Holas :)... lo sé, lo sé, deben de estar enfadados por haber tardado tanto. Pero todo tiene una explicacio y es esta: mi teclado se malogro, lo llevamos al tecnico, y nos dijeron que lo habian mojado, y solo habia una persona en mi casa capaz de hacer eso, y esa persona es mi HERMANA.
Arreglarlo, iba a salir caro, asi que decidí comprarme otro. Que es mas vbonito que el anterior ademas, estaba ocupada con algunos arreglos para mi promo que se acerca. Y las evaluaciones, por que ya terminan las clasess T_T
Esa, es la razon por la que tarde. Pero, dejemos eso de lado. Agradesco a todos los que publicaron sus preguntas, y espero que mi respuesta los calmara un poco. Dejo de entretenerlos y a leer...
Los personajes le pertenecen a Mashima-sama. (lol)
Hanna yori dango
Capítulo 12: UN ACERCAMIENTO…
-¡HAPPY!
-¡LILI!
Gritaron al unísono Natsu y Gajeel, antes de abalanzarse encima de ambos niños. Natsu abrazaba fuertemente a Happy, a tal punto de dejarlo sin aire, aunque él ni lo notaba. Gajeel, por su parte, sobaba su mejilla con la de Lili, llorando mares y, de paso, incomodando y sonrojando al niño.
Jellal, fue más reservado. A paso lento se acercó a Charle, se inclinó hasta su altura y la tomo en brazos. Charle no supo cómo reaccionar, ya que le parecía tan familiar, que se quedó ahí estática.
Por el contrario las chicas estaban sumamente sorprendidas, a tal punto que no sabían cómo reaccionar. Ver a Natsu, Gajeel y Jellal, abrazando a los niños, era algo que nunca se lo habían esperado. Pero, por sus mentes la vaga idea de que se conocían, se hacía a cada momento más fuerte.
Gray, estaba detrás de los chicos, viendo el reencuentro con los que, se suponían, estaban muertos. Él, tampoco se podía creer, que el niño que había visto ese día con Juvia, fuese Lili. Lo peor de la situación, era lo raro de la situación, ellos que ya llevaban más de un mes conociendo a las chicas, y esta era la primera vez que se encontraban con los niños con los que vivían, y que resultaron ser parientes del f4. Que irónico.
-Lu… Lucy-ne… e, a… ai-aire –susurro Happy, sacando a Lucy de su trance.
Lucy, tras escuchar el susurro, se volteó a ver a Happy, que estaba de un tono azul, que competía con el cabello de Juvia, y estaba a punto de cerrar sus ojos. Lucy asustada, corrió a él, apartando de una patada a Natsu. Tomo en brazos a Happy, temiendo lo peor.
-¡Happy! ¡Despierta, no me asustes así! –exclamaba mientras zarandeaba al susodicho.
El rostro de Happy, volvía a su tono normal, pero no abría los ojos. Natsu sentado en el piso a medio metro de distancia de Lucy, veía asombrado la reacción que tenía la chica para con el niño. Lucy, apretó contra su pecho al niño, escondiendo su mirada, a punto de llorar.
-Lucy-nee, que cómodo se está –murmuro el niño.
Lucy se separó un poco, para ver el rostro de Happy, que le sonreía. Lucy, le devolvió la sonrisa, feliz de que nada malo le haya pasado al niño. Happy, se levantó, deshaciéndose del abrazo de Lucy. Una vez de pie, se giró para enfrentar al peli rosa. Todas las miradas se pusieron en él, por su rostro serio.
Happy se encamino a Natsu, con paso decidido. Gajeel, por ver lo que iba a suceder, había dejado de sobar su mejilla con la de Lili. Y Jellal, soltó ligeramente su abrazo a Charle. Una vez que Happy, estuvo delante Natsu, todos se prepararon, para lo que podría decir…
-No sé quién eres, ni por qué me abrazaste así, pero… -su mirada se ocultó por su flequillo- ¡¿Charle por qué dejas a ese tipo abrazarte y a mí no?! –preguntó sorpresivamente, cambiando el tema.
Los presentes, se fueron de cara al piso. Después de todo, habían esperada mucho de alguien como Happy. El pequeño se encontraba apuntando a Jellal y Charle, los cuales estaban abrazados, a un costado de donde había caído Natsu.
Charle, se recuperó de la decepción, ya que ella también había esperado algo de Happy. Pero al ver como la culpaba de dejarse abrazar, se sonrojo, apenada y nerviosa, de un empujón se liberó del abrazo.
-Yo no me deje abrazar –protesto Charle.
-A sí, entonces como explicas que tenía sus brazos alrededor de ti. ¡Eh! –contraataco Happy.
Charle se sonrojo, pero de furia. No se creía el hecho de que Happy le reclamara por algo, que ni ella misma entendía, ya que no sabía cómo es que no reaccionó rápido.
-¡Happy! –le llamo Natsu-. ¿Por qué dices que no sabes quién soy? –pregunto.
Las chicas miraron a Natsu, ya que habían oído, cierto toque de desesperación en su voz. Erza, no sabía qué hacer ante la situación. Pero de algo ella estaba segura, tenía que explicarles que esos niños habían perdido la memoria. Levy, dirigió su mirada de Natsu a Gajeel, que parecía susurrarle algo a Lili.
-Aye, yo no sé quién eres, porque no sé quién eres –respondió Happy.
-Happy, soy yo… soy Natsu, t…
-Happy –interrumpió Erza-, Lili, Charle. Vayan a jugar, que nosotras queremos hablar con ellos.
Los niños comenzaron a hacer pucheros y quejarse, pero basto una mirada fulminante de Erza, para que corriendo se vayan a obedecerla. Cuando los niños ya estaban lejos. Lucy se puso de pie, y de paso ayudo a Natsu, que parecía ido. Levy se acercó a Gajeel, que mostraba un semblante triste. Todos se acercaron a Erza, que se encontraba junto a un deprimido Jellal.
Todos se encontraban reunidos. Erza paseo su vista por todos los rostros. Luego suspiro.
-Natsu, Gajeel, Jellal. No sé qué relación tienen con los niños, pero… por lo que note, me doy cuenta de que los conocen –argumento Erza.
-Es mi hermano –dijo Natsu-. Happy, es mi hermano menor –Lucy volteo a ver al peli rosa con los ojos abiertos como platos.
-Y… Lili es el mío. Él es mi hermanito pequeño –dijo ahora Gajeel, con la mirada oculta en su flequillo.
Juvia y Levy, se voltearon a verlo con la misma expresión de Lucy. Sorprendidas. Erza asintió con la cabeza, entendiendo un poco la situación. Se giró a Jellal, esperando su explicación.
-Charle es mi prima, la hermana de Wendy –dijo este ya un poco recuperado.
-¡¿De Wendy?! –exclamaron Juvia y Lucy.
Jellal, asintió con la cabeza. Gray, comenzó a analizar la situación: las chicas vivían con tres niños, que resultan ser parientes de sus amigos, los conoció, pero tras el accidente, se pensaba que murieron. Dejando como pregunta… ¿de dónde los conocen ellas?
A Gray le llego, un recuerdo de algo que le había contado Juvia ese día que la encontró en el aula de pintura…
"Una noche, el padre de Lucy-chan, trajo a unos niños, estaban algo heridos, por lo que decidimos curarlos, ya que el hospital estaba demasiado lejos…", fue lo que le había dicho Juvia.
Gray, estaba llegando a una conclusión, pero lo que dijo Lucy, los sorprendió a todos.
-Ellos… no se encuentran bien, tienen pérdida de memoria por eso no se acuerdan de ustedes.
El f4, miro a Lucy, incapaces de creer lo que decía. Ya que, al parecer, los niños sufrían de… ¿amnesia?
.
.
Juvia y Levy se encontraban jugando con los niños. Estaban jugando a las chapadas. Juvia trataba de coger a Happy, sin mucho éxito, Charle también la ayudaba. Lili era perseguido por Levy. El juego era varones contra mujeres, y los varones llevaban la delantera.
Por otro lado, todo el f4, se encontraba con Lucy y Erza. Sentados en la manta que habían tendido, las chicas frente a los chicos.
-Explicaremos esto, así que escuchen bien –Erza se giró y asintió con la cabeza en dirección de Lucy-. Habla.
Lucy, miro detenidamente a los cuatro jóvenes delante de ella. A lo lejos divisaba a los niños, que sonreían mientras jugaban. Volvió de nuevo su vista a los chicos, se quedó viendo a Natsu, que parecía… preocupado. Lucy dio un suspiro antes de relatar la historia.
-Un día, después de su trabajo, mi padre regresaba a casa. En una esquin cuadras de casa, se topó con el cuerpo inconsciente de tres niños. Un niño pelinegro que llevaba en su brazo a un niño peliceleste y en su espalda a una niña albina. Mi padre vio los golpes que tenían en la cabeza y que sangraban, los cogió como pudo y los llevo rápido a casa –Lucy bajo la cabeza, ocultando su vista, tomo una bocanada de aire y continuo-. Ese día llovía, cuando mi padre llego, Juvia y yo salimos a recibirlo… pero lo vimos cargando a esos niños. Él me entrego a Happy, y me pidió que lo llevara a mi habitación, lo cambiara y curara sus heridas, lo cual hice de inmediato. Charle fue atendida por Juvia, y a Lili lo atendió mi padre porque presentaba más heridas. Lue…
-¡¿Por qué no los llevaron al hospital?! –pregunto exaltado Natsu, interrumpiendo a Lucy.
-¡No la interrumpas! –espeto Erza-. ¡Deja que cuente cómo pasaron las cosas! ¡O sino, yo te…!
-¡No! Está bien Erza, él tiene razón, debimos llevarlos a un hospital. Pero, tenían fiebre, y necesitaban atención rápida, llevarlos a un hospital hubiera sido un camino largo, tal vez no sobrevivirían. Por eso, mi padre decidió atenderlos en casa.
-Aun… ¿a pesar de no conocerlos? –pregunto Gray.
-Sí, eso no le importaba a mi padre, ni a mí, ni siquiera a Juvia. Solo queríamos ayudarlos, después ya les preguntaríamos quienes eran y si podríamos ayudarlos en algo más.
-Ya veo, gracias por eso… pero, ¿qué paso cuando se levantaron? –pregunto Jellal.
-Ellos se mostraban confundidos. Les preguntamos sus nombres, pero no recordaban nada, absolutamente nada. Mi padre al ver esto, decidió que los cuidáramos por unos días, hasta que pudieran recordar algo que nos permitiera encontrar a sus padres. Pa…
-Un momento –la interrumpió Natsu-. Si no me equivoco, pasaron sus fotos en las noticias dándolos por muertos. ¿Qué no los vieron?
-No contábamos con tele, para ese entonces. Solo escuchábamos sobre el accidente, por lo que comentaba la gente.
-¿Y cómo se enteraron de sus nombres? –pregunto Gajeel.
-Pasamos como dos semanas sin saber nada de ellos. Pero una mañana Happy bajo diciendo haber tenido un sueño raro, donde una mujer le decía "Happy, ven". Desde eso, él quiso que lo llamáramos así. Con Charle ocurrió algo similar, solo que ella soñaba con una niña de dulce voz, y cada que se levantaba lloraba. Lili, por el contrario, tenía pesadias. El siempre veía a un niño de cabellos negros perseguirle y gritarle "Corre Lili, porque si te atrapo te mato", eso le hacía difícil dormir.
-¡Oh! Ahora que me acuerdo, eso fue lo último que le dije –comentó Gajeel, ganándose una mirada enfadada de las chicas-. Es que ese día, Lili había roto mi consola de juegos, lo perseguí por toda la casa, pero él se escapó, porque ya era hora de clases –se excusó nervioso.
Todos pensaban sobre lo dicho hasta ahora. De pronto, Natsu alzó la mano derecha, agitándola estrepitosamente. Lucy no entendía. Erza, por su parte no le prestaba atención, ya que estaba embobada viendo a Jellal pensar. Había que admitir que se veía realmente guapo.
-Natsu, ¿ocurre algo? –pregunto Lucy.
-Tengo una pregunta –contesto.
-No estamos en clases, puedes hablar libremente –secundo Lucy.
-¡Yosh! Ahí te va –Natsu bajo su brazo y respiro profundamente, ganándose la atención de todos los presentes- ¡¿POR QUÉ HAPPY TE DICE LUCY-NEE?! ¡NO ES JUSTO! ¡YO SOY SU HERMANO! ¡NO ES JUSTO!
Natsu hizo un berrinche. A todos les resbalo una gota al estilo anime. Lucy forzó una sonrisa, pero fue Erza quien lo calló. De un coscorrón en la cabeza. Lo que dejo a Natsu calladito como un angelito.
-Bueno, eso se debe a que… um…verán. Luego de que supiéramos como llamarlos, no sé cómo, pero mi padre logro matricularlos en la primaria Blue Pegasus. Pasaron unos meses, y mi papa sufrió un… él… –la voz de Lucy se cortó, temblaba ligeramente y empuñaba sus manos en su regazo-. Él tuvo un accidente, donde… falleció.
Natsu sintió un piquete en el corazón, ya que recordaba haber insultado a su padre, él no tenía ni idea de que estaba muerto. Natsu frunció los ceños, desde que llevaba contando la historia, en ningún momento había mencionado a su madre, y eso fue lo que noto Natsu. "¿Estará muerta? ", pensó.
-Lucy, ¿cuántos años tenías? –pregunto Gray.
-Doce.
Los cuatro chicos se sorprendieron de que a tan corta edad haya perdido a su padre.
-¿Juvia también? –volvió a preguntar. Lucy solo asintió con la cabeza.
-Entonces, ¿tu madre cuido de todos ustedes? –Lucy negó con la cabeza a la pregunta de Jellal–. Que, ¿acaso los abandono?
Una lagrima se deslizo por el rostro de Lucy. Erza se acercó a ella y le paso un brazo por sus hombros para brindarle confianza.
-E-ella murió cuando tenía siete años –dijo con la voz rota-. Solo éramos los niños, Juvia y yo.
La confesión hizo sentir a todos lastima por ella, y a la vez admiración, de que haya podido sobrellevar su situación.
-¿Cómo pudieron sobrevivir sin contar con ninguno de los dos? –pregunto Gajeel.
-Un amigo de mi padre nos ayudó. Ya que mi padre, lo había salvado de que las cajas cayeran encima de él, fue por ese accidente que murió, pero el señor se sintió culpable y nos brindó apoyo económico y ofreció un empleo en la lavandería de su esposa.
-Cierto, fue en ese lugar donde nos conocimos –comento Erza.
-Sí, luego ustedes se mudaron con nosotras y los niños. Ellos se acostumbraron rápido a vivir con nosotras cuatro, nos tomamos cariño y nos hicimos una familia. Por eso es que nos dicen hermanas.
Lucy sonrió, siendo acompañada por Erza. El f4, no tenía idea de lo que iban a hacer, saber que los niños no recordaban nada disminuía las posibilidades de regresar con ellos, además la noticia de que estas cuatro chicas se llevaban bien con ellos, era reconfortante. Pero aun así, sólo les quedaba esperar a que ellos pudieran recordar algo.
-Chicas –hablo Jellal-. ¿Ustedes nos podrían informar si los niños recuerdan algo?
Esa pregunta desconcertó a las chicas, pero Gray, Gajeel y Natsu, sabían a lo que se refería, por lo que esperaron la respuesta de Lucy o Erza.
-Por supuesto, si notamos algún cambio en ellos se lo haremos saber –respondió Erza.
-Espero que cuiden bien de Lili –dijo Gajeel, algo resentido.
-Pues… am… pobre de ustedes si le pasa algo a Happy –amenazo Natsu.
-Erza, te encargo a Charle –dijo Jellal, sonrojando a la Scarlet.
Las chicas asintieron con la cabeza. Justo en ese momento Happy, paso por encima de Natsu para abrazar a Lucy. Estaba temblando de miedo. Charle venia acercándose gritando, con una flor destrozada en sus manos.
-¡HAPPY! ¡MIRA LO QUE LE HICISTE A MI FLOR! ¡ERA LA QUE LE IBA A REGALAR A ERZA-NEE! –gritaba Charle.
Charle quería machacar a Happy pero era detenida por Levy. Happy abrazaba más fuerte a Lucy, escondiendo la cabeza en sus pechos. Cosa que en cierto grado, causo envidia en Natsu.
-Ya Charle, podrás conseguirme otra –opino Erza.
-Pero me pase mucho rato escogiendo esa –dijo Charle al borde de las lágrimas.
-Happy, ¿por qué rompiste la flor de Charle? –regaño Lucy al peliceleste.
-¡Yo no lo hice apropósito! Lili me perseguía, y no me fije en Charle, y termine cayendo encima de ella, así fue como destroce la flor –se excusaba el pequeño-. El culpable es… ¡Lili! –señalo al pelinegro que venía acercándose cogido de la mano con Juvia.
Todos voltearon a ver a los recién llegados. Gray se fijó en las manos unidas de ellos, y, aun que parezca imposible, sintió molestia al ver aquello.
-¿Por qué todos miran a Juvia? –pregunto extrañada.
-¿Sucede algo? –pregunto Lili.
-¡Tú destrozaste la flor de Charle! –acuso Happy.
Pero recibió un coscorrón, por parte de Charle, que se había liberado de Levy, en el momento en que ella también miro a donde apuntaba Happy.
-Tanto tú, como Lili son los culpables. Ahora, no sé de dónde, pero me consiguen una flor igual a la que tenía. Entendido –sentencio.
-¡Aye sir! –exclamaron ambos niños.
Ya que, había veces en que Charle daba tanto miedo como Erza. Las chicas, sonrieron, porque esa no era la primera vez que Charle actuaba así. Los chicos, por su parte, estaban sorprendidos, ya que notaron que todos parecían una… familia.
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ESE MISMO DÍA EN LA NOCHE…
Después de pasar la tarde en el primer picnic que organizaron, y que contó con la presencia inesperada de los f4, regresaban a casa. Lucy, Levy, Juvia, Erza, Charle, Happy y Lili, ingresaban a su cómoda casa. Todos se fueron directo a bañar, después de tanto tiempo, tenían un baño colectivo.
Se habían divertido en la tarde. Jugaron, hicieron equipos, chicas contra chicos, y, aunque con pena, ganaron los chicos. Luego de jugar, comieron, invitaron de su merienda a los f4, porque había comida suficiente para todos. Estuvieron descansando, riendo con los chistes que contaban Happy y Natsu. Sufrieron un poco, ya que Gajeel canto.
Y al comenzar el atardecer, alistaron sus cosas para retirarse. Fueron llevados en la limusina de los f4. Y en el camino, una pregunta se le escapó a Juvia, que al ser contestada, dejo con boca abierta a las chicas. ¡El f4 había reservado todo el parque! Por eso no se vio a ninguna otra persona aparte de ellas y los niños.
Fueron dejados en la puerta del jardín. Se despidieron y el f4, partió. Y ahora se encontraban terminando el baño. Ese día, había sido lleno de sorpresas, y muy divertido.
Levy y Lucy, cocinaron la cena. Al ser servida, todos comieron. Cuando terminaron, los niños se fueron derechito a la cama, porque estaban exhaustos. Mientras que las chicas se reunieron en la sala.
-Juvia quiere saber sobre qué conversaron con el f4 –dijo Juvia, haciendo un puchero.
-Les explicamos sobre cómo llegamos a conocerlos, y también les contamos que sufrían de pérdida de memoria–respondió Lucy.
-Entonces, ellos se los llevaran. Digo, pues son sus parientes, ¿no? –espeto Levy.
-Por el momento no, nos los encargan, pero pidieron que si recordaban algo se los hagamos saber –informo Erza.
En ese momento el timbre sonó. Lucy que estaba más cerca, fue a abrir. Lucy, tomo el pomo, lo giro. Pero la puerta fue empujada, y a Lucy la estampó en la pared. Una mujer entro sin ser invitada, camino por el pasillo como si de su casa se tratase.
-¡Oiga, espere! –exclamo Lucy, siguiendo a la señora.
Erza, volteo al escuchar el grito de Lucy, y en el umbral de la entrada a la sala vio a una señora, de edad, con los cabellos rosas en un moño sujetado por palitos chinos. Vestía un traje, blusa color crema con un pantalón de vestir negro, y encima llevaba un saco de piel sintética.
-¿Dónde está? –pregunto, mirando toda la sala.
-¿Dónde está quién? –pregunto Levy confundida.
-Charle, donde tienen a mi hija –exigió.
-¡¿Usted es la madre de Charle?! –exclamo sorprendida Juvia.
La señora, fulmino con la mirada a Juvia, dejándola temblando. Luego sus ojos violetas examinaron cada parte de la sala. Sus labios se fruncieron, en un gesto de asco.
-No puedo creer que hayan tenido viviendo a mi hija aquí –dijo la mujer-. En esta casa de… pobres –soltó la última palabra con sorna.
Las chicas se molestaron con lo que dijo la señora. Y por muy madre de Charle que era, ellas no permitirían que insultara su hogar.
-Escuche, señora. Usted es la madre de Charle, ¿verdad? No sé qué clase de persona es, que ni permiso pidió para entrar. Además, insulta esta humilde casa. Ahora si me disculpa, me gustaría que se retire –dijo seria Erza.
La mujer miro de reojo a Erza, y como si ella no hubiera hablado, camino a un sillón y tomo asiento. Se cruzó de brazos y piernas, mirando a Erza retadoramente. Erza, se puso roja de rabia, fue detenida por Levy y Juvia, para que no saltara y atacara a esa mujer. Lucy se acercó ella, para tratar de conversar y para pedirle una explicación por su visita.
-Disculpe, pero… ¿me podría decir su nombre? –pregunto amablemente la rubia.
-Polushika Marvel –respondió sin emociones.
-Mucho gusto –Lucy forzó una sonrisa-. Usted es la madre de Charle, me gustaría decirle que ella no se encuentra bien, sufre de amnesia, y no la recuerda, no recuerda nada de su pasado.
-Lo sé, me lo dijo Jellal –agacho la cabeza cubriendo sus ojos con su flequillo-. Solo quiero verla –su voz se suavizo-. Yo, de verdad, creí que estaba muerta. Y… ahora que me entere que esta con vida, no pude esperar a verla.
-La entiendo, pero comprenderá su situación. Les prometimos a los chicos que si notábamos algún cambio se lo haríamos saber. Tenga paciencia. Solo eso le pido –dijo Lucy, a suplica.
Polushika, se giró a encarar a la chica, y gritarle por semejante barbaridad que acababa de decir. Pero se quedó quieta al observar el rostro de la joven. Sus cabellos rubios, sus ojos chocolates.
"Layla", pensó.
-¿Cómo te llamas? –pregunto.
-Lucy Heartfilia –respondió la rubia.
La mujer abrió grande los ojos. Pero al segundo los frunció. Jellal ya le había contado, todo lo que le dijeron acerca de como encontraron a los niños. Y él menciono una parte, dijo que Lucy no sabía como pero su padre los había matriculado en una primaria. Eso era imposible si no se contaba con documentación. A menos de que cierta persona ayudara a Jude Heartfilia. Una persona que era su mejor amigo.
-Igneel… -murmuro furiosa la mujer.
Se levantó. Y las chicas se quedaron quietas, incluso Erza. Levy y Juvia, suspiraron cansadas por haber tenido que detener a la Scarlet.
-¿Puedo confiar en ustedes? –pregunto Polushika.
Las chicas se extrañaron, pero asintieron con la cabeza. Polushika saco un cheque de su bolsillo, también un lapicero, y apunto una cantidad enorme de yenes. Las chicas vieron sus intenciones, y cuando les acerco el cheque ellas se negaron rotundamente a agarrarlo.
-Acéptenlo, así le darán todo lo que quiera mi Charle –insistió.
-Descuide tiene lo necesario, así que no hace falta –dijo Lucy.
-No necesitamos dinero –espeto Levy.
-No es necesario tantos lujos, a Charle le encanta lo simple y sencillo, Juvia le enseño a valorar las cosas por su valor simbólico no por lo linda que sea –dijo la Loxar sonriendo.
-Guárdese ese cheque para alguien que de verdad lo necesite, ya que aquí no hace falta –opino Erza.
La mujer sonrió, entendiendo la humildad de las cuatro jóvenes. Se guardó el pedazo de papel, y salió de esa casa con un rumbo fijo.
Matar a Igneel.
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Igneel se encontraba en su oficina, dentro de su mansión. Una sonrisa adornaba su rostro. Hace un momento había venido Natsu, feliz y sonriente con la noticia de que había encontrada a Happy. Alboroto un rato su oficina, luego se fue a su cuarto.
Ahora él se encontraba acomodando algunos documentos que había desacomodado su, de nuevo, hiperactivo hijo.
La puerta fue abierta bruscamente. Y en el umbral de la puerta se podía ver a una mujer de cabellos rosas, con una chaqueta de piel. Aunque lo más notoria era el brillo de furia en sus ojos.
Igneel alzo la mano para saludarla. Pero la mujer corrió hasta su escritorio y estampó las manos sobre él. Desacomodando los documentos que había logrado reacomodar.
-Y eso que me faltaba poco… -murmuro molesto Igneel.
-Maldito. Desgraciado… ¡¿POR QUÉ NO ME DIJISTE?! –grito furiosa.
-Yo también quiero oír esa respuesta –dijo una tercera voz.
Y desde la puerta se venía acercando un señor, de unos cincuenta años. Con el cabello negro, amarrado en una coleta. Traía puesto un traje gris, terno y pantalón, con una camisa blanca. Y su corbata plateada con adornos negros.
-Vaya, pero si son Metalicana y Polushika. ¡Y en mi oficina! ¿Hace cuánto que no nos reuníamos? –pregunto al aire.
-Basta de tu nostalgia, y responde la maldita pregunta –dijo molesto el pelinegro.
-¿Por dónde quieren que comience? –pregunto desinteresado.
-Qué te parece por… ¿desde cuándo sabias que nuestros hijos estaban vivos? –dijo con ironía Polushika.
-Dos semanas después de que supuestamente murieran –respondió dejando sorprendidos a los visitantes.
-¿Y no nos dijiste nada? –pregunto rabioso Metalicana.
-No. Jude me comentó sobre su pérdida de memoria, y me pidió que no les dijera nada, hasta que ellos recordaran algo. Le permití el acceso a los documentos de los niños, para que pudieran estudiar.
-¡Lo sabía! Sabía que solo tú pudiste haberlo ayudado –dijo Polushika, aun molesta.
-Pero, de ahí paso lo de su accidente, y su muerte.
-¿Por qué no los recogiste? Sabías que esas chicas, eran muy niñas, como para cuidar de tres niños. Qué tal si les ocurría algo –dijo Metalicana algo preocupado.
-Lo hice. Cuando ellos estaban en el hospital esperando a las chicas que habían ido a comprar. Me acerque a ellos y les conté quien era, y quienes eran ellos, pero… les dio un ataque, comenzó a dolerles la cabeza. Así que fueron rápidamente atendidos. Le pregunte al doctor que pasaba, y él me dijo que su pérdida de memoria era a largo plazo. Me dijo que necesitaban de, por lo menos, 5 o 6 años para que puedan recordar algo, de lo contrario su cerebro no resistiría. Ya que presentaban lesiones graves en esa zona del cerebro.
-Oh, ya veo. Amnesia convulsiva –espeto Polushika.
-Bueno, ¿algo más que desean saber? –pregunto Igneel.
-Sí, ¿por qué no nos cuenta que fue lo que paso con Jude y su hija? –pregunto Polushika, ganándose una mirada fulminante de parte de Igneel, y una sorprendida por parte de Metalicana.
-Eso, es una historia larga –se excusó Igneel.
-Descuida no tengo nada que hacer –comento Polushika.
-Yo tampoco, y esa historia creo que me interesara –agrego Metalicana.
Igneel, suspiro antes de relatar la historia de su amigo Jude Heartfilia…
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AL DÍA SIGUIENTE, 6 AM…
El timbre de la casa de las chicas sonaba estruendosamente. Despertando a todos los miembros que vivían en ella. Juvia cansada, y enfadada. Salió de su habitación. Bajo las escaleras y se dirigió a la puerta. Las demás chicas salieron también de su habitación. Erza con un bate en la mano, para castigar al idiota que la haya levantado tan temprano.
Los niños también salieron, sobándose sus ojitos, adormilados. Al bajar se encontraron con tipos trajeados llevándose a las chicas. El sueño se les fue de golpe. Y corrieron a liberarlas. Pero también fueron cogidos y llevados dentro de una limusina.
Erza, al ver que se llevaban a los niños se enfadó mas. Voto su bate, y saco un palo de metal de debajo del sillón. Pero cuando iba a golpear a un señor contraje, este le mostro un papel. Ella dudosa lo cogió y leyó.
"Hola Erza, perdón si es muy temprano, pero estas invitada a Paradise resorts. Los niños y tus amigas también pueden venir. No tardes, ansió verte.
Atte. Jellal."
Erza se sonrojo. Al terminar de leer la nota, comenzó a murmurar incoherencias. Pero el grito de Lucy la saco de sus pensamientos.
-¡Alto chicas! –grito, logrando que todas pararan-. Nos han invitado a un día en Paradise resorts. No nos harán daño.
-Ya veo –comento Lucy.
-No deberíamos subir a cambiarnos, no creo que debamos ir en piyamas –dijo Levy.
-Descuiden, se les proporcionara ropa –dijo un hombre, con un chinchón en la frente y los lentes mal acomodados.
-Y el instituto, hoy tenemos clases. Juvia no quiere faltar a ninguna –dijo preocupada Juvia.
-Descuide eso ya está arreglado -dijo otro hombre, con peor aspecto que el anterior.
Los ojos de Erza brillaron. Voto a todos afuera, cogió a las chicas, y las subió a la limusina.
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MÁS TARDE, 10 AM…
-¡Mira! ¡Ya llegaron! –exclamo Natsu, señalando las puertas, por donde venían ingresando las chicas con los niños.
Natsu, miro detenidamente a Lucy, que llevaba un short, más diminuto que el de ayer. Además traía un polo de tela casi transparente por el que se podía ver su bikini rojo. Happy, estaba cogido de su mano, este traía un polo con la cara de un gato, y cogía una pelota con el mismo dibujo.
Gajeel, también se embobo al ver a Levy, con un short, su cabello revuelto, y esa blusa de magas sueltas. La hacían ver rebelde.
Gray, no aparto su vista de Juvia. Quien traía una falda corta, con un polo de mangas caídas. Su cabello suelto en hondas, como la anterior vez. Pero se molestó al verla cogida de la mano de Lili.
Jellal, por su parte, babeaba por una Erza, con un blusa corta de tiras, y un MINI short. Que dejaba poco a la imaginación. Ella iba acompañada de charle, que estaba con un sombrero rosa y una graciosas gafas amarillas.
Las chicas llegaron hasta ellos, y se detuvieron.
-Buenos días –saludaron todas.
-Buenos días para ustedes también –dijeron al unísono todos los chicos.
-Bueno, bienvenidos a Paradise resort, una de las propiedades de Natsu –comento Jellal-. Así que tienen, todo el día para divertirse.
-¡Aye! –exclamaron las chicas junto a los niños.
Erza jalo a Jellal y se lo llevo a la piscina. Charle se fue a explorar sola el lugar. Levy y Juvia se fueron con Lili, atrás de ella. Gajeel y Gray al ver eso, las siguieron. Happy, vio a lo lejos un tobogán, y jalando se llevó a Lucy.
-Me dejaron solo –comento Natsu, al ver que no había nadie con él.
Natsu, se fue tras de Lucy y Happy. A pesar de no ser invitado.
-¡Esperame Lucy! –grito.
La chica volteo. Y Happy hizo lo mismo. Vieron como el pelirosa se acercaba, y cuando estaba por llegar a ellos, se tropezó… cayendo encima de Lucy y llevándosela consigo al piso.
Para cuando abrió los ojos. Solo vio el rostro sonrojado de Lucy, cosa que también lo sonrojo, iba a levantarse, pero sintió algo suave en su mano. Apretó, y la chica se quejó. Lucy al sentir lo que Natsu hiso. Al toque lo empujo y se levantó, nerviosa.
Happy que había observado todo, frunció los ceños y fulmino con la mirada a Natsu. "te descubrí", pensó.
-Lucy-nee, puedo hablar con ese –señalo a Natsu.
Lucy asintió con la cabeza, aun sonrojada. Y para darles privacidad, y de paso reponerse se adelantó al tobogán, dejándolos solos. Cuando Lucy, se hubo ido.
-Ya te descubrí, no me engañas –apunto a Natsu-. Sé cuál es tu plan, y te adelanto que no funcionara.
Natsu, abrió grande los ojos. "Me descubrió, sabe lo que intento, sabe que quiero acercarme a él", pensó preocupado.
-Entonces, no tengo que decírtelo. Pero dime porque no funcionara, si lo intento, tal vez lo consiga –declaro confiado, ya que Natsu, sabía ganarse amigos, como enemigos.
-No funcionara. Yo me encargare de proteger a los grandes y suaves pechos de Lucy-nee, de tipos pervertidos como tú –volvió a apuntar a Natsu-. Así que ni lo intentes.
Natsu desencajo la cara. Happy estaba muy confundido, pero…
"Me llamo pervertido", pensó Natsu, apenado.
Espero les haya gustado. ¿Review? Bueno, eso sera a su juicio.
Ahora, los adelantos para el proximo cap: en el proximo cap, veremos como fue el dia en Paradise resort. Además de que las chicas seran invitadas al cumple de Mira. Veremos a Laxus en escena y al maestro, ademas de Ever y Elfman.
Kyaaa! sera emocionante.
Nos leemos. Sayonara minna ;)
Ya, en serio, muchas disculpas. Madisuky, se siente fatal, por haber tardado TTT_TTT
