cuando llegara el momento que se lo dijera, pues lo quiero ir a visitar.

Cogimos el Peugeot ya que Tay se llevo mi coche sin que me diera cuenta y en dos días ese no vuelve, vamos que mañana iba en este coche o en la moto.

Nos dirigimos a la Push que es donde viven los Quileutes. Cuando salimos del coche un grupo de chicos nos rodeaba y la verdad es que desprendían un olor como a perro.

-Nos gustaría hablar con el jefe del consejo Quileute. – dijo tranquilamente mi madre.

-Se puede saber que quieres hablar con el consejo asquerosa chupasangre. – contesto uno de pelo negro, alto y musculoso.

Le gruñí a ese perro, pero que se a creído para hablarle así a mi madre, mi madre me puso una mano en el pecho evitando que saltara encima de ese idiota.

-Mi nombre es Rene y esta es mi hija Bella, yo hace mucho conocí a la manada de Ephraim Black y hicimos un trato, en esa manada también se encontraba Quil Ateara.

-Yo soy Sam y soy el jefe de la manada, – contesto el de antes – síganme seguro que el Viejo Quil quiere hablar con ustedes.

Nos dirigió a una casa que estaba al lado de la playa seguro que era donde se reunían, allí entraron todos los chicos y había uno que no me quitaba el ojo de encima, era alto musculoso, con el pelo corto y morenito.

-Quil ve a llamar a tu abuelo haz el favor. – ordeno Sam a otro chico.

El chico que se llama Quil se fue hacia una habitación, al poco tiempo aparece un señor mayor que nada mas ver a mi madre le sonríe.

-Vaya Rene que bien te conservas, que pasa que los años no te afectan.

Todos nos empezamos a reír ya que somos vampiros. Nos sentamos algunos se quedaron de pie detrás del sillón del viejo Quil.

-Viejo Quil el momento se acerca y necesito que nos ayuden, eso si que les quede claro que no están obligados a nada, solo tienen que decirme si cuento con ustedes o no.

-En aquel tiempo te dijimos que cuando llegara el momento que nos lo dijeras que nosotros estaríamos allí para ayudarte. Asiesque no se para que nos lo preguntas.

-Pero por aquel tiempo no eran estos críos los que formaban la manada, son ellos los que tienen que decidir.

El viejo Quil les explico lo que mi madre llego a acordar con Ephraim Black y el chico ese se sorprendió mucho cuando dijo el ese nombre.

-Un momento mi bisabuelo izo ese trato con ella – exclamo un chico parecido a los demás, pero con el pelo corto.

-Si Jacob, el izo ese trato con Rene ya que ella nos ayudo contra un grupo de vampiros que no paraban de matar a nuestra gente, llego ella y su esposo, que por cierto como esta. – le contesto el viejo Quil.

-No sabemos muy bien donde esta, creemos que lo tienen capturado.

Estuvieron hablando durante un buen tiempo.

-Bueno como veo que el bisnieto de Ephraim es también un licántropo me gustaría proponerte una cosa – Jacob miro atento a mi madre a ver que era lo que le iba a proponer – veras necesitare que mi hija Bella este comunicada con ustedes y digo si no te importaría mudarte a la casa donde esta ella con su hermano y sus dos primas, así ella estará comunicada con ustedes y me podrá transmitir a mi las novedades sin que llenemos la Push de nuestra olor ya que les desagrada.

Yo me quede sorprendida por la propuesta de mi madre ya que tanto mi olor como la suya a mi nos desagradan como quiere que convivamos juntos.

-No es por nada pero es que el olor también estará en la casa. – dijo Jacob.

-No hay problema – mama se concentro en algo y después hablo – bien acercaros los dos.

Nos acercamos y para nuestra sorpresa no olía mal, ni yo para el ni el para mi.

Después de eso nos fuimos los tres a casa y en el coche mi madre hablaba con Jacob.

-Que tapadera podemos poner ya que te trasladas del colegio de la Push al de Forks. – mi madre tenia una expresión pensativa – que tal decir que tu novia esta allí?

-Vale y quien va a ser su novia. – le pregunte intrigada por ver que ocurrencia le venia ahora.

-Pues tu obvio.

Pegue un frenazo que izo ir hacia delante a Jacob. Pero no se hizo daño ya que iba en medio y no detrás de unos asientos.

-¿!QUE¡?

Jacob y yo mirábamos a mi madre sorprendidos.

-A mi no me parece mal ya que voy a poder estar cerca de ti sin arrugar la nariz, eso es un puto a favor. – reconoció Jacob.

Puse otra vez en marcha el coche y llegamos a casa donde nos esperaban Lau y Vero jugando a la Wii.

-Esta bien, pero que conste que vamos a tener que disimular bien ya que nadie puede sospechar que es mentira incluso tenemos que pensar igual como si estuviéramos saliendo juntos ya que en el instituto ay un lector de mentes, aunque si te cubro con el escudo no ara falta.

Lo cubrí con el escudo y así nadie sabría que es mentira

-Ya esta? No noto nada.

-Tus pensamientos están a salvo pero ten cuidado ok.

Le mostré su habitación, estaba enfrente de la de Taylor en el primer piso.

Pase toda la noche tocando el piano ya que no tenia nada que hacer ya que no puedo dormir, cuando empezó a amanecer escuche a Vero y a Lau cantando ya que ellas dos tenían una bonita voz. Me fui a mi habitación a cambiar, me puse unos pitillos junto con una blusa blanca la verdad que es muy bonita y unos zapatos con un poco de tacón. Baje a la cocina a prepararles algo a las gemelas y a Jacob.

-Porque narices te tienes que poner lo mismo que yo. – se quejo Laura muy enfadada.

-Perdona hermanita pero salí yo antes y as sido tu la que te as puesto lo mismo que yo.

Como siempre estas dos no pueden dejar de discutir, se pasan el día discutiendo. Mientras ponía los platos de tortitas en la mesa note que mi madre utilizaba su don conmigo ya que esa era una forma que tenía de comunicarse conmigo cuando estaba lejos de mí.

*charla en la mente*

-Bella cariño todo esta arreglado, acuérdate que nadie te reconocerá solo los Cullen.

-Esta bien mama, sabes cuando vendrá Taylor?

-Esta noche llegara.

-Vale gracias, adiós ma.

-Cuídate hija.

*Fin de la charla*

Mientras hablaba con mama no me di cuenta de que ya Jacob y los demás estaban desayunando.

-Jacob, vamos al instituto en moto

-Tienes una moto? – asentí con la cabeza – pues claro que si, a que puedo llevarla yo.

Me reí y le dije que si con la cabeza, mientras Lau y Vero nos miraban. Cuando acabaron nos dirigimos al garaje, cogí los cascos del armario, le entregue a Jake el de mi hermano y me puse yo el mío. Las gemelas ya se habían ido ya que no querían llegar tarde, me subí detrás de mi supuesto novio y nos dirigimos al instituto cuando llegamos dejamos la moto al lado de mi otro coche que era ahora de las gemelas. Me baje y deje los cascos en el maletero de mis primas ya que nos estaban esperando allí. Todo el mundo nos estaba mirando, le cogí la mano a mi novio y nos dirigimos los cuatro a secretaria. Allí había una mujer mayor como de unos 40 años o más.

-Ola en que puedo ayudaros. – nos saludo sonriente.

-Ola bueno nosotros cuatro somos nuevos y venimos a por nuestros horarios. Ha y también quiero coger el de mi hermano que hoy no a podido venir.

-Me pueden dar sus nombres por favor

-Claro, - nos señale mientras hablaba – yo soy Isabella Marie Cullen Carlie, ellas son Laura y Verónica Azucena Carlie, y el es Jacob Black.

-Ya veo la prima de los Cullen, y su hermano es Taylor Cullen Carlie si no me equivoco.

-Correcto.

Nos dio nuestros horarios, las gemelas se fueron juntas a sus clases ya que iban las dos juntas a todas, Jacob y yo nos dirigimos a nuestra clase ya que algunas las compartíamos como la primera que era español.

-Bueno mi querida novia va a querer que me siente con ella o no.

-Claro que voy a querer que mi novio se siente conmigo

Nos fuimos riendo y cogidos de la mano a clase ya que nadie tiene que sospechar de que en realidad no somos novios, ni mis primos lo saben. La tres primeras horas se me pasaron rápido ya que con Jake te divertías mucho, mientras íbamos a buscar a las gemelas íbamos hablando sobre la clase de español ya que la profesora no tenia ni idea.

En la puerta nos encontramos a Vero y Laura, estaban sonriendo.

-Prima a que no sabes que le a pasado a la Vero. – exclamo feliz Laura

Vero hizo una mueca por lo que me iba a contar Laura.

-A ver pequeñaja que es lo que le a pasado a tu hermana – Laura me miro mal ya que no le gustaba que le llamara así pero la verdad es que yo soy mucho mas, no mentira soy solo hem… 15 años mas grande que ellas. – venga no te enfades y dime que es lo que le a pasado a Vero.

Mientras estábamos en la cola iba a explicármelo pero alguien me cogió en brazos.

-primita! Que no te hemos visto en estas tres horas, – Jake gruño a Emmett y este se giro hacia el – oye que hace este chucho aquí.

-Emmett no insultes a mi novio. – le reproche.

-¡¿Que? – exclamaron los cinco – ¿Tu novio?

Cogimos la comida y nos sentamos los 9 en una mesa, la verdad es que si antes llamaban la atención ahora más.

-Bella como que tu novio. – Alice fue la primera en preguntar.

-Veras Alice no te dije toda la verdad, yo conocí a Jake antes de venir aquí y estuvimos saliendo durante unos 2 años, pero me tuve que ir y ayer cuando fui con mi madre a la Push pues nos encontramos y decidimos seguir con nuestro noviazgo.

Todos nos miraban sorprendidos menos mis primas y Jake que tenia su brazo puestos en mis hombros tal y como habíamos quedado.

Al contarles todo eso vi como a Edward se le salían los ojos, por dios se acordaría de mi, no, no lo creo, pero tenia una mirada extraña, no sabría describirla creo que estaba desconcertado pero no sabia por que aunque creo que todos lo estaban aunque la reacción de Edward fue extraña ya que en su mirada se reprimía la furia, el coraje y el desconcierto de verme con Jake, bueno creo que eso es bueno no?