Inuyasha no me pertenece, la historia escrita en este y capítulos anteriores si. C:

Advertidos están, el capítulo es corto y habla sobre el pasado de nuestro Hanyou.

Capítulo XII

Hace 400 años

No hay noche que no desee estar en tus brazos, ni mañana donde quiera despertar sin ti… Tú vida fue tan mágica y tan corta, me hiciste la criatura más feliz que pueda habitar la tierra, en el presente y en el futuro… sigo aquí, en este mundo tan vacío, ¿Por qué no morir? Porqué temo ir a infierno y no volverte a ver sonreír, quizá si salvo mi alma pueda acompañarte en el cielo, donde estoy seguro estas… pero ahí no hay lugar para mi, el único lugar sagrado que puedo habitar, es tu corazón, ¿Aún vivo en ti?.

–Inuyasha…– habló la voz prepotente de un demonio, el Hanyou ignoró su presencia sin intimidarse –Tienes que estar preparado…– continúo siendo ignorado, al ver que el hanyou no reaccionaba acudió a su segunda y favorita opción, le zampo una patada que lo mando varios metros lejos –¡Te estoy hablando imbécil!– gritó aún más molesto

–¿Quien cojones te dijo que quiero escucharte?– protesto cabreado resoplando y a la defensiva, lo había tomado desprevenido.

–Así me gusta– sonrío complacido mientras se acercaba a Inuyasha quien seguía molesto

–¿Piensas venir a llorar a una lapida vacía el resto de tu vida?–

–Amo bonito– lloriqueo Jacken– ¿Por qué tenemos que cargar con él?– preguntó mirando al hanyou con desprecio, recibiendo una mirada asesina de parte de Seshomaru, a lo que Jacken solamente se encogió y retrocedió unos pasos rápidamente…

–¿Qué demonios quieres Sesshomaru?– gritó Inuyasha exasperado sin quitar su cara de rabia

–¿Piensas podrirte en este mundo?– preguntó serio

–A ti no debería importarte que hago de mi vida– siseo limpiándose sangre de la patada que le atinó

–Mírate, te has vuelto patético… bueno– dijo con sorna –No es novedad–

–Mírate a ti– contraatacó…– Actuando como si nada hubiera pasado, pero por dentro estas echo una mierda igual que yo– resopló bajando la guardia

–Si mi orgullo es lo único que me queda, lo mantendré conmigo– contestó con su mismo gesto indiferente.

–Tu maldito orgullo no te dio nunca nada bueno– dijo mirándolo retador

–Mira quien habla– dijo sin devolverle el gesto y después de un largo silencio habló –Solo vengo a decirte esto– su mirada despectiva se mantuvo firme, sabiendo que tenia su atención continuó. –Totosai necesita verte… tiene un ultimo mandato de nuestro padre, te estaré esperando… de otra manera… –Al ver que Inuyasha seguía ausente agregó – Vas a quedarte solo ¿Entiendes?– entendía perfectamente… la Era de los demonios estaba por terminar, eso todos lo sabían, pero solo pocos sabia lo que se avecinaba, tenían que estar preparados.

Sesshomaru se alejó seguido de su pequeño y verde súbdito que hasta el día presente seguía igual de fastidioso y metiche.

Un ronroneo rompió el tenso ambiente que se había formado.

–Kirara….– Inuyasha tomó este gesto como una señal, Kirara había estado perdida durante días y finalmente aparecía.

–Esto es una joda… ¿Verdad?– la acarició unos minutos, y como si la gatita pudiera entender le habló –La extraño tanto…– susurró detrás de un suspiro mirando el cielo despejado… la gatita se posó en su hombro y se acurrucó… acompañando la soledad del medio demonio.

—-

–Sesshomarou….– sopeso la voz en las tinieblas del volcán muerto –Veo que no quizo venir contigo – susurró sin ápice de sorpresa, miró de reojo al demonio imponente que poco había cambiado con los años, Sesshomarou, un demonio puro de la mejor clase… unos de los mas poderosos que aún habitaban en la tierra, si no que el más poderoso… y Jacken, quien como un bribón se mantenía firme a un lado de su amo mirando con curiosidad…

–No me interesa Inuyasha– fue su única y escueta respuesta mientras se acercaba peligrosamente al anciano.

–Pues a mi si– dijo muy a su pesar a sabiendas que al demonio si que le importaba – Inuyasha es también hijo de tu padre, y es menester por mi parte decirles esto a ambos, si te soy sincero nunca creí que Inuyasha viviría tanto como tú, lo que me confirma que heredó la inmortalidad de tu padre – bajó la mirada… – Si hubiera sabido esto me preguntó si se habría enamorado de aquella humana….– sin haber terminado de hablar sitio como los fuertes brazos de Sesshomaru lo tomaban por la solapa de sus harapientas vestiduras.

–¿Qué tiene de malo estar con un humano?– preguntó con voz filosa entrecerrando los ojos, amenazador…

–Vaya, vaya– dijo haciéndose el desentendido razcandose la nuca –Pero si es verdad, lo había olvidado– sonrío tembloroso,rezando porque Sesshomaru no sacara su antigua faceta de maldad.

–Si tú también caíste presa del encanto de una señorita…– voló, literalmente, cuando el demonio lo lanzó contra la pared y se alejó.

–Ellas ya no existen en este mundo de terror…– gritó Totosai… –No entenderé ¡Nunca! la debilidad de esta familia – murmuró el anciano levantándose y sacudiéndose –¿Para que enamorarse de un humano?, frágil, débil… si podían enamorarse de mujeres de su misma especie, hermosas mujeres de ojos y cabellos de oro que estarían eternamente su lado, dispuestas, sin temor, ¡Ridículo! , ahhh… Inu-no-Taisho… –se lamentó– Les heredaste tu peor debilidad…– prosiguió hablando para si mismo –Y ahora, tus dos hijos están sufriendo las consecuencias, que afortunado fuiste tú al perecer.– prosiguió buscando entre su armario improvisado de rocas y madera, cachivaches que solo él sabría que eran – pero nunca entenderé como pudiste morir tan fácil – siguió – bueno, ya estabas bastante viejo– continuó hablando… hasta que sintió un golpe secó en la cara.

–Deja de murmurar estupideces anciano– gruñó Inuyasha que venia llegando

–Ahhh… Inuyasha– gimió poniendo de pie –Pensé que no vendrías– dijo sobándose el chichón que tenia en la cabeza –Veo que no te has ido Sesshomaru– se encogió de hombros y siguió con lo suyo…

–Ya estamos los dos así que ve al grano, no me hagas perder el tiempo– gruñó Inuyasha

Miró al hanyou con ironía–Debes estar bastante ocupado… su relación empobreció bastante después de aquel suceso, no creí que los vería juntos nuevamente– sonrío –Eso me alegra– al ver que ni Inuyasha ni Sesshomaru decían o hacían algo siguió.

–Cómo ya sabrán… la Era de los demonios esta por finalizar… la guerra acabó con los más débiles… aquellos parasitos que andaban haciendo de las suyas– se sentó frente a ellos y los miró fijamente.

–Ustedes, –los señaló –era claro que sobrevivirían… –Por sus cuerpos corre sangre poderosa, muy poderosa– hizo enfasis en las ultimas palabras –En el caso de Sesshomaru por parte de ambos padres, por tu parte Inuyasha…–hizo una pausa – solo por parte de tu padre – se quedo dubitativo –No se como se vayan a tomar esto pero, no me esperaba que vivieras tanto Inuyasha y más luciendo bastante joven, pero tu padre me advirtió sobre ello, es por eso que están aquí.

–Ve al grano viejo– pidió nuevamente inquieto el medio demonio, su hermano estaba en silencio, como si supiera lo que Totosai iba a decir…

–Cuando nuestra Era termine no vamos a morir, solamente se abrirá un portal que nos transportará al purgatorio, un lugar bastante agradable, si eres un demonio puro – miró a Inuyasha que ahora fruncía el ceño –Sí saben a que me refiero – murmuró – Sesshomaru podría fácilmente apoderarse del purgatorio y establecer un nuevo imperio… ya que su padre estaba destinado a ello… pero renunció completamente a su poder cuando eligió morir defendiendo a una humana… eligió la muerte como un simple mortal.

–A mi no me importa morir– Inuyasha se puso de pie fastidiado.

–Me imagino…– agregó sin sorprenderse.

–¿Sabes de lo que estoy hablando Sesshomaru?– se dirigió al demonio

–Si– fue su escueta respuesta

–Éste es el ultimo regalo de tu padre– Sacó de sus harapos un precioso dije que irradiaba una luz cegadora para los ojos de sangre sobrenatural, llamando la atención de el mediodemonio que fastidiado amenazaba con irse.

–¿Qué es eso Totosai?– Preguntó Inuyasha, asombrado por la iridiscencia de aquel objeto.

–Es por lo que mi padre perdió la vida tan fácil en aquella batalla…– Terminó su mediohermano

–¿Tú sabias de esto?– preguntó Inuyasha mirándolo fijamente

–Inuyasha– Habló el anciano haciendo una pausa, el Hanyou estaba atento

–Este dije contiene gran parte del poder demoniaco de tu padre–

–¿Por qué me lo entregas ahora?– preguntó confundido

–Tu madre me pidió que no te lo entregara a menos que fuera necesario–

–¿Para que me sirve esto ahora? soy bastante fuerte como para…–

–Lo se, pero no es para darte fuerza… aún– agregó el anciano

–Ve al grano–

–Este dije se formo gracias al poder sobrehumano de tu padre, un ritual muy poderoso, por lo cual su poder como amuleto es invaluable, puede contener tu apariencia de Hanyou… puede drenar tu energía demoniaca para hacerte invisible a los humanos y seres sagrados que intenten hacerte daño, o… puede hacerte pasar por un demonio completo si deseas ir al purgatorio con tu hermano, pero te advierto, esto ultimo no es sencillo… el poder de un demonio es casi imposible de ser obtenido de esta forma, pero confío en que quizá algún día puedas hacerlo, si es así, podrías ser un demonio completo, o morir en el intento–

A pesar del asombro, había muchas preguntas e Inuyasha lucia confundido.

El anciano continuó al ver que nadie decia nada –Puede contener tu sangre demoniaca, pero solo eso… seguirás siendo un Hanyou, tu apariencia podrá ser la de un humano, esto puede ayudarte a convivir en este mundo sí así lo deseas–

–¿Y por qué habría de querer convivir con un humano?– preguntó realmente confundido, por su mente pasó la imagen de Kagome.

– Bueno…– hizo una pausa –Eso es otro tema del que me gustaría hablarte también– Inuyasha miró a Sesshomaru

–¿Tú sabias de esto?– linsistió mirandolo fijamente, su medio hermano asintió sin responder su gesto

–¿Para qué me sirve esto?–

–Bueno Inuyasha, nunca has sido la persona mas sabia del mundo, por lo visto no lo has pensado siquiera–

–Déjate de tonterías anciano– reclamó alzando la voz, perdiendo los estribos como usualmente hace.

–El purgatorio no es lugar para ti, esto –señaló el dije– es tu puerta a este mundo, tu pase seguro, tu padre estaba preocupado por ti, era un demonio sabio, sabia lo que se aproximaba, temía por tu vida estoy seguro que hasta el ultimo suspiro pensó en ti, su intención desde siempre fue que Sesshomaru estuviera a tu lado y tomara su lugar, que te protegiera, pero dada su ultima platica conmigo sabia que sería difícil que Sesshomaru te ayudara inclusive intento matarlo.

Miro al demonio puro –¿Lo recuerdas Sesshomaru?– quien suspiró sin responder.

–¿Hablaste con mi padre de mi Sesshomaru?– preguntó asombrado su medio-hermano

–Nunca creí que mi padre moriría ese día, y cuando supe porqué y por quien no se lo pude perdonar tan fácil…–

–El confiaba en que algún día lo entenderías, y así fue, las cosas no son como el hubiera querido, pero ahora estas aquí, acompañando a tu hermano–

–¿Qué tiene que ver el dije con esta historia?–

–Tu padre tomó sus precauciones, dreno parte de su poder a este objeto para ti, mas bien, para que pudieras estar en este mundo si seguías vivo cuando los demonios desaparecieran de la tierra– Miró a Sesshomaru

–Tu hermano ya tiene su lugar en el otro mundo, el siempre a podido ir y venir de allí a su antojo, pero tu Inuyasha, vas a necesitar de su ayuda, ademas, dudo mucho que el purgatorio te gustase, es un paraíso para los demonios, pero no para un hombre que cae ante los encantos de una mujer humana, ademas… Sesshomaru y yo tenemos la sospecha de que si vives lo suficiente podrás ver a Kagome nuevamente– Hizo una pausa a sabiendas de lo doloroso que era para el hanyou hablar de su mujer, pero si no hubiera sido necesario no lo habría hecho.

–¡Esta muerta!–gruñó, como esperaban no sería fácil. –¿Y qué si quiero tener mi apariencia de Hanyou en la tierra?

–Te mataran–

–¿Los humanos?– se burló

–Los ángeles– agregó

–Morire peleando–

–Se desvaneció en tus brazos, nunca encontraste su cuerpo…– interrumpió Sesshomaru volviendo al tema.

–¿¡Qué tiene que ver ella con todo esto!?– gritó nuevamente perdiendo los estribos.

–Tienes que calmarte– fue ahora su hermano el que intercedió por él, mirándolo preocupado –Yo también amé a Rin como tú a Kagome, también la perdí… pero a diferencia de ti, yo estoy seguro de haberla enterrado, de no haber sido así no habría dejado de buscarla, habría ido hasta el mismo infierno solo por ella–

–Inuyasha… si esto no fuera a beneficiarte no te habría mandando hablar– agregó el anciano rompiendo el incomodo silencio que se habría formado. –Tampoco hablaría de ella sin considerarte– carraspeó

–Puedes elegir ahora– le entregó el dije entre sus manos

–¿Qué puedo elegir?, ella no volverá–

–No estés tan seguro de eso– Inuyasha lo miró sin entender

–Ella pudiera no volver, pero, tú si podrías ir por ella– Inuyasha miró extrañado a Sesshomaru que ahora lo miraba inexpresivo.

–Kagome no murió, estoy seguro de eso, nunca te lo dije por que sería más fácil para ti seguir con tu vida si creías que había muerto–

–Eso es imposible– dijo adolorido

–¿Cómo puedes estar tan seguro de que ella no volverá a nacer?– preguntó a Inuyasha

–¿Por qué estas tú tan seguro de eso?–

–Porqué de otra forma ella no habría existido nunca, no la recordarias si quiera– cerró los ojos y dejo de hacer lo que hacia… –Inuyasha… hay muchas cosas que desconocemos sobre este mundo, inclusive yo y muchos demonios que hemos vivido lo suficiente…– los miro cruzando los brazos… Inuyasha comenzaba a sentir esperanzas –Quien vive y quien no, no lo decidimos nosotros, bueno, Sesshomarou tiene un poder especial que lo hace idóneo para reclamar su lugar en el purgatorio, el reino de los demonios, pero inclusive allá se necesita poner orden…él a logrado burlar a la muerte infinidad de veces… pero a la larga todo lo que debió ser y no fue trae sus consecuencias… –Inuyasha sentía que no debería escuchar aquello…. y la esperanza que sentía se fue esfumando…

El viejo hombrecillo cruzó sus brazos y se preparó para la reacción de Inuyasha –Kagome… – cerró los ojos y suspiró –Kagome nunca debió existir aquí… Inuyasha…– vio como Inuyasha empuñaba su espada con fuerza…

–Ella tenia que haber concluido su vida en su tiempo, haberse casado… que se yo… y quizá en otra vida podría haberte conocido– dijo Totosai rascándose la nuca… – El hanyou no pudo con la carga emocional y salió, llevando el dije consigo.

–Me alegra ver que a pesar de todo ustedes ya se llevan mejor, a pasado mucho tiempo, Rin y Kagome fueron grandes amigas,por lo que recuerdo– se rascó la nuca.

–Lo fueron…– murmuró el demonio puro.

–¿Qué harás Sesshomaru?– preguntó Totosai curioso.

–Mi deber como hijo de Inu no Taisho–

–Vaya, me sorprende de ti, pero me da gusto saberlo, Inuyasha necesitara mucha ayuda–

Continuara...

Hola sujetillos perdidos, esta vez si que demoré XC lo sorry so much, me quede en blanco, esté capítulo lo tenia escrito desde el segundo capítulo que publiqué, pero necesitaba arreglillos, no sabia en que parte sería adecuado ponerlo, LAMENTOOO que este muy corto, pero les compensare en el próximo que suba (el otro año... jaja...) enserio u.u en el próximo se vienen cosas bien intensas así que preparen sus mentes... porque va a estar bien hardcore.

PS: Me puse a jugar con los formatos de letras y al final no se ni que hice, por si se ve raro (abajo) con Highlight y subrayado y negritas y cosas así...

Marlene Vazques, si, así pasa cuando sucede, jaja, en efecto, me pasa muy a menudo, pero ya pude actualizar!por fin, X) espero que el capítulo sea de tu agrado, y me alegra tenerte en ascuas jaja (estoy usando muchas palabras domingueras . ) Gracias por seguir en contacto! Poco a poco se irán develando más misterios.

peketaishouchiha, Gracias :3 por ser mi fiel lectora T.T, y si todas queremos ver esos pequeños orejones hijos de Inu y Kag, *-*, ojalá Rumiko nos regale una OVA! y no te me mueras que aún falta mucho :). Saludos!

Tenchou-Fliqpy,

Nena Taisho,

Son las 8:32 de la mañana... ¿Quien sube capítulos a esa hora? Le va a caer como guante a los que viven en España (si es que alguien me lee de allá, según mi Traffic Stats si), los quiero mucho, sus reviews me suben el animo y me alegran el día :) Hasta el próximo capítulo!.

Matta Ne!