Capitulo 10: Sincronía Perfecta

Everything i can have - Robin Thicke.

Era la ultima semana del verano e Ino, quien era la reina de las fiestas (según ella), había avisado a todos sus amigos que haría una fiesta para festejar su entrada a la universidad.

Sasuke kun:
Espero te acuerde mi, soy Ino, nos conocimos gracias a Hinata. Este sabado haré una pequeña fiesta con los chicos de la prepa. A Hina le haría muy felíz si fueras. Te espero en : calle Tsubaki #12 a las 4 pm. Es en mi casa así que no faltes.

Sasuke y la Hyuga no habían asistido a la misma escuela asta ahora que estarían en la misma facultad. Mientras el Uchiha hiba a una escuela de paga, Hinata asistía a una escuela de gobierno, pues según su padre "las escuelas no hacían al alumno, sino que el alumno hacía a la escuela. Si eres un mal alumno no importa que vallas a la escuela más prestigiosa, no aprenderas nada. En cambio si eres un buen alumno no importa que estés en una escuela de gobierno, siempre serás un buen alumno".

Y como Sasuke no tenía amigos ahora, sin contar a la morena, Hinata decidió presentarle a sus amigos. Lo más extraño era que aunque eran "molestos" no le incomodaba hablar con ellos, sobre todo con Shikamaru, que era el que más se asemejaba a su caracter.

Enseguida le llegó otro mensaje:

Sasu chan:
Espero que puedas ir el sabado a la fiesta de Ino. La vez pasada me prometiste que cuando se diera la oportunidad bailarías conmigo. Cumple tu promesa Uchiha.
Hina

-A ella no puedo decirle que no.

Se decía Sasuke mientras se dejaba caer en su cama con una sonrisa.

...

Ese sabado sería uno alegre y lleno de música y baile y mucha alegría. Esas eran las expectativas incumplidas de Hinata. La fiesta era buena y se había encontrado con Kiba y Shino, sus mejores amigos después de Ino. Pero aquella clase donde descubrió en que Naruto seguía cruzandose en su camino la tenía algo alterada, enojada y nostalgica. No se entendía ni lo más minimo.

-Vamos Hinata, baila un poco - le decía Ino a su amiga.

-Solo dame un par de minutos.

La rubia se alejo para hablar con su novio, no sin antes dedicarle una mirada de "te estoy observando". Claro que ella quería bailar pero su animo no se lo permitía.

De pronto una mano le toco el hombro por detrás.

- Me consedes esta pieza?

Volteó al reconocer esa profunda voz.

-Sasuke - bajo la vista para ver la mano extendida del Uchiha. Le dedicó una sonrisa y le tomó la mano - Por supuesto.

Ambos caminarón tomados de lamano al centro de una pista vacía. En ese momento sonaba una salsa.

-Sabes bailar salsa? - le preguntaba la chica a su amigo.

-Claro que si, soy muy bueno. Solo trata de segurime el paso si?

- Ok, trataré.

Lo unico que Sasuke no sabía de Hinata era que ella tan buena bailarina como él, por lo que se sorprendió cuando le siguió el paso tan elegantemente mientras ella le sonreía con orgullo. Era una Hyuga después de todo.

Él al darse cuenta que ella podía bailar bien aquel ritmo desidió sacar sus mejores pasos. Pasos que Hinata le seguía agilmente.

Las vueltas y pasos que hacían eran de un nivel profesional. Tan bien se acoplaban el uno al otro que era como si hubieran ensayado aquella coreografía por meses.

Todos se reunieron a su alrededor para disfrutar mejor de aquellos dos.

Hinata sintió al ver aquellos dos ojos negros una tranquilidad que no había sentido desde hace mucho. Eso hacía que bailar con el azabache fuera más facil. Se sentía fluir tan natural que no notó cuando ambos comenzaron a sonreír tan divertidamente.

Sasuke realmente era buen bailarín. Hacía vueltas complejas, a veces la cargaba y giraba en su propio eje cómo los profesionales.

Y cuando la pieza terminó la giró antes de pegarla totalmente a su cuerpo. Sus rostros estaban tan juntos que ambos podían sentir sus aromas y sus corazones latir tan rápido.

En ese momento ninguno de los dos supo que pasó. Sua labios hacian contacto con los del otro.
Fue un beso cálido, tierno, lleno de paz y pasión al mismo tiempo.

Ni supieron cuanto duró y no se despegaron hasta que escucharon los aplausos y silbidos de sus amigos.

-Wou, eso si que fue un buen final - dijo Kiba.

-Sabía que ustedes dos terminarían juntos - dijo Ino.

-Que molesta, Ino. Todos lo sabíamos - declaró Shikamaru con pereza.

Hinata se sonrojó y estaba a punto de esconderse en la espalda del moreno, pero Sasuke le tomo la mano con ternura, haciendo que ella se sintiera segura.

La fiesta fue más divertida después de eso.

...

-Gracias por acompañarme a casa Sasuke - le decía la ojiperla.

- No fue nada - dijo el chico.

- Es lindo que no me quieras soltar la mano - dijo ella mientras le sonreía y le apretaba más la mano.

- Hinata, se que hemos sido amigos desde hace mucho, pero ultimamente no dejo de pensar en tí. El día del consierto algo hizo click entre nosotro. No se lo que tu sientes pero después de ese beso estoy más seguro de que quiero estar contigo. Tu que dices.

Hinata estuvo callada por diez segundos y luego lo miró con un poco de nervios.

-Siento lo mismo pero... pero tu eras el mejor amigo de mi ex novio y eres ex novio de mi ex amiga. Tengo un poco de miedo de que ellos dos se conviertan en fantasmas en nuestra relación si es que se da.

-No te preocupes por eso Hina. Te prometo que eso no nos pasará. Yo quiero estar contigo y ahora se que tu también quieres estar conmigo. Así que... - Sasuke acorraló a Hinata entre él y la pared mientras la aprisionaba con sus brasos. Se asercoba su oído para susurrarle - será mejor que digas que sí o si no no te dejaré en paz hasta que aceptes.

Hinata tembló al sentir su aliento sobre ella. Aquella voz la derretía de manera antinatural y hacía que sus rodillas temblaran.

- No pensaba decirte que no, Sasuke.

Después de eso Sasuke no esperó más para besarla tan profundamente que le costaba respirar.

-Espero que puedas seguirme el ritmo pequeña princesa - le decía el con una voz grave y profunda.

- Y yo espero que tu no me lastimes.

- Jamas. Lo prometo.

Las vacaciones se habían terminado, una nueva etapa estaba a punto de comenzar y un aire nuevo se sentía en el aire.

Hinata no esperaba este giro de 180º . Su hilo rojo si que estaba muy enredado.