Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, pero la trama es totalmente mía.
Lo que está escrito entre "comitas" son los pensamientos de la gente.
Lo que está escrito en cursiva son conversaciones en la lejanía o telefónicas.
La historia está escrita desde el punto de vista de Renesmee.
.-..-..-..-..-..-..-..-..-..-..-.
12. Comportamientos extraños.
Ese día empezaba las clases a las nueve, pero a las seis ya estaba despierta. Apenas había podido pegar ojo esa noche, y todo era por culpa de Jacob. ¿Por qué tenía que hacerme eso? ¿Por qué tenía que venir ahora y besarme de esa forma? ¿No podía haberse estado quietecito y dejar las cosas como estaban?
- Estás preocupada. - dijo Seth. Me tumbé de lado, mirándole.
- ¿Por qué dices eso?
- No has dejado de dar vueltas en toda la noche.
- Siento no haberte dejado dormir. - dije, acariciando su brazo. - Es que la universidad me pone nerviosa. Ya sabes, tanta gente desconocida...
- Eso es normal, cariño. No te preocupes.
- Aunque creo que hice una amiga.
- ¿Tan pronto? - dijo, sorprendido.
- Bueno, creo podría llegar a serlo.
- No te precipites. - dijo, aunque no entendí bien el porqué. Pensaba que se alegraría de que tubiera una amiga, pero parecía que la idea le disgustara.
Había querido contarle lo de Emmett, pero visto como había reaccionado al decirle lo de Rosalie, no sabía si contárselo, aunque él siempre había intentado que me llevara bien con mi hermano.
- ¿Me vas a decir lo que te pasa?
- Emmett va a mi clase. - dije al fin. No sabía mentir y, más tarde o más temprano, se iba a enterar o se me iba a escapar. Era mejor decírselo ya.
- ¿Le has visto? ¿Habeis hablado? - preguntó con cierta ansiedad en la voz.
- Si. Hemos comido juntos con su novia. - dije, sorprendida por su comportamiento. Se estaba comportando de forma muy extraña. - Pensaba que te alegrarías por mí.
- Y me alegro. - dijo, aunque me daba la sensación de que estaba mintiendo. - Pero ha pasado mucho tiempo...
- Lo sé... - suspiré, pensando en los tres años que había pasado alejada de mi hermano. - Me ha pedido perdón por lo que me dijo y creo que quiere que volvamos a ser amigos.
Seth se me quedó mirando sin decir nada, era como si estubiera pensando qué decir. Era muy raro en él. Todo en general era muy raro. Seth no decía nada y estaba empezando a incomodarme que me mirara tan fijamente, así que me levanté de la cama, cogí mi ropa y me metí en el cuarto de baño.
- Renesmee...
- ¿Qué? - dije, más bruscamente de lo que pretendía. Me puse mis vaqueros y mi blusa y abrí la puerta. - ¿Qué? - dije ahora en un tono más calmado.
- No quiero que pienses que no quiero que estés con tu hermano.
No dije nada, aunque eso era exactamente lo que había parecido.
- Es solo que no quiero que te hagan daño.
- Sé protegerme. - dije, llevando mis manos sobre sus hombros. - Al fin hemos dejado de lado nuestro orgullo y nos hablamos. No puedo perderle de nuevo. No quiero estar sola. Él es mi única familia.
- Me tienes a mí. - dijo, cogiéndome por la cintura. - Siempre me vas a tener.
- Lo sé.
Besé su mejilla y fui hacia la cocina a comer algo. Oí un portazo. Seth se había encerrado en el dormitorio. Sabía que debía ir a ver lo que le pasaba, pero sorprendentemente, no me importaba. Desayuné y me fui hacia la universidad dando un paseo. Llegué pronto, así que me senté en un banco que había cerca de la entrada y me puse a leer el último libro que me había regalado mi padre. Me encantaba ese libro y cada vez que lo leía, le recordaba.
- ¿Siempre sonríes cuando lees? - levanté la vista y miré a Emmett, que me miraba sonriente. Me hice a un lado y se sentó a mi lado. - Ah, el libro que te regaló papá.
- Si...
- ¿No te lo has leído ya unas cincuenta veces? - se burló, lo cual me hizo sonreír de nuevo. Se estaba comportando como cuando vivíamos felices con nuestros padres. Me encantaba ese Emmett.
- Solo diecinueve. - dije, haciéndole soltar una carcajada.
- Jacob me ha dicho que le rompiste la nariz con tu portatil.
Guardé el libro y le miré.
- ¿Desde cuando Jacob y tú sois tan amiguitos?
- Desde que te marchaste. - dijo, dejándome muda. - Al principio nos culpábamos el uno al otro de tu marcha, pero al final nos dimos cuenta de que solo nos teníamos el uno al otro.
- No sé como llegamos a esto. - dije, poniéndome en pie. - Solo me fui de casa, no de tu vida. ¿Por qué no viniste a verme?
- Lo hice! - exclamó, poniéndose también en pie. - Fui a verte varias veces, pero no querías verme.
- Eso es mentira. Mientes.
- Díselo a tu novio. A ver quien miente.
Me quedé helada al oír sus palabras. Emmett decía que había venido a verme, que Seth le había dicho que yo no quería verle, pero yo no me había enterado de nada. No... Seth no podía haberme mentido así... Él me quiere...
- No me crees. - dijo Emmett, acercándose un par de pasos. - ¿Crees a ese tío antes que a mí?
- La verdad es que no sé a quien creer... - murmuré. - Esto... Esto es demasiado para mí.
- Sabes que nunca te he mentido, Renesmee. Ese tío no es trigo limpio. No quiere que estemos juntos.
- No... Eso no puede ser...
- Fui a verte muchas veces y está claro que él no te lo dijo nunca. - me cogió de la mano y le miré a los ojos. - ¿Es que estás tan ciega que no te das cuenta?
No dije nada. Cuando me di cuenta, me había soltado de la mano de Emmett y me estaba alejando de él. Caminaba por inercia, ya que solo podía pensar en lo que acababa de decirme mi hermano. Aun no podía creerme que Seth no me hubiera dicho que Emmett había ido a verme. ¿Por qué? ¿Por qué le mintió? ¿Por qué me hizo creer que Emmett no quería saber nada de mí?
- Ey, cuidado!
Un empujón. Un frenazo. Un golpe contra el suelo. Un gran peso sobre mi cuerpo.
"Me duele la cabeza. ¿Qué ha pasado?"
- ¿Te encuentras bien?
Abrí los ojos, con bastante dificultad, y me encontré con quien menos necesitaba ver en esos momentos de gran confusión.
- ¿Renesmee? ¿Estás bien?
- Como si me hubieran tirado contra el suelo. - dije, sintiendo como Jacob me cogía de las manos y me ayudaba a ponerme en pie. Estaba aun un poco grogui y me tambaleé, cayendo entre sus brazos. - Lo siento. - murmuré.
- ¿En qué estabas pensando? - exclamó, cogiéndome por los hombros. - ¿Estás loca? ¿Es que quieres que te atropellen?
- ¿Loca? ¿Por qué eres tan capullo? - exclamé, sintiéndome bien de golpe.
- ¿Qué? Pero si te acabo de salvar la vida!
- ¿Y debo hacerte un monumento?
- ¿Pero qué es lo que te pasa?
- ¿Qué es lo que te pasa a ti?
- ¿Qué es lo que os pasa a los dos? - Rosalie apareció de repente a nuestro lado. Me cogió por el brazo y me alejó de Jacob, al que me moría de ganas de dar un par de guantazos. - ¿Que hacías en medio de la carretera? - dijo, mirándome, preocupada. - Casi te atropellan. ¿No te has dado cuenta de qué estabas en medio de la carretera?
- No.
- ¿Qué es lo que ha pasado? ¿Has discutido con Emmett?
- No.
- ¿Jacob te ha hecho algo?
- No.
- Renesmee, ¿estás bien?
- No.
.-...-...-...-...-...-...-.
Hello!
Que tal?
Que os ha parecido?
