Logan POV

Ciclope y yo nos encontrábamos tumbados en los sofás de la sala del televisor. Estábamos enfadados a no más poder. Jean y el Profesor seguían sin explicarnos nada, evitando, al mismo tiempo, que saliéramos de la mansión. Era frustrante. Y lo era aún más, luego de escuchar la relajada voz de Tabitha y John al otro lado del comunicador. Bobby sonaba igual de avergonzado a como me lo imaginaba de un buen estudiante como era él y Rogue… bueno, la niña ni siquiera se atrevió a hablar con nosotros. Quisimos confiar en que solo había sido un problema de comunicación, pero los mocosos no volvieron a responder nuestro llamado.

Repito: estaban en graves problemas cuando regresaran.

Cíclope se puso de pie, arrastrando su paso con desgano.

—¿A dónde vas? —pregunté sin moverme de mi lugar. Estaba harto de que Jean me llevara a rastras al sofá cuando intentaba levantarme.

—El Profesor me pidió que vaya a su oficina —murmuró—. Ven, no creo que me diga nada de cualquier forma —me invitó sin voltear a verme. Las horas de desesperación nos estaban volviendo incapaces de mantener una discusión. Aunque eso no significara que nos lleváramos bien.

—Claro —acepté, caminando tranquilo.

El paso de Scott era, patéticamente, deprimente. En otra ocasión me hubiera burlado, pero no estaba de humor para eso.

—Qué bueno que decidieran venir ambos —comentó el Profesor, cuando nos vio ingresar a su oficina. Como si no supiera que íbamos ambos.

—¿Nos darás algún tipo de explicación? —pregunté molesto, con cierto atisbo de esperanza.

Él suspiró.

—Miren —comenzó—. Solo quiero que sepan que el viaje de los chicos sigue en marcha. Aunque volverán mañana, probablemente.

—¡¿Qué?! —grité— ¡¿Permitirá que pasen la noche fuera?! ¡¿Qué clase de adulto responsable es usted?! —grité fuera de mis casillas. Scott ni se inmutó, seguramente ya estaba en completa resignación, duelándo su perdida.

—Logan, sólo se los informo para que duerman tranquilos. No es para debatir mi decisión —me explicó impasible.

—¡Son niños, con un demonio! —protesté.

—Lo sé. Por eso están siendo supervisados por mi —me recordó, dándose pequeños toquecitos en su sien, con su dedo índice.

—Profesor, Storm ¿han visto a Rogue y Tabitha? —Una pequeña mutante de cabellos castaños, ingresó al salón, atravesando la puerta, como si de un fantasma se tratara.

—Kitty, ya te he dicho que no puedes entrar a los lugares con tus poderes. No todos podemos hacerlo —Una chica asiática entró detrás de ella, regañándola, mientras abría la puerta a su paso.

—O por lo menos, toca antes de hacerlo —le recordó el muchacho gigantesco que seguía a las dos muchachas; haciendo gala de su acento extranjero.

Kitty miraba a Jubilee y Peter conforme hablaban, como si no comprendiera a qué se referían, hasta que recorrió el lugar con la mirada, notando la presencia de todos. Agachó la mirada al disculparse por sus modales.

—No es problema —la disculpó el Profesor.

—Y bien ¿Las ha visto? —preguntó Jubilee.

—No las hemos visto en todo el día —acotó Kitty.

—Ni siquiera en la Sala del peligro. Y el señor Logan nos pateó el trasero hoy. —Me señaló con el pulgar, sin mirarme.

Había tenido un mal día y debía descargarme con algo. No es mi culpa tener estudiantes a cargo, que puedo intimidar.

—Tampoco están John y Bobby —repuso Coloso.

—Sus amiguitos se largaron en la noche —contesté yo, antes de que alguien más lo hiciera.

—¿Cómo que se fueron? —preguntó Jubilee, incrédula.

—Lo que escuchaste. Se escabulleron en la noche para irse de viaje.

—No puede ser… —comenzó Kitty, con sorpresa. Yo, por un momento, me sentí comprendido, hasta que la escuché terminar la frase— ¿Se fueron y no nos invitaron? —preguntó ofendida.

—¡Son unos traidores! —Jubilee refunfuñó dando un pisotón.

Genial, más lunáticos que creían que esto era divertido. Aunque, por lo menos, ahora se trataba de niños.

—No tuvieron mala intención —los defendió una voz a mis espaldas. Sentí ese inconfundible perfume en su piel: Jean—. No planeaban un viaje en grupo —le explicaba a los niños, mientras ingresaba al cuarto, contoneándose, para quedarse de pie junto a Charles—. Cuando John se marchaba, los demás lo interceptaron y optaron por unírsele —concluyó.

Genial, a mi y Scott; que se supone, éramos los adultos a cargo; no nos explicaban nada, pero a un trío de niños sí. Esto tenía que ser una maldita broma. De todas formas guardé silencio, estaba recibiendo algún tipo de explicación. Aunque ya me imaginaba que "flamitas" era el ideador de esta locura.

—Además… —agregó el Profesor— no hubieran entrado todos en el auto de Scott.

Cíclope bufó al escuchar sus palabras.

—Aguarde —Peter habló con una sonrisa entre incrédula y divertida— ¿Se robaron el auto de Scott? —Miró al tipo que parecía estar en un funeral, detrás a la izquierda, quien solo asintió en respuesta— ¿Y nadie irá a buscarlos? —cuestionó de nuevo, mirándome a mi esta vez. Yo solo gruñí, negando con un movimiento de cabeza— ¡Esto es épico! —Rió estupefacto.

—¡Esto es tan injusto! —protestó Jubilee—. Seguramente están de compras y yo aquí —lloriqueó.

—No los envidies demasiado— la detuvo Storm, que hasta ese momento sólo se dedicó a observar la situación—. Los chicos deberán realizar trabajos extra para compensar las clases perdidas, además de que Logan y Scott elegirán el resto de sus castigos —comentó, dedicándonos una mirada a mi y a Cíclope.

—¿De verdad? —preguntamos los dos al mismo tiempo. Era como si nos hubieran dado un golpe de energía.

—Sí, Logan y Scott —respondió el Profesor—. Para eso, también, los había convocado a la reunión. Ambos se encargarán de impartir los castigos —me informó, pero antes de que yo pudiera saltar como un colegial, continuó—. Por supuesto, que no podrás impartir ningún castigo físico, y tanto Storm como Jean aprobarán o no esas medidas disciplinarías.

—Muy bien —acepté sonriendo—. Vamos, Scott —lo invité, rodeándolo por los hombros con un abrazo, saliendo del salón—. Tenemos que comenzar a elegir. Nos pusieron algunas limitaciones, por lo que tendremos que ponernos creativos ¿Qué te parece comenzar con horas extras en la Sala del peligro? —El chico parecía un poco mejor luego de la noticia.

—Profesor —escuchaba a Kitty aún dentro— ¿Está seguro de lo que acaba de hacer? —sonaba preocupada.

—Verás Kitty, estuve deteniéndolos todo el día. Y, ahora, es el único momento en que se han relajado, sin pensar en salir a traer a los chicos. Así que, sí, creo estar seguro.

—Están en graves problemas cuando vuelvan —comentó Jubilee.

Y no tenía ni idea de cuan grandes eran esos problemas. La venganza sería dulce.


Boom boom POV

—John ¿Cuándo nos dirás a dónde vamos? —cuestionó Bobby.

—No sé a dónde vamos —respondió, fingiendo que no le incomodaba la pregunta.

—Vamos, Pyro —lo animé yo—. Sé que hasta ahora te estuvo funcionando la respuesta, pero en algún momento deberás decirnos —le recordé.

—Sí, John ¿cuál es el gran secreto, de cualquier forma? —preguntó Marie.

John se removió incómodo en su asiento.

—No hay secreto —farfulló esquivo.

—John, estamos juntos en esto. No puedes seguir viajando por la carretera sin darnos algún tipo de explicación —argumentó Bobby.

—No molestes Drake, todos se están divirtiendo —repuso mi novio—. Además… —continuó a la defensiva— nadie les dijo que vinieran.

Bien, el ambiente se estaba caldeando. Era momento de una de las famosas intervenciones de Boom boom.

—Hablando de divertirse ¿qué haremos ahora? —cambié de tema.

—Viajaremos un poco más —dijo John, un poco cortante. Pero suspiró, seguramente, notando su mal tono conmigo—. Pero si se les ocurre algo, solo díganlo —comentó con algo de buen humor.

—Chicos ¿qué dicen? —Me giré para hablar con ellos.

—No lo sé —murmuró Marie—. Bobby ¿Tu qué opinas? —preguntó algo más entusiasta.

—¿Cuándo llegaremos, John? —preguntó.

—Drake, no sé si notaste que mi novia y la tuya estaban tratando de cambiar de tema —comentó para molestar a Bobby. Él rodó los ojos antes de responder.

—Lo sé, Dyce —dijo algo exasperado por la actitud de mi novio—. Te lo pregunto para saber si tenemos tiempo de hacer lo que yo quiero o no —le explicó en un mejor tono.

—Si seguimos conduciendo así, llegaremos en la noche —explicó serio—. Aunque de hecho no me parece buena idea llegar de noche —dijo más para sí que para el resto—. Así que… —elevó el tono— si se te ocurre algo para matar el tiempo, será bienvenido "Cubeta de hielo". Solo no me decepciones —bromeó.

—Genial, entonces quiero acampar —propuso alegre.

—¿Hablas en serio? —cuestioné, esperando que solo fuera una broma. Sonaba como si fuera algo propio de unos niños y no de los chicos rebeldes que habían huido en una aventura, en medio de la noche, luego de robar el auto descapotable de su profesor.

—Claro. —Se encogió de hombros—. De niño, me encantaba ir con mi familia. Ahora será más improvisado y si pasamos por una gasolinera podríamos comprar algunas cosas para hacerlo interesante.

—Dormiríamos debajo de las estrellas —acotó John, con una sonrisa en el rostro. Diablos, le estaba pareciendo una buena idea. Pero como dicen: "A la tierra que fueres…"

—Cool —acepté, encogiéndome de hombros. Al fin y al cabo John, Marie y yo ya habíamos hecho cosas divertidas por nosotros mismos, ahora era el turno de Iceman para hacer algo.


John POV

Luego de algunas horas conduciendo, nos detuvimos en una gasolinera. Mientras Bobby y yo cargábamos el tanque, Tabitha y Rogue compraban algunas provisiones para la noche.

—Vamos, niños —nos indicó Boom boom, cuando arrojó algunas bolsas en la cajuela, junto a Rogue.

—Vamos —acepté—. Bobby tu elige donde nos detendremos —le insté.

—Sería más fácil si yo condujera —comentó él.

—Buen intento. Pero no. —Arranqué el motor para meterme en la carretera nuevamente.