Disclaimer: Todo lo que reconozcan es parte del juego Amour Sucré y sus respectivos creadores ;D

o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o

El viaje fue evidentemente muy largo y tedioso. En Nueva York hacía frío por lo que al salir del aeropuerto tuve que ponerme un abrigo. Mi hermano me esperaba en un auto negro.

-Hola bonita-me dijo- ¿te llevo?

-Andrew-dije.

-Annette-dijo saliendo del auto para ir a abrazarme. Estuvimos así un buen rato, puesto que hacía bastante tiempo que no nos veíamos. -Te ves preciosa.

Mi hermano era un muchacho alto y guapo. A diferencia mía que había sacado el cabello pelirrojo y ojos celestes de mi papá, Andrew era idéntico a mi madre, con su cabello azabache y ojos verde olivo. Su piel era tan pálida como la mía, y teníamos sonrisas casi idénticas.

Subí al coche.

Pasamos todo el camino poniéndonos al día. El negocio de mi hermano iba muy bien y le había permitido hacer un buen dinero y estar económicamente bien posicionado. Vivía junto con Amanda en un loft.

Era obvio que su novia se había mudado muy recientemente, dado que la decoración era muy masculina. El corazón me dolió de añoranza al recordar otro departamento decorado con matices de gris y sillones de cuero negro, aunque el de mi hermano era mucho mas grande.

-Annette-dijo una rubia espectacular saliendo de una habitación a la derecha del vestíbulo. -Es un gusto conocerte.

-Nettie-me dijo mi hermano- Esta es Amanda, mi prometida.

-¿prometida?-pregunté enarcando una ceja.- eso no me lo habías contado.

-Bueno es muy reciente-dijo Amanda mostrándome su hermoso anillo de diamantes.

-Es precioso-dije. Sonreí plenamente complacida de que mi hermano fuera tan feliz

Mandy (como insistió que le llamara) había preparado una deliciosa cena, durante la cual hablamos mucho acerca del negocio de mi hermano, y sus planes de boda con Mandy. Insistieron en hacerla durante las vacaciones de verano, cuando yo podría asistir. Una excelente idea, así podría invitar a Rosalya, que estaría feliz.

Yo por mi parte, les hablé del instituto, de Rosa, Lys, Ken (mi hermano evidentemente no creyó en que el apuesto muchacho de la foto era el antiguo Ken devora galletas) Armin y Nathaniel, al que me sentía mas cercana ahora que había pasado lo de Debrah.

-Lysandro y Leigh no viven con sus padres. Leigh tiene una tienda de ropa donde le va bastante bien. Lysandro es un muy buen compositor, sabes, canta en una agrupación y tuvo bastante éxito últimamente.

-Wow-dijo Mandy mirándome con ojos entornados- Hablas mucho de ese chico.

-¿No será tu novio o si, señorita?-preguntó Andrew fingidamente severo.

-No, que va-dije- Aunque a todos les parece así, Lysandro es casi como un hermano para mi.

-Eso me sigue haciendo sentir celoso-dijo Andy haciendo un puchero

-Me encantaría que lo conocieras.-dije pensativa- Es realmente peculiar.

Las replicas de mi hermano quedaron ahogadas por el insistente timbre del teléfono. Andrew se levantó y fue a contestar.

-Hola-dijo mi hermano al teléfono- wow, ¿de verdad eres tu? hace tanto tiempo...de acuerdo, de acuerdo, dime... ajá...ajá...-se quedó un largo rato en silencio- oh pues...no sé que pensar de eso...por supuesto... supongo que eso habla bien de él... si, claro... cuenta conmigo, amigo... lo estaré esperando... Espero que nos veamos pronto... lo haré... adiós.

Mandy y yo lo miramos expectantes.

-Era un viejo amigo-dijo mi hermano.- Quiere que le haga un favor.

-¿ah sí?-preguntó Mandy curiosa- ¿qué favor?

-Ah... quiere que recoja a un amigo suyo para resolver un problema. Así que vendrá mañana a casa.

No eran muchas explicaciones, pensé mientras me concentraba en mi copa de helado de menta.

Estaba tan cansada, que me dormí en cuanto toqué la almohada. Era maravilloso dormir en una cama tan cómoda luego de un viaje tan largo en los incómodos asientos del avión.

A la mañana siguiente me duché y bajé a desayunar con mi hermano.

-¿y Mandy?-pregunté.

-Oh... los fines de semana va a desayunar con su madre-dijo mi hermano- Pero volverá por la tarde, dijo que quería enseñarte Nueva York.

-Genial-dije- Compraré los regalos para mis amigos con su ayuda.

Andrew sonrió.

Terminamos el desayuno y me ofrecí a lavar los platos.

-Oh no-dijo mi hermano-yo lo haré. Tu... relájate.

Rodé los ojos y dejé que limpiara la mesa. Fui a la sala, dónde había un aparato de música, varios eran álbumes de mi mamá. Escogí mi favorito y me senté en un sillón.

Dejé que la bella voz de mi madre me envolviera. Al menos ahora ya no me hacía llorar. Tocaron al timbre.

Mi hermano corrió hacia el interfono mirándome casi con pánico. Era muy raro.

-Señor...ya está aquí.-dijo una voz masculina.

-Bien, John, hazlo subir-dijo Andy.

-Sí,señor.-dijo la voz.

Andy me miró.

-Hazme un favor, Nettie-me dijo, parecía nervioso.- Recibe a nuestro invitado, debo ir a... poner unos asuntos en orden, ¿de acuerdo? Enseguida bajo. Sé buena.

-claro-dije mirándolo muy extrañada.

Subió a su habitación, suponía yo. Tocaron a la puerta. Ese elevador sí que era rápido. Pausé la canción y fui a abrir la puerta con mucha pereza.

Lo que vi ahí me dejó helada.

De no ser porque estaba tan asombrada me hubiera desmayado. Definitivamente no me lo esperaba.

-Annette-me dijo.

-Cas...Castiel-logré decir al fin- ¿qué haces aquí?¿cómo pudiste encontrarme?

-Yo...bueno, Lysandro, Kentin y tu hermano me ayudaron-dijo mi pelirrojo. Parecía muy cansado y angustiado.-No podía permitir que... que te marcharas. Al menos no sin que me dejaras explicarme.

Me quedé en silencio. ¿de verdad estaba ahí?

-Sé que fui un estúpido-dijo- y sé que piensas que te abandoné por Debrah, pero no fue así... puedo jurarte, que desde que me enamoré de ti... no he pensado en ella, o al menos no de esa forma.

-¿entonces?

-No fue por Debrah, fue por la oportunidad que me ofrecía. Debía pensarlo fríamente.

-¿por eso terminaste conmigo?

-Hermosa-me dijo- la única persona por la que dejaría esa oportunidad sin pensar sería por ti.

Lo miré desconcertada.

-Vivir de mi música es algo que siempre he querido, lo que siempre había soñado...-dijo- Pero sabía que si seguía contigo, la respuesta era demasiado obvia: diría que no. De hecho, le dije que no, cuando habló conmigo. Pero, ¿cómo reaccionarías tu si te ofrecieran la oportunidad de tus sueños?

Me quedé callada, pero sabía exactamente a lo que se refería. Asentí, animándolo a hablar.

-Supe que no podría decir que sí, ni siquiera pensar en la posibilidad de hacerlo si tu seguías conmigo, como mi novia.

-¿Le dijiste que si a Debrah?

-No-dijo- le di largas... Porque ni siquiera pude pensar en la maldita propuesta, todo lo que había en mi mente, eras tu... cuando te fuiste de mi departamento, sólo podía pensar en ir a buscarte...en hablar contigo. Pero tu no me contestabas, y yo era muy cobarde para ir a buscarte...Joder, sabía que te habría suplicado que regresaras conmigo... Odiaba la idea de que ya no quisieras saber mas de mi, y le pedí a Lysandro que fuera a ver como estabas. Me dijo que ... tratabas de hacer como si no te importara. No supe que pensar acerca de eso. Y cuando nos vimos y simplemente eras tan indiferente conmigo... No estaba furioso ese día por Debrah... pero sí por ser tan torpe de meterte en líos... cuando dije que estabas celosa, no lo dije porque lo creyera, mas bien porque eso esperaba...Y sí, fui un idiota, Nettie, no sé como pedirte que me perdones. Te seguí y cuando te encontré...

-¿Estaba con Lysandro?

Él asintió.

-Y entonces el celoso fui yo. Cuando Peggy me dijo que había visto a Lysandro entrar en tu casa y que pasadas unas horas aún no salía... le hablé y nuevamente me comporté como un imbécil. Me enfadé con Lysandro porque pensé que se estaba aprovechando de la situación, él dijo que no era así y que de cualquier modo, yo ya no tenía derecho a comportarme como un novio celoso. Lysandro tiene la cualidad innata de siempre tener razón. El día en que descubrieron a Debrah yo le había dicho que no quería su oferta...Porque sabía que no podía estar sin ti, y estaba dispuesto a hacer lo que fuera por recuperarte. No quiero que pienses que te pedí que volvieras por que Debrah me decepcionó, no fue así...Me senti como un idiota luego de lo que pasó y no tuve valor hasta que me buscaste. Cuando me dijiste que no... Y luego ver esa maldita foto... fue mas de lo que pude soportar, y si... me equivoqué, y me arrepiento mucho de haber reaccionado así, traté a Lysandro de un modo en que no se merece...

-entonces, ¿nos crees que no estamos juntos así?-pregunté cautelosa,

-ustedes dicen que son amigos solamente, y les creo-dijo.-Nettie...cuando me dijiste que me amabas... debía decirte lo que sentía, debí decirte todo esto... y debí decirte que te amo y que no puedo estar sin ti. No podía soportar la idea de que te fueras de mi vida para siempre.

Me lancé a sus brazos y lo besé.

Había extrañado tanto sus labios, suaves, pero al tiempo posesivos. Dulces y deliciosos. Podía pasarme la vida entera besando esos labios que me respondían con desesperación, como si hubieran esperado por ese beso con tanto anhelo como yo misma.

-Te amo-le dije.

Luego me di cuenta de lo maleducada que había sido y lo dejé pasar. Se dejó caer en uno de los sofás y yo me acurruqué a su lado. Me pasó un brazo por los hombros, tocándome como si fuera el tesoro mas preciado del mundo.

-Eres un cielo, mi amor-le dije- Mira que cruzar todo el mundo para decirme esto.

-era importante-dijo

-sí, aunque pudiste habérmelo dicho en Francia la semana entrante...-le respondí con una sonrisa.

De repente se tensó. Murmuró con los labios apretados:

-Lysandro.

-¿qué?-pregunté desconcertada.

-Lysandro me dijo que te habías marchado-dijo-y que si no te quería perder para siempre debía venir a convencerte de que te amaba para que regresaras y no decidieras quedarte aquí.

-pero... yo iba a regresar.-le dije enarcando una ceja.

-Si bueno... al parecer olvidó ese insignificante detalle.-dijo frunciendo el ceño, luego lo relajó y dijo:- Recuérdame agradecérselo.

Le sonreí y tomándole el rostro, lo besé.

-Ejem...

Mi hermano nos miraba serio desde el pie de las escaleras.

-Sí... sí, mucho amor, sólo no se lo demuestren-pidió un poco incómodo.

Salté del sofá y tomé a Castiel de la mano.

-Andy... este es Castiel Black-le dije presentándolos-Cast... él es Andrew Jhonson, mi hermano mayor.

Ellos se dieron la mano.

-No tengo como agradecerte la ayuda-dijo Castiel a mi hermano.

-Ajá-dijo Andy frunciendo el ceño- sólo no hagas que me arrepienta.

Enarqué una ceja.

-¿Cómo que ayuda?-pregunté.

-Bueno... Kentin y Lysandro me dijeron que estabas aquí en Nueva York.-dijo Castiel- Y dijeron que debía venir por ti. Así que llamaron a tu hermano para que tuviera como llegar a tu casa.

-Fue Ken quien me pidió el favor.-dijo Andy- Supongo que hice bien, hermana. Te ves mucho mas sonriente.

Abracé a Castiel.

-Por supuesto que si-dije, sintiéndome plenamente feliz.

Después de todo, iba a pasar las mejores vacaciones de la vida, junto al amor de mi vida y a mi hermano, en una de las más grandes metrópolis del mundo.

Fin.

o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o

Bueno pues este es el final de la historia, que espero que hayan disfrutado tanto de leer como yo al escribirla. La verdad cuando la subí no pensé que iba a tener ningún review, pero gracias a ustedes los hubo. Disfruté mucho de leerlos y me animaban mucho a continuar subiendo los capítulos.

Espero que el final haya sido de su agrado, aunque supongo que a mas de una le habrá cruzado la idea de que Nettie y Lysandro se quedaran juntos, la verdad a mí también pero bueno.

Muchas, pero muchísimas gracias a todos los lectores:

Wind Love, Akasuna No Arika, Dulce chan, que estuvieron fieles a la lectura desde el principio de la historia y que cada capítulo me dejaban algún comentario divertido sin falta :D

karol uchiha, hayla maya the wather y April the killer que también se animaron a dejarme un review, me hicieron muy feliz.

También a quienes le dieron follow o favorite a la historia :D

Y a todos aquellos que se dieron el tiempo de perderse un rato en las ideas locas de mi cabecita.

Y como les quiero muchísimo, les voy a dar una sorpresita :D voy a subir dentro de poco un capítulo especial, así que estén pendientes ;D