Final Fantasy VII: Eternal Cycle

Capítulo XII: Debilidad y fuerza

-¿Ella está...?-sin embargo no pudo pronunciar la última palabra de su pregunta. Le dolía solo de pensarlo... "muerta"...

-Está en coma-respondió Jessica, para alivio del rubio.-Pero... su estado es muy grave... Solo hay que verla...

-Es... es mi culpa...-decía Cloud con la cabeza baja y apretando los puños.-Yo le prometí... que siempre que estuviera en apuros... yo... yo la salvaría... –hizo una pausa.-Es... mi... culpa...

-¡¡MALDICIÓN!!-sonó un bramido a sus espaldas, pero Cloud ni se movió. Barret sin embargo siguió gritando:-¿¡TU CULPA DICES?! ¡NI SIQUIERA SABES QUÉ ES LO QUE LE PASÓ!

-No cumplí mi promesa-sentenció Cloud como si eso le bastara para echarse la culpa.

-¡¡ARGHHH!!¡ME PONÉIS ENFERMO TÚ Y TU ESTÚPIDA PROMESA!¿QUIÉN TE CREES QUE ERES?¿¡EL MALDITO PROTAGONISTA DE UN MALDITO VIDEOJUEGO?!-Cloud quedó en silencio.-¡¡NO TODO GIRA ALREDEDOR TUYO!! TIFA, QUEDÓ ASÍ... ¡POR PROTEGER A MARLENE! ¡¡A MARLENE!! ¡TENÍA QUE SER YO EL QUE PROTEGIERA A MARLENE!-empezó a bajar el tono de voz.-¡Pero no...! Yo tenía que estar fuera y dejarla sola... Y tenía que venir Tifa a salvarla... y... y... –se calló. La culpa que sentía no lo dejaba seguir.

Cloud frunció el ceño: era verdad que él no podía tener forma de saber qué le pasaba a Tifa... sin embargo sí que fue capaz de enfadarse con ella sin razón. Ella estaba protegiendo a Marlene y él... solo pensando en que Tifa se escondía. Alzó la vista hacia la joven y le dio un pinchazo el corazón al mirarla detenidamente... su estado era lamentable. No sabía qué pensar, no sabía qué hacer, no sabía... qué sentir.

-¡POR ESO!-volvió a tomar la palabra Barret.-COMO LA CULPA ES MÍA, NO PERMITIRÉ QUE TE SEPARES NI UN SEGUNDO DE ELLA-Cloud esta vez sí que se giró hacia su amigo, sin entenderle.-¡MALDICIÓN! ¡¿ES QUE NI SIQUIERA SABES ESTO?!¡Tú eres al único al que querrá ver cuando despierte!¡TE NECESITA!¡Igual que tú a ella cuando tuvo que devolverle la cordura a tu puntiaguda cabeza!¡ELLA NO SE APARTÓ DE TU MALDITO LADO NI POR UN MALDITO SEGUNDO!¡¡SE LO DEBES!!-Cloud volvió a mirar a Tifa con las palabras de Barret resonando en su cabeza. Asintió:

-Yo... tampoco quiero separarme de ella ni por un segundo...

Fue entonces cuando Barret se calmó por completo. El rubio se sentó en el suelo al lado del tubo de aislamiento y bajó la cabeza. Jessica y Barret abandonaron la sala dejándolo solo. Entonces decidieron con el resto quedarse a dormir en el Cañón Cosmo para pasar las pertinentes revisiones que les obligaba a tener la doctora a la mañana siguiente.

Amaneció un nuevo día y Jessica se dispuso a mirar detenidamente a todos aquellos que hubieran luchado contra la larva para mayor precaución. Entró en la salita pequeña donde Cloud seguía sentado al lado del tubo de aislamiento de Tifa. Primero se dirigió al panel del recipiente para comprobar que el estado de la morena no había cambiado en absoluto: la mayoría de sus huesos seguían completamente rotos y sus heridas no se habían cerrado. Además de los daños internos producidos por los golpes en la cabeza... esos eran los que más le preocupaban.

Después se agacho frente al rubio para pedirle suavemente que dejara que le revisara las heridas. Cloud se dirigió a la camilla en silencio, sin apartar la mirada de ese tubo mientras Jessica le vendaba algunos rasguños y comprobaba el estado de sus articulaciones. Sin embargo había una herida que ella no podía curar: la que rompía su alma en pedazos.

Cuando terminó con Cloud lo dejó volver a sentarse donde antes, mientras salía de la salita sin mediar palabra. En el laboratorio revisó a Vincent y a Yuffie los cuales no tenían ni un rasguño para después mirar a Shelke, que tenía algunos golpes y alguna rozadura en la rodilla: nada grave. Luego les dio un repaso a los dos pequeños comprobando que, efectivamente, estaban totalmente ilesos. Si Tifa no hubiera protegido a Marlene seguramente la niña estaría herida de gravedad... o incluso muerta. Según la pequeña, que no podía dejar de recordar la historia, Tifa había intentado acercarse a ella pero aquel horrible monstruo se había puesto en medio así que luchó contra él para ganar tiempo para salvarla. Fue entonces cuando recibió un golpe tras el cual se oyó una colisión muy fuerte. Pero, cuando aquel monstruo iba a por Marlene, Tifa salió de la nada con la frente sangrando, la abrazó y salieron disparadas hacia otra de las paredes... y ya no se movió más.

A Jessica le impresionaba que la joven hubiera podido moverse tras el primer golpe en la cabeza pues, según sus escáneres, la chica tendría que haber quedado en coma entonces. "La voluntad de salvar a las personas a las que se quiere puede dar una fuerza enorme..." pensó.

Barret miraba apenado a Marlene contar su historia, la pequeña se sentía culpable, pero... el verdadero culpable era él. Cuando la niña acabó su relato hizo un pequeño silencio tras el que preguntó:

-¿Está... está muy grave...?

-Sí-respondió contundentemente la doctora haciendo que Barret la mirara sorprendido. ¿Por qué le decía eso tras escuchar la horrible historia de la pequeña?¿Quería hacerla sentir peor?

-Entonces... ella está así.... por mí...-la pequeña empezó a llorar de nuevo. Pero cuando su padre fue a abrazarla y a decirle que no, que la culpa era de él la doctora intervino de nuevo:

-Sí-repitió con rotundidad. Marlene la miró con lágrimas en los ojos. Cuando Barret iba a empezar a maldecir a diestro y siniestro Jessica siguió:-Tifa arriesgó su vida porque te quiere mucho...-dijo tiernamente.-No es tu culpa... no es culpa de nadie... fue su decisión-hubo un silencio.

-¿Porque me quiere...?-repitió la pequeña, Barret ya ni sabía como reaccionar.

-Sí... La gente, cuando ama a otras personas, no quiere que les pase nada y por eso cometen locuras para salvarlas, y hasta son capaces de dar su vida por ellas. Si alguien es capaz de dar la vida por ti... es porque te quiere muchísimo...-sonrió dulcemente y le acarició la mejilla a la pequeña.-¿Verdad que tú también la quieres?-la pequeña asintió aguantándose las lágrimas.-Entonces lo que tienes que hacer es demostrárselo cuidándola ahora que te necesita...-se acercó a ella como contándole un secreto y bajó la voz.-Y si además cuidas de Cloud por ella seguro que la haces muy feliz.

Marlene la miró y asintió efusivamente, con una sonrisa radiante en su cara por todo lo que le había dicho la doctora. Salió corriendo del laboratorio, animada por esas palabras, en busca de algo de comida para Cloud, llevaba más de un día sin comer y ¡seguro que Tifa lo reñiría si se enterara!

Barret se quedó mudo. No sabía qué decir pero no hizo falta, Jessica tomó la palabra haciéndolo sentar para hacerle su revisión:

-Pensaba que me ibas a destrozar el laboratorio... al principio...-dijo sonriente.

-¿Eh? Yo... no...-estaba avergonzado. ¿Eso pensaba de él la doctora? Aunque parte de razón tenía... Por falta de ganas no había sido...

-Jajajaja, ya sé que no lo habrías hecho...-hizo un silencio comprobando aquel brazo roto de Barret.-No es bueno mentirles por ser pequeños... lo mejor es demostrarles que se les tiene confianza.

-Yo... solo quiero que Marlene sea feliz...

-Y lo será si confías en ella-la doctora palpaba el brazo en busca de los huesos rotos.-Siendo sincero también puedes hacerla feliz...

-Pero... decirle... que fue por ella...

-No seas así-le riñó con una sonrisa en la cara mientras le quitaba la prótesis rota.-Pensaba que tu entendías más que nadie lo que era dar la vida por la gente a la que quieres...

Terminó de quitarle aquella metralleta encallada del brazo, quedándose éste sin mano alguna. Aquella visión a Barret le parecía de todo menos agradable pero al mirar a la doctora se dio cuenta de como miraba su brazo dulcemente, dejando la prótesis en una mesa contigua. Luego le acarició suavemente el brazo haciendo entender al hombre de qué hablaba: él había dado su mano por Dyne, y desde luego no era algo que lo avergonzara, o que pretendiera ocultar.

-Es maravilloso... que alguien sea capaz de luchar así por ti-dijo Jessica algo melancólica, vendándole el brazo fuertemente a Barret.

-Usted... ¿no tiene a nadie que...?-preguntó él pensando que nunca les había hablado de su familia ni de sus amigos.

-Sí... los tenía... y de hecho dieron la vida por mi...-hizo una pequeña pausa.-Mis padres dieron la vida por mi...

-Oh... yo... lo... siento...-Barret bajó la cabeza, pero recordó que Jessica tenía un hermano.-¿Y... su hermano?

-Mis padres murieron cuando yo a penas tenía un año... y mi hermano me crió... hasta los nueve...-sonrió melancólica.-ShinRA le quitó la vida.

Jessica le explicó a Barret que los ShinRA por esa época tenían dos "especimenes" de Cetra, pero que sus investigaciones tardarían más de lo que duraran las vidas de esas dos mujeres, que Barret dedujo que serían Ifalna y Aerith, así que necesitaban un Cetra para juntarlo con ambas y tener más sujetos para sus experimentos. Los planes de ShinRA eran horribles: les daba igual juntar a un niño de trece años con una mujer y su hija a la vez con tal de conseguir sus objetivos. Sin embargo él no se dejó atrapar... y opuso toda la resistencia que pudo, luchando para no ser apresado. A los SOLDADOS que lo perseguían "se les fue la mano" y lo mataron. Desde entonces Jessica vivió sola.

A Barret lo conmovió la dureza de la historia de la doctora, nunca se habría imaginado algo así de aquella mujer tan inteligente y dulce. Siempre se mostraba firme, incluso frente a Sephiroth, y no estaba triste casi nunca. Pero parecía que el recordar aquella historia... hacia aflorar esos sentimientos de tristeza, así que Barret tomó la palabra:

-¡NO SE PREOCUPE, DOCTORA! ¡Ya no está sola!-la mujer alzó la mirada, sorprendida.-Ahora me tiene a mi... ¡QUIERO DECIR! A nosotros... ¡NOSOTROS la protegeremos siempre que haga falta!-Barret se había puesto rojo ante su equivocación cosa que hizo reír a la doctora.

-Muchas gracias... la verdad es que si alguna vez se me plantara un monstruo delante... yo no sabría qué hacer... Soy demasiado débil para luchar...

-¿Y cómo ha sobrevivido durante todo este tiempo?-le preguntó su interlocutor.

-Mi hermano me refugió en un pueblecito muy tranquilo... y ahí me apañé como pude...-explicó con una sonrisa melancólica. "Completamente sola..." añadió para sus adentros.

Aquella confesión creó una larga pausa. Barret no sabía qué decir... si bien Nanaki les había explicado la historia de la doctora cuando se reunieron por el cumpleaños de Aerith... nunca se habría imaginado, conociendo la vitalidad de la doctora, que su pasado pudiera ser tan duro. Lo que él no sabía era que esa felicidad no era más que una máscara que Jessica se había impuesto a sí misma para poder seguir adelante... ocultando su inseguridad.

En eso mismo estaba pensando la doctora cuando alzó la mirada de nuevo hacia su interlocutor: la verdad es que era la primera vez que le explicaba con tanto detalle su vida a alguien. A Nanaki se lo había explicado por encima, sin entrar en muchos detalles, cosa que formaba parte de su máscara: en realidad la atemorizaba acercarse a la gente, pero no sabía muy bien porqué, Barret le daba una confianza que nunca nadie le había dado. Tal vez fue por eso que rompió el silencio:

-¿Sabes? Nunca he usado energía MAKO en ninguno de mis aparatos...-confesó mientras le acababa de vendar el brazo.-Mi hermano... siempre decía que esa energía consumía el planeta... y por eso me busqué otras formas de hacer funcionar mis inventos-Barret la miraba fascinado, él había hecho exactamente lo mismo. ¿Habría encontrado petróleo antes que él?

-¿Usa petróleo para sus máquinas?

-No...-admitió, algo sonrojada, parecía que le fuera a contar un secreto.-Bueno... sé que esto sonará algo raro... pero a veces mi hermano se me... "aparece en sueños"... y... gracias a él descubrí otro tipo de energía-a Barret la historia de Jessica y su hermano le sonaba a la de Cloud y Aerith, pero permaneció en silencio para que la doctora prosiguiera.-Aprendí a usar la luz del sol y la fuerza del viento...-entonces Barret se levantó con un ímpetu impresionante.

-¡ESO ES GENIAL!-bramó con demasiada fuerza, quizás.-¡ES USTED IMPRESIONANTE!

-¿Tú crees...?-preguntó, no muy segura de ello y algo sonrojada.-Pero... cuando yo estoy aquí mientras vosotros lucháis en el campo de batalla... me siento un poco... inútil...

-¡NO PIENSE ESO NI POR UN SEGUNDO!-la interrumpió Barret.-SIN SU AYUDA NO PODRÍAMOS HACER NADA... USTED HABLA CON EL PLANETA Y ADEMÁS ES CAPAZ DE ENCONTRAR EL PUNTO DÉBIL DE AQUELLAS LARVAS... ¡SIN TODO ESO YA ESTARÍAMOS TODOS MUERTOS!¡CUANDO LUCHAMOS JUNTOS ES CUANDO SOMOS FUERTES! Y USTED FORMA PARTE DE ESA FUERZA-la doctora le sonrió agradecida, pero no pudo decir nada ya que Marlene acababa de entrar corriendo por la puerta.

-¡Jessica!-gritaba dirigiéndose hacia la doctora.-¿Tienes cocina aquí?

-Sí, claro...-se fijó en las manos de la pequeña, que sostenían un par de bolsas.-¿Has traído algo para cocinar?

-¡Sí! ¡Voy a hacer la comida de todos para hoy!-empezó a enumerar:- Hay para Cloud, para Red XII, para papá, para ti, ¡y para mi!

Jessica sonrió y asintió. Los demás se habían ido después de su revisión así que solo quedaban ellos. De Sephiroth no había rastro... tal vez apareciera la semana siguiente para su revisión semanal. Así cogió una de las bolsas de la pequeña y, tomándola de la mano, se dirigieron a la cocina. Barret miraba embelesado la escena: a Marlene realmente le hacía falta una madre... Al darse cuenta de sus pensamientos agitó la cabeza. ¿Qué estaba pensando?

-¡Barret!-lo llamó la doctora.-¿Vienes?-el aludido sonrió y asintió: él también necesitaba ese respiro.

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Pasaban los días pero la situación no mejoraba demasiado: a Tifa se le estaban curando bien las heridas externas, pero su cabeza parecía seguir inactiva. Cloud a penas se movía de su lado, sin embargo Marlene le traía comida tres veces al día y lo sacaba de allí a rastras todas las tardes. Al principio el rubio se negó en rotundo a salir de allí o a comer siquiera, pero, tal vez por la insistencia de la pequeña, acabó cediendo. Marlene le hablaba a Cloud sin cesar sobre lo que pensaba hacer cuando Tifa despertara:

-... y entonces volveremos todos juntos a Edge... ¿Sabes? Reeve dice que están reparando nuestra casa... así que podríamos ir a verla, ¡seguro que estará quedando muy bien! Y luego iremos al Séptimo Cielo... seguro que los clientes de Tifa están impacientes por que abra... piensa que su cóctel "Lifestream" es de receta secreta y ¡tenía mucho éxito! Seguro que se está muriendo de ganas de volver a prepararlo...

Cloud no hablaba, pero tampoco hacía falta. Sin embargo a veces se dejaba llevar por el entusiasmo de Marlene y él también imaginaba qué haría cuando Tifa despertara: tenía ganas de decirle que todo estaba bien, que todo había pasado y que todo volvería a ser como antes. Él se esforzaría para hacerla sonreír y en aclarar todos sus pensamientos y sentimientos: no quería que Tifa pensara que era un inútil. A medida de que habían ido pasando los días se había dado cuenta de las ganas que tenía de abrazarla: ese cristal que los separaba a veces lo hacía sentir... impotente. Quería abrazarla y sentir que realmente estaba viva, que no lo había dejado solo.

Denzel entraba a aquel pequeño cuarto de vez en cuando para observar a Tifa dentro del tubo de aislamiento. La miraba preocupado, pero manteniendo la serenidad en su rostro aunque en el fondo tenía miedo de que no despertara: ya había perdido a dos "madres" con anterioridad. Después se acercaba a Cloud y, en silencio, se sentaba a su lado para hacerle compañía.

Pasaron diez días desde aquella batalla contra la segunda larva antes de que Sephiroth decidiera presentarse en el laboratorio. Cuando entró se lo encontró vacío, pero al cabo de unos segundos la doctora apareció de detrás de unas máquinas. Lo saludó sonriente, pero él no le respondió: era realmente molesto tener que volver cada semana a ese lugar. Sephiroth empezó a andar hacia la salita del fondo, donde siempre, sin esperar invitación alguna. Cuando pasó por su lado Jessica lo detuvo:

-¡Espera! Hoy haremos la revisión aquí-explicó.

-¿Por qué?-preguntó el hombre de una sola ala fríamente, sin girarse hacia Jessica.

-Eh...-la doctora no sabía si explicarle el verdadero motivo así que atajó contando una media verdad:-Tengo a un paciente...

-¿Un paciente...?-se giró hacia la doctora Hemler con el ceño fruncido. Si bien había aceptado acudir cada semana a que aquella científica le hiciera una revisión, no pensaba aceptar ningún otro capricho suyo.-Me da igual...-respondió fríamente.-No me molesta...-añadió altivamente.

-Bu... bueno... no es por que a ti te moleste... es...-pero la doctora no pudo terminar la frase: Sephiroth siguió avanzando hacia la puerta de la salita. Así que no le quedó más que suspirar, resignada, y seguirlo para hacer lo más rápida y amenamente posible su revisión.

El hombre de cabellos plateados abrió la puerta y observó la sala con detenimiento. Al cabo de unos segundos vio a Cloud sentado en el suelo, en el fondo de la sala, con las rodillas flexionadas y la cabeza baja. No supo distinguir si estaba herido, muerto o solo dormido así que, después de que la doctora entrara en la sala, cerró la puerta de un portazo. Cloud a penas se movió, pero alzó un poco la cabeza para dirigir la mirada hacia Sephiroth. Al verle volvió a agachar la cabeza, como si no le interesara nada de lo que pudiera hacer o decirle aquel individuo.

-Vaya, Cloud, ¿ya ni me saludas?-dijo con insolencia y aires de grandeza mientras se dirigía a la camilla, por indicaciones de la doctora.

El aludido no respondió así que Sephiroth se sentó mientras la doctora le hacía estirar el ala: siempre se entretenía con ella... Después empezó con sus aburridas pruebas de siempre, mirándole detenidamente la dilatación de las pupilas, los oídos... Sin olvidarse de aquellas preguntas absurdas como si sentía dolor o entumecimiento en alguna parte del cuerpo. Cuando la científica se hubo dado por satisfecha Sephiroth se levantó y volvió a dirigir la mirada hacia Cloud para después desviarla hacia el objeto que tenía al lado: el tubo de aislamiento. Fue entonces cuando se percató de lo que le pasaba al rubio:

-Ah, ya entiendo... se te ha muerto otra de tus amiguitas, ¿eh?-dijo con una sonrisa impertinente dibujada en su cara.

Al escuchar estas palabras Cloud sintió una furia inmensa dentro suyo y, casi sin pensarlo, se levantó rápidamente para dirigirse hacia Sephiroth: lo único que tenía en mente era pegarle una paliza aunque fuera con sus propias manos.

-¡CLOUD!-gritó la doctora, lo más rápido que pudo, para hacerlo detenerse.-¡Por favor...!-se había colocado entre los dos hombres para evitar una disputa. Cloud se había detenido a un metro de Sephiroth aún lleno de ira, pero recobrando el sentido común. Fue entonces cuando alzó la mirada hacia el hombre de cabellos largos y le dijo con odio:

-¡Tú no sabes NADA! Tú no sabes lo que es querer ni sabes lo que es que te quieran... ¡Tú no sabes lo que es luchar por la gente que te importa!-Sephiroth, que ni se había inmutado en todo ese rato, soltó una carcajada.

-¿Luchar por la gente que te importa, Cloud?-dijo con un tono burlón.-Ese es tu problema... siempre antepones tus amiguitos a la lucha... siempre hay que estar pendientes de que no se pongan en medio para no hacerles daño... y por eso no puedes atacar con todas tus fuerzas... ESO es lo que te hace débil...

-Tú nunca llegarás a entenderlo...-murmuró algo sombrío Cloud.-Luchar por la gente a la que quiero... protegerlos... ¡ESA es mi fuerza!-hizo una pausa tras la que miró a Sephiroth con un brillo extraño en sus ojos.-Por eso... tú nunca podrás vencerme... estás SOLO...-el hombre de pelo plateado lo miró entornando los ojos, dibujó una pequeña sonrisita burlona en su cara y se dio la vuelta caminando hacia la salida. Sin embargo antes de atravesar la puerta de la salita habló de nuevo:

-No sé si esa chica moribunda pensará lo mismo...-volteó levemente hacia Cloud.-Al fin y al cabo... ella está así por creer en tus palabras... ¿no?-añadió, insolente.

Después siguió caminando hasta la puerta que lo llevaría al aire libre con una sonrisa de satisfacción, pasando por alto que la doctora tuviera que volver a tomar a Cloud del brazo para que no lo atacara por detrás. Cuando hubo atravesado la puerta la cerró tras de sí encontrándose allí con Shelke que lo miraba apenada. Él le devolvió la mirada con desprecio y alzó el vuelo. Cuando desapareció en la oscura noche la pelirroja habló, como para sí misma:

-Él también lucha por proteger aquello que le importa... Él es fuerte... para salvaguardar su frágil alma...-su mirada no se apartaba del punto en el que había desaparecido la silueta de Sephiroth. Una voz salió de entre las sombras.

-¿Qué...?

-Yo... pasé por el mismo infierno durante diez años...-interrumpió recordando sus tiempos en el Deepground.-Vincent Valentine...-continuó tras un silencio bajando la mirada al frente, al fin.-Siempre sigues y observas a ese hombre desde las sombras... Pero lo que realmente quieres es hablar con él, ¿verdad?

-Sí... pero no parece que pueda sacar nada en claro de sus palabras...

Sin embargo a Vincent lo que le preocupaba en ese momento era la mirada de su compañera. La WRO se había encargado de devolverle un cuerpo normal a Shelke y de separar su conciencia de la de Lucrecia... pero Vincent no sabía si lo habían logrado del todo. ¿La forma casi maternal en que miraba a Sephiroth era parte de sus propios sentimientos o restos de los de la doctora Crescent en su mente?

-No lo sé...-dijo Shelke bajando la mirada al suelo y tras una pequeña pausa volvió a mirar al frente.-Yo no sé... de dónde salen estos sentimientos...-Vincent entornó los ojos, a modo de sorpresa.-Parece que al fin empiezo a conocerte... ¿no?-añadió con una pequeña sonrisa Shelke tras lo cual volvió a alzar la vista al cielo.

Continuará...


¡Y aquí termina otro capítulo! Esta vez he sido buena y no lo he cortado en el peor momento, ¿eh? Pero es que este ha sido bastante tranquilito.

¡Me encanta cuando Barret se enfada! Es que siempre que Barret se enfada, no sé por qué, ¡pero me hace gracia! ¡La salida de "¿quién te crees que eres el maldito protagonista de un maldito videojuego?" es genial! Modestia a parte: cada vez que la leo me empiezo a reír sola... jajajaja

¡Ah! Y a Barret le he puesto "pareja"... creo que Jessica es un personaje casi creado para él (es que me da penita que siempre se queda solo en todas las historias jajaja) pero no se sabe qué piensa ella... ¿Y Tifa? ¿Despertará o qué? Pueden pasar años y años... o tal vez no...

Un pequeño inciso sobre el estado de Tifa... xD a ver, ya sé que es muy típico eso de: chica queda en coma, chico se traumatiza y se da cuenta de que la quiere, chica despierta y son felices juntos. Pero espero haber dejado claro desde un principio que si bien la situación puede ser un tópico el CÓMO la trato no lo es ;) (para mi el tópico habría sido que Cloud se enterara el primero y se cabreara y matara al monstruo él solo o algo así pero ya visteis que de eso nada :D y habrá más cosas fuera del "tópico"... de hecho creo que casi todo xD).

Qué me decís de la extraña... ¿relación? Entre Vincent y Sephiroth... ¿Logrará hablar Vincent algún día con el hijo de su amada? ¿Y qué querrá decirle? Parece que Shelke está algo metida en el ajo... A ver si lo van a acabar adoptando... jajajaja, que no que es broma... si a Vincent no le hace falta adoptarlo... muajajajaja... pero si os gusta la idea siempre podéis decirlo con un review (indirecta)

¡Gracias por seguir leyendo!

Próximo capítulo: Buscando la luz al final del camino


Reviews:

Aurenare: Bueno, aquí tienes un capítulo más. Y la importancia de Shelke se empieza a entrever... Me tienes que decir si era eso lo que te esperabas (yo creo que sí pero bueno, ya veremos por dónde lo llevo ;))

Demona 0: Aquí la continuación... espero que no me sigas odiando. Y si lo haces... no perderé la esperanza de que dejes de hacerlo ¡que esto continúa! ;)