Draco Malfoy y el corazón de un Slytherin

Capítulo 12 – Quidditch

Noviembre llegaba a su fin y el último encuentro de quidditch de la temporada de otoño estaba a punto de comenzar. El aire era frío. El sol jugaba a las escondidas detrás de inmensas nubes blancas que surcaban el cielo. Las tribunas estaban de bote en bote y los estandartes de las diferentes Casas flameaban acunados por la suave brisa.

Bullían los rumores entre los congregados en las gradas para mirar el partido. El tema principal era el affaire amoroso entre Potter y Malfoy. ¿Sobreviviría la tórrida relación romántica tras la competencia? ¿Que los dos buscadores fueran amantes interferiría en el desarrollo del juego? ¿Potter volvería a hacerse con la snitch en cuestión de segundos? ¿Malfoy se lo permitiría?

Draco y Harry montando sus Firebolts levantaron vuelo y fueron a ubicarse en lo alto y en el centro del campo a la espera de que empezara el juego. Ron, capitán del equipo de Gryffindor, les estaba impartiendo instrucciones de último momento a los jugadores de su escuadra: los cazadores Jordan Leaner y Bill Corley, los golpeadores Ginny Weasley y David Burdine y el guardaaros Calvin Miley. Ron jugaba de tercer cazador.

El equipo de Slytherin estaba conformado por los cazadores Marie Smeaton, April Montague and Michael Warrington, los golpeadores Joann Walter y Andy Bole y el guardaaros y capitán Zane McCoy. El encuentro prometía ser encarnizado. La rivalidad entre Gryffindor y Slytherin seguía siendo la más feroz de todas, como era tradicional, y a pesar del recientemente nacido "amor" entre los dos buscadores.

—Todos preparen sus omniculares puesto que el tan esperado enfrentamiento entre Gryffindor y Slytherin está a punto de comenzar. —anunció Dean, las tribunas rugieron con entusiasta anticipación— En tanto los capitanes aprovechan para unas palabras de aliento a sus respectivos cuadros, madame Hooch, árbitra del encuentro, ingresa al campo de juego.

Madame Hooch, llegó al centro y preguntó. —¿Todos listos? —hubo sendos nerviosos gestos de asentimiento de los dos capitanes. Madame Hooch hizo sonar el silbato y liberó las pelotas. Las bludgers salieron disparadas con un silbido maníaco y se perdieron en el aire. La snitch dorada fue la siguiente y ascendió verticalmente abriéndose paso entre los dos buscadores.

Finite præsidio. —murmuró Draco.

Abscondo. Accio snitch. —susurró Harry una décima de segundo después. Disuelto el encantamiento de protección, la snitch pasó a ser casi invisible y voló a la palma abierta de Harry. Se la guardó rápidamente en un bolsillo y liberó la bola que tenía en la otra mano. Era la snitch que usaban en las prácticas de medianoche.

—¿Creés que alguien lo haya notado? —preguntó Draco.

Harry se encogió de hombros. —Si alguien se dio cuenta no creo que tenga tanta importancia, lo estamos haciendo más difícil.

Madame Hooch hizo sonar el silbato una vez más. —¡Que empiece el juego! —declaró y lanzó la quaffle hacia arriba. El estadio se llenó de ráfagas rojo y oro y verde y plata. Harry y Draco intercambiaron saludos burlones y partieron volando en direcciones opuestas.

—La cazadora de Slytherin Smeaton lleva la quaffle. —relataba Dean— Leaner y Corley le van a la zaga… pero ella es más rápida… se acerca a los aros y lanza… el guardaaros Miley repele el ataque con efectividad… ¡buena salvada Gryffindor!

Draco flotaba perezosamente por encima de los aros de Slytherin, oteando el aire para detectar signos de la snitch, sólo seguía a medias el juego que se desarrollaba más abajo.

—…el golpeador Bole desvía con violencia una bludger en dirección a Weasley… el capitán Weasley gira sobre el eje de su escoba y le acierta a la bludger con una violenta patada… ¡y la devuelve en dirección de Bole… —vivas resonantes aclamaron la jugada en varias de las tribunas— …Corley en posesión de la quaffle… hace un pase hacia Leaner… ¡la intercepta Warrington que apareció de ninguna parte y se apodera de la pelota! Vuela como una flecha hacia los aros de Gryffindor… ¡Slytherin anota un tanto! —la tribuna de Slytherin hirvió en clamores de júbilo.

El juego fue aumentando de ritmo, en los siguientes minutos Slytherin convirtió dos veces más y Gryffindor tres, iban empatados 30 a 30. Saetas rojas y verdes surcaban el aire zigzagueando y entrecruzándose a velocidades siderales con las bludgers danzando amenazadoras entre todos ellos.

Draco avistó un reflejo dorado verdoso… ¡la snitch encantada! Desintonizó todos los sonidos del juego y se concentró en su objetivo. Había descendido casi a ras del suelo en el centro del campo y se mecía suavemente como desafiándolo.

Draco aceptó el desafío. Se lanzó en picada, sobresaltado al guardaaros de Slytherin cuando cruzó delante de él como una exhalación. Se frenó abruptamente y por completo a escasa distancia del suelo.

—¡De no creer! ¡Malfoy logró detener el embalado descenso a unos pocos centímetros del suelo! La snitch se había ubicado en el centro del campo a muy baja altura… y volvió a salir disparada hacia el cielo. Malfoy cambia drásticamente de dirección y vuelve a ascender… ¡y ya se acerca Potter desde el otro lado! ¡los dos buscadores se lanzan codo a codo en frenética persecución de la esquiva pelota alada!... ninguno de los dos parece decidido a ceder…

Draco y Harry iban desplazándose a un par de metros de distancia entre ambos cuando la snitch cambió repentinamente de dirección en ángulo recto. Draco desvió su trayectoria ligeramente hacia la izquierda, estiró el brazo y agarró la mano de Harry. Se utilizaron mutuamente como punto de apoyo, formando una cupla para poder girar y cambiar la dirección de ambos en el aire.

—¡La puta!... ¡algo nunca visto!

—¡Señor Thomas! —lo amonestó la profesora McGonagall.

—¡Malfoy y Potter estuvieron a punto de chocar! ¡Pero se las arreglaron trabajando juntos…!

El sol se asomó detrás de las nubes y por un instante cegó a los dos buscadores. La snitch parecía haberse desvanecido. Tomaron trayectorias divergentes.

Draco siguió volando, ya más lentamente, con amplios movimientos sinuosos por encima del campo.

—… este partido va a pasar a la historia, sin lugar a dudas. —le llegó el comentario de Dean— Es algo totalmente inaudito que los buscadores combinen esfuerzos durante una competencia. Los dos capitanes lucen una expresión furiosa en la cara, pero tendrán que esperar hasta más tarde para las recriminaciones puesto que el juego está demasiado caldeado como para interrupciones.

Draco dirigió la vista a Zane, el capitán de Slytherin. Parecía destilar rabia, como si quisiera estrujar una bludger con las manos. Una rápida mirada a Weasley… el pelirrojo también lucía una expresión semejante.

Lo cierto era que nadie estaba al tanto de las prácticas de medianoche, aunque ni Harry ni él se habían esforzado por mantenerlo en secreto. Y gracias a esas prácticas habían desarrollado nuevas estrategias de juego. La snitch que usaban era mucho más rápida y esquiva que una normal. Y ellos acostumbraban a ayudarse mutuamente para que aumentar el desafío. En sus prácticas no había trucos para engañar al otro como picadas estilo Wronski o cosas así.

—…¡Gryffindor marca un tanto!... y se pone en ventaja. Muy buen trabajo de Ginny Weasley protegiendo de esa bludger a Jordan Leaner… Slytherin ahora con la quaffle… Montague hace un pase a Smeaton… Smeaton se la devuelve… Bole intercepta y desvía una bludger que amenazaba a Montague… Ron Weasley y Bill Corley vuelan ascendiendo para cortarle el paso a Montague…

April Montague logró esquivarlos y pudo concretar un pase hacia Marco Warrington, Marco lanzó hacia el aro central, el guardaaros de Gryffindor alcanzó a rechazar con una patada, la quaffle retornó a las manos de Warrington quien intentó una vez más.

—… ¡Slytherin marca un tanto!... ¡y la snitch está una vez más en el centro del campo de juego!

Allí estaba otra vez, la bola dorada de reflejos verdosos… Draco partió raudo para hacerse con ella… y Harry hizo lo mismo desde el lado opuesto. Draco tuvo que gambetear para evitar un bludger y luego zigzagueó para no quedar aplastado entre los dos Weasleys… y Harry estaba otra vez a centímetros de distancia. ¡En trayectoria de colisión! En una milésima de segundo hicieron una maniobra para evitar el choque, se cruzaron rozándose, las colas de las escobas se peinaron una a la otra.

—…¡Aaah! ¡Vieron eso? ¡Increíble destreza en el manejo de las escobas… lograron evitar el impacto en el último instante!

Draco voló en trayectoria de ojal para volver hacia la snitch y Harry hizo lo propio. La bola salió disparada esquivando jugadores a su paso, Draco y Harry se lanzaron en su persecución, nuevamente codo a codo. La snitch cambió repentinamente su sentido de desplazamiento en 180º y les pasó por encima. Draco hizo un rizo hacia arriba, Harry un clavado hacia abajo y retorno.

—… el guardaaros de Slytherin Zane McCoy ataja la quaffle y se la pasa a Marco Warrington… y Marco a Marie Smeaton… el golpeador Durdine le pega a una bludger… ¡le acertó a Marie y la desestabilizó! ¡la quaffle está suelta! —chilló Dean, las tribunas explotaron en gritos.

—…todos los cazadores convergen hacia la pelota huérfana… y entremedio cruza Potter… ¡esto puede resultar en un choque que mande a la mitad de los jugadores al hospital!... ¡Leaner se hizo con la quaffle!... ¡Potter cambia de dirección abruptamente!... ¡parece que Harry va a capturar… ¡Merlín bendito!... ¡Draco Malfoy erupciona como lava verde desde abajo… ¡y se la birla!... ¡Slytherin ganó!

Draco frenó el impulso varios metros más arriba con la snitch en la mano. Era quizá el más sorprendido de todos. ¡Era cierto, la snitch era suya!

Harry ascendió lentamente y se le puso al lado. —Felicitaciones, Draco. Podés sentirte orgulloso.

Draco estiró la mano hacia Harry. Con tono algo sombrío dijo: —Mi padre hubiese dicho: "Ya era hora".

—Pero igual hubiese alardeado de que su hijo había vencido a Harry Potter. —Harry cambió la bola en la mano de Draco por la snitch normal— Me venciste, Draco, limpiamente… fue un juego muy duro, pero el mejor de toda mi vida.

—Estuvo bueno, ¿no? —dijo Draco sonriendo, el orgullo le inundaba el pecho— ¿Te molestaría demasiado si te refriego mi victoria en la cara delante de todos?

—Para nada. Y voy a mostrarme muy contrariado y te voy a maldecir por lo bajo.

—Muy noble de tu parte.

—Sí, ¿verdad?

Draco sonrió. —Buen juego, Harry.

—Buen juego, Draco.

Y partieron volando en direcciones opuestas.

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