Mi gato
Por casualidad, un día que regresaba de la escuela, caminé por una calle por la que nunca había entrado, allí vi un gato abandonado y malherido.
Lo lleve conmigo y convencí a mamá de que me dejara tenerlo, fue fácil porque a ella le gustan mucho los animales, por otro lado a Pilika le encantó desde el primer momento.
Le hicimos una cama, lo curamos y alimentamos; parecía muy agradecido. Sin embargo no le puse nombre, lo llamaba simplemente gato.
Cuando me siento a hacer la tarea se sienta junto a mí y cuando me quedo dormido en el escritorio se acerca ronroneando a despertarme, a veces creo que él es quien me cuida.
Hace poco leía una historieta [esa es mi manera de hacer tarea cuando me fije bien en mi gato, este se levantó y comenzó a andar de manera ligera y elegante, saltó hacia la ventana con una gracia espectacular recordándome a alguien. Decidí entonces ponerle el nombre de Ren.
Espero que él nunca se entere.
