Hola a todos fans del Loudcest! Y a los no tan fans también, Vuelvo a retomar mi historia principal después de mucho tiempo de espera, en esta ocasión, les traigo un interludio muy importante para mi historia, el cual tendrá de protagonista principal a nuestra querida Taquito. Tal vez no sea el capitulo que todos quieran, pero créanme, tiene mucho sentido su creación... Como siempre, los infaltables saludos para todos aquellos que dejan sus reviews, un saludo especial a: daniel 361, Julex93, pirata, kave36, Lobo Hibiky, cartman6x61, Nextation, Ntian, imperialwar1234, El lobo solitaro, El caballero de las antorchas y a todos los que siguen mis historias, esto es para ustedes. No podía olvidar un saludo especial a Bryan Rojas, Dext Belt, Pepe Martín, Luis Correa, Andrew Andrade, Capy M. Velasco y Ailton Gutierrez quienes se comunican conmigo por mi Fanpage en Facebook (Algunos tienen saludo doble XD). Antes de pasar con la historia, agradecer a Dext Belt por haber hecho la portada de mi Fanfic, hermano eres un gran artista por donde se mire. Sin más disfruten del capítulo, digo del interludio.

Aclaraciones al final del cap.

The Loud House le pertenece a Nickelodeon y a Chris Savino.


Una historia de The Loud House: Secretos y hermanas

INTERLUDIO

Los lunes resultaban sumamente horrendos para los Santiago. Sobre todo para Ronnie Anne, la cual tenía un rostro de molestia absoluta al momento de despertar. Comenzó a moverse de su cama, mientras acomodaba su camisa de dormir. Esta era realmente holgada para una niña de once años, pero no podía esperar menos de la ropa de su hermano. Entonces se giró para verlo.

Durmiendo como un bebe…

Tal vez tenga diecisiete años, pero aún conservaba conductas propias de un niño. Eso lo hacía mejor chico que cualquier otro. No lo negaba, era muy apegada a su hermano, más de lo que debería. Y cuando se enteró de su relación con Lori Loud, sus celos se dispararon como pólvora de cañón. Bobby le prestaba mucha más atención a la rubia Loud, que a su propia hermana.

Se sentía muy furiosa, demasiado para una chica de once años. Entonces planeo desahogar su ira contra ella… Hacerlo directamente hubiera sido buena idea, pero era mejor hacerlo con alguien cercano a ella. Y es ahí cuando entra Lincoln en escena. Poco a poco, los abusos físicos y psicológicos se fueron haciendo presentes. Al inicio solo lo veía como un perdedor con un extraño cabello blanco. Quizás hasta fuera racista por ese don peculiar.

El abuso siguió hasta que un día, el chico termino por explotar y la retó a un enfrentamiento directo después de la escuela. Sería el momento perfecto para darle una paliza y demostrarle a Lori quien manda. Pero gran sorpresa… No terminó siendo así.

Por un tiempo pensó que Lincoln era quien haría olvidar sus sentimientos por su hermano mayor. Realmente quiere eso… Pero no lo ha conseguido hasta el día de hoy. No puede deshacer el amor profundo hacia Bobby.

Tenía que cambiarse y preparar el desayuno para su padre y hermano, ser la única mujer en una pequeña casa donde los hombres hablaban tan rudamente le resultaría difícil a cualquier chica, pero no para Ronnie Anne. La vida la ha arrojado golpes e insultos solo por vivir en el país más racista del mundo. Eso le enseño a no mostrarse débil en ningún momento. Pero otra vez, gran sorpresa se llevó al mostrarse tierna y dulce con Lincoln. Estaba empezando a enamorarse de él, no podía negarlo, ya habían pasado muchas cosas juntos entre los dos para negar la posibilidad de algo muy serio. Pero ella quería hacer ese lazo más fuerte. Y oh sorpresa, el día de ayer fue el momento perfecto para eso.

Tener la casa sola para ella y Lincoln era una gran ventaja al tener a Bobby y al Sr. Santiago trabajando casi todo el día. Sabía a lo que se enfrentaría, Lincoln podrá ser muy lindo y cordial, pero hasta él sabe qué pasa cuando un chico y una chica tienen la casa solo para los dos. La palabra sexo no dejaba de pasar por su mente cada vez que lo veía. Se preparó mentalmente para ese momento, pero a la hora de la verdad… No pudo.

¿Arrepentimiento?

No, era más que eso, ella quería tener sexo con Lincoln, no importaba si ambos tenían once años. Pero algo muy dentro de ella le dijo que no. Lo último que vio del albino fue alejarse con la cabeza baja por la tristeza. Pero su día no acabo ahí.

Flashback…

Había estado llorando toda la tarde, sus ojos ya estaban secos de tanto hacerlo. Realmente sintió decepción de sí misma al rechazar a Lincoln de tal forma ¿Si ella planeó todo? ¿Por qué lo rechazo de manera tan agresiva? Ella sabía que eso tendría que pasar, había estado provocando a Lincoln para que sucediera. La decepción consigo misma era grande. Quería considerar a Lincoln el amor de su vida, pero…

El sonido de la puerta abriéndose la alertó un poco.

― ¿Quién es? ―. Preguntó con voz agresiva.

―Tranquila hermanita, soy yo Bobby ―. Dijo tratando de calmarla. ―He traído latas con pedazos de fruta, espero que te gusten ―. Dijo mientras entraba a la habitación de Ronnie y la observaba con lágrimas en las mejillas.

― ¿Qué te paso? ¿Acaso te caíste o algo así? ―. Dijo con preocupación el mexicano.

En un inicio no quiso responderle, pero termino cediendo ante la presión de su hermano.

―Pues… Lincoln estuvo aquí y…

― ¿¡Que!? ¿¡Que te hizo!? ¡Iré a buscarlo y le diré a Lori que terminamos! ―. Respondió sin dejar terminar la oración a Ronnie Anne.

― ¡Él no me hizo nada! ―. Grito para calmarlo. ―Yo lo estuve provocando mientras estaba de visita, y luego me arrepentí cuando llegamos a ese punto…

― ¿De qué punto hablas?

Las mejillas de la latina comenzaban a tornarse color carmesí.

―Pues… Él y yo íbamos a… ―. Dijo con vergüenza mientras hacia un gesto "sugerente" con sus manos.

Eso fue más que suficiente para que Bobby entendiera. No lo negaría, estaba molesto por eso, siempre se prometió de cuidar de su hermanita cuando más lo necesite, pero no contaba con este tipo de panoramas ¿Qué hacer en este tipo de situaciones? Se sentó al lado de Ronnie Anne. Su cama era mucho más cómoda que la suya. Con su brazo derecho, rodeo la cabeza de su hermana.

―Sabes… ―. Decía mientras la abrazaba. ―Entiendo que estés creciendo muy rápido, pero deberías esperar a que ese tipo de cosas ocurran naturalmente, no forzarlas para luego arrepentirte ―. Ahora miraba directamente a sus ojos. ―Con lo poco que lo conozco, estoy seguro al decir que Lincoln es un buen chico, no te obligaría a hacer ese tipo de cosas, a no ser que se lo permitas o se lo pidas…

Se estaba perdiendo en los ojos de su hermano, eran realmente bellas aquellas esferas negras. Tenía que decir algo para que no sospechará.

―Entonces, ¿Cuándo sabré si Lincoln es el indicado, o el chico que me acompañara por siempre?

Ante esa pregunta, Bobby comenzó a rascar su barbilla, tenía la respuesta en la punta de su lengua, un buen ejemplo era su relación con Lori. Estaba muy seguro que se convertirán en esposos en el futuro. Al menos eso presiente él.

―Cuando conocí a Lori, en un principio pensé que era una típica chica rubia malcriada y caprichosa ―. Dijo con algo de gracia. ―Pero al hablar con ella mientras trabajaba, comencé a darme cuenta de lo equivocado que estaba, yo creo que ese es el secreto, conocer totalmente a aquella persona, y mientras más cosas en común tengan, más segura estarás de tu elección.

Al decir esto último, el chico Santiago se levantó de la cama de su hermanita, había sido un largo día en el trabajo y luego con Lori. Necesitaba comer un poco y luego a dormir. Pero al alejarse, pudo sentir como algo jalaba su camisa por detrás. Ronnie tenía una cara de tristeza muy tierna.

―Sé que no te he pedido esto en mucho tiempo pero… ―. Decía con vergüenza. ― ¿Podrías dormir conmigo hoy?

Sin ninguna mala intención, su hermano acepto sin pensarlo mucho. Era una alegría que no sentía desde que su hermanita era una bebe. Y ahora quería comportarse como adulta.

―Claro hermanita, eso hacen los hermanos mayores fuertes y grandes como yo ―. Dijo mientras trataba de sacar bíceps.

La idea principal de Bobby era dejarla dormida, y luego ir por comida y televisión. Pero su cansancio pudo más que él, quedando profundamente dormido. Era una excelente oportunidad para Ronnie Anne.

Intencionalmente, se había quedado en ropa interior al momento de echarse a dormir junto con su hermano. Pudo sentir un bulto cerca de la entrepierna de su hermano, ¿Estará teniendo algún sueño húmedo? Su hermano podrá tener actitud de niño, pero no dejaba de ser un hombre. La curiosidad la mataba, primero rozo con sus dedos aquella parte de su hermano. Parecía flexible, como si de un muñeco para golpear se tratara. Luego, acerco su trasero hasta esa zona, y comenzó a sacudirlo con lentitud. Se sentía extraño, su cuerpo le pedía moverse más rápido, pero se contuvo para evitar algún accidente. Sabía que tanto los hombres como las mujeres, emiten segregaciones con la estimulación sexual. Entonces, el calor invadió su ser. Esto la obligó a quitarse toda la ropa, quedando solo en calzones. Se vería extraño si despierta y Bobby la observa así. Busco entre la ropa tirada, y encontró una camiseta de Bobby algo sudada. Eso no le importo en lo más mínimo al ponérsela. Y al volver a echarse, acerco nuevamente su trasero a la entrepierna de su hermano, juntando peligrosamente ambas partes. No se movería, pero le encantaba estar así de cerca con su hermano. Dormirían así toda la noche.

Fin del Flashback…

Se sentía mal por haber dormido así con su hermano. Se cambió rápidamente para evitar sospechas, si Bobby despertaba y la veía así empezaría a hacer preguntas incomodas, y eso es algo que no podría explicar tan fácil. Y así, su día empezó como siempre suele hacerlo. Preparar el desayuno para su cansado hermano y cansado padre, alistarse para la escuela, ir a la escuela a sobrellevar un pesado día de estudio.

Su vida era muy difícil para solo tener once años…

La escuela resultaba un lugar de relajación para la pequeña latina. Le encantaba su reputación de Bully ganada a puño limpio. Se tardaría un poco en llegar, sabía que Lincoln llegaba temprano a la escuela. Si ella llegaba temprano, el peliblanco la buscaría y le pediría perdón por todo. No se sentía lista para volver a conversar con Lincoln otra vez.

Se tardó en llegar como se prometió, y luego salió rápidamente cuando empezó el recreo. Había estado aislada de todos durante esos minutos de relajación. No pudo pensar en otra cosa más que odiarse a sí misma por sus confusos sentimientos de chica. Para ella, esa parte era lo peor de ser del género femenino. Se sentía tan abrumada, como cuando se quedó atrapada en el baño del centro comercial… Cuando en vez de eso, debió haberla pasado con Lincoln. Pero lo pensó mucho, tenía que hablar con Lincoln sí o sí. Ignorarlo no traería nada bueno, el merecía saber sobre su problema.

Al retorno de clases, pudo sentir la mirada de preocupación de Lincoln sobre ella. No le devolvió la mirada en todo momento, debía esperar hasta la salida de la escuela. Fue algo raro, pues el albino no contesto a las preguntas de la profesora. Cierto era, que Lincoln no era un chico muy aplicado, pero por lo general respondía con un "Lo siento, no tengo la respuesta" o un "No lo sé profesora", pero hoy no dijo nada, parecía totalmente mudo ante los cuestionamientos de la profesora.

Cuando el timbre de la salida sonó, todos salieron apresuradamente, Ronnie se les adelanto, quería prepararse para retomar una conversación con el peliblanco. Pero… ¿Realmente debía hacerlo? A conversado miles de veces con Lincoln Loud ¿Por qué ahora tendría que ser diferente?

Ni siquiera necesitaba una respuesta, caminó con prisa para encontrar al albino. Sin embargo, al llegar al pasillo principal, vio como su "novio" corría a toda prisa, empujando a una compañera de clase, sin importarle nada, escapo con frenesí de la escuela. Esto resultaba raro para Ronnie, y terriblemente desafortunado también, pudo ver como aquella chica de un largo cabello castaño lloraba por ver la caja que llevaba en sus brazos ahora en el suelo. No la conocía mucho, apenas sabía que compartían clase, pero podría empezar a conocerla si se lo propone.

― ¿Estas bien? ―. Preguntó la chica Santiago mientras se arrodillaba para acercársele. ―Ese tonto no midió su fuerza… ―. Dijo, refiriéndose a Lincoln.

Aquella niña se limpió las lágrimas con sus mangas, las galletas que preparo con tanto amor ahora yacían en el suelo. Iba a aceptar su ayuda, pero al darse cuenta de quien se trataba, comenzó a recoger las galletas muy rápidamente y las guardó en su caja.

― ¡N-no es n-necesario! ―. Dijo con algo de temor. ― ¡Y-yo ya me v-voy! ¡G-gracias de todos modos!

Aquella niña se alejaba con temor de Ronnie, esto era más una actitud aprendida con el tiempo, pues Ronnie Anne era temida por todos los chicos de su grado, inclusive de grados superiores. La latina se sentía algo mal ante la actitud de su compañera, ¿Realmente le tenía tanto miedo? Realmente, no hay tanta ciencia en explicar eso.

Ella se lo busco de todas formas…

¿Ahora ella era la mala de la historia? ¿Siempre lo ha sido? ¿Es realmente un monstruo?

Mantenía su cabeza baja mientras caminaba, ya casi no parecía importarte ver a donde se dirigía. En su cabeza resonaba esa palabra "Monstruo". Caminar en las frías calles nunca era de su agrado, pero le ayudaba a pensar, hubiera sacado su patineta, pero la dejo en su casillero de la escuela. En situaciones como esta, Ronnie se desahogaría abusando de algún nerd de la escuela, pero hoy no era el caso. Un sentimiento extraño comenzó a invadirla desde hace unas horas… El arrepentimiento. Pensar en lastimar a alguien no le estaba pareciendo divertido.

Los minutos pasaron, había caminado por las calles de Royal Woods sin rumbo fijo, y sin darse cuenta por donde estaba pasando, y de un momento a otro, observó a su alrededor.

Estaba perdida…

Veía los letreros con confusión, nunca antes había estado en esta zona de la ciudad. Trató de calmarse, pero no podía evitar sentirse preocupada y con miedo. Tendría que encontrar la estación de buses más cercana para ubicarse. Siguió caminando esperando encontrar alguna señal importante. Pero…

― ¡Hey! ¡Miren! ¡Una niña perdida!

Unos tres adolescentes, que aparentaban ser de último año, se acercaron hasta Ronnie.

― ¿Qué te parece si te acompañamos querida? ―. Dijo uno de ellos con una mirada sugerente.

Aquel chico estaba por tomar de la cintura a la chica Santiago, pero ella se libró fácilmente de este con una patada en su rostro. Sabía que no podría sola contra ellos tres. Corrió tan rápido como sus piernas le permitían, otra vez no sabía a donde se dirigía, pero nada de eso importaba, lo importante era escapar de esos delincuentes. Poco a poco los escuchaba más lejos de ella, sin embargo, debía esconderse en algún lugar. No había visto negocios abiertos en todo su trayecto, eso comenzaba a asustarla cada vez más. Pero ya saben lo que dicen, siempre hay algún pez que no sigue la corriente. Un negocio estaba abierto, no parecía un lugar a donde frecuentaran muchas personas.

"Consultorio Psicológico"

Podía leerse en una pequeña placa en la pared al costado de la puerta. No lo pensó dos veces, entró con prisa sin importarle si alguien se encontraba adentro. Se ocultó por debajo de la ventana, esperando a ver si la seguían buscando.

― ¡Maldición la hemos perdido! ―. Alcanzó oír no tan lejos.

Espero un poco más para confirmar que esos delincuentes no la atraparían. Mientras esperaba, empezaba a divisar aquel lugar que le servía de resguardo, era algo oscuro y simple, lo más resaltante era un escritorio y una gran silla-sofá con alguien sentado encima. La mitad de su cuerpo estaba sobre su escritorio, parecía estar durmiendo. Espero un poco más antes de acercarse hasta ese hombre, ¿Realmente estaría durmiendo? Su curiosidad pudo más que ella misma. Por un momento pensó que se trataría de un muerto, pero poco a poco observo pequeñas reacciones en su cuerpo producto del alto volumen en sus auriculares.

―La placa decía que esto es un consultorio psicológico, quizás este es el psicólogo… ―. Se dijo a sí misma.

Era mejor dejar tranquilo al hombre y salir de ahí, pero… ¿A dónde iría? No tenía idea de donde se encontraba, y aquellos chicos probablemente seguían buscándola. Fue entonces cuando se dio cuenta de algo. Pudo haber utilizado su celular para llamar a Bobby para que fuera a buscarla. Lo busco en su mochila con prisa, trato de encenderlo, pero un mensaje surgió en la pantalla de su teléfono.

"Sin batería"

Pasaron cinco segundos antes de que se apagará totalmente. Maldijo mentalmente por la débil que eran los celulares hoy en día. Lo guardo con rabia en su mochila, eso la dejaba con una sola opción… Pero quizás las consecuencias no sean satisfactorias. Se acercó un poco más a aquel sujeto, tocando su hombro. Pero parecía no reaccionar. Volvió a realizar otro intento, moviéndolo con más intensidad. Esta vez parecía reaccionar un poco más, pero Ronnie no tiene tanta paciencia… Lo sacudió con brusquedad para despertarlo totalmente. No se había dado cuenta que estaba usando un collarín médico, con miedo de haberlo lastimado, le hizo una pregunta.

― ¿Señor se encuentra bien?

Con una mirada cansada y de pocos amigos respondió.

―Lo siento, pero no atiendo los domingos…

La pequeña latina le dio una mirada de confusión, era obvio que estaba más desorientado que ella.

―Lo entiendo, pero hoy es lunes señor.

Aún con los audífonos puestos, aquel sujeto pudo oír la palabra lunes. Tal vez se tratase de una broma. Saco su celular de su bolsillo. La niña no mentía… Era lunes y eran más de las cuatro de la tarde.

―Demonios… ―. Se dijo con algo de molestia. ―Ese debió ser el sueño más largo de mi vida.

Volvió a observar a la niña. No se consideraba discriminador con nadie, pero la primera impresión que vino a su mente fue de una inmigrante ilegal, él mismo pensó que era una mierda de persona por eso.

―Entonces, ¿Deseas iniciar ya? ―.Pregunto mientras acomodaba su lastimado cuerpo en su sofá.

Esto dejo algo confundida a Ronnie Anne, una expresión de duda se dibujó en su rostro.

― ¿Ehh?

― ¿Si deseas que iniciemos la sesión de una vez? ¿Por eso estas aquí verdad?

Para Ronnie, poco a poco sus palabras cobraban sentido, el tipo es un psicólogo, este es su consultorio, ella está en su consultorio y no hay nadie más alrededor. Mientras que para él las posibilidades eran: Una secuestradora o una paciente… Por la diferencia de edad y tamaño, difícilmente podría ser una secuestradora.

La latina tendría que seguirle el juego para no levantar sospechas, realmente no pensaba asistir a un psicólogo hoy día.

―Pues… ―. Ronnie no sabía cómo empezar. ―La verdad es que yo… ―. Estaba por arruinarlo a tan solo el inicio.

―Mejor empecemos presentándonos ―. Dijo confiado. ―Mi nombre es Paul Siderakis, como ya sabrás, soy un psicólogo de profesión y esta es mi pequeña guarida.

La chica Santiago seguía algo intrigada por saber ¿Cómo llegó a meterse en este lío?

―Y bien, ¿Cómo te llamarón tus padres?

Ronnie quería modular palabra alguna, pero su nerviosismo no le dejaba construir algo coherente, solo podía emitir algunos sonidos como palabras. Esto último comenzaba a incomodar a Paul.

―Bien… Supongo que tu buscas ayuda más profesional que la mía ―. Dijo con pesadez. ― ¿Acaso te escapaste del asilo mental o algo así? Ya estoy bastante jodido como para meterme en más problemas…

― ¡No! Yo solo… ―. Decía algo apenada. ―Nunca he estado con un psicólogo, no sé qué hacer exactamente.

No sería la primera vez lidiando con primerizos. Paul contaba con vasta experiencia con ellos.

―Si es eso, entonces podemos empezar con tus problemas, quizás familiares, escolares o hasta amorosos, ¿Estás de acuerdo…? Ehhh… ―. Dijo con algo de incertidumbre el psicólogo.

―Ronnie, Ronnie Anne Santiago.

―Muy bien Ronnie Anne, ¿De qué problema te gustaría hablar?

Se sentía extraña al estar ahí, pero ese sujeto derrochaba una confianza contagiosa para su estado.

―Podría… ¿Me promete no contárselo a nadie? ―. Su sonrojo era muy evidente.

―Por ética profesional, estoy condenado a no divulgar nada que se converse dentro de estas cuatro paredes… A no ser que nuestros "amigos" del ISIS me secuestren y me torturen para hablar sobre los secretos de una niña de Royal Woods.

Se podía sentir mucho sarcasmo en esas palabras. Sin embargo, estoy divirtió un poco a Ronnie Anne, estaba segura de que lo había hecho para darle confianza y hacer más amena la conversación.

―Bueno… no he tenido problemas últimamente, en realidad soy muy feliz con mi vida ― Mientras lo decía se sobaba su brazo izquierdo. ―Tengo un padre trabajador que siempre se preocupa por mí, también tengo un hermano mayor al cual quiero mucho y siempre está tratando de hacerme feliz ―. Cuando empezó a hablar sobre Bobby, su voz tomo una entonación más alegre. ―Una vez, cuando se enteró que un grupo de niñas me habían lastimado, fue hasta la feria y ganó todos los premios del tiro al blanco, había gastado la mitad de su salario… Fue un hermoso detalle.

Esto último dejo algo sorprendido a Paul, no por la historia en sí. Era la entonación de Ronnie Anne al narrar tales hechos, por momentos era alta y agresiva, y también era suave pero tierna.

―Es un gran hermano, el mejor que pueda haber ―. Dijo sobre su hermano. ―Además estoy saliendo con alguien… Pero es un tema muy secreto, del que no me gustaría hablar.

―Como dije antes, no tienes que temer, no le diré a nadie ―. Trato de sonar amigable. ―Y para que estés más segura, no es necesario que me digas su nombre o describas a ese chico, solo basta con decir las sensaciones o sentimientos que tienes cuando estas junto a él.

Aún estaba dubitativa, hablar sobre Lincoln no era que acostumbraba hacer mucho. Exhalo con un poco de esfuerzo, empezaría a decir sobre aquel peliblanco que robo una parte de su corazón.

―Pues… Este chico va a la misma escuela que yo, en un principio yo abusaba física y psicológica mente de él, pero un día me reto a luchar saliendo de la escuela, lo iba a dejar como pasa seca, pero me besó en los labios…. Eso me dejo consternada, no había esterado tal reacción, por lo que atine a golpearlo en el ojo ―. Aquella niña empezaba a despertar un interés en Paul, algo difícil de lograr para cualquiera. ―Luego de eso, las cosas comenzaron a ponerse extrañas, cada vez que lo cruzábamos miradas, un sentimiento muy extraño surgía en mí, muy similar a cuando estoy junto a…

Volvió a replantear sus palabras, no podría completar aquella oración, sonaría muy raro y el posible diagnostico diría "Posible enferma incestuosa".

― ¿Muy similar a…? ―. Aunque lo negará, Paul quería saber cómo terminaba aquella oración.

―Ahh… Esto… Similar a… ―. "Piensa rápido Ronnie" Se decía en su mente. ―Similar a cuando veo a mi banda musical de adolescentes favorita. ―Sentía asco por decir tal mentira.

― ¿En serio? No es por juzgar tus gustos niña, pero todos esos chicos no son más que actores contratados por alguna multimillonaria empresa para generar dinero a montones… Por lo general esos actores son explotados laboralmente y nadie se acuerda de ellos pasado los cinco años ―. Dijo con frialdad el psicólogo.

La situación se tornaba incómoda para ella, nunca se había planteado hablar con un extraño a solas en su vida. Comenzó a sobar su brazo izquierdo en señal de inseguridad, algo que no pasó desapercibido por Paul.

―Pero supongo que son buenos mientras duran ¿No crees eso? ―. Dijo tratando de romper el silencio.

―No… ¡Digo Sí!... No lo sé realmente.

―Bueno Ronnie Anne, a veces tratamos de buscar en una persona, características similares de otras las cuales nos causan seguridad, ternura, alegría y confort… Supongo que ese es tu caso ―. Dijo con voz serena. ―Y supongo que este chico con el que sales cumple bien con esto… ¿A quién se parece? ¿Al vocalista? ¿Al guitarrista? ¿Quizás al bailarín?

No podría seguir mucho más tiempo ahí.

―Yo… Supongo que tiene algo de cada uno… Quizás es el chico perfecto, pero lo que realmente me molesta, es que creó no corresponderle del todo.

― ¿A qué te refieres?

―Yo… Eh empezado a sentir lo mismo por otra persona… Y al mismo tiempo lo siento por el chico con el que estoy saliendo.

El interés valió la pena, este tipo de casos son muy pocos en esta ciudad. Su cartera de pacientes se resumía a ciudadanos iracundos por el ruido y problemas que causaban una familia de trece integrantes. Y claro, aquella familia de trece integrantes que era de las más conocidas en todo Royal Woods.

― ¿Entonces estas metida en una trama de novela mexicana? ―. Volvió a pensar en eso, sonaba algo ofensivo para ella. ―Disculpa por eso, pero no encuentro otra manera más sencilla de decirlo…

―No se preocupe. A veces siento que es así, pero odio eso. Sabe Doc, yo no soy una chica que guste de ser muy afeminada, en realidad detesto eso, toma mi vida he crecido entre dos hombres que siempre buscaban cuidarme de todos ―. Dijo esto con un ceño fruncido. ―Cuando llegó el momento de la verdad, estuve muy indefensa frente a todo el mundo, por eso tuve que volverme una bully en la escuela y demostrarle a todos que una chica de procedencia latina no es débil frente a nadie ni a nada.

Eso dejo algo sorprendido al joven psicólogo, no se caracterizaba por ser empático con las demás personas, siempre pensaba en sí mismo… Y en Luna claro está, pero no pasaba preocuparse por otra persona. Escuchar a Ronnie Anne le dio que pensar, no recuerda haber sido racista o discriminador con alguien en su vida, pero por alguna razón, esta niña le daba la sensación de sentirse culpable.

―Ser bravucona en la escuela te da seguridad, y como "este chico" con el que mantienes una relación, logro causar en ti sentimientos que consideras débiles, piensas que es mejor dejarlo por otro chico el cual… Bueno, supongo que es un chico cool y bravucón como tú ¿Cierto?

―Podría ser Doc… Pero de algo estoy segura ―. Dijo levantándose de su asiento. ―Debo ir a aclarar las cosas con Lin… Digo, con el "chico" con el que mantengo una relación.

―Bien, asegúrate de no romperle el corazón si tienes planeado hacer lo que creo que harás ―. Dijo mientras juntaba sus manos. ―Y si lo vas a hacer, asegúrate de grabarlo en video, puede que hasta sea divertido ―. Dijo eso último con un poco de crueldad. ―Es broma, solo asegúrate de ser sincera con tus emociones.

Ya había pasado suficiente tiempo ahí, estaba segura que podría salir a la calle y buscar la estación de buses más cercana.

―Muchas gracias Doc, no soy una chica que hable mucho de sí misma, pero no puedo negar que usted es muy bueno en lo que hace ―. Decía mientras se acercaba a la puerta. ―Por cierto, ¿Sabe dónde está la estación de buses más cercana?

―Tienes que seguir esta calle hacia el norte, la estación más próxima está a medio kilómetro.

Al decir esto, la chica Santiago abrió la puerta para poder salir del local.

―Hasta luego Doc, espero verlo en otra ocasión ―. Al decir esto último, cerró la puerta con suavidad.

Paul estaba acomodando su cuerpo para tomar otra "siesta".

―Cielos… Parece que volveré a tomar una siesta de ocho horas ―. Trato de acomodar su cuello en la cabecera de su sillón, pero al hacerlo recordó un pequeño detalle. ―Maldita sea… Otra vez olvide cobrar por mis servicios…

EXTRA PART: Encuentro peligroso

Luan había llegado hasta su hogar para alistarse para una difícil misión nocturna. No sería difícil dar una excusa para poder estar hasta altas horas de la noche. Le pediría a Luna que encubra su ausencia de la casa, por lo menos hasta la media noche… Ella no le fallaría a pesar de las sospechas que Luan tenía sobre su hermana mayor. No tardó mucho en entrar a su habitación y preparar todos sus insumos, desde aquellos que lucían inofensivos, hasta los que claramente son peligrosos. Escondió habilidosamente todos estos en su mochila para fiestas. Mientras dejaba una nota sobre la nota de Luna que decía: "Llegaré a las 8 de la noche Sis, tengo una audición de guitarrista y de ahí pasaré un rato con Paul… Ya sabes lo de siempre." Mientras que su nota decía: "Luna, yo saldré a una fiesta de adolescentes que requieren servicios de payasa… Lo sé es algo fuera de lo común, pero me pagarán buen verde, espero que me cubras hasta medianoche."

Podría considerarlo un plan perfecto, pero es muy propenso a fallar, puede que Luna demore mucho más de lo que especifica en su nota, no sería la primera vez de hecho.

Ya con la maleta en su hombro, se abrió paso por su puerta. Debía ser sigilosa si no quería llamar la atención de sus padres. Sin embargo, al intentar dirigirse a las escaleras, terminó chocando con alguien.

―Auch… ―. Dijo en un tono bajo. ― ¡Ten más cuidado cuando camines por la casa! ―. Dijo con algo de furia al saber con de quien se trataba.

―Perdón… No me fijaba por donde iba ―. Respondió Lucy con su característico tono de voz.

―No sería novedad en esta casa ―. Respondió con algo de malicia. ―Siempre estas tratando de asustar a todo el mundo y mostrarte como alguien totalmente frio, pero tú y yo sabemos que no es así.

― ¿A qué te refieres Luan?

Al decir esto, la comediante se acercó un poco hasta su hermana menor y la vio directo a los ojos.

―Sabes muy bien a qué cosas me refiero ―. Su rostro mostraba soberbia. ―Quizás deba recordarte tu fanatismo por caballos de colores o esas pendejadas, y otras cosas más que podría contar a nuestras hermanas y publicarlas en internet si no te entrometes conmigo. Ahora si me disculpas, tengo una fiesta la cual asistir ―. Dijo mientras se alejaba con una risa casi imperceptible.

Un escalofrío poco común recorrió la espina dorsal de Lucy, estaba segura de que se trataba, aquella emoción que había sentido pocas veces en su vida y se había jurado no sentirla otra vez… Miedo. Pero no podía quedarse así, no quería mostrarse débil frente a otra persona, menos frente a ella.

―Yo también podría decir unas cuantas cosas a nuestra familia Luan, no lo sé… Quizás sobre tu habilidad con los cuchillos y tu afición por la sangre, puede que hasta la policía se entere… Eso dependerá si no te entrometes en mis asuntos.

Fue como una daga directo en su orgullo. Luan estaba deseando acabar con ella ahora mismo, sabía que se refería a lo ocurrido en el centro comercial, cuando su reflejo tomo posesión de ella si se encargó de esos dos sujetos y del niño. Debía actuar rápido ¿Pero que debía hacer exactamente?

― ¿De qué asuntos estás hablando pequeña desgraciada? ―. Pregunto con algo de ira la comediante.

―No soy tonta Luan, sé que tienes muchas cámaras escondidas por toda la casa ―. Dijo esto último mientras señalaba una de las cámaras, imperceptibles para los demás miembros de la familia. ―Tarde o temprano, tendrías que enterarte sobre lo que Lincoln y yo hicimos en la ducha… No puedo negar lo que siento, pero si puedo evitar que tu reveles mis secretos ―. Dijo esto mientras bajaba las escaleras. ―Si me hundo yo, tú te hundes aún más…

La había perdido de vista, bajo con prisa, como si hubiera querido escapar de alguien, quizás de ella. En parte, se sentía vencida por una de sus hermanas menores, se supone que eso no debía pasar. Ella tiene todas las de ganar, se había asegurado de eso en muchas ocasiones, pero Lucy había superado sus expectativas… Quizás no debería esperar más y seguirla hasta un lugar desolado, ahí mismo ella podría ahogarla con gas de la risa, o quizás con un pastel… Ya sabía mucho, dejarla libre por ahí es peligroso, sin embargo, su cabeza empezaba a dolerle. Sabía que significaba eso.

Sé que estás pensando hacer, pero ahora mismo tenemos otra prioridad Luan…

Luan se aseguró de estar sola en el pasadizo, si la ven hablando sola, la tildarían de loca… Es algo que no quisiera tratar con los demás miembros de su familia.

―Debemos hacer algo con ella, sabe demasiado, debería encerrarla en un almacén y torturarla para que no suelte ni una sola palabra ― Pensó con sadismo Luan.

También quiero eso Luan, pero como dije antes… Tenemos un asunto más grande del cual encargarnos… ―. Su reflejo sonaba sediento de sangre. ―Te prometo que después de acabar con la perra mexicana, nos encargaremos de callar de por vida a esa intento de emo…

Una risa sádica comenzó a sonar en la mente de Luan, mientras ella se relamía los labios de tan solo pensar en Ronnie Anne suplicando para que no la siguiera lastimando. No espero más, bajo con algo de brusquedad, pero no emitiendo mucho ruido que despertará sospechas. Sin mucho esfuerzo, emprendió su viaje hasta la zona más exclusiva de Royal Woods, una familia ricachona tendría que pagar las consecuencias de meterse con el ser más amado en todo su universo. Le esperaba una larga noche a Luan Loud… Y a toda la Familia Labrant.

Lincoln será todo nuestro Luan… Te lo prometo.


Ufff... ¡Cuanta intensidad! Bien ahora las aclaraciones, este interludio lo hice porque de ahora en adelante, es el inicio del fin. Así es, esta aventura empezará su épico final, el cual se les gustará a todos. Eso es todo lo que tengo que decir por el momento. Aclararé más cosas en los siguientes episodios... Sin más que decir, nos vemos amigos míos, no se olviden de dejar su review y seguirme por esta plataforma, así como en Facebook como: Rasec02 o Rasec02TRUE.

PD: En agosto prometo subir dos capítulos, uno de "Futuro perdido" y el otro de este fanfic... No tengo una fecha establecida para subirlos, pero tal vez lo avise por mi fanpage en Facebook.

Sin más, nos leeremos pronto!