Por Alaya, Tiamat, Goetia y toda Chaldea. Alrededor de un año sin publicar nada. Y hoy vengo, resurgido de entre los muertos y... Pum, capítulo para quienes lean esto.
Siento muchísimo haber tardado tanto. La vida real mata la inspiración, aunque eso no es excusa para darle patada a mi única obra escrita durante tanto tiempo.
De todas formas, y como siempre es mejor tarde que nunca, demos comienzo a un nuevo capítulo de este desmadre de fanfiction.
CAPÍTULO 11: LA GRAN GUERRA POR EL GRIAL (PARTE 5)
París, año 1355.
La capital de Francia sigue su rutina diaria, no sin quitarle ojo a la guerra con los ingleses que, si bien dura ya 18 años, no muestra viso alguno de tener un fin próximo.
Un joven de alrededor de 25 años merodea por las calles de la ciudad cuando, de repente, se detiene frente a una tienda extraña. No se parece a nada que haya visto antes, y desprende un aura entre misteriosa y llamativa. Sin pensarlo siquiera, casi como movido por una fuerza externa, entra en ella. En su interior, objetos de todas partes del mundo y libros escritos en idiomas casi irreconocibles. El chico se acerca a uno de ellos, que resulta estar en hebreo. Para su buena fortuna, ese era un idioma que conocía ya que se trataba de un hombre culto para los estándares de la época. Pero al posar la vista sobre él, se muestra tan incomprensible como el resto. No por el idioma en sí, sino por lo que dice.
- Saludos, buen hombre.- La dueña del negocio, de aspecto viejo, con largas uñas y pelo sucio, da la sensación de ser una bruja. Absorto en sus pensamientos hasta ese momento, nuestro joven amigo pega un salto-. Veo que te interesan mis baratijas, ¿no es así?
- Eh, no exactamente, sólo estaba...
- Acércate, querido, pues tengo algo que quizás te llame más la atención.- La mujer saca un volumen y lo posa sobre el mostrador. Él se acerca, como atraído por el mismo-. Bonito, ¿no es así?
- Es... extraño. ¿Cuánto cuesta?
- Para ti, nada. Tómatelo como un obsequio por mi parte.
- ¿Cómo? ¿Por qué?
- ¿Acaso necesito un motivo? Dime, ¿lo aceptas o no?
- S-Sí, por supuesto. Muchas gracias, madame.- El chico coge el libro, se despide y sale por la puerta. Al salir, se gira para echar un último vistazo a semejante sitio, sin embargo...-. ¿¡Pero qué demonios...?!- La tienda ha desaparecido, sin dejar rastro alguno-. Estupendo, no esperaba menos.- Él suspira-. En fin, va siendo hora de volver a casa...
Y así, con un extraño libro del que no conoce ni el título, se dirige a su hogar.
Unos minutos después, llega al mismo, donde una voz lo recibe, una voz que, a pesar de haberla escuchado multitud de veces, sigue hechizándole como el primer día.
- Ya iba siendo hora de que volvieras, ¿no crees?- Una joven mujer lo espera en lo alto de las escaleras. Su pelo castaño le llega a la cintura, sus ojos de un tono azul gélido, casi grisáceo relucen como perlas a juego con su largo vestido de estilo medieval blanco con detalles azules. Una sonrisa pícara resulta la guinda en el pastel que para él es esta dama.
- Lo siento, Perenelle. Me distraje cuando, por el camino, me acabaron regalando este libro de aquí.
- Nicolas, no deberías aceptar regalos de desconocidos.- Perenelle Flamel se acerca a su pareja, con un gesto sarcástico en su cara-. No eres un niño, ¿sabes? No debería tener que decirte esto.
- De igual manera, tú no eres mi madre, cariño. Anda, toma, échale un vistazo.- Nicolas le extiende el tomo, y ella lo abre.
- ¿Pero qué sinsentido es este?
- No lo sé, la verdad.
- ¿Y qué sugieres hacer con él? ¿Ponerlo a la venta en tu librería?
- No, me parece que nadie lo compraría. Además, la curiosidad por saber qué quiere decir me está matando.
- No me digas que piensas ponerte a descifrarlo, Nicolas.
- Eso me temo. Pero es posible que no pueda hacerlo yo solo. Dime, Perenelle, si yo te pidiera ayuda...
- Oh, vamos, no seas tonto.- Perenelle Flamel le da la espalda a su aún novio y se dirige al salón, dejándole plantado y abatido.
- Ya veo...
Ella se detiene en el acto, volviendo a mirarle a los ojos.
- ¿Crees que si no estuviera dispuesta a ayudarte en todo lo que me pidas seguiría con esta relación, pedazo de alcornoque?- Una cálida sonrisa surca su rostro. Como si de un espejo se tratase, el rostro del joven responde con el mismo gesto-. ¿No se supone que estamos juntos? No tienes que pedirme ayuda. Pondré a tu disposición todo lo que pueda ofrecer, de igual forma que tú has hecho por mi hasta ahora.
- Y seguiré haciendo, pues no mereces menos.- Una lágrima discreta surca su mejilla. Sin duda, no hay persona más apta para él.
Y así pasaron los años, 21 en concreto, pues ni con sus esfuerzos combinados pudieron descifrarlo. Fruto de la desesperación, ambos deciden consultar a las autoridades de la Cábala y a especialistas varios. Para ello, no les queda más remedio que viajar a España.
- Mira, Nicolas, esta es la última oportunidad que te doy para descifrar el dichoso libro.
- Perenelle, sabes tan bien como yo que no descansaré hasta terminar esta tarea.
- Está bien. Quiero el divorcio.
- Nunca.- Ambos entran en el enésimo edificio, encontrando a un rabí esperándoles-. Buenos días. ¿Es usted el Maestro Canches?
- ¿Quién lo pregunta?- Responde el anciano.
- Mi nombre es Nicolas Flamel, y esta es mi esposa Perenelle. Venimos desde Francia, intentando desentrañar los misterios tras este libro. Querríamos saber si podría ayudarnos.- El otro suspira.
- Está bien, al menos le echaré un vistazo.- En el momento en que el francés se lo entrega, sus ojos se abren como platos-. No puede ser, esto es... El Aesch Mezareph
A punto de rescatar a Ruler, Saber esquiva un ataque repentino de Lancer, por puro instinto.
- ¿No te había llamado tu Master, servant de la lanza?
- Asunto resuelto, ¿seguimos donde lo habíamos dejado?
- Con mucho gusto.
Saber se gira de inmediato, descargando un tajo con su mano derecha que hace retroceder a su adversario. Este, sin dilación, y sabedor de que el brazo izquierdo de Saber aún tiene molestias, comienza una acometida despiadada sobre ese flanco, ganándole terreno y alejándole de la santa atrapada en un árbol. Mi Servant reacciona entonces, usando su Prana Burst para causar una pequeña explosión que le hace ganar tiempo y, usando ambas espadas, bloquear el arma rival, aprovechando para patear su tronco con fuerza, para inconveniente de los restos de su herida anterior. Una vez tras otra, se intercambian golpes, cada vez más intensos. El hartazgo en Saber empieza a hacerse visible, sus intentos de acabar esto aumentando en frecuencia. No pasará mucho antes de que decida usar un Noble Phantasm.
Pero, por el momento, Lancer salta, bajando su lanza y destrozando parte del suelo cuando el espadachín retrocede, en dirección a Jeanne. Lancer, dispuesto a evitarlo, se lanza hacia su oponente, apuntando a sus pies para que salte y pueda ponerse entre los otros dos Servants.
El gato de Ether Clump de Touko se ve acosado por una gran nube de insectos proveniente de Zouken. A toda velocidad, giran en un remolino mientras sus respectivos dueños tienen una pelea mágica del más alto calibre. Y dentro del torbellino...
Ryougi Shiki destruye los dos pájaros hechos con alquimia que su oponente le ha lanzado, saltando hacia la maga rival. Esta convoca una poderosa corriente de aire que desestabiliza a Shiki, pero nuevamente se libra usando el poder de sus ojos.
- Me tienes harta ya, jovencita.- Renlusbelt empieza a dispararle, pero todo es esquivado. A los pocos segundos, el duelo pasa a ser cuerpo a cuerpo. Cuchillo contra guadaña. Ren evita ser decapitada. Shiki, ser partida en dos-. Maldición, ¿tanto te cuesta dejarte matar?
- No me importa morir, pero he venido a ayudar a Touko. Eso incluye eliminar a personas tan molestas como tú.
- ...- Ren aprieta los dientes, tiene que ganar esta batalla. O, por lo menos, aguantar lo suficiente hasta que Caster acabe con sus enemigos, lo que dejaría a sus oponentes actuales en desventaja-. Anciano senil, más te vale darle un giro a esto pero de inmediato.
- Sechs, ein Fluß. Ein Halt!- Joyas verdes salen disparadas en nuestra dirección, cargadas de energía mágica.
- No va a funcionar, Tohsaka.- Con un movimiento amplio, convoco una serie de runas. Las joyas estallan, envueltas en llamas. En ese momento, Lord El-Melloi II dispara un rayo de luz hacia nosotros, atravesando el humo de la explosión pero Hazel lo enfrenta con otro proveniente de su báculo, superándolo sin grandes dificultades.
Emiya Shirou aprovecha para lanzarse sobre mí, espadas gemelas en mano, obligándome a defenderme y retroceder, dejando a mi compañera sola frente a dos magos reputados de la Torre. Con un juego de Black Keys en su mano libre, no le es imposible aguantarles el terreno, así que decido centrarme en este pelirrojo ante mis ojos. Sus golpes son más fuertes (por lo general) y con mejor técnica, sus espadas siendo perfectas para él. Pero yo tengo una ventaja: puedo usar mi hechizo de levitación sobre mí mismo, haciendo movimientos mucho más variados y de otra forma imposibles, como colarme rápidamente entre sus piernas para atacar por la espalda, o mantenerme sobre su cabeza mientras disparo mi Gandr sin éxito.
Él lanza sus espadas para intentar devolverme al suelo. Y, como las muy malditas se atraen la una a la otra, me complican la existencia lo suficiente como para que tenga que aterrizar y usar la runa Eihwazz, reduciéndolas a la nada de la que vinieron. Nuevamente, Shirou proyecta un par de espadas extra, con lo que yo envuelvo mi arma con electricidad, dispuesto a combatirlo cara a cara.
El primer ataque, a mi hombro con Kanshou. Lo repelo, yendo a por su pecho. Bakuya me detiene. Activando la energía contenida en una runa en la suela de mi zapato, me impulso para darle un rodillazo en la cara. Lo esquiva. Me giro en el aire, retomando el choque de espadas, centrándome esta vez en golpear sus extremidades. Todos mis intentos son repelidos bien por una espada, bien por la otra, por lo que decido alejarme, cesando la envoltura eléctrica de Ysiumlagg y cargando una esfera de energía en mi mano libre y disparándola directa a su diafragma.
De inmediato, cruza ambas espadas para protegerse. Pero eso era lo que tenía previsto.
- ¿Eh?- La esfera impacta sin encontrar resistencia, explotando y mandándolo a volar. Kanshou y Bakuya nunca llegaron a cruzarse, una fuerza externa se lo impidió. Shirou aterriza en su espalda dolorido pero herido leve.
- ¿Te ha gustado, Emiya?
Sonrío para mis adentros, funcionó aunque menos de lo esperado. Al chocar nuestras armas, las cargué eléctricamente, con la misma carga en ambas, de forma repetida. Así que, al acercarlas entre sí para defenderse, fueron repelidas. Física básica, y funciona.
Por otro lado, Hazel lanza unas 3 Black Keys a El-Melloi, que las esquiva mientras Rin comienza una batalla de Gandr contra la Master de Archer. Una media luna de viento verde alcanza a la rubia, que sale volando mientras devuelve el ataque con un rayo, que es detenido por un escudo causado por una joya de Rin.
- Si tuviera mi grimorio aquí, los pondría en su sitio. Pero no... tuve que dejarlo en el taller. Y la energía que he gastado antes de esta batalla es considerable.- La maga dispara balas mágicas de todo tipo a ambos, golpeando además el suelo con su báculo, reventando el terreno bajo sus enemigos, tirándolos al suelo. Pero Hazel ya ha caído en la trampa de los otros magos. Unas joyas moradas estallan a sus pies, atrapándola en un campo de fuerza que impide sus movimientos-. Estupendo.
Lord El-Melloi II lanza sus tubos de ensayo hacia ella. En un esfuerzo por su parte, Hazel utiliza su báculo para causar una rápida fluctuación en el mana de la atmósfera, agrietándolos y rompiéndolos. Todos liberan su contenido en forma de gas antes de alcanzarla. Todos... Menos uno.
- Fervor, mei sanguis.
…
Salto hacia Emiya Shirou tras alcanzarle con mi hechizo, espada en mano, apuntando a la zona ya herida. Aún no se ha puesto en pie, he de aprovechar mi oportunidad. La hoja se acerca más y más.
Algo sobre mi cabeza me obliga a detenerme. Una flecha entre ambos que podría haberme alcanzado. A su lado aterriza ARCHER, arco en mano.
- ¡ARCHER!- Rin Tohsaka y el profesor de la Torre llegan a su lado con... con... ¿¡Hazel capturada en una masa de mercurio?!
- ¡Hazel! ¿¡Qué ha ocurrido?!
- Me tendieron una trampa, el resto te lo imaginarás, supongo.
- ARCHER, Shirou, es hora de irnos.
- Si hombre, que os voy a dejar yo. Saber.
- Ocupado. Y Archer también.
- Maldición...- Una gota de sudor nervioso me baja por la frente. Mi compañera y amiga ha sido capturada, nuestros Servants están demasiado ocupados como para intervenir y desde luego yo no puedo hacer frente a tantos enemigos al mismo tiempo. Esto no tenía que estar pasando. Me veo obligado a dejar irse ante mis ojos a una de las personas más importantes de mi vida-. Hazel, ten fe en que te rescataré. Y juntos acabaremos con estos entrometidos.- Una flecha estalla a mis pies, dejándome parcialmente inconsciente por la explosión combinada con el cansancio acumulado. Mierda.
- Archer, es de mala atención dar la espalda a alguien con quien estás hablando.- Caster acumula cantidades ingentes de energía mágica, al nivel de un Noble Phantasm, en su cetro, destellando entre rayos rojos. Tanto Rider como Berserker, ahora atrapado entre raíces al igual que Ruler, se preparan para el impacto.
- Vete al infierno.- Archer tensa su arco, nueve flechas sobre él-. Pienso acabar contigo ahora mismo. Con mi Noble Phantasm.
Rider, por su parte, empieza un proceso de invocación. Todo apunta a que usará su montura. Esto son tres ataques definitivos a punto de colisionar.
Saber siente mi impaciencia. Y la única manera de poder ayudarme es deshaciéndose de Lancer. Pero. Liberar su Noble Phantasm es muy arriesgado si luego se ha de enfrentar a ARCHER. Así que solo hay otra opción.
Poniendo toda su fuerza en el siguiente sablazo, Saber hace que Lancer vuele hacia atrás unos veinte metros. Entonces utiliza Prana Burst para lanzarse sobre Ruler, rompiendo su prisión de inmediato. Jeanne cae al suelo, aliviada, mientras los primeros rayos del sol iluminan el campo de batalla. Al verlo, pierde el aliento. Todo el caos, toda la destrucción, todas las bajas. Y lo que se avecina si Caster y compañía siguen a este ritmo. La Guerra del Santo Grial quedará irremediablemente expuesta si no se hace nada de inmediato.
A su vez, Lancer ha derribado a Saber, con la punta de su lanza en el cuello de mi Servant, tras haberlo alcanzado cuando liberó a la santa. Saber hace contacto visual, sus Mystic Eyes siendo activados. Lancer vacila, pero no cede, su voluntad siendo suficientemente fuerte como para ello.
La Doncella de Orleans alza su estandarte, que brilla con una luz que ciega sus alrededores.
- ¡Nobles Espíritus Heroicos! ¡Yo, Ruler, Servant del Grial y árbitro imparcial de esta Guerra...!- Caster contiene la risa-. ¡... En vista del rumbo que ha tomado este enfrentamiento, os ordeno, por mi privilegio más absoluto, a todos los Servants presentes, el cese inmediato de las hostilidades así como vuestra retirada!- Un resplandor rojo sale de ella, cubriendo toda la zona. De forma inmediata, Saber desactiva sus Ojos, Lancer separa su arma, Archer, Rider y Caster abortan sus Noble Phantasm. Todos pasan entonces a su estado espiritual por el momento.
Esta batalla ha concluido, de eso no hay duda.
Y los Master también aprovechan para retirarse. Saber y Archer me llevan a casa. Kabara es recogido por Lancer. ARCHER se lleva a Hazel a la Residencia Tohsaka junto a unos agotados Rin y Waver.
- Esto... No, esta vez no pienso huir.- Renlusbelt se lanza a por Touko mientras sus familiares entretienen a Shiki.
- ¡Einzbern!- Zouken Matou ataca con todo a ambas magas. Mi maestra se ve obligada a calcinar su ataque nuevamente, el cansancio visible en su rostro. Caster rescata a su Master en el último segundo-. ¡No volverás a escapar! ¡Ninguna de las dos lo hará!- El ataque se intensifica. El Servant mago no tiene problemas en defenderse, y ya está preparando su huída. Mi maestra, en cambio,...
- Eh, viejo, eres muy mayor para esto.- Una voz surge tras el Matou. El filo de un cuchillo se clava en su piel. Ryougi Shiki traza una Línea de Muerte sobre su enemigo, haciendo que su cuerpo caiga inerte. En ese momento, el ataque cesa, Ren se escapa y Berserker, que había estado siendo vigilado por Rider, temeroso de que el caballero enloquecido pudiera volver a hacer algo drásticamente terrible, se desvanece en un haz de partículas azules.
- ¿Has conseguido acabar con ese Archimago, Shiki?- Touko saca un cigarro y empieza a fumar, aliviada de que también para ella esto haya acabado por hoy.
- No. Solo pude destruir su cuerpo físico hecho de gusanos. Su alma y, por tanto, su existencia, no estaban aquí. Pero era fuente de prana para el tipo loco ese, así que hasta que no adquiera un cuerpo nuevo, esos dos no representarán una amenaza.
- Es bueno saberlo.- Sensei da una calada a su tabaco-. Nimbus, mira la que has armado. Espero que estés orgulloso.
Y... Esto es todo amigos. Pido disculpas si, tras semejante parón, la calidad del capítulo ha dejado algo que desear, sobre todo con un final tan apresurado. Yo personalmente no considero este como el mejor hasta la fecha, pero era necesario cerrar este arco argumental de una vez por todas.
Como siempre, ya sabéis, damas y caballeros... Una review, un mensaje privado, y me haréis la persona más feliz de la Tierra.
