Los personajes mencionados en mi historia, son de la autoria de Stephenie Meyer, yo solo los tomo prestados y los hago sufrir XD

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Amnesia.

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POV Bella.

Un sonido agudo hizo que despertara, pero aun así no abrí los ojos, el sonido de lo que reconocí era el timbre me taladraba la cabeza que de por si me estaba matando. Me removí en mi cama hundiendo más el rostro en mi almohada, sentí movimiento a mi lado, pero mi pereza y malestar fueron más y no me levante para ver si en verdad hace un momento había alguien a mi lado.

Trate de dormirme nuevamente, pero el dolor de cabeza definitivamente me estaba matando, abrí lentamente los ojos y la luz me lastimo un poco. Me incorpore lentamente para no marearme pero no funciono aun así sentí que la cama se movía como cuando Alice me despierta dando saltos en la cama. Por cierto, como estaría la enana, borrosamente recuerdo que Jasper la llevaba a su casa en un mal estado, después de eso todo se vuelve confuso.

Me levante y fui al baño, me di una ducha rápida y la ve mis diente para quitar el sabor de alcohol, "nota mental: no volver a beber demasiado", las lagunas mentales y la resaca no era nada bueno.

Me vestí y trate de verme lo menos dañada aunque la imagen que veía ante el espejo solo decía una cosa "Esta chica estuvo de fiesta anoche". Me puse un poco de maquillaje para disimular las ojeras que traía y baje ya que mi cabeza imploraba unas aspirinas urgentemente.

Me sorprendí al entrar en la cocina y encontrarme a Esme, la madre de Edward sentada en la mesa con su hijo sentado frente a ella, en cuanto notaron mi presencia giraron su mirada hacia mí. Edward se sonrojo y bajo la mirada como si estuviera avergonzado o algo por estilo, porque? "Nota menta 2: preguntárselo mas tarde". Esme por su parte me dedico una gran sonrisa dulce y se levanto para saludarme, me acerque y me recibió con un calido abrazo y un beso en la mejilla.

-Hola Bella. Me da tanto gusto verte, la ultima vez que nos vimos no tuvimos la oportunidad de platicar mucho.- dijo con voz un poco mas seria, aunque después su sonrisa volvió.- le decía a Edward,- prosiguió volteando hacia su hijo- que estaba un poco aburrida en casa por que mi esposo esta de viaje y decidí venir a visitar a mis hijos y bueno también quería verte a ti.

-Que bien Esme, a mi también me da gusto que hayas venido, tu visita es muy agradable.- dije sinceramente.

-Le acabo de ofrecer a mi madre que se quede con nosotros, opino que seria innecesaria que se quedara en un hotel teniendo habitaciones disponibles aquí.- explicó sin hacer contacto visual conmigo, que le pasaba?- espero no te importe.

-No para nada, - dije desenfadadamente, Edward por fin volteo a verme aunque se veía sorprendido, como si esperara que ocurriera algo distinto, que acaso creía que me iba a negar? – eres mas que bienvenida Esme.

-Gracias querida, no quiero causar molestias solo serán unos días.

-No es ninguna molestia, así espero que me ayudes a controlar a tu hijo.- dije bromeando, Esme rió al igual que Edward, solo que la risa de este era un poco nerviosa.

-Lo siento pero el contrato decía que me deslindaba de esas obligaciones cuando cumplía la mayoría de edad, ahora toda la responsabilidad es de su pareja.- comento siguiéndome el juego. Sonreí.

-Bueno, pues tendremos que buscarle una, si no quien se hará cargo de él?- continúe. "Yo quiero hacerme cargo de él" dijo una voz en mi cabeza "calla" le dije.

Las risas de Esme cesaron y nos recorrió con la mirada a Edward y a mí.

-Oh, yo pensé que… bueno no importa.- dijo. Que fue lo que pensó? Acaso yo era tan evidente? "Nota mental 3: disimular mejor frente a la madre de Edward."

Antes de que alguien pudiera decir algo, pasos se escucharon para después darle paso a Alice que entró en la cocina con parsimonia, traía unos grades lentes de sol, seguramente disimulando las ojeras que se cargaba por la fiesta de anoche.

-Que alguien me de unas aspirinas por favor, el dolor de cabeza me esta matando.- exclamó apenas paso el marco de la puerta masajeando su sienes, luego reparo en la presencia de Esme.- Hola Esme, que gusto verte.- saludó acercándose y abrazándola, Esme le correspondió.

-Hola Alice, también es un gusto.- dijo.

Vi como Edward se movía y sacaba el frasco de pastillas de la alacena, luego lleno dos vasos con agua, uno se lo paso a Alice junto con las pastillas y luego vino conmigo.

-Supongo que también las necesitas.- dijo, sonriendo tímidamente, definitivamente estaba extraño, fruncí en ceño confundida.

-Si, gracias.- simplemente conteste tomándome las pastillas y rogando que hicieran efecto pronto.

Aparentemente nos saltamos el desayuno por el desvelo y Esme insistió en preparar el almuerzo o comida, Alice la ayudo mientras platicaba animadamente con ella, aun con todo y resaca mi amiga seguía siendo tan animada como siempre. Yo me senté y Edward hizo lo mismo a mi lado encendiendo la televisión. Los dos permanecimos en silencio, a veces le lanzaba rápidas miradas confundida por su actitud y a veces lo sorprendía mirándome igual, aunque rápidamente desviaba la mirada. Me canse y le pregunté.

-Te sucede algo?

-No nada, porque preguntas?- inquirió sin apartar la vista del monitor.

-Estas muy extraño, hice algo vergonzoso anoche o algo así?.- insistí. Se giro para verme y me estudio con la mirada.

-Que acaso no recuerdas lo que sucedió anoche?- cuestionó. Trate de hacer memoria pero después de que se fue Alice todo se vuelve confuso.

-Se que baile contigo, si te molesto lo que dije de tu cabello y tu cuerpo, discúlpame.- dije sonrojándome y bajando la mirada.

-No, no me moleste, después de eso que recuerdas?- insistió esta vez él.

-Pues recuerdo que Alice se fue con Jasper y que seguimos bebiendo, algo sobre unas preguntas, a partir de allí todo se vuelve confuso y no recuerdo nada.- confesé.

-Ya lo suponía yo.- dijo solo para él, lo mire aun mas confundida.

-Entonces si hice algo no?- cuestioné alarmada, el negó con la cabeza, pero antes que pudiera decir algo, la voz atronadora de Emmet resonó en la cocina.

-Mami! Que alegría que estés aquí.- dijo antes de abrazarla fuertemente e incluso levantarle unos centímetros del suelo.

Hice una mueca de dolor por mi cabeza y me queje.

-Emmet, aquí algunos tenemos resaca, te agradecería si bajaras un poco la voz.- se quejo Alice, Emmett sonrió.

-Veo que siguieron la fiesta eh y no me invitaron que mal.- nos reprocho tratando de hacer un puchero ofendido pero su risa le gano al mirar nuestra expresión.- si que tienen mala cara chicas.- agregó señalándonos.

-Hijo, no seas grosero.- le reprendió Esme.

-Lo siento mami.- se disculpó Emmett, resultaba gracioso ver a ese gran muchacho siendo reprendido como un niño pequeño.

-Oye mamá. Creía que tus obligaciones terminaban en la mayoría de edad.- dijo Edward.

-Bueno Edward, recuerda que tu hermano se quedo estancado en la infancia.- dijo Esme entre risitas, todos reímos.

-Oigan!- se quejo el aludido.- pero no importa, tengo a mi Rosie para que me cuide.

-Pobre Rose, en lugar de ganarse un novio se gano un hijo antes de tiempo.- dijo Edward haciéndonos a todos reír.

-Ya basta de burlarse de mi.- hizo un puchero frunciendo el ceño, todos reímos mas.

-Bueno, ya todos a desayunar chicos.- anuncio Esme sirviendo los platos y pasándoselos a Alice. Nos pasó nuestro respectivo plato a cada uno y luego se sentó.

-Auch! Alguien sabe si me caí o algo anoche, mi retaguardia esta muy resentida.- dijo.

La caída de Alice la recordaba perfectamente, voltee a ver a Edward y nos dimos una mirada de complicidad para luego reírnos, Emmet, Esme y Alice nos miraron extrañados, esto hizo que riéramos más.

Desayunamos tranquilamente, con una charla agradable. El dolor de cabeza gracias al cielo cedió rápidamente. Cuando terminamos insistí en lavar los trastes yo, aunque Esme debatió mucho, insistí y le sugerí que se fuera a la sala a pasar más tiempo con sus hijos. Alice se quedo ayudándome, yo lavaba y enjuagaba y ella secaba.

-Y que paso con Jasper?- cuestioné después de unos minutos.

-Hay, ni me lo recuerdes, que vergüenza. Por fin conozco a un chico decente y yo hago el ridículo, seguramente no me volverá a llamar.- se lamentó.

-Yo no pienso lo mismo, si tan solo recordaras como te veía, estaba encantado contigo con todo y tu embriaguez.- le alenté, Alice abrió los ojos esperanzada.

-Enserio?- solo asentí- pues espero que tengas razón, en verdad me gusto mucho, no es como los otros chicos que te he contado, es tiene algo diferente, siento como que es el amor de mi vida.- dijo soñadoramente.

-Alice, eso lo has dicho otras veces.- le acusé.

-Pero esta vez es enserio. Por eso le reclame por hacerme esperar tanto.- la mire con duda.- enserio Bella, es él. Solo espero no haberlo arruinado.

-Ya veras que te llamara.- dije.

-Bueno ya veremos. Que paso contigo cuando me fui? Siguieron con la fiesta?- cuestionó cambiando de tema.

-Pues… creo que si.- contesté.

-Crees?

-Es que no recuerdo mucho, creo que también me pase un poquito.- dije haciendo una mueca.

-Eso es feo, todo eso de las lagunas mentales. Mira que yo ni recuerdo cuando me caí.- sonreí, yo si lo recordaba y había sido gracioso.- y ya le preguntaste a Edward? El no estaba tan mal.

-No me dio una respuesta concisa, se la paso haciéndome preguntas sobre lo que yo recordaba, he notado que esta mañana esta muy extraño, me angustia no recordar y me da miedo que halla soltado la lengua o haya hecho algo atrevido.- confesé.

-Como confesarte?- inquirió mi amiga.

-Si eso.

-Bueno, pues eso es tu culpa por querer ocultar lo obvio.

-No empecemos Alice.- le advertí.

-Ok, ok.- se sobresalto y la mire confundida, luego rápidamente saco su móvil y miro la pantalla para darle paso a su expresión emocionada y saltitos.- es Jasper!!- exclamo emocionada.

-Pues que esperas, contesta.- dije alentándola, soltó un suspiro antes de abrir su teléfono y contestar, se alejo hablando.

Lave el ultimo plato y lo seque, tenia que averiguar lo sucedido la noche anterior, en verdad estaba angustiada. Seque mis manos y me dirigí a la sala, donde estaban Esme y sus hijos hablando animadamente, en cuanto entre Esme me dedicó una sonrisa dulce, me agradaba mucho, nunca fue grosera conmigo ni con mi madre, aunque halla sido la primera esposa de Carlisle, siempre fue muy linda y atenta.

Me senté a un lado de Edward para poder sacarle el tema de anoche nuevamente.

-Le comentaba a Edward que me alegra que ustedes se estén llevando mejor.- dijo Esme.

-Si, costo un poco soportarlo, pero lo manejo bien.- comente bromeando.

-Hubieras visto ma, sus peleas eran campales. Alice y yo temíamos por la seguridad e la casa, temíamos que la destruyeran en una de sus peleas.- dijo Emmett riendo. Esme también se rió.

-Por cierto donde esta Alice?- me preguntó Edward, mientras Emmett le narraba una de nuestras tantas peleas a su madre.

-Le llamo Jasper- contesté.

-Wow, no se asusto? Que valiente.- dijo riendo, le di un golpe en le hombro aunque también reí.

-Calla, que la pobre estaba angustiada por haberlo echado a perder, dice que es el amor de su vida.- dijo rodando los ojos por las tantas veces que había escuchado a mi amiga decir eso.

-Si recuerdo todo ese rollo de " me has hecho esperar demasiado" o algo así, fue algo… inusual.- dijo.

-Si supongo que se le puede llamar así.- acorde.- supongo que Alice es… inusual.

Los dos reímos, justo iba a preguntar de nuevo sobre la noche anterior cuando Alice irrumpió en la sala dando saltitos y mas que emocionada. Que hoy todos insistían en interrumpir?

-Me tengo que ir.- anuncio despidiéndose con un beso de Esme y Emmett.

-Vas a tener un cita con Jasper?- inquirí cuando se despidió de mi.

-Si, al parecer no lo espante tanto.- dijo con una sonrisita.

-Las llaves de tu auto están en el cajón de la mesa de la entrada.- le aviso Edward.

-Gracias, nos vemos luego.- se despidió mientras salía dando saltitos.

-Bueno, pues creo que también me voy, Rose quería que la acompañara a un lugar.- dijo Emmett.

-Ves mamá, te cambia por su novia.

-Si lo estoy viendo.- dijo Esme con falsa indignación.

-Madre, ya te dije que tu eres mi chica numero uno y como dijiste me quede estancado en la infancia, aun necesito a mi mami para que me consienta.- le explico, dándole un beso en la mejilla. Como dije la imagen de Emmett era graciosa.

-No te preocupes hijo, ve y diviértete.

-Mañana vengo y salimos a comer esta bien?

-Esta bien, cuídate y salúdame a Rosalie.- le dio un beso maternal en la mejilla.

-Nos vemos Bella, tu auto esta afuera y aquí están las llaves.- dijo entregándomelas y dándome un abrazo. Se despidió de Edward y desapareció por donde minutos antes Alice también lo había hecho.

-Creo que será mejor que me valla a descansar. – dijo Esme levantándose.

-Déjame que te muestre las habitaciones.- ofrecí levantándome también, ella hizo un gesto con la mano para que me detuviera.

-No te preocupes cariño, quédate. Recuerda que alguna vez viví aquí, se como llegar.- me dijo dándome una sonrisa.

-Te ayudo con la maleta mamá?- inquirió Edward.

-No amor, solo es un pequeño bolso, quédense seguramente tiene cosas que hacer.- se dio la vuelta tomando su bolso, pero volteo antes de subir.- Ah y Bella, ni se te ocurra preparar la cena.- me advirtió, nos recorrió con la mirada nuevamente como lo hizo en la mañana, como si observara o esperara algo, se volteo y se retiró.

-Voy al estudio a terminar el trabajo de ayer.- anunció Edward.

-Bueno, creo que puedo desalojar una habitación sin problemas.- dije. Edward rió.

-Es que quiero terminar este proyecto cuanto antes.- se excusó.

-Tranquilo solo era broma.- me dedico una sonrisa antes de encaminarse hacia la escalera.- Oye Edward!- lo llamé. Volteó a verme interrogante.

-Enserio no hice nada o dije algo anoche, te agradecería que me contaras, es angustiante no acordarse.- dije.

-No hiciste nada, simplemente seguimos bebiendo y platicando. Luego te quedaste dormida mientras en el sillón y te subí a tu recamara y no despertaste.- contó.

-Ah bueno, yo pensé que había hecho el ridículo o me había puesto pesada.

-No para nada, no te preocupes. Ahora si me disculpas me voy.

-Si adelante, nos vemos mas tarde, también tengo que estudiar.- dije. Me sonrió de manera torcida antes de desaparecer por las escaleras.

Me tumbe en el sillón aliviada por el relato de Edward. Entonces según él no había hecho ni dicho nada. No podía mentirme o si?

No claro que no. Luego recordé que cuando me desperté llevaba puesto mi pijama, seria acaso que el me había vestido, yo no recuerdo haberme despertado en toda la noche, eso si lo recordaría no? Seria acaso que… "Nota mental 4: hacerle caso a la nota mental uno y enserio por ningún motivo volver a beber así para que por lo menos recuerde si estuve semidesnuda frente a Edward"

Si el no mentía porque la angustia aun me embargaba y sentía como si me estuviera perdiendo de algo?

Ya Esme levaba aquí 5 días, a veces salía con Emmett, incluso una vez salimos a comer todos incluyendo a Rosalie, a Alice y a Jasper, si, dije bien Jasper. Aparentemente todo iba viento en popa entre ellos dos, me alegraba por mi amiga, podía ver en la mirada de él que estaba encantado con mi ella y era un buen chico, Alice igual estaba mas que encantada.

Hoy se iba Esme, ya que su marido regresaba esta noche. Se le había visto muy feliz estos días en compañía de sus hijos. Ahora estábamos lavando los trastes de la comida juntas mientras Edward atendía unas llamadas en la sala.

-Hace tanto que no pasaba tanto tiempo en compañía de mis dos hijos. Me la pase tan bien.

-Se notaba Esme y me alegro mucho.

-Eres un amor querida y déjame decirte que también te considero como otra hija.- dijo y no pude evitar emocionarme.

-Oh Esme.- dije abrazándola, ella me devolvió el abrazo y me beso una mejilla.

-Tu madre estaría tan orgullosa de ti, te convertiste en una mujer encantadora y muy hermosa.- una lagrima recorrió mi mejilla al mencionar a mi madre y recordarla, Esme la limpio con su dedo.- aunque hace falta un poco de amor en tu vida, me encantaría verte enamorada.

-No Esme, el amor no es para mi.- dije volviendo a mi trabajo de lavar trastes.

-El amor es para todos y una chica tan dulce como tu se lo merece mas que nunca.- dijo, reí amargamente, si tan solo supiera.- porque como que noto un poco de hostilidad al respecto, Bella de quien te has enamorado?- cuestionó y esa pregunta se me hizo vagamente familiar como si alguien recientemente la hubiera formulado.

Entonces todo un flash back vino a mi cabeza.

Flash Back

-Así que… Bella, te are dos preguntas, después puedes cobrártela, mis preguntas son, de quien te has enamorado y sigues amándolo?

Me puse tensa al momento ante su pregunta, que debía contestar? Debía confesarle todo? Pero que pensaría después? Miles de preguntas se arremolinaron en mi cabeza y la siguiente acción vino espontáneamente como queriendo dar mi respuesta no verbalmente. Me lance a besarlo con insistencia, caímos sobre el sofá y me correspondió después de dejar a un lado la sorpresa…

Fin Flash Back…

Todo un tumulto de imágenes vinieron a mi cabeza. Besos apasionados, caricias insistentes, los dos tumbados en mi cama y prendas siendo removidas. Expectación, pasión, deseo y confesiones hechas.

Abrí los ojos desmesuradamente al recordar mi confesión. "Le dije que lo amaba" me repetí. Esme que aun se encontraba frente a mi me miro preocupada.

-Te sucede algo querida?- cuestionó colocando su mano en mi hombro.

-Si…digo no… me disculpas un momento?- asintió y salí de la cocina corriendo tan rápido como mi torpeza lo permitía.

Al pasar por la sala me encontré con la mirada extrañada y preocupada de Edward, pero no me detuve y seguí corriendo escaleras arriba, solo escuche que Edward preguntaba a su madre que me sucedía y ella le respondía que no sabia, me metí en el estudio y cerré la puerta tras de mi, me recargue en la puerta mientras me agachaba y me abrazaba las rodillas.

Que diablo había hecho? Ahora con que cara lo iba a ver de ahora en adelante? Bueno él no había mencionado nada, porque? Acaso le había molestado? "hay Bella, has memoria, recuerda que sucedió después"

Flash back

-No puedo dejar que esto pase, tomaste demasiado alcohol, no sabes lo que haces y seguramente ni lo recordaras, no voy a dejar que desperdicies tu primera vez así.- dijo llevándose las manos a los cabellos.

-Pero quiero hacerlo.- debatí colocando mi mano en su mejilla, pequeñas cosquillas se extendieron por esta.

-No Bella, tú dijiste que estabas esperando al indicado, no creo que yo lo sea, ni siquiera me amas.

-Por eso mismo. Tu eres el indicado, yo te amo.- confesé tan natural como debía ser.

-Bella…- acaricio mi mejilla dulcemente y yo cedí ante su roce cerrando los ojos y me volví a acostar en la cómoda cama. Pude sentir como se inclinaba y susurraba a mi oído.- yo también te amo y precisamente no puedo permitir que hagas esto así, necesitas estar completamente lucida y yo necesito que me repitas esto en tus 5 sentidos, en verdad lo necesito.- concluyo. Su voz se iba desvaneciendo mientras decía estas palabras y me entregue al sopor involuntario sin dar una respuesta a cambio.

Fin flash back.

… Mi mente no me estaba engañando o si? Edward había sido todo un caballero y me había dicho que me amaba. Ahora podía comprender todo, no me había recordado lo sucedido por simple caballerosidad.

Entonces ahora que debía ser? Me levante del suelo recorriendo la habitación, hasta que llegue al escritorio y me encontré con el álbum que el otro día veía con Edward abierto en la foto donde estábamos los dos tumbados en el césped sonriendo, me senté en la silla mirando la foto.

Era una imagen muy linda, en ese momento mi infantil enamoramiento ya estaba presente, estaba enamorada del encantador niño de cabellos cobrizos que siempre era lindo y atento conmigo y ahora estaba enamorada del hombre igualmente encantador – aunque a veces testarudo- en que se había convertido.

O tal vez –y muy en el fondo lo sabia- el enamoramiento nunca se había ido y solo había sido eclipsado por el enojo y el distanciamiento de él.

Escuche que la puerta se abría lentamente y alguien entraba, luego los pasos acercándose- no tuve que levantar la vista para saber quien era, lo reconocía. Se detuvo a mi lado y permaneció en silencio.

-Buenos tiempos.- dije para romper el hielo.

-Si.-contesto simplemente mientras se inclinaba poniendo su rostro por encima de mi hombro.

-Aquí ya estaba enamorada de ti, sabias?- comente girándome en la silla para encararlo. Sus ojos denotaban sorpresa.

-No…no lo sabía.

-Supongo que esos sentimientos volvieron.- sorpresa en su ojos otra vez- porque te sorprendes Edward? Eso ya lo sabias.

Esta vez el entendimiento llego a su rostro, se irguió y comenzó a pasear por la habitación.

-Bella… yo, lo siento, esa noche me deje llevar- paso su mano por su cabello nervioso- no planeaba aprovecharme de tu estado ni nada parecido.- balbuceo atropelladamente.

-Tranquilo. Lo se, lo recuerdo todo. Pero porque no me lo dijiste?

-No seria correcto recordarte algo así y menos si después te arrepientes.

-Y quien dijo que me estaba arrepintiendo?- pregunté. Me miro confuso.

-Ah no?

-No. Lo que dije era verdad, que no has escuchado eso de que los niños y los borrachos dicen la verdad.

-Bueno si, pero yo me refería que te arrepintieras a lo que casi paso.- dijo posicionándose frente al escritorio.

-Pues tampoco. Aunque si me hubiera gustado recordarlo al otro día.- dije bajando la mirada sonrojada.

- No has entendido que me disgusta no ver tus ojos- dijo alzando mi rostro, el suyo estaba a escasos centímetros.- y ahora?

-Creo que necesitabas que te dijera algo no?- inquirí. Me mira confuso.- y el que no recordaba lo sucedido y dicho era yo? – bufe rodando los ojos.- bueno, tu me dijiste que necesitabas que te repitiera mi confesión cuando estuviera lucida- le recordé.

-OH eso.- comprendió y me miro expectante.

-Bueno pues…- el pánico me embargo, era lo correcto? No había quedado en no involucrarme por miedo a sufrir cuando se fuera, su mirada seguía clavada en mis ojos, de nuevo mi cuerpo reacciono espontáneamente y lo bese.

Edward estaba inclinado sobre el escritorio y para hacerle la postura mas cómoda me levante y hundí mis manos en su cabello atrayéndolo y hizo lo propio con mi rostro acariciando mis mejillas con toda la delicadeza que solo el podía tener.

-Creo que esto ya lo vivimos antes.- dijo con una sonrisa contra mis labios.

-Y que esto no te da una respuesta?- cuestione abriendo los ojos y mirándolo.- bueno pues…- otra vez el pánico, "pero Bella si prácticamente ya se lo dijiste. Al demonio!"- Te amo.- dije al fin ruborizándome, el sonrío satisfecho y me beso de nuevo… esperen un momento, aun falta algo.

Coloque mis manos en su pecho y lo aparte. Lo mire interrogante y el tardo unos segundos en comprender, casi pude oír como el clic resonó en su cabeza.

-Por si no lo recuerdas yo también lo dije esa noche. Pero te lo puedo repetir las veces que quieras ahora que se que me correspondes. Te amo… te amo… te amo.- declaró dándome besos cortos. Dicho todo me lance a besarlo con entusiasmo.

Afortunadamente para mí ahora no estaba ebria y este beso lo recordaría en su totalidad. Coloque mis manos en su nuca y el en mi cintura, dio mordiscos a mi labio inferior antes de pedir permiso para profundizar el beso, sin titubear se lo concedí. Nuestras lenguas comenzaron a danzar, mientras nuestros labios se movían al mismo compás.

El ruido de la puerta hizo que nos separáramos, volteamos sobresaltados y estuve a punto de carme encima del escritorio si no es porque Edward me detuvo. Esme estaba parada en el marco de la puerta con una sonrisa en su rostro, claramente se veía que contenía una risa también, yo abrí los ojos como platos y me incorpore bajando la mirada avergonzada por la imagen que acababa de encontrar.

-Mamá…- empezó Edward pero Esme le corto.

-Tranquilos no pasa nada, estaba esperando que esto sucediera desde que llegue.- dijo y soltó una risita.- bueno, hijo ya me tengo que ir, tu hermano no tarda en llegar para llevarme.

-Bueno pues vamos abajo.- dijo Edward extendiendo su mano a través del escritorio invitándome a tomarla, le dedique una sonrisa y se la tome, note como la sonrisa de Esme se ensanchaba.

Bajamos a la sala, Edward cargando la maleta de su madre, no esperamos mucho hasta que Emmett llego y ya que se había tomado la libertad de sacar una llave al igual que Alice, entró sin tocar.

-Bueno mami, lista?

-Si hijo.- contestó se volteo hacia nosotros y abrazo a su hijo primero.- me encanto pasar un tiempo contigo después de que estuviste ausente, te extrañaba.- rozo su mejilla y le dio un beso, luego se volteo hacia mi e igual me abrazo.- también me encanto pasar tiempo contigo Bella, recuerda lo que te dije y ojala me hagan una visita pronto eh.

-Claro Esme y fue un gusto tenerte aquí.- le dije.

Nos encaminamos hasta la puerta, Edward y yo tomados de la mano, cuando Emmett se volvió para despedirse su mirada rápidamente se enfoco en nuestras manos entrelazadas.

-Wow, wow! Que pasa aquí?

-Déjalos hijo.- le regaño Esme.

-Eso- señalo nuestras manos y Edward me atrajo mas- quiere decir que entre ustedes…- dejo la frase inconclusa, yo sonreí y estuve segura que Edward también, no necesito una confirmación, nos delatábamos solos.- demonios perdí mi apuesta con Alice, le debo mucho dinero saben. Que les costaba esperar una semana mas.- se lamento.

Edward y yo comenzamos a reír y él me beso el dorso de la mano. Emmett se despidió aun lamentándose aunque aseguro que aun con el dinero perdido se alegraba por nosotros. Esme y él se fueron y entramos a la casa.

-Voy a extrañar a tu madre.- dije cuando nos sentamos y me recargue en su pecho.

-Ella se gana el corazón de todos. Por cierto que fue lo que te dijo para que corrieras así?- inquirió, yo sonreí.

-Digamos que fue el detonante de los recuerdos.- conteste.

-Bueno, pues entonces debería agradecérselo la próxima vez que hable con ella.- coloco su mano en mi mentón y lo levanto para darme un corto beso.

-Deberíamos.- dije. Al sentir toda esta felicidad que me embargaba, los temores se hicieron presentes, mi rostro debió ensombrecerse, pues me miro confundido.

-Que sucede?- cuestionó. Hundí mi rostro en su pecho.

-Tengo miedo.- admití.

-Miedo? De que?

-De que todo se vuelva a repetir, - levante la vista y Edward me miraba sin comprender.- recuerdas que te dije que de niña estaba enamorada de ti?- solo asintió- pues tu te fuiste y yo me quede triste, talvez es una tontería de niños. Pero créeme, me deprimí por tu ausencia y no estoy segura de poderlo manejar otra vez.- concluí hundiendo nuevamente mi rostro en su pecho, Edward me abrazo fuertemente.

-Oh Bella, no sabia que mi ausencia te había afectado tanto- me beso la cabeza- pero no te quiero hacer sufrir, quiero cambiar, incluso lo estoy haciendo, rechace un viaje por quedarme a tu lado cuando me di cuenta de los sentimientos que despertabas en mi.

-Lo se.- dije.

-Como que lo sabe?- inquirió

-Bueno…- titubee- el otro día Alice y yo escuchamos, por accidente- mentí- una conversación entre tú y Emmett, donde lo mencionaron.

-Ah, bueno pues ya lo sabes entonces.

-Si, pero que pasara cuando el plazo de un mes termine, ten en cuenta que solo nos queda poco mas de una semana, tu tienes que volver a trabajar, tu ya tenias una vida antes de todos esto, no quiero interferir en eso.

-Bella- me tomo por los hombros me aparto colocando mi frente contra la suya- lo que tenia antes de esto, no era una vida, yo pensé que así era, pero no. Solo era una ocupación, una "vida" completamente vacía y material, solamente trabajo, trabajo y más trabajo, no era feliz, aunque así lo pensara. Prefiero mis veces una vida aquí, contigo, porque se que estar contigo me garantiza la felicidad, hace un momento cuando me dijiste que me amabas era completamente feliz, soy completamente feliz por el simple hecho de estar contigo. – concluyó, casi estuve a punto de echarme a llorar por lo lindo de su discurso.

-Pero no puedes dejar tu trabajo.- señale.- has trabajo mucho por eso.

-Con tal de estar contigo lo dejaría, pero se que habrá una solución correcta.- dijo yo solo asentí y el me sonrío de la forma que tanto me gustaba.- te amo.- me encantaba como sonaba con su voz. Coloco sus manos a los cotados de mi rostro y me beso.

-Yo también te amo.- dije contras sus labios y pude sentir como una sonrisa aparecía en su rostro.

Podía pasarme todo el día besando a Edward, podía ser mi hobbie favorito y no me importaría. Sus labios eran tan suaves y calidos, sus manos recorriendo mi rostro y mi cuello me volvían loca, la forma en que me trataba no se podía igualar. Lo amaba, siempre lo ame, solo como dije, el rencor había hecho sombra a este sentimiento, ahora era mas intenso sabiendo que me correspondía.

Estaba empezando a hacer calor en la sala, lo atraje mas hacia mi y me recosté en el sofá, él llevo sus manos a mi cintura lentamente y dejando pequeñas corrientes eléctricas a su paso. Mi respiración se estaba volviendo difícil, como si pudiéramos comunicarnos o el me entendiera a la perfección dejo mis labios para adentrarse a seguir besando pero esta vez mi cuello. Entonces el sonido de mi celular que se encontraba en uno de los bolsillos de mis jeans resonó, bufe por lo inoportuno de la interrupción, lo saque con dificultad para ver quien era, Edward seguía besándome y casi aviento el pequeño aparato, la pantalla decía que era Alice.

Rodee los ojos y corte la llamada dejando el celular en la mesa de centro. Edward levanto el rostro y me sonrío, luego volvió a besarme, esto era el cielo.

Esta vez el sonido del teléfono de la casa fue el que interrumpió, Edward se aparto de mi, igual de exasperado que yo, sabía que era mi dulce amiguita y también sabia que no dejaría de molestar hasta que le contestara. Tome el teléfono que se encontraba a mis espaldas y conteste.

-Que pasa Alice?- mi tono fue un poco brusco.

-Tranquila amiga, solo llamaba para decirte gracias.- dijo riendo. Fruncí el ceño.

-Gracias?

-Si, Emmett me acaba de llamar y me acaba de decir que he ganado mi apuesta y que tu y Edward están juntos, ese dinero me servirá de mucho, ahora que lo pienso pronto iremos de compras para gastarlo, te comprare algunas lindas prendas para compensarte.- rodee los ojos.

-Solo para eso llamabas Alice? No podías decírmelo en otro momento, eres muy inoportuna sabes.- le reclamé.

-Oh! No me digas que tu y Edward están recuperando el tiempo perdido.- dijo entre risitas tontas, volví a rodar los ojos.

-Adiós Alice.- me despedí despegando el teléfono de mi oído.

-Espera, espera, tienes que contarme los detalles antes de colgarme, soy tu amiga Bella.- escuche antes de colgar. Voltee hacia Edward quien me miraba divertido.

-Que te dije la enana demoníaca que te enfado?- cuestionó.

-Hablarme sobre su apuesta con Emmett y agradecerme.- dije rodando los ojos.

-Que mal que te haya hecho enojar.- dijo bajando la mirada.

Lo tome por el cuello de la camisa y lo atraje hasta mi.

-Ahora que lo pienso no estoy tan enfadada.- le di un beso- dijo que iríamos de compras y me compraría lindas cosas como recompensa.- concluí con el sarcasmo inundando mis palabras.

-Huy eso te encantara, todo un sueño.- me siguió el juego depositando besos en todo mi rostro.

-Ojala hubiera alguien que me salvara de tan atroz acontecimiento.- dije con dramatizo, Edward rió.

-Siempre puedo salvarte cuando quieras.- me prometió sinceramente.

-Oh mi héroe!- dije riendo antes de lanzarme a besarlo nuevamente.


Hola::

Bueno pues aquí un nuevo capitulo y uno largo, es algo así como mi regalo de navidad para ustedes y en agradecimiento porque la historia ha llegado a los 100 review. Muchas gracias a la gente linda que siempre deja comentarios.

Bueno pues en este capitulo pasan muchas cosas. Esta el momento post- embriaguez, Bella no recordaba mucho y que mal porque quien olvidaría el haber tenido a Edward desnudo frente a ella jeje, pero bueno, luego lo recordó. Ya hubo declaración, espero les haya gustado, los miedos de Bella fueron expuestos, que creen que pasara?

Pues ahora los agradecimientos, gracias a todos los que han dejado review´s, como dije llegamos a los 100 y no saben que feliz me pone eso. También a los que han hecho de esta historia de sus favoritos o la han puesto en sus alarmas.

Pues me voy, no sin antes desearles Feliz Navidad a todas y también Feliz Año Nuevo!! Espero se la pasen muy bien en estas fiestas. Los mejores deseos para ustedes y sus familias.

Qidence mucho, saludos, miles de abrzs y bss.

Chaoo…