CAPITULO 12: INSTITUTO INTERNACIONAL DE TOKYO.
# POV. SHIRO.
Hace una semana atrás me había cambiado al instituto nacional de Tokyo, lugar en donde la rivalidad reinaba en todos los ámbitos y entre ellos el básquet no era la excepción, apenas cuando entre los chicos se estaban revelando contra su capitán el cual era mi compañero de clases, yo en este momento de mi corta vida ya estaba cursando mi último año de instituto para luego ir directo a la internacional de Tokyo, la más presagiosa de las universidades en todo el mundo, jóvenes de todo el mundo competían por un lugar en ella y yo no sería menos.
— Bien, vamos a correr un poco para calentar —ordeno el capitán quien ocupaba la camiseta con el número ocho
— Por que deberíamos obedecer a alguien tan débil como tú. —miro desafiante el chico de la camiseta número 19, Ogami Rei.
Ogami Rei era un chico de carácter fuerte y autoritario no se dejaba dominar por alguien quien consideraba débil o menos que él, una personalidad bastante agresiva y explosiva suele enojarse con mucha facilidad por lo que he visto, tiene el cabello más o menos similar al mío solo que un poco más corto y despejado de la zona de los ojos, sus ojos son dos orbes de color escarlata y su piel tiene un tono bronceado casi parecido al de Kagami quizá un poco más oscuro, sus habilidades son bastante fuertes en el ámbito de ataque.
— Vamos Rei-chan no seas molesto con Capitán-kun— dijo perezosamente Kizabuya Izaya, el chico con la camiseta del numero 12.
Kizabuya Izaya, era el más normal de todos e incluso se podía decir que era el más amable de todos además del capitán, pero bajo toda esa amabilidad es alguien bastante arrogante a quien le gusta lucirse sobre los demás, llama bastante la atención con su cabello color anaranjado y sus ojos escarlata su piel esta ligeramente bronceada pero no en exceso…
— Ogami ya estoy cansado de tus criticas si crees que lo puedes hacer mejor porque no lo haces tú, en los torneos pasados no pudimos participar por vuestra culpa por qué no podíamos mantener un entrenador— hizo una pausa para tomar sus cosas— así que dejo el equipo quizá así aprendas a respetar a tus superiores.
— Ha… —dijo el pelinegro— pues ya encontraremos a alguien que te reemplace…—su ceño se frunció— que dices tú novato —me miró con superioridad— tu igual eres de su clase, debes saber algo de cómo liderar un equipo. — su sonrisa retorcida no me provocaba nada más que una simple risa.
— Si se bastante, ahora como seré su capitán quiero dejar algo en claro… yo no soy Roy-kun el era demasiado blando con ustedes y si debo quebrarles los dedos para que me respeten créanme que así será. — todos me miraron con su ceño fruncido— ahora que tengo su atención pueden ponerse a practicar dando diez vuelta a la cancha.
— Ha! estás loco— grito el pelo rubio, Danel Clooden número 5, dueño de todos los mejores pases y ataques que tiene el equipo.
Danel Clooden, es el único extranjero que no es mitad japonés sus padres pertenecen a la elite de Inglaterra, sus habilidades en el básquet son realmente aterradoras quizá como las mías pero en lo que se maneja mejor son los pases en situación de riesgo y su recuperación, es decir, cuando lo están marcando más de un jugador es capaz de lanzar el balón en dirección opuesta a su aro y luego recuperarlo para envolver al enemigo. Su cabello es rubio claro y ojos de un extraño rosa lo diferenciaban del resto.
y los dos últimos eran los hermanos "gemelos" si es que no encuentro la palabra indicada ya que en su apariencia física son bastante diferente en su personalidad y modo de juego se complementa uno al otro.
El mayor es Madara Shinobu, su cabello es de color violeta, ojos color castaño y su altura aproximada es de 2, 01 metros aproximadamente mientras que su hermano menor, Hidekuni, posee el cabello castaño y ojos color violeta y es uno o dos centímetros más pequeño que Shinobu.
— ¿intentas contradecirme? —le di una mirada asesina— bien si crees que no soy lo suficientemente bueno elije al mejor del equipo para que me venza y si no soy lo que esperan me largo y dejo el camino para ustedes —ladee un poco la cabeza pero aun con mi sonrisa de superioridad en mi rostro.
— está bien entonces ira Ogami. — hablo Hidekuni
— como deseen —sonreí y lancé el balón al pelinegro, comenzó con sus ataques pero con mi recién adquirido ojos del emperador mejorado en su totalidad detuve y neutralice cada uno de sus intentos provocando que solo quedasen en su imaginación, al fin gane el one on one. — ¿les pareció suficiente? ahora corran— ordene.
— … —
— No me subestimen, soy mejor que la mayoría y cada día sigo mejorando como un verdadero monstro y si cumplen mis ordenes también lo harán, al fin y al cabo todos queremos solo una cosa… ganar —hable mientras comenzaba a correr alrededor de la cancha.
Al rato comenzaron a trotar a mi lado, eran bastantes obediente sin embargo cada vez que trataba de jugar en equipos estos se subdividían ya que sus egos eran mucho más grandes que sus ganas de jugar o incluso ganar, pero como el invierno se va y da pasó al verano ellos también cambiaron sus modo de juego a uno que diseñe para que pudiesen lucirse pero mostrando la agresividad en grupo para que no cayesen en el individualismo nuevamente.
— bien, han mejorado bastante con las técnicas que les enseñe por cierto me había olvidado decirles pero ahora Danel me lo acaba de recordar —mire al blondo quien sonreía de oreja a oreja— el antiguo capitán había hecho reservaciones para un campo de concentración— todos me quedaron mirando entonces Ogami me interrumpió y tomo el mando como vice capitán.
— imbécil, es un viaje de entrenamiento a una residencia cerca de la playa. —aclaro.
— ah… bueno es lo mismo los haré entrenar hasta que sus intestinos quieran salirse de su cuerpo— le advertí con una tétrica sonrisa en mi rostro.
— Será entretenido ver la playa aunque sea por entrenamiento— menciono Shinobu mientras miraba a su hermano quien parecía bastante desinteresado en el campamento.
— si lo dices… —dio un suspiro y luego lanzó una mirada fugaz al cielo.
— si lo va a ser, veremos al fin a nuestro capitán en paños menores— se acercó Izaya mientras me abrazaba por la espalda lo que me pareció raro entonces Danel se me acercó y poso su dedo en mi frente.
— vamos hacer de este el mejor viaje —sonrió de lado de una manera sádica e incluso un poco provocativa, me sorprendí por su espíritu viajero pero me alegre por que por lo menos algo los unía aunque eso significaría que desean derrocarme pero eso jamás sucederá.
— bien paren sus juegos y vayan a empacar— ordenó Ogami quien tenía una cara de pocos amigos.
— vamos Rei-chan, no te enojes por qué no te pongo atención— dijo melosamente Danel mientras le robaba un beso al pelinegro de ojos escarlata y este se dejaba un poco avergonzado.
Hace tiempo habíamos superado aquella barrera de enemistad entre todos y sabíamos bastante como para no meter la pata entre nosotros.
El instituto internacional de Japón era lo bastante diferente a Rakuzan tanto en la selección de sus estudiantes ya que solo admitía alumnos clase S y con un porcentaje de notas superior al 99 %, supongo que todos aquí anhelan llegar a ser alguien importante en este lugar tanto artistas como deportistas o incluso personas intelectuales, mencionar esto es un simple recordatorio de que ahora ya no seré un niño en una escuela grande si no que ya no quedara escuela para contenerme no me rendiré y dejare a la sombra enredada en mi juego.
— ¿Qué carrera elegirás el próximo semestre? —preguntó Izaya. —yo creo que me iré a lo que incumbe el basquetbol es lo que me apasiona en la vida.
— A mi no me interesa solo lo hago porque hasta el momento tengo algo pendiente en este juego— lo mire directo a los ojos— ser bueno en todo me aburre y si debiera elegir algo será algo que ayude al negocio de mi familia, algo como publicidad o negocios.
— Ya veo, después de todo no eres alguien como nosotros… víbora.
—víbora? es así como me dicen a mis espaldas? que entretenido sobre nombre — una sonrisa torcida se poso en mis labios mientras miraba hacia el techo del salón.
— y que hay de ese chico? kuro… kuri..kukuri
— Kuroko. no es de tu incumbencia — la sonrisa se expandió al oír su nombre
— pero a menudo se mandan mensajes, supongo que es alguien importante para ti no? —alzó una ceja
— sí lo es ¿Por qué lo dices? ¿o es que acaso quieres algo conmigo? —atraje su rostro hacía el mío y rocé nuestros labios un poco. — lamento decirlo pero no estoy interesado— lo separe abruptamente cerca de mi lado.
— … ¿Quién rayos eres?! —me reí por su pregunta
— bien será mejor que nos vayamos a empacar sino Rei estará enfado —comencé a caminar hacía la salida.
