Un nuevo capítulo que espero les guste. Ya saben que la serie no es mía (aunque si alguien me la compra no me quejo XD), pero hay un par de personajes, así como la trama que son de mi creatividad intelectual.
- Les recuerdo que así hablan los personajes.
"Pero aquí están pensando"
Capitulo 12
Avanzando
- Oi, Hayashi, el desayuno está listo.
Una chica castaña salió de entre las cobijas de una cama, con el pelo bastante revuelto y mirada cansada.
Observó la puerta, concentrándose en la voz que le hablaba a través de ella.
- ¿Hayashi?
"¿Syaoran? ¿A quién le habla?... Momento… ¡Soy yo!"
- H-HAI – la ya más alerta ojiverde respondió.
Un extrañado ambarino observaba la puerta del cuarto. Parecía que la chica por fin despertaba. Fue a terminar de preparar la mesa mientras esperaba que la otra ocupante del departamento se reuniera con él.
Sakura se cambió rápidamente y activó el hechizo antes de salir a desayunar.
Ying Fa se unió al joven Li para tomar los alimentos y al sentarse a la mesa, bostezo. Syaoran la observó fijamente unos momentos, lo que sólo la puso más nerviosa.
- ¿S-sucede algo?
- ¿Acaso dormiste mal? Pareces cansada.
Ying Fa negó ligeramente con la cabeza, aunque su apariencia le daba la razón al chino. Tenía unas ligeras ojeras, parecía cansada y no estaba muy alerta.
- Sólo me desgastó el viaje de ayer.
Syaoran no parecía muy convencido pero asintió mientras ambos comenzaban a desayunar.
- ¡Esto está delicioso! – la chica no pudo evitar exclamar al probar el desayuno. Sabía que él cocinaba bien, pero no esperaba que hubiera mejorado tanto.
- No es nada. – dijo bastante serio, aunque se veía en un ligero sonrojo que estaba halagado ante su reacción.
A partir de ahí comieron en silencio, y Ying Fa pasó a hacerlo casi mecánicamente, pues su mente no se encontraba en ese lugar. Tras la observación de su compañero había recordado la noche anterior. Estaba durmiendo muy bien, pero tras ese extraño presentimiento no pudo conciliar el sueño fácilmente. No había sido una presencia, ni nada del estilo (de otro modo seguramente Syaoran también hubiese reaccionado), pero debido a sus sueños había aprendido que cualquier presentimiento o visión podía tener importantes implicaciones.
Colocó sus palillos sobre el plato cuando terminó, y detuvo al ambarino de recogerlos.
- Tú preparaste el desayuno, es justo que yo recoja – el anfitrión iba a oponerse – No es justo que me quede aquí sin hacer nada.
El teléfono sonó y el ambarino se resignó. Debía contestar.
Mientras tanto, Ying Fa lavaba los trastes tranquilamente. Esta clase de actividades comunes eran las que le traían más tranquilidad en la confusión.
- Hayashi – comenzaba a reaccionar más fácil a "su apellido" – veremos a los demás en el parque; parece que Eriol descubrió algo.
Iban hacia el parque. Touya y Yukito habían salido temprano a trabajar, así que probablemente los verían allá después.
Iban en silencio, solamente caminando, cuando un escalofrío recorrió a Ying Fa.
- ¿Qué sucede? – inquirió Syaoran, pues la peligris se había detenido.
- No estoy segura.
La miró inquisitivamente.
Pero sus preguntas fueron respondidas cuando un terrible temblor comenzó.
Temblor que venía acompañado de la presencia de una carta.
- ¿¡Qué sucede?! – Tomoyo estaba apoyada en Eriol debido al inesperado temblor.
- Parece que es obra de una carta. – respondió su amigo.
- ¿Qué hacemos Eriol? – Nakuru estaba lista para actuar.
Eriol observó cómo las personas se asustaban con el temblor.
- Necesitamos hablar con Syaoran.
- ¡Sueño! – el chino convocó la carta, son su espada ya en mano. Percibiendo la magia de la carta durmió a todas las personas… realmente a todas. Nadie debía notar esto.
Y Tierra no estaba facilitando las cosas.
Si la primera vez había sido desastrosa, en esta ocasión buscaba destruir.
Grandes pilares de tierra iban directamente contra los jóvenes… y no tenían consideración por los peatones del lugar. Ying Fa y Syaoran (ya armados) estaban en aprietos mientras su magia se dividía en proteger a las personas con escudos y evitar los ataques de la carta, que ni siquiera había mostrado su forma física aún.
"¿Qué sucede?" La ojiazul no podía entender a Tierra. "Aún si está probándonos algo está mal. Ella no les haría daño a las personas, no destruiría todo tan ciegamente."
Un sonido muy diferente a los golpes sordos de los ataques o caídas de edificios los sacó de concentración.
Era el celular de Syaoran.
Que él hubiera mandado al diablo de no ser porque Eriol llamaba, y esto debía ser bueno.
- ¿¡Qué quieres?!
La voz de Eriol salió del auricular.
- Veo que dormiste a las personas, eso iba a pedirte, pero lo que me preocupa es que la carta parece demasiado agresiva.
- ¡Cuidado! - El ambarino esquivó otro ataque sacando a un hombre del camino gracias a la oportuna advertencia de su compañera.
- ¡Ya lo noté! – espetó al teléfono.
- ¡Escucha! – el tono serio de su amigo llamó su atención. – Lo que descubrí tiene que ver con unas presencias extrañas, y podría estar relacionado con esto. El punto es que DEBEN derrotar la carta.
- ¿Y tú que harás?
- Usaré un sello con ayuda de Ruby Moon y Spinel Sun para transportar momentáneamente a las personas a otra dimensión, pero después no creo tener suficiente magia para ayudarlos y retornar a tantas personas.
- Entendido – vio como Ying Fa apenas sacaba a una pequeña del camino de uno de los ataques de la carta - ¡Pero hazlo ya!
"Claro, como si fuera tan fácil"
El inglés veía como sus guardianes sacaban a las personas que llegaban a verse amenazadas por las cartas. Al parecer ellos estaban más alejados del foco, porque los ataques eran más espontáneos.
Terminó de colocar algunas inscripciones a su alrededor y llamó a sus 2 amigos.
- ¿Listos?
Con una dormida Tomoyo a su lado (al parecer Syaoran no se dio el tiempo de indicar que no era necesario omitirla al señalar a todas las personas sin magia en su hechizo) se colocaron en un triángulo, con Eriol inclinando su báculo hacía el centro de su formación, mientras se concentraba en todas las presencias no mágicas de la ciudad.
TODAS
Así que la amatista estaría furiosa al despertar.
La habían dormido y transportado separándola de la cacería una vez más.
"Pero así es más seguro"
Mientras el símbolo de Clow brillaba a sus pies, Hiragizawa Eriol comenzó su hechizo.
Y las personas de la ciudad desaparecieron.
Syaoran y Ying Fa no pudieron sino respirar más tranquilos cuando, misteriosamente, todas las personas desaparecieron. El primero ya había explicado el plan de de la reencarnación, así que pudieron comenzar un contraataque.
- ¡Dios del trueno, ven a mí! - pero la tierra volvía a crecer.
Ying Fa no sabía qué hacer. No tenía muchas cartas, y no sabía que tan inteligente sería usar su nueva magia, que además no se comparaba con ellas.
Pero las cosas no serían tan fáciles, pues la verdadera carta Tierra decidió mostrarse.
Una enorme figura similar a una enorme serpiente les observaba, pero algo estaba mal. Ligeras descargas recorrían su cuerpo. Era como si hubiera algo eléctrico en ella… pero no era más que energía. Energía mágica que desprendía un color granate: un color rojo similar a la sangre.
Y la sensación de oscuridad a su alrededor no ayudaba a tranquilizar al par.
- ¿Qué le pasa? – susurró Ying Fa, muy asustada. No por ella, sino por su amiga. "¿Qué le han hecho?"
- No lo sé. – Syaoran tampoco entendía nada; sin embargo, una mirada determinada se plantó en sus ojos. – Pero hay que detenerla si queremos averiguarlo.
Touya y Yukito corrían lo más rápido que les permitían sus piernas, la magia de Eriol había disminuido drásticamente en muy poco tiempo, así que decidieron que él necesitaría más ayuda.
Y no se equivocaban tanto, pues pilares de tierra continuaban atacando a Eriol y sus guardianes, que si bien aún tenían magia, no podían estar gastándola indiscriminadamente.
El mencionado inglés observó como una estaca de tierra estaba por atravesar su costado, y un repentino temblor lo desequilibró, impidiendo que lo esquivara.
Cerró los ojos esperando el impacto. Pero lo que le impactó fue el cuerpo del mayor Kinomoto, que lo sacó del camino.
- Parece que necesitas ayuda. – comentó.
Como respuesta, el ojiazul sólo sonrió tranquilamente. Con el poder de Touya podrían terminar de protegerse y todo estaría bien.
Al menos lo estaría si Syaoran y Ying Fa capturaban la carta.
- ¡Vuelo! – mientras esquivaba otro ataque levantando el vuelo, su compañero se había refugiado en una zona arbolada ante su recomendación.
"¿Qué podemos hacer?" Ambos no hacían más que esquivar ataques, pues cualquier acción de su parte (fuego, trueno, viento o agua) no hacía más que detener momentáneamente los ataques.
Y los temblores estaban empeorando.
No sólo eso, a cada momento la carta parecía más fuera de sí. Se estrellaba con edificios, casas y cada nuevo pilar de tierra sonaba como un rugido salvaje.
Y además ella aún tenía activada la carta Ilusión, que requería magia constantemente.
Estaba comenzando a cansarse, y eso era tan o más peligroso que la misma carta, pues revelar su secreto podía ser muy arriesgado.
"Demasiado" y desde las alturas observó a Syaoran. "No puedo permitirme ponerlos en ese peligro."
Ese pensamiento era suficiente para que volviera al ataque, pero nada funcionaba.
El chino se encontraba igual de frustrado, sabía que aún con un hechizo de mayor poder, la carta se regeneraría, y no podían detenerla. Salió de su refugio de árboles, sólo para ser impactado directamente por la creatura de tierra.
Ying Fa soltó un grito ahogado y voló a toda velocidad hacia él.
- ¿Estás bien? – su interior gritaba por la preocupación.
- Hai. – mostró sus brazos un tanto rasgados. Al parecer había podido cruzarlos frente a él para recibir el impacto, sumado a su espada. Así que el daño no era tan grave.
Pero hablaban muy pronto, esta vez una estaca se dirigía a ellos. Una que seguramente el derriba do chico no esquivaría a tiempo.
Y ante la sorpresa del chino, Ying Fa estaba frente a él, dándole la espalda y con su escudo activado.
-¿¡Qué haces?!
No recibió respuesta, pues la formación de tierra ya estaba incrustada en el escudo, atravesándolo poco a poco.
- ¡Detente! ¡Sal del camino!
Y es que en su concentración, la afilada punta de la estaca se acercaba a la chica cada vez que vencía un poco más al escudo.
El chino sabía que no podía simplemente moverla o el escudo se perdería, y la velocidad de la tierra podría vencerles y matarla a ella, a él o a ambos. Ella debía moverse y después romper su escudo.
Pero ella no pensaba moverse de ahí.
Y aunque Syaoran ya estaba de pie y alerta para moverse, ella no se arriesgaría.
"No lo dañaran"
Con un ligero crack el escudo se cuarteó más.
- ¡Hayashi, muévete de una vez!
Y un sonido similar al de un vidrio rompiéndose llenó los oídos de los chicos. Syaoran abrió mucho los ojos.
- ¡Ying Fa!
Con eso el escudo se hizo pedazos.
Pero la estaca no llegó a la chica.
Cuando ella abrió los ojos, una rama de árbol rodeaba la estaca, inutilizándola.
Ambos chicos se quedaron pasmados cuando de la arboleda en la que hace unos momentos estaba Syaoran, salía la forma de una mujer en colores verdes y cafés.
- ¿Bosque?
Ying Fa no entendía que sucedía, pero lo comprendió cuando la mujer se quedó quieta ante ella.
Percibía el sufrimiento de su igual, y sólo ella podía ayudarle, aún si para eso sacrificaba su turno en juzgar a la maestra. Confiaba en que detuviera el dolor de Tierra.
El castaño sólo quedó con la boca abierta cuando Bosque se plantó frente a la chica, que sin dudarlo levantó el báculo y recitó:
- ¡Regresa a la forma que te corresponde y adopta el nuevo poder que te rige, Carta Sakura! – Y sin demorar un instante más, la convocó - ¡Bosque!
Poco a poco ramas rodeaban a la carta que forcejeaba. Ying Fa tuvo que emplear aún más magia en el poder de Bosque, que poco a poco rodeaba el cuerpo de Tierra.
Con un rugido, unos pilares atacaron a la concentrada peligris.
- ¡Dragón de agua, ven am mí! – Tal vez el ataque no era el más efectivo contra la forma de la carta, pero era suficiente para eliminar los ataques que pretendían dañar a la chica.
Eso dio suficiente tiempo para que Bosque cubriese por completo a Tierra, pero la serpiente soltó una descarga de energía oscura que Ying Fa sintió tanto como Bosque.
Quiso gritar, pero se limitó a recitar un hechizo en su mente, llamando a la vitalidad de la tierra misma "Tierra que brindas vida y nutrimento a las creaturas, brinda más vida a este ser que vive de ti y para ti" concentró su magia y Bosque absorbió más poder de la tierra, de la misma carta Tierra; así, la rodeó e inmovilizó completamente. Aunque no resistiría mucho tiempo.
- ¡Séllala ya! – el joven Li seguía manteniendo a raya los demás ataques.
Ying Fa se dio prisa, pues no podían permitirse que escapara y por segunda vez en el día recitó el hechizo.
- ¡Regresa a la forma que te corresponde y adopta el nuevo poder que te rige, Carta Sakura!
Y una carta blanca llegó a sus manos.
Sin embargo, al tomarla, una pequeña esfera oscura salió de ella, era una especia de sombra, que sin más, al ser rodeada por el aura de Ying Fa, se disipó.
- No entiendo nada. – fue lo único que dijo la chica antes de desplomarse agotada en el suelo, pero sólo cansada. No pensaba perder la conciencia aún.
- ¿Cómo estás? – fue lo único que preguntó Syaoran.
- Bien, gracias por salvarme – le dijo con una sonrisa.
- Estamos a mano – respondió seriamente mientras sacaba su teléfono. No le gustaba haber sido salvado, así que lo ignoró y llamó a su desesperante amigo inglés.
Tenían muchas cosas que discutir.
--
- Entendido.
Eriol ya había percibido el sello de la carta, especialmente cuando los ataques en su zona se redujeron y desaparecieron.
Llamó a sus guardianes y juntos devolvieron a la gente a la ciudad. Pero quedo demasiado agotado como para reparar los daños.
"Creo que mi querido descendiente tendrá que encargarse de esto." Y mientras el joven Yukito y Touya se encargaban de una inconsciente Tomoyo, él comenzó a caminar al punto de encuentro, que una vez más sería el departamento del chino.
Estaban congregados una vez más en su departamento. Las reparaciones de la ciudad habían drenado completamente la magia de Li y Touya, que ayudaron a Eriol con su hechizo. Todo volvía a la normalidad, pero agradecían que el incidente con Tierra hubiese terminado.
Syaoran veía disimuladamente la puerta de la habitación de su huésped. Ellos dos habían llegado antes que los demás y la joven se había disculpado inmediatamente para ir un momento a descansar. El problema ahora, era que no podían iniciar sin ella.
Cuando por fin todos estaban acomodados, no tuvo otra opción que ir a tocar la puerta de la chica, no sin sentirse en cierto deja vú referente a la mañana.
- Oi, Hayashi.
No recibió respuesta.
- ¡Hayashi, todos están aquí!
Nadie le respondía.
"¿Se habrá desmayado por tanta energía gastada?"
Ese pensamiento le impulsó a ser más directo en sus medidas.
- ¡Hayashi, voy a entrar!
Sakura estaba dormitando en su cama. No podía perderse en el sueño, pero necesitaba toda la energía posible para mantener su disfraz durante el resto del día.
Estaba entre la realidad y el sueño cuando oyó algo. Un sonido, quizá una puerta o un golpe. Aún así no reaccionó.
Escucho algo referente a 'todos' y eso la alertó un poco más. Por lo visto su descanso había terminado.
Pero fue cuando escucho a Syaoran exclamar '¡Voy a entrar!' que la adrenalina la recorrió por completo. Sobre todo cuando vio que la puerta no tenía seguro, y que la manija giraba.
No necesitó más para invocar su carta y su escudo… aunque quizá no en el orden adecuado.
Syaoran se quedó observando fijamente a Hayashi. Estaba levantándose de la cama, al parecer por fin consciente al mundo.
- ¿Daijobu? – el chico parecía querer descubrir algo sólo con mirarla.
- H-hai. En un momento estaré con ustedes.
El castaño asintió y la dejo sola.
Ella suspiró tranquilizando sus nervios. Eso había estado DEMASIADO cerca.
Y vaya que sí, porque ahora su compañero de vivienda no podía sacarse un pensamiento de la cabeza.
"Estoy seguro que sentí la presencia de una carta"
Ni un minuto más tarde, todos estaban reunidos contando sus respectivas versiones de los hechos.
- ¿Por qué la carta estaba siendo tan agresiva? – preguntó Touya, tras escuchar ambos relatos.
- Podríamos preguntarle – comentó Yukito - Aunque no estamos seguros de que fuese completamente consciente de su situación.
- Podría estar relacionado con lo que quería informarles. – le interrumpió Eriol.
Todos le miraron esperando que elaborara.
- Cuando pedí que nos reuniéramos, trataba de localizar las cartas con un hechizo muy similar al que utiliza tu viejo tablero, Syaoran, pues nos habían estado eludiendo demasiado, huyendo muy fácilmente. Pensé que si trataba de detectar presencias mágicas aunque no fuesen tan poderosas, podría hallar algo… y no me equivoque del todo.
- Pero lo que encontraste no fueron las cartas, ¿verdad? – preguntó el chino.
- Efectivamente – continuó su amigo – Había algunas pequeñas presencias que no reconocí, pero tampoco parecían poderosas. El problema es que parecían moverse buscando o rastreando algo, además de que era muy fácil perderles la pista.
- ¿Crees que eso afecto a Tierra? – Ying Fa estaba preocupada por la carta. - ¿Y tendrá alguna repercusión?
- No estoy seguro. Creo que puede tener alguna relación, pero no creo que haya consecuencias. Desde que la sellaste, la carta está ligada a tu poder, así que técnicamente tu aura la protege.
Esto la tranquilizó.
Pero también significaba algo diferente.
El verdadero enemigo estaba comenzando a actuar, y no sabía que tan consciente estaba de ella.
Observando a sus amigos no pudo sino convencerse de que debía ser aún más fuerte.
Eriol y Tomoyo caminaban en completo silencio. Nakuru, Spinel y Kero no habían demorado nada en retornar a la mansión, impacientes por una excelente comida después de tanta tensión.
La amatista no había interferido mucho en la reunión de antes, y se notaba seria, es más, Eriol podía asegurar que algo la tenía molesta.
La duda ahora era ¿sería capaz de indagar en ello sin arriesgar su seguridad física y psicológica?
….Como si tuviera otra opción.
- Tomoyo, ¿qué sucede?
La chica sólo le envió una mirada fría… muy fría.
"Debe ser algo grave"
- ¿Tomoyo?
- Entiendo – comenzó sin siquiera mirarle y ya caminando – que Syaoran no me omitiera en su hechizo por la situación y presión en que estaba. Que tuviera que dormirme.
Eriol sólo la miro, captando hacía dónde iba su enojo.
- Pero, el que no hayas detectado nada ni interfirieras para evitarlo no me agrada. – cuando iba a replicar, ella continuó. – Aún así puedo comprenderlo. No sabías que él lo haría antes de que tú lo sugirieras. Aún así, que me perdiera esta intensa batalla y saberme en otra dimensión (aunque realmente no estaba consciente de ello) no es algo que pueda tolerar muy bien.
Si, sabía que esa era la razón.
- Tomoyo – sería mejor arreglar esto de una vez – sabes que no podía dejarte ahí. ¿Qué se supone que haría con tu cuerpo dormido? Además, despertarte era utilizar magia que debía reservar para toda la ciudad.
- Lo sé- y entonces realmente expresó lo que había estado pensando hace días- ¡Pero no entiendo por qué no puedo estar con ustedes!
Y su amigo sólo la vio un tanto interrogante. ¡Ella era parte del equipo!
- No tengo magia, sé que no soy de mucha ayuda – el inglés quería replicar, pero no lo dejo – sin embargo, aún en el pasado traté de hacer todo lo que estaba en mis manos para ayudar a Sakura. Y ahora quiero ayudarles a ustedes, pero no puedo siquiera intentarlo si no estoy ahí.
Y Eriol comprendió. La impotencia y el deseo de estar ahí, saber que a veces un consejo o una palabra podían marcar la deferencia. El no saber qué sucede, la agonía de la espera. "Pero…"
- Pero no es seguro. "No estás segura"
- Pero quiero estar con ustedes, quiero que me permitan ser parte de esto. Por Sakura, y por ustedes. Porque también soy parte de esta historia. – Ya no hablaba enojada. Más bien tenía su temple tranquilo y expresivo, como cuando trataba de explicar algo a la inocente Sakura sin que lo notara.
El inglés no sabía qué hacer. Sabía que terminaría cediendo, pero no estaba seguro a qué. Y definitivamente no quería a su amiga en su contra "Sobre todo si la quiero en Inglaterra"
- ¿Estaría bien si prometo que estarás completamente informada de todo lo que suceda?
- ¿Y…?
- Y estarás presente en la cacería – dijo entre divertido y resignado.
Tomoyo parecía bastante conforme.
- Pero – esto llamó su atención – si la situación es demasiado riesgosa te mantendrás alejada y seguirás nuestras indicaciones.
Y aunque ella quería reclamar, sabía que era la mejor oferta que tendría.
Así que como buenos amigos, cerraron el pacto con un ligero apretón de manos... que duro un poco más de lo necesario.
Sin más decidieron que debían ir a la mansión Daidouji. No querían hacer esperar a la matriarca de la familia.
Además, ellos también tenían hambre.
No habían hablado desde que se fueron los demás. Ying Fa insistió y preparó la comida, así que estaban terminando de recoger los trastes.
Él se quedó en la sala, pensativo, y ella se retiró a su cuarto, pero antes de entrar, la llamó.
- Hayashi, - quería preguntar por la pelea… pero no lo haría - mañana trataré de ver si saben algo en China, así que me ausentaré durante el día. Es probable que no esté en la mañana, pero Tomoyo quería que fueras a verla.
- Hai, domo.
Sin más entró a su habitación.
Liberó la magia que la disfrazaba y se sentó en su cama.
No podía sacar de su cabeza la batalla: por un lado estaba su permanente preocupación por las cartas; sin embargo también estaba esa molestia en su pecho.
No podía olvidar como había gritado su "nombre"
¡Ying Fa!
Y él no parecía siquiera haberlo notado. Cuando la volvió a llamar Hayashi algo la molestó. Aunque tampoco le agradaba tanto el Ying Fa.
Por un lado sintió que le preocupaba, que no la odiaba… pero por otro lado… dijo Ying Fa, no Sakura. Y sabía que pese a que era lo que más deseaba escuchar… "No lo escucharé dirigido a mí. Al menos no en mucho tiempo" Sintió ganas de llorar, pero no se lo permitiría. Sólo esperaba que aunque fuera como Ying Fa, pudiera ser su amiga.
"Definitivamente Ying Fa suena mejor que Hayashi"
- Parece que han comenzado a encontrar sus presas.
En el centro de una habitación oscura aparecía un hechizo de visualización. Era muy similar al que usaba Eriol desde su mansión. Y podían verse las imágenes de una desbocada Tierra atacando a los hechiceros orientales.
- Las ruedas comienzan a moverse… es el inicio.
Fin Capítulo 12
OMAKE
Siempre niños
Uno no sabe lo que es vivir si olvida lo que es ser un niño. La ilustración de la inocencia y la constante alegría.
Así que en este Kodomo no Hi, Tomoyo Daidouji decidió que no era mala idea ir en grupo al festival.
- Tomoyo, ¿estás segura de que esto está bien? – una Sakura bastante avergonzada preguntaba. Estaban en medio del festival rodeados de pequeños de 3 o 4 años hasta 11 o 12.
Y ellos tenían casi 20
- No tiene nada de malo – comentó Eriol – Nakuru ya se está divirtiendo.
Claro, si diversión era acosar a los padres jóvenes.
- No puedo creer esto – Syaoran aún no digería que estuviera en el festival de los niños.
- Vamos, Sakura – su amiga la llevó al primer puesto con juegos.
La mirada verde esmeralda no tardo en iluminarse con tantas sorpresas: Capturar peces dorados, tiros al blanco, máscaras, un montón de comida…
De verdad todos parecían niños nuevamente.
Y mientras Syaoran veía a la castaña divertirse como cuando tenía 11 años, no pudo evitar sonreír ligeramente con un pensamiento: que ser niño no era nada malo.
"Además, los niños tienen los sentimientos y el corazón más puros"
Y mientras escuchaba a sus amigos llamarle, la sonrisa no abandonó su rostro.
Fin Omake
Ahora sí se terminó el capítulo. Un Omake es un Extra sin real trama o influencia en la historia, como un regalo sin sentido más que entretener o expresar algo. Este pequeño omake es por el día del niño, que aunque aquí celebramos el 30 de abril, en Japón se hace el 5 de mayo, y es conocido como el Kodomo no Hi (Kodomo es niño pequeño). Se hacen festivales y muchos juegos para los pequeños. Aunque en realidad está más visto para niños varones, pues se supone que el de las niñas es el Hina Mstsuri… como si eso me fuera a detener para celebrarlo nn jejejeje
Este capítulo entonces es dedicado a eso de niños que todos tenemos (porque yo sigo siendo una niña, no sé ustedes nn)
Domo- Gracias (creo que ya lo había mencionado)
Daijobu- Estar bien, estás bien, estoy bien.
Hai- Sí
Ahora bien, gracias a:
Celina Sosa, gracias por el review, y sí… el corazón a veces sabe más que nosotros. Pero no es tan fácil notarlo nn
Nathii07, pues creo que a veces la gente cambia por fuera pero por dentro siempre tiene algo de su esencia, de quienes son. ¡Y eso no cambiará!
Shao-kun lovers…. ¿de verdad te gusta? - ARIGATOU no sabes lo mucho que agradezco tus alertas y favorites, y sobre todo que te animes a dejar reviews. Como apoyas las escenas comprometedoras, espera algo interesante el siguiente capitulo jejeje. Espero que sigas escribiéndome tu opinión, y gracias por estar leyendo mi fic
Bombon Asesino creo que tu eres a quien se le debe agradecer el EriolXTomoyo, porque no me animaba a empezar la interacción… pero ahora ya tomará parte importante jejejeje. Gracias por el review.
Creo que este capítulo fue más largo, en fin, por favor déjenme sus opiniones y sugerencias, ¡todo cuenta para mí! Me importa mucho ver qué opinan para poder mejorar y sacar adelante el fic.
Ja ne
