Ojos azules

Capítulo 12

—Nike, necesitamos hablar— Escuchar esas palabras de Livius me trajeron recuerdos muy amargos. La ansiedad se apodero de mi mientras esperaba que el continuara. —En un mes me marcho.

— ¿Qué? ¿A dónde piensas ir?— El alivio me inundo mientras daba paso a un sentimiento de incomodidad.

—No iré yo solo, tú vendrás conmigo. — La alegría me lleno, ¡Poder salir a conocer otra parte del mundo! Solo ese pensamiento me hizo feliz mientras una sonrisa se formaba en mi cara.

— ¿E-Enserio?— Tenía que estar segura de que no fuera un sueño.

—Sí, iremos al Reino de la Arena.

La sonrisa de felicidad que adornaba mi cara se congelo en el acto. No puede ser…

El Reino de la Arena…

Los recuerdos de ese hombre vinieron a mi mente y mi cuerpo se puso frio. El príncipe heredero del Reino de la Arena, el hombre que intentó atacar a mi país y sobre todo, el primer hombre al que ame.

— ¿Nike? ¿Sucede algo?— Solo escuche la voz de Livius a la distancia. — ¡Nike!—Su voz me sobresalto haciendo que saliera del trance en el que me encontraba. Enfoque mis ojos en su cara y pude distinguir una mezcla de preocupación y disgusto. Mi relación con él estaba mejorando poco a poco desde que llegue aquí, no puedo echar todo eso a la basura por nada. Creo que lo mejor será que no le diga nada de esto a Livius, no sé realmente de lo que él sería capaz de hacer si se enterara, no, al que temo que se entere es Livi. No sabía porque, pero tenía el presentimiento que la furia de Livi era mucho más mala que la de Livius.

—¿Qué sucedió?— La voz de Livius tenía un deje sospecha por mi reacción.

—Es solo que…—¡Diablos y ahora… ¡¿Cómo salgo de esto?!

—¿No quieres ir conmigo?—La voz de Livius fue baja, por un momento pensé que sonaba dolido.

— ¡No! ¡No es eso! ¡claro que quiero ir!—Oh, oh, me estaba convirtiendo en una mentirosa, realmente no deseaba ir.—Solo estaba pensando en lo reseco que es por allá. —Y ahí viene, digo cosas sin pensarlas cuando estoy nerviosa o mintiendo, a este ritmo Livius sabrá que no digo la verdad.

— ¿Así? No sabía que te preocuparas por esas cosas— Dijo Livius mientras enarcaba una ceja.

—Si… bueno, sigo siendo una chica— Quise darme una bofetada ¿Desde cuándo actuó yo como una chica normal? —Por cierto… Hoy te vez muy guapo. —Intente cambiar de tema rápidamente y sin pensarlo, con lo primero que tenía en la cabeza y eso era…

Si, Livius se veía muy guapo.

Y se lo había dicho.

En este momento le dije a Livius que se veía guapo.

¡Oh dios!

El rojo cubría mis mejillas y no podía mirarlo a los ojos. ¡Como pude decirle eso!

Una sonrisa malditamente seductora adorno su rostro. —Así que… ¿Hoy me veo guapo?— ¡Santo cielo! Este hombre hará que se me detenga el corazón.

—Yo… no-

Fui interrumpida por el Niel.

Suspire, salvada por la campana, bueno, en este caso por el mayordomo.

—Bien, me retiro— me despedí y después salí corriendo de ahí. Bueno, casi. Antes de llegar a la puerta escuche la voz de Livius.

—Seguiremos con esto más tarde, Nike— sentí un jalón en mis entrañas al escuchar sus palabras y después cerré la puerta con la cara más roja que un tomate.

Suspire mientras me dirigía al salón de artes, hoy me tocaban clases para aprender a tocar el violín. Ese instrumento era verdaderamente una tortura, era muy difícil tocarlo, sin embargo era muy bonito y elegante el sonido que producida cuando era tocado por manos sabedoras del arte musical. Como Livius, Una vez le pedí que tocara para mí, bueno no tanto como pedir fue más como un reto, al principio pensé que se negaría pero para mi sorpresa no fue así.

Flash Back

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La habitación de música se encontraba llena del ruido del violín que estaba siendo tocado por mí. Intentaba seguir las notas que se encontraban en el cuadernillo, sin embargo era muy difícil hacer que el violín las tocara. Era mi primera semana de instrucción para tocar el violín y ni siquiera podía hacer que diera una sola nota.

—Princesa, debe relajar la muñeca y ejercer más fuerza con su antebrazo.— La instructora me repetía por quinta vez ese fallo. La admiraba, ella tenía paciencia infinita.

Solo asentí por quinta vez. Como siempre, no podía hacer lo que ella me decía. ¿Cómo podía relajarme mientras su penetrante mirada se encontraba posada sobre mí?

Bien, resulta que hoy Livius decidió que era un buen día para presenciar mi total derrota con el violín. O solo se había venido a burlar. Me inclinaba, sinceramente, que era por la segunda opción.

—Eres pésima.

Ya lo sabía no tenía que decírmelo.

—Sí, bueno. Gracias por el apoyo. —Respondí sarcásticamente.

—De nada. — Lo fulmine con la mirada y el solo se encogió de hombros con expresión divertida.

—Supongo que tú eres tan bueno en esto que lo tocaras sin problemas.— Oh si, toma esa.

—Por supuesto.

Arquee las cejas con incredulidad.

—No te creo. —Entorne mi mirada en él.

—Como quieras. — dijo mientras se encogía con indiferencia.

—Entonces pruébalo. —lo rete.

—Muy bien— Dijo mientras se levantaba con aire de superioridad y yo extendía mis manos con el violín para entregárselo.

Observe como él se llevaba el violín a la altura de su mentón. Sus manos se deslizaron por el mango del violín con suavidad y elegancia. Cerró los ojos concentrándose y después un suspiro suave escapo de sus labios. Después de eso el comenzó a mover el arco entre sus manos sobre las cuerdas del violín. El sonido floto en el aire. Era profundo, como una letanía, un susurro. Él estaba totalmente concentrado. Las notas continuaban danzando lentamente a nuestro alrededor. Parecía una sinfonía para el dolor de una perdida. Era triste y melancólica. Sin embargo era hermosa. No podía apartar mis ojos de esa escena. Él se veía majestuoso tocando el violín y sin embargo tenía una expresión de soledad en su cara.

Las notas del violín no solo llegaron a mis oídos también a mi corazón. Involuntariamente desee llorar por esa persona que estaba tocando el violín tan solitario y consolarlo entre mis brazos. Y ni siquiera sabía la razón de tan extraño impulso. Lo único que podía decir es que la pieza era hermosa, y eso era quedarse corto.

El tiempo siguió pasando hasta que el dejo de tocar. No podía decir ni una sola palabra, literalmente me encontraba muda.

El me miro profundamente a los ojos, vestigios de esa soledad se encontraban todavía en esas azuladas pupilas. Paso un momento y parece que él se recompuso porque sus ojos solo mostraban satisfacción por haberme dejado sin palabras.

¿Habrá sido mi imaginación? Porque por un momento me dio la impresión de que el ocultaba a todos sus verdaderos sentimientos.

— ¿Satisfecha?

— ¿E-eh? ¡Ah! Sí. Fue… h-hermoso. —Parecía una tonta balbuceando palabras sin sentido pero era lo único que pude decir.

El me sonrió con una calidez que no pude describir. Por primera vez una sonrisa verdadera, cálida y sincera.

—Gracias— Después de esa palabra se marchó de la habitación dejándome aún más confundida. Pero con la determinación de que algún día podría tocar como él.

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Fin Flash Back

— ¡Princesa!— Escuche a una de mis damas de compañía llamarme asi que detuve mi camino hacia la sala de música.

— ¿Qué sucede?— Respondí.

—Ha llegado esta carta para usted.

— ¿Para mí?— dije mientras apuntaba involuntariamente un dedo hacia mí.

—Sí, así parece ser.

—Bien— toma la carta entre mis manos. La dama de compañía se fue dándome privacidad.

Querida Princesa de la Lluvia.

Te preguntaras quien soy… Bien, eso es algo que todavía no debes de saber. Sin embargo solo puedo darte una respuesta por ahora. Soy alguien que conoce tu secreto. Si, lo conozco. Te he estado vigilando por mucho tiempo, conozco cada detalle de tu personalidad y tu deseo de salir de esa jaula de oro en la que estas. Te he contactado para proponerte un trato. Únete a mí para un propósito que más adelante sabrás y a cambio te libraremos de las manos del sádico Rey sol. ¿Es una buena propuesta verdad?

Sé que próximamente iras con su majestad al Reino de la Arena. Te daré ese tiempo para que pienses sobre lo que te digo. Elige, Princesa de la Lluvia. Y hazlo sabiamente.

Atentamente.

XXXXXXXXXX

Estruje la carta entre mis manos.

¿Pero qué demonios era todo esto?

CONTINUARA…

¡Hola! Si ya se, tarde de nuevo demasiado tiempo en actualizar. Perdón u.u

Pero bueno, supongo que valió la pena esperar para la inspiración. Sinceramente estoy satisfecha con el trabajo de este capítulo. Me gustaría leer sus opiniones acerca del capítulo.

¿Quién será la persona misteriosa que le envió la carta a Nike?

¿Qué paso con el segundo príncipe del reino de la arena?

¿Por qué Livius es tan sexy? xD

PD: Estoy corrigiendo la historia. Ya saben algún que otro error en la redacción y ortografía. Para que sea mas fácil para mis lectores disfrutar la historia.

PD2: Vayan al primer cap, en la primera corrección se revelo el nombre de la madrastra de Nike 7u7 Vayan a verlo xD

Bien, me despido.

Bye bye sexys lectores 7u7