CAPITULO 11:
Al dia siguiente los hermanos Sakamaki se habian levantado muy temprano, todos estaban haciendo sus deveres como siempre, pero si no fuera por Reiji quien siempre los estaba presionando para que hicieran sus cosas ellos nunca harian nada, Ayato quien al principio no queria salir de su habitacion tubo que hacerlo ya que Reiji le dijo que saliera, discutieron todo el dia pero al final el que gano fue Reiji ya que logro que Ayato saliera de su habitacion, mientras caminaba empezo a pensar todo lo que habai ocurrido con Yui, recordo como Yui lo habia acuchillado con el pedaso de vidrio de la lampara rota que se encontraba a su lado, y tambien lo que no se podia olvidar como el le habia pegado hasta el grado de romperle el labio, se sentia muy mal por lo que le habia hecho ala chica, cuando termino por fin por el recorrido vio al fondo del pasillo el cuerto de Yui el cual se encontraba hasta al fondo del pasillo, se quedo mirando por un momento la puerta de la habitacion de Yui, tenia una expresion pensativa y algo triste, aun no podia olvidar la forma tan cruel en la que habia tratado ala chica, no podia olvidar y mucho menos perdonarse lo que le habia hecho, camino hacia la puerta y levanto la mano para empezar a tocarla, pero se detuvo se despuso irse, pero se detuvo y regreso, y esta vez toco la puerta, espero un momento pero Yui no abrio la puerta, la llamo por su nombre pero ella jamas contesto, algo molesto se dio la vuelta para irse, y justo a tiempo cuando iba a irse desidio volver para hablar con Yui de una buena vez, movio la manija para ver si la puerta se encontraba cerrada, y no se equivoco ya que por dentro estaba cerrada con seguro, dio un suspiro agotado para despues desaparecer, volvio aparecer pero esta vez dentro del cuerto de la chica esas eran una de las ventajas de ser un ser sobrenatural como en el caso de los vampiros que podian entrar o ir a cualquier parte que quisieran aun que estuviera cerrado o no, empezo a buscar a Yui por todos lados, hasta que por fin la encontro, la chica se encontraba tapada hasta la mitad del cuello, las blancas sabanas la tapaban, mientras que su hermoso cabello rubio y enrisado se esparcia en pedazos por la almueda que tenia el mismo color que las sabanas.
Ayato la miro por un momento, se empezo a cercar hasta ella, se inclino en la cama para verla mejor, el chico pudo ver que Yui dormia con tranquilidad por primera vez la vio que estaba tranquila y en paz, la siguio mirando, paso su mano por una de sus mejillas, deslizo su mano por la suave y calida mejilla de la chica la cual no se percataba que el estaba ahi, la siguio acarisiando hasta que se fue acercando poco a poco a ella hasta que Yui se dio la vuelta quedando asi de espaldas, el chico la miro por un momento, respiro con cansancio para despues ponerse de pie no sin antes acarisiarle la cabeza y irse. Ayato se encontraba en el comedor, aun no servian el desayuno asi que se sento sin hacer escandalo alguno, miro por un momento los cubiertos de plata fina que se encontraba en la mesa, tomo un cuchillo y lo empezo a tocar, Reiji quien estaba preparando todo, lo miro fijamente, y sus ojos parecieron centellar, se aclaro la garganta llamando asi la atenccion de Ayato quien seguia juguetiando con el cuchillo, Reiji lo miro con enojo, ya arto de el fue hacia donde el estaba y le quito el cubierto, asi logrando sacar a Ayato de su ensoñacion, lo miro con sorpresa para despues hacer un semblante tranquilo. Bajo la cebeza para despues decirle a Reiji algo que lo dejo sorprendido al igual que sus demas hermanos.
- Lo siento Reiji no fue mi intencion jugar con los cubiertos, solo queria distraerme, - le dijo con tranquiliad Ayato mientras se acomodaba y se sentaba derecho en la silla.
Reiji quien lo miraba sorprendido cambio su mirada por una seria y algo preocupada.
- ¿Que es lo que te pasa Ayato, por que actuas tan extraño?. - le pregunto Reiji. Ayato lo miro con tranquilidad para despues responderle.
- Nada, es solo que... no, no es nada ya vamos a desayunar me muero de hambre - le dijo Ayato con una sonrisa tranquila, lo cual paralizo por completo a Reiji ya que vio en la mirada de su hermano algo que nunca habia visto y no sabia que era pero algo estaba cambiando a su hermano y no sabia que, o quizas no queria saber...
- Oigan no se a despertado Yui, bien voy a ir a despertarla - dijo Raito mientras hacia una sonrisa traviesa, se iba a levantar cuando una voz fria y seca lo hizo que se detuviera.
- No te molestes ya estoy despierta - dijo Yui quien estaba parada en la puerta mientras lo miraba con indiferencia y tranquilidad. Raito la miro sorprendido, pero despues hizo una sonrisa ala mitad.
- Buenos dias mi querida Yui - le dijo Raito con una sonrisa. Yui lo seguia mirando con indiferencia y tranquilidad.
- Buenos dias Raito - le dijo con indiferencia. La chica empezo avansar hacia donde estaba el comedor cuando sintio que la agarraban por la cintura, Yui voltio alterada y vio a Ayato quien tenia su cabeza en su hombro. Yui lo miro molesta.
- Sueltame Ayato, que me sueltes. - dijo Yui con enfado mientras trataba de librarse del agarre del chico, el cual se resistia en quererla soltar, al contrario la agarro con mas fuerza.
- No. - le dijo con tranquilidad Ayato, mientras la seguia abranzando y esta vez la habia voltiado frente a frente. La miro a los ojos, mientras que Yui lo miraba alterada y algo molesta.
- ¿¡ Que es lo que quieres Ayato!?. ¡ dejame tranquila! - le dijo molesta, mientras le ponia una mano en su pecho para apartarlo pero no pudo ya que el chico la jalo hacia el, la abrazo con mucha fuerza, aunque Yui luchara para que el muchacho la soltara, no podia era inutil luchar contra Ayato ya que el era mucho mas fuerte y sobretodo el tambien luchaba por no dejarla ir.
- A, Ayato ¡Sueltame, por favor, me estas lastimando!. - le dijo Yui con alteracion, pero de nada le sirvio ya que el chico no le hacia ningun caso. La chica ya enfadada lo miro con enojo para despues gritarle con mucho coraje. Levanto la mano hacia arriba y un sonido sordo y duro sono por toda la casa...
Ayato tenia la cabeza ladiada, mientras que Yui tenia la mano levantada hacia arriba le habia dado una bofetada, miro a Ayato con mucho coraje y con una frialdad que hizo que todos los hermanos se paralizaran por completo.
- ¡TE DIJE QUE ME SOLTARAS ESTUPIDO! - le grito Yui con mucho coraje, miro a Ayato con mucho odio. - NO SABES CUANTO TE DESPRECIO Y CUANTO ASCO MEDAS, JAMAS EN TU VIDA ME VUELVAS A TOCAR EN TU VIDA, POR QUE TE JURO QUE LO LAMENTARAS... - le dijo molesta mientras lo miraba con frialdad para despues irse hacia su cuarto dejando a todos muy sorprendidos y parazalidos. Los seis hermanos miraron a Yui la cual ya habia subido por las escaleras hasta desaparecer en la oscuridad. Despues miraron a Ayato el cual se encontraba aun con la cabeza hacia un lado, se llevo una mano hacia la mejilla la cual se encontraba roja por la fuerte bofetada que Yui le habia dado, sintio como le palpitaba por debajo de la piel, la sangre seguia su curso, el chico miro con atenccion su mano, mientras que la marca rojisa de la mejilla desaparecia rapidamente, como si la bofetada que Yui le habia dado, jamas hubiera dejado marca alguna. Despues se dirigio hacia las escaleras sin decir nada asus hermanos los cuales lo miraban sorprendidos y preocupados, Ayato subio poco a poco las escaleras para despues entrar a su cuarto mientras daba un fuerte puertazo.
Mientras que Yui se encontraba en su cuerto, preparaba con tranquilidad y algo de molestia sus cuadernos correspondientes para la clase de hoy. Por fin la noche habia llegado, los hermanos Sakamaki se preparaban para ir ala escuela, esperaban a Yui mientras estaban sentados en limosina.
- ¿Por que tarda tanto Yui, acaso nadien le dijo que tenia que irse con nosotros. - dijo enojado Subaru, mientras se cruzaba de brazos y veia con molestia a sus hermanos los cuales solo lo miraron tranquilios.
- Si pero tu sabes bien que Yui ya no va con nosotros a ninguna parte desde que le dimos la limosina para que se fuera sola ala escuela, lo olvidas y ademas nosotros... - ya no dijo nada mas Raito ya que se quedo callado de improviso, agacho la cabeza y ya no continuo platicando, sus hermanos lo miraron sorprendidos ya que jamas habia visto que Raito dejara de hablar por ningun momento y muhco menos que el chico se quedara con una expresion fria y sin vida en su rostro. Ayato tenia la misma expresion que la de Raito, solo que la expresion que tenia Ayato era mas fria y mas triste que la de su hermano gemelo. Los seguian viendo hasta que por fin el conductor puso en marcha la limosina para llevarlos ala escuela.
Pero lo que no sabian era que todo lo que ellos habian creido, se iba enfumar como si fuese la nada, y que lo mas valioso que tenian les seria arrebatado por completo... es ahi cuando lamentarian todo...
CONTINUARA:
