Conociendo a mis… ¡¿suegros?!
ACLARACIONES:
-DiAlOgO…
-PeNsAmIeNtOs…
-FlAsH bAcK-
O*O*Cambio de escena
Esta demás decir que Soul no me pertenece, al igual que ninguno de sus personajes; esta historia no está escrita con fines de lucro, solo por mero entretenimiento y espíritu creativo :B
Sin más que decir…espero y disfruten la lectura ;)
/-/-/
Capítulo X: Fiesta de Compromiso: Parte II
La pareja caminó en silencio hasta llegar a su destino. Con su típica sincronía, alzaron la mirada para contemplar su apartamento logrando ver las sombras de sus "invitados" rondando por el salón.
Ambos suspiraron y se entregaron una sonrisa resignada intentando transmitirse ánimos y valentía. Esto era crucial, era hora de que ambos pusieran en práctica sus dotes de actuación para poder desarrollar su siguiente acto y no podían fallar.
Retomaron su camino en el mismo silencio con el que llegaron, sintiendo que su cuerpo iba a adquiriendo más peso con cada paso que daban. Al llegar a su piso, Soul sacó su tarjeta de acceso dejando a Maka atrás. Un sonido computarizado llenó el pasillo y el joven abrió la puerta, titubeando a dar el primer paso. Su master lo observaba con curiosidad y algo de diversión, especialmente cuando logró percibir la pequeña gota de sudor surcándole la sien. Era extraño ver al siempre desinteresado Soul Evans tan nervioso, y por muy maquiavélico que pudiese resultar, a Maka le generaba una cierta satisfacción; eran esos pequeños momentos que le hacían recordar que Soul no era inmune al miedo y lo hacía más humano ante sus ojos.
Finalmente el arma carraspeó, hizo un caballeroso gesto con su mano para dejarle el camino libre, a lo que Maka arqueó una ceja esbozando una sonrisa burlona.
-Cobarde.
Evans sonrió, mostrando apenas sus afilados dientes - Solo quiero ser un caballero, My Lady.
-A mí no me engañas Soul - la chica caminó unos pasos hasta él, colocándose a escasos centímetros de su rostro - Solo intentas esconderte tras mi espalda, admítelo.
La guadaña suspiró – Bien, admito que mi acción tiene otra finalidad, y es ver tu trasero…
Maka se prendió como un farolillo y su cuerpo reaccionó de golpe. Sacó una de sus mejores enciclopedias pero antes de que alcanzara su objetivo, su mano fue capturada. Ella parpadeó descolocada aún sin comprender cómo es que su libro no había llegado a su objetivo: "¿Desde cuándo Soul era tan veloz?" Y una recóndita parte de su mente le dio la respuesta: "Él siempre ha podido detener tus golpes". El agarre de la guadaña la hizo salir de su estupor, sonrojándose aún más al ver la mirada intensa que recorría sus labios: "¿Acaso él…?"
Antes de que pudiese decir algo, alguien carraspeó. Ambos observaron a Kid que se acercaba con pasos rápidos y precisos con una sonrisa que mostraba picardía a raíz de la escena presenciada.
Que esos dos no se amaban, bah…
-Lamento interrumpir, pero están retrasados.
-Hola Kid – masculló el arma soltando la mano de Maka en el proceso y actuando como si nada hubiese pasado - ¿Mis padres están con ustedes?
-No, son los primeros en llegar.
-Genial. - dijo deshaciéndose el nudo de la corbata – Sinceramente no quería escuchar otro sermón dirigido a mi impuntualidad.
Los dos ingresaron al departamento dejando a Maka atrás, aún algo descolocada por la situación. Descubrir que Soul siempre ha podido defenderse de sus Maka-chop había sido algo de verdad revelador… y perturbador. Ahora la pregunta era, ¿Por qué no lo hacía? Sumado a esa interrogante, estaba el cosquilleo que se instalaba en su estómago al recordar lo cerca que había estado sus labios de rozarse y el claro mensaje no verbal de que él quería hacerlo.
Se llevó una mano hasta su mejilla, sintiéndose azorada y confundida ante todos los sucesos de aquel día, era demasiado ¿Se estaba imaginando cosas o de verdad Soul y ella estaban intentando negar lo evidente?
-¿Maka?
-¿Eh?
Soul la miró con un dejo burlón que no quiso disimular, aumentando su vergüenza. Él descaradamente se estaba divirtiendo con ella.
-¿Vienes?
Maka asintió con torpeza, alcanzándolos en el recibidor. Kid comenzó a explicarles el menú y describir la improvisada decoración ignorando el hecho de que ninguno le prestaba real atención. Ambos estaban más preocupados en darse miradas disimuladas, sin que el otro se diese cuenta de ello.
Al ingresar al salón, Maka quedó maravillada. El lugar estaba decorado sobria y elegantemente. La comida era la justa y necesaria para el pequeño grupo, y sus amigos estaban vestidos para la ocasión, incluso Black Star se veía elegante.
-Precioso.
Un taconeó veloz se escuchó en la estancia y antes de que pudiese reaccionar Lizz sujetaba a Maka, impidiéndole cualquier vía de escape.
-¡Ya era hora que aparecieran! – Kid asintió
-Es verdad. Ustedes vayan a cambiarse. Nosotros recibiremos a tus padres.
Lizz chilló emocionada, sin soltar a la joven técnico, arrastrándola hasta su habitación - ¡Yo me encargaré de ti, Maka!
-¡Espera, Lizz!
El sonido de la puerta al cerrarse con más efusividad de lo normal los hizo suspirar. La joven Thompson parecía ser la más emocionada con toda aquella situación, y no la culpaban, si había algo que Lizz adoraba era usar a Maka para lo que llamaba sus Fashion Emergency. Soul observó la puerta del dormitorio y no pudo evitar sonreír al imaginarse el rostro nervioso y horrorizado de su técnico por las posibles sugerencias de la rubia mayor.
Kid carraspeó sacándolo de su ensimismamiento - Tú también, ve a vestirte.
-Sí, sí.
Con pasos desinteresados ingresó a su habitación cerrando la puerta tras de sí. Suspiró con cansancio y se restregó el rostro intentando deshacerse de la mirada de Maka al descubrir la verdad. ¿Desde cuándo él podía detener sus Maka-chop? Pues… desde siempre. Soul era capaz de leer a la gente con gran precisión, podría darse cuenta con facilidad cuando le estaban mintiendo con descaro e incluso podría prever cuando debía colocarse a la defensiva por algún posible ataque físico. Cuando conoció a Maka y aceptó ser su arma, se había dedicado a estudiar cada detalle de su lenguaje corporal, sin pasar por alto nada; desde la pequeña arruguita en su sien cuando comenzaba a irritarse, hasta la tensión de sus labios cuando se sentía incomoda. Para él Maka no era difícil de leer… bueno, si le ponías atención, claro está. Todo se le hizo nítido desde el primer día que la vio, desde ese primer apretón de manos: Chica rígida con una gran agilidad mental pero muy predecible por una serie de movimientos estereotipados que anunciaban sus arranques de humor casi como un cartel fluorescente. Por su rigidez se dio cuenta que intentaba ocultar su impulsividad, pero la fortaleza de ese apretón dejaba claro que le era difícil. La guadaña quiso averiguar cuánto autocontrol poseía y comenzó a picarla hasta que lo consiguió. Como si hubiese visto la escena en cámara lenta, vislumbro la tensión de su mano, el ágil giro de su muñeca y la precisión de sus dedos sujetando un grueso libro que se dirigiría a su cabeza. El golpe había dolido horrores, de hecho lo había dejado inconsciente, pero a pesar de poder esquivarlo lo recibió sin oponer resistencia. Y desde entonces solo dejó que Maka pensase que él no tenía la agilidad suficiente para escapar de sus ataques, porque sinceramente no tenía interés de hacerlo. No, no era masoquista, solo que no iba a protestar más cuando sabía que esos golpes eran bien merecidos. En consecuencia él había desarrollado una fobia a los libros grandes. Aunque no lo lamentaba en absoluto.
Suspiró, dejándose caer sobre la cama. ¿Qué fue diferente esta vez? ¿Qué lo hizo detenerla? Quizás los nervios le habían jugado una mala pasada. O quizás querias aprovechar el momento. Canturreó la voz del demonio, que él ignoró por completo. Siguió intentando encontrar la respuesta pero ninguna había llegado a su mente. No lo sabía con seguridad, solo sabía que de ahora en adelante tendría que ser más cuidadoso, aunque su master tardaría un tiempo en volver a intentar noquearlo, de eso estaba seguro, pero sinceramente eso no le generaba pesar alguno.
Volvió a restregarse el rostro antes de mirar el reloj. Masculló unas maldiciones al ver que estaba retrasado. Miró hacia los pies de su cama donde un elegante traje estaba acomodado simétricamente, encajando a la perfección en los rombos bordados de su cubrecama. Sonrió burlón: Kid, eres un caso perdido.
Resignado, logró incorporarse y caminar hasta su armario para buscar unas toallas descubriendo la enciclopedia que procuraba guardar con recelo. Sonrió nuevamente al recordar el escalofrío que sintió al imaginarse ese libraco estampado en su cabeza e intentó ignorar ese detalle mientras volvía a resguardarlo en lo más profundo del armario. Tenía que ser cuidadoso si no quería que Maka lo encontrase. Finalmente fue al baño a refrescarse, ya se acercaba la hora y no podía llegar tarde a su propia fiesta de compromiso.
OoOoOoOoOoOoO
Subieron las escaleras sin evitar mirar los alrededores con recelo. Aun cuando su hijo les dijera que el lugar era seguro, ellos se sentían expuestos y desprotegidos. No lograban entender como la pareja había soportado vivir en aquel sitio tan poco acogedor, que más que un hogar parecía refugio de vándalos.
Hans tocó el timbre y le sonrió a su esposa, quien le devolvió el gesto con calidez. Al menos estaban de regreso y admitían que su hijo había hecho un milagro al arreglar ese apartamento, brindándoles un poco más de seguridad.
La puerta se abrió, y ambos observaron con curiosidad al apuesto- y ¿Simétrico?- joven de ojos dorados que les daba la bienvenida.
-Muy buenas noches, Señor y Señora Evans.
-Buenas noches – respondió el hombre con recelo
-Permítanme presentarme. Mi nombre es Death the Kid, es un placer conocerlos -Dijo esto mientras se inclinaba ligeramente, en un acto de total caballería que hizo sonreír a Carol - Soy amigo y compañero de Maka y Soul.
-¡Oh! – Canturreó la mujer - Es un gusto.
Hans estrechó su mano con fuerza – Kid, ¿también eres el responsable de este impecable trabajo? – El shinigami asintió esbozando una amplia sonrisa
-Efectivamente. Dada las circunstancias y las condiciones de este lugar, creí que lo mejor sería acondicionarlo de acuerdo a las necesidades de una pareja joven, recién comprometida. No fue un trabajo fácil, el sitio era un desastre, pero no es imposible cuando tienes el material y la mano de obra adecuada. –El hombre asintió
-Estoy de acuerdo.
-Es un trabajo esplendido – Secundó la mujer
-Mis agradecimientos. -Se hizo a un lado e indicó el pasillo- Por favor, adelante. Han llegado en el momento indicado.
Carol ingresó colocándose las pantuflas y sonriéndole al joven -¿Nuestro hijo nos tiene alguna sorpresa?
Kid sonrió en respuesta– No, al contrario, nosotros los sorprendimos a ellos.
-¿Nosotros?
En ese instante Tsubaki salió al pasillo. Al ver a la pareja se apresuró en recibirla.
-Hola, mucho gusto. Mi nombre es Tsubaki Nakatsukasa -hizo una leve reverencia
Antes de que la pareja pudiese responder, un sonido sordo de algo estrellándose captó su atención. Después de unos segundos, un par de gruñidos y algunos improperios, una mota de pelo azulado se asomó por el pasillo.
-Mierda, Kid va a matarme…-masculló entre dientes rascándose tras la nuca
Tsubaki intercambió una nerviosa mirada con el shinigami, quien le hizo un leve movimiento para que se encargara del ninja. La joven no tardó en sujetar el brazo de su novio que la miró con confusión. Se dio cuenta que un par de personas desconocidas los miraban y no tardó en descubrir de quienes se trataban.
-Lo lamento. -Tsubaki sonrió con torpeza - Mi novio es algo torpe…
-¡Tsubaki, ¿cómo hablas así de tu Dios?! - ella lo ignoró
-Él es Black Star, también es mi técnico y el mejor amigo de Soul-kun. -antes de que el chico estrella pudiese agregar algo, le clavó disimuladamente el tacón en su pie, acallándolo– Es algo tímido, no habla mucho.
-¡¿Qué-qué?!
La pareja sonrió incomoda- Es un placer – dijeron al unísono
-El placer es nuestro. Si nos disculpan, iremos a recoger lo que se ha roto. – La chica prácticamente tiró del brazo del asesino, quien se resistió en primera instancia, alegando el no haberse podido presentar como era debido ante aquellos mortales. Los Evans se miraron de reojo.
Tímido mis polainas.
Kid carraspeó – Vayamos al salón, aún hay personas a las cuales quiero presentarles.
Al ingresar ambos observaron la decoración. Todo tenía un toque de sobria elegancia que los hacía sentir cómodos y satisfechos. Al parecer su hijo, contrario a lo que profesaba, seguía siendo un Evans. Clásico y elegante.
Las hermanas Thompson se acercaron a ellos, ambas esbozando una amplia sonrisa – Buenas noches. Nosotras somos Elizabeth y Patricia Thomson, somos amigas de su hijo y Maka…
-Encantada de conocerlos – Siguió Patty, con un ligero movimiento de cabeza.
-¡Pero si eres un encanto! – Canturreó Carol
-Muchas gracias.
Lizz sonrió y vio a Chrona observando a la pareja con nerviosismo. La tomó del brazo y la acercó para presentarla - Ella es Chrona Makenshi.
La chica comenzó a hacer un par de reverencias torpes –Mu-Mucho gus-gusto…
-Igualmente – Respondió Hans con una sonrisa, que hizo sonrojar a las tres chicas.
Vaya, el padre de Soul sí que era apuesto.
-Dadas las presentaciones, por favor cuéntennos de ustedes, queremos conocerlos más.
Kid los invitó a tomar asiento en la sala. Mientras se acomodaban, Carol comenzó a observar los alrededores.
-¿Dónde está mi hijo? Tampoco veo a Maka por aquí.
-Ellos se están alistando. Como les había comentado al enterarnos de su llegada, quisimos realizar una fiesta de compromiso sorpresa.
Lizz asintió – Ellos son muy reservados en cuanto su relación, así que aprovechamos su presencia para poder celebrar lo que consideramos un evento importante.
Hans entrecerró sus ojos, suspicaz. Algo en todo aquello se le hacía extraño, sin embargo, lo pasó por alto -Que amable de su parte.
Comenzaron a hablar de trivialidades a la espera de la joven pareja. No pasó mucho hasta que las puertas de las respectivas habitaciones se abrieron al unísono. Maka y Soul salieron observando los últimos detalles de su vestimenta, ignorando su alrededor hasta que la presencia del otro capto su atención. Maka se sonrojó al ver el elegante traje negro que lucía su guadaña, mientras que él no puso evitar ponerse nervioso ante el ajustado vestido negro que vestía la chica, demarcando su figura detalladamente. Maka se ha vuelto una mujer muy atractiva, dijo la vocecilla del diablillo con un sonsonete burlón. Soul gruñó en respuesta, ajustándose su chaqueta.Ella le sonrió con timidez y él le respondió con elegancia. Tomó su mano y estuvo tentado en hacerla sonrojar aún más, pero su sentido común le decía que por esta vez debía pasarlo por alto. Se aproximaron hasta los Evans quienes habían reparado en su presencia y los observaban con aprobación. Aquella pareja ante sus ojos era armónica, perfecta, pensamiento que causó malestar en la mujer.
-Buenas noches. –Saludó Soul, sonriendo hacia sus padres. – Me imagino que están tan sorprendidos como nosotros.
-Pues por tu insistencia a que nos tomaros el tiempo de recorrer los alrededores, no creo que estés muy sorprendido – el joven sonrió, mostrando sus dientes
-Puede que tengas razón.
-Oh, cariño. Te ves guapísimo… - Alabó su madre sin perderse detalle alguno. Su hijo era un chico apuesto, al igual que su padre y hermano, un orgullo para los Evans sin duda. Sus ojos viajaron hacia Maka y sonrió maravillada- … y tú Maka luces hermosa, realmente radiante. – Hans asintió
-Te ves preciosa, Maka.
La joven agachó la mirada, llevándose un travieso mechón tras su oreja, claramente nerviosa – Muchísimas gracias.
-Nosotros sentimos que no estamos vestidos para la ocasión.
Soul torció la boca – Por favor, ustedes siempre están a la altura… - masculló con claro sarcasmo. Maka apretó su mano y él carraspeó ante su advertencia – Lo siento. ¿De que estaban conversando?
La velada transcurrió sin mayores percances. Una que otra vez Tsubaki tuvo que intervenir por su técnico para evitar que sus comentarios fuesen motivo de sospecha, y Kid salvaba la situación desviando la atención de los invitados principales. Todos, sin excepción, podían sentir la mirada calculadora de la pareja, que estaba pendiente de cada uno de sus movimientos, estudiándolos, evaluándolos, buscando algo que los hiciera sospechar. Eso era algo que los mantenía en tensión, pero intentaban ser tan naturales como siempre, además… ¿Qué diferencia había? Para ellos, Soul y Maka eran una pareja y contrario a lo que ellos pensaban, los trataban como tal.
Pasada las horas, y las copas de champagne, finalmente los Evans se animaron a indagar más sobre lo que les interesaba.
Hans carraspeó y miró a cada uno de los amigos de la pareja, deteniéndose en Kid -Ahora es nuestro turno de preguntarles. ¿Desde cuando mi hijo y Maka son novios?
Un breve silencio se instaló en el lugar, y Maka sintió que su martirio había comenzado. Habían estado tan preocupados en preparar y coordinar cosas secundarias, dejando de lado por completo armar una historia colectiva que pudiese sostener esa mentira. Intercambió una fugaz mirada con su arma, quien se removió inquieto, dispuesto a intervenir si fuese necesario.
-Dos años / Un año… - respondieron todos, divididos en dos bandos al unísono
Ambos padres enarcaron una ceja- ¿Cómo?
Los jóvenes se tensaron e intentaron responder esta vez en sincronía- Un año/Dos años – Nuevamente la respuesta era confusa
Carol frunció el ceño - ¿Quieren decidirse?
Maka se apresuró y tomó la palabra - Lo siento. Es que Soul y yo ocultamos nuestra relación por un tiempo…-dijo de manera atropellada, esbozando una sonrisa forzada que esperaba se viese natural. -Oficialmente llevamos dos años. Solo Tsubaki, Kid y Elisabeth sabían de esto, el resto se enteró un año después…
Hans los observó con severidad - ¿Por qué ocultaron su relación? – Soul le devolvió la mirada, desafiante
-Simplemente las cosas se dieron así, padre.
-Pensamos que si nuestra relación no resultaba bien, nuestros amigos se inmiscuirían más de la cuenta. Quisimos evitarnos un mal momento y no involucrarlos en lo que creemos, es un tema que solo nos concierne a nosotros.
-Hmp… ya veo…
El tono de Hans daba a entender que no estaba convencido.
Carol miró a Elizabeth para continuar el interrogatorio - ¿Ustedes son su círculo más cercano, no?
-Sí. Nos conocemos desde nuestro primer año en la academia.
-Que encantador.
Patty sonrió maliciosamente, observando a la pareja que suspiraba con nerviosismo. Alzó la mano, captando la atención de todos los presentes, quienes sudaron frío. Cuando la menor de las Thomson tenía esa sonrisa, era porque nada bueno sucedería.
-¡Es verdad! Yo tengo una pregunta para Soul y Maka…-Todos la miraron expectante, tensos como una cuerda de arco - Ellos nunca nos han contado como se hicieron novios… -miró a la pareja, quienes la fulminaban con la mirada. Ella amplió su sonrisa - ¿Quién se declaró primero?
La mirada de ambos recorrió a sus compañeros y todos compartían el mismo deje de malicia de la menor de las Thompson. Intercambiaron una avergonzada y nerviosa mirada, intentando inventar alguna historia que los pudiese sacar de ese embrollo y al mismo tiempo que fuese lo sufrientemente convincente para que los adultos no hicieran mayores preguntas.
Han arqueó una ceja ante su silencio - ¿Y bien, Soul? ¿Por qué no nos cuentan sobre eso?
-Sí. Nosotros también queremos escucharlo. - secundó la mujer, observándolos por encima de la copa de champang.
Maka se mordió el labio con nerviosismo. ¿Qué decir? ¿Cómo contar algo que nunca ocurrió? Dejó escapar un suspiro interno, intentando contener los temblores de sus manos.
-Tranquila. Piensa que es como si estuvieses escribiendo una historia. Piensa en un inicio y déjate llevar…-Esbozó una sonrisa tensa, poco genuina, donde un imperceptible tic se hacía presente - Pues… verán…
-En realidad…-interrumpió su arma, quien sonreía con seguridad-… fue Maka la que se me declaró primero.
La joven lo observo con la mandíbula desencajada. Soul le devolvió la mirada con una sonrisa burlona que la hizo sulfurar.
-Eso es mentira, cariño…- masculló en un tono falsamente dulce – Al parecer tantos golpes te han afectado la memoria
Soul desvió la mirada - ¿Y de quién sería la culpa?
Rayos. Soul era tan exasperante cuando se lo proponía, y lo peor, es que escogía los perores escenarios para hacer sus berrinches. Maka exhaló con rudeza.
-Oh, vamos Maka. ¿En serio vas a negar lo que pasó? - Ella no respondió, obligándolo a rellenar su propia historia. Él sonrió con sorna, claramente satisfecho por su silencio - Te pusiste celosa por aquella chica que se me acercó y pidió ser mi técnico. Esa tarde discutimos y me gritaste cuánto me amabas.
Maka enrojeció de pies a cabeza. Recordaba esa discusión, pero nunca haber dicho semejante cosa. Una ligera carcajada escapó de sus labios y luego sonrió maliciosamente. Si Soul quería jugar, pues jugarían.
-Eso no es cierto, cariño. Esa fue nuestra primera pelea, no confundas las cosas.
Su tono era verdaderamente dulce y empalagoso, logrando convencer a todos en el salón. Maka realmente tenía dotes de actriz cuando se lo proponía. Ella por su lado se levantó y miro solemne a sus suegros, quienes no perdían detalle de la extraña situación.
-Les relatare la historia, porque en serio es maravillosa. Este hombre puede ser frio a veces, trata de mostrarse duro y cool ante todos, pero tiene un lado muy pero muy tierno…- Arrastró las últimas palabras con una satírica sonrisa. Carraspeó y como una verdadera cuentacuentos comenzó a relatar su historia de amor– Verán, todo sucedió un día cuando regresábamos de una misión. Estábamos en Checoslovaquia, donde tuvimos una ardua batalla con un Kishin que estaba causando caos en la ciudad. Fue un rival bastante poderoso y nosotros estábamos malheridos. Soul me vio en mal estado y me cargó hasta la habitación del hotel donde nos hospedábamos. Yo perdí el conocimiento por el agotamiento y mis lesiones. Pero de vez en cuando lograba recuperar la conciencia. Lo vi curando mis heridas con lágrimas en los ojos, y…
-¿Lágrimas? – Interrumpió su arma, claramente irritado – No recuerdo haberme comportado como marica.
-Nadie ha dicho eso, cariño.
-Yo no estaba llorando.
-Bien, bien como digas, no llorabas… - movió las manos restándole importancia, luego miró al grupo y susurró – Pero sí, estaba llorando…- sus amigos esbozaron una sonrisa burlona. Eso era más divertido de lo que habían imaginado.
-Maka… -siseó
-En fin, cuando desperté él estaba a mi lado sujetando mi mano…
Soul estrechó sus ojos-… tú haces lo mismo, no veo donde esta lo cursi…
-¿Vas a dejar de interrumpirme?
-¿Por qué no me dejas seguir a mí?- Su técnico se encogió de hombros, dándole el paso para continuar - Maka despertó y le pregunte como estaba, ella llorando me dijo que pensó que iba a morir…
-Es comprensible, todo el mundo le tiene miedo a la muerte.
-Sí, pero me dijiste que tenías miedo de morir y no verme más…
-¡Que arrogancia la tuya, Evans! ¡Además si no mal recuerdas apenas desperté me abrazaste y me dijiste que pensabas que ibas a perderme y fue allí que te dije eso…!
-Esto se está poniendo muy divertido…-susurró Lizz a Tsubaki, quien mordió su labio inferior para no soltar una carcajada
Soul se sonrojó-…Bueno…
Hans levantó ambas manos, interrumpiendo el confuso relato - En resumidas cuentas, ¿Ambos se confesaron? ¿Es eso?
-Algo así…-dijeron al unísono
-¿Fue ahí que se hicieron novios? – Nuevamente Patty metiéndolos en un lío
Maka se removió incómoda - En realidad…
-No. – Su técnico lo miró, sorprendida por su seriedad - Se lo propuse tiempo después.
Los ojos de las Thompson brillaron- ¿Cómo? – Preguntaron en melodiosa sincronía
Soul miró a su técnico, la cual mantenía su mirada en un punto indefinido. No pudo evitar enternecerse ante el sonrojo de sus mejillas y por un minuto los nervios intentaron comérselo vivo. Suspiró, tratando de tranquilizarse y miró a sus padres.
- Nosotros habíamos discutido. Era el día previo al cumpleaños de Maka…
La chica alzó la cabeza, contrariada. Le devolvió la mirada a su arma, que sonreía de una manera que ella no supo interpretar.
-Fue hace dos años exactamente. Esa tarde como les había dicho, discutimos y Maka se fue indignada. Sabía dónde encontrarla, pero preferí esperarla en casa. Aquella discusión solo había sido un pretexto estúpido para sacarla del apartamento…- Maka vio detenidamente como se rascaba la nuca con verdadero nerviosismo, su alma así se lo decía – Admito que no fue la estrategia más inteligente, pero no se me ocurrió qué otra cosa hacer.
La chica se sonrojo, recordando aquel día. No recordaba las razones de aquella discusión, algo típico en su convivencia. Había salido azotando la puerta y pasó horas vagando por los alrededores, sin decidirse por un punto fijo. Recordaba la decepción y la tristeza que le generó el darse cuenta que él no se había movido del apartamento y que al parecer que no tenía la intención de buscarla. Ese día había llegado hasta el Shibusen y había subido a lo más alto del edificio. Pasó el resto de las horas contemplando la ciudad, pensando y llorando por lo ocurrido hasta que se cansó. Contra todos sus deseos, regresó sobre sus pasos dispuesta a enfrentar a su arma, incluso dispuesta a romper su alianza. Regresó a las 12 en punto, y lo que encontró la había sorprendido por completo.
-Ella regresó a la media noche, tal como lo había calculado. Yo había arreglado la casa con algunas velas y le había preparado la cena - Maka se mordió el labio, sonrojada al darse cuenta que todas las miradas estaban puestas sobre ella y a sus reacciones, que solo aseveraban sus palabras – Estaba totalmente sorprendida. Arreglamos las cosas, cenamos, puse algo de música y le enseñe a bailar. Saqué su regalo de cumpleaños y le confesé nuevamente mis sentimientos. Luego de eso le pregunté si deseaba ser mi novia. Ella se quedó en silencio y pensé que iba a rechazarme, pero aceptó. Desde entonces hemos estado juntos y nos ha ido de maravilla.
El silencio reinó en la habitación. Todos, inclusive Black Star estaban sin palabras. Era cierto lo que Maka había dicho en un principio, cuando Soul quería podía ser bastante romántico. Observaron a la joven quien no despegaba sus ojos de él, y sonrieron maliciosamente.
Carol los observó en silencio y luego aplaudió con falsa emoción - ¡Ohhh! Pero qué historia más tierna. Soul, eres tan romántico como tu padre. – su marido tosió, con un ligero sonrojo sobre sus mejillas.
Kid sonrió, sintiéndose optimista. Estaba más que seguro que luego de toda esta situación sus amigos por fin abrirían sus ojos, y eso era razón más que suficiente para celebrar. Golpeó seis veces el delicado cristal de su copa, captando la atención de su público.
-Me gustaría hacer un brindis por la feliz pareja…- Soul y Maka, quienes se habían estado observando de reojo, le prestaron atención- Muchachos he de decir que en estos seis años que nos conocemos hemos sido testigo del gran, leal y sincero amor que se profesan. Los aprecio mucho y me aseguraré que su boda sea hermosa y simétrica…-ambos sonrieron con tensión - Espero que desde hoy, su amor sea eterno y por fin sean felices… -Sus amigos asintieron al unísono - ¡Salud!
-¡Salud!
Todos alzaron sus copas en dirección a la pareja. Soul se colocó junto a Maka, sujetando su cintura, intentando verse cómodo y natural ante la situación. Por su parte, la joven agachó la cabeza, con un dejo de tristeza que nadie notó, salvo Carol.
Nuevamente el sonido de la cristalería captó su atención. Esta vez Hans era quien tomaba la palabra. Se levantó con prestancia, sacando un imperceptible suspiro por parte de las jóvenes que lo contemplaban.
-Nosotros estamos muy complacidos con lo que hemos visto esta noche.
Carol frunció ligeramente el ceño - ¿Hans?
El hombre le sonrió, y luego dirigió su mirada hacia la pareja – Admito que en un principio temí que todo esto fuese una farsa… - todos se crisparon, pero la afable sonrisa del hombre los tranquilizó -… el amor que se tienen el uno al otro puede verse desde muy lejos. – Al igual que su hijo, tomó la cintura de su mujer y la observó con devoción. - Me recuerdan a nosotros más jóvenes. – Carol se sonrojó y le devolvió una adorable sonrisa. Sus ojos regresaron a su hijo y a su futura nuera- Además, sé que Soul ha hecho una excelente elección. Maka eres una joven inteligente, hermosa y con un prometedor futuro por delante, pero lo más importante, con un corazón puro que ha logrado sacar a mi hijo de su oscuridad.
Maka tembló ante aquello. ¿En serio el padre de Soul estaba diciendo todas esas cosas?
-Sé que es pronto y apresurado de mi parte, pero siento que ya te quiero como parte de mi familia, porque claramente eres lo mejor que le ha pasado a mi hijo…-Hans alzó su copa hacia ella- Maka Albarn, bienvenida a la familia Evans.
Carol sonrió - ¡Que felicidad, cariño!
Maka tardó en salir de su estupor, siendo consciente solo cuando Soul había hecho una ligera presión sobre su cintura. Tragó con dureza, intentando aguantar las lágrimas que estaba segura podrían confundirse fácilmente con lágrimas de felicidad. Forzó una sonrisa, tratando de evitar que sus piernas salieran disparadas de aquella habitación, que repentinamente se había hecho asfixiante.
-Mu-muchísimas gracias.
-Entonces… - continuó el mayor- ¡por los novios!
-¡Por los novios!
Tomaron sus copas y bebieron al unísono. Soul suspiró disimuladamente sintiéndose aliviado. Todo había salido perfecto. Sus padres se habían tragado la historia y ahora solo quedaba deshacerse de ellos. Su tortura terminaría antes de que se dieran cuenta, ya no había forma de que las cosas saliesen mal.
-Ejem, beso…-reclamó Lizz, fingiendo una ligera tos
Soul la fulminó con la mirada. Rayos.
Esta vez Carol se mostró mucho más entusiasmada, secundando a la mayor de las Thompson -¡Oh sí! ¡¿Por qué no se dan un beso?! –Los miró con recelo, el cual trataba de ocultar tras su copa- Eso haría más lindo el momento…-dijo falsamente risueña
Ambos se miraron titubeantes, hasta que Maka se acercó y le dio un fugaz y torpe beso en la mejilla, haciéndolos sonrojar.
-¡No, así no! ¡Queremos un beso en los labios!- Chilló Patty, colocando sus manos como jarras.
Las risillas no se hicieron esperar, logrando que ambos se sonrojasen hasta la medula.
Genial, ¿cómo se salían de esa?
Intercambiaron miradas mientras los presentes coreaban por el esperado beso de la pareja. Soul dejó su copa en la mesa y miró a la chica, quien apenas podía sostenerle la mirada. Sujeto su rostro con ambas manos y se acercó hasta sus labios, rozándolos con inseguridad al principio, temeroso a su rechazo. Cuando estuvo seguro de que no lo haría, sus labios se posaron en los de ella en una tímida caricia. Maka contuvo el aliento cerrando los ojos lentamente, dejándose llevar por la cálida y electrizante sensación que recorría todo su cuerpo. Fue un beso superficial, pero cargado de sensaciones que los estremecieron por completo. Los aplausos no tardaron y eso los hizo regresar a la realidad. Soul se separó con dificultad, mientras ella deslizaba sus manos hasta sus brazos para poder intentar mantener el equilibrio por la sensación de vértigo que había quedado luego de aquel contacto. Se contemplaron por largos segundos, como si ambos hubiesen descubierto a la persona que estaba enfrente por primera vez.
-Realmente su amor es maravilloso – Siseó Carol, sacándolos de su encantamiento.
Soul se apartó ligeramente de ella, dejándoles a ambos una sensación de frialdad por la lejanía de sus cuerpos. El momento lentamente quedó en el olvido. Comenzaron a conversar entre todos, escuchando de vez en cuando las maravillosas anécdotas de los Evans.
Maka estuvo un rato escuchando sin prestar verdadera atención, hasta que se excusó para ir a la cocina. Soul por su parte, dijo que iría por algo a su habitación.
Cuando ambos estuvieron refugiados en aquellas habitaciones, dejaron escapar un largo suspiro. Se llevaron una mano hasta sus labios, sintiendo aun el suave y electrizante contacto que los hizo sonreír con torpeza…
…aquello había sido… cool.
oOoOoOoOo
Los invitados se habían marchado hacia un par de horas. El silencio le dio la seguridad de que su hijo y su futura nuera estaban durmiendo, al igual que su esposo. Se deslizo cautelosa hasta la sala y disco el número que yacía primero en su lista de contactos desde que habían llegado a la ciudad. El tono de marcado resonó en el silencio, por lo que miro tras su espalda asegurándose de que no hubiese moros en la costa.
-Que gusto, Señora Evans…-dijo una melodiosa voz, con ese tan característico acento inglés
Carol sonrió – Buenas noches, cariño.
-Es un placer escucharla – obtuvo silencio como respuesta – ¿Ha sucedido algo?
Carol asintió - Si no quieres perder a Soul, te recomiendo que vengas de inmediato a Death City – La respiración de la joven se hizo un poco más pesada
-¿Tan mala es la situación? Creí que estaba exagerando.
-No querida… - Miró hacia la puerta que la separaba de la joven pareja - Sé que ellos están fingiendo, pero no será por mucho tiempo. Realmente están enamorados, solo que no lo saben o no quieren admitirlo.
La chica suspiró - Si es así, ¿no cree que perderé mi tiempo?
-Linda sabes que Hans no soporta las mentiras – Sonrió con malicia– Esto es un vil engaño, es suficiente ventaja para ti.
-Señora Evans, ¿acaso piensa que aún tengo posibilidades de casarme con Soul?
-Maka tiene una notoria ventaja sobre ti, no voy a negarlo. Pero esta farsa no va a terminar bien, te lo puedo asegurar y es un buen pie para que ganes, debes aprovecharlo. Por eso te recomiendo que viajes a primera hora.
La joven sonrió – Si usted lo dice, así será.
-Te estaré esperando cariño, confió en ti.
Adeline asintió con una amplia y cínica sonrisa sobre sus labios - No se preocupe, no la decepcionaré.
OoOoOoOoO
Chanchan!
¿Qué les parecio este capitulo mis queridos lectores?
A mí me gustó escribirlo, espero que a ustedes les haya gustado leerlo.
Como siempre les agradezco sus comentarios, sus suscripciones y por sobre todo su paciencia!
Gracias por acompañarme en esta historia
Les mando un beso enorme a cada uno, y nos leemos en el próximo capitulo!
NinfaOscura_
