HOLAAAA! Lamento la demora de las actualizaciones, pero además de que mi computador principal se daño, solo puedo comenzar a actualizar desde que comienzo la universidad y pues aquí traigo esta actualización, que como ya se imaginan es corta y extrañamente confusa.

A leer y que lo dosfruten.

CAPITULO 12

UN DEPREDADOR VEGETARIANO

No tenía muy claro porque había tomado esa decisión, pero había algo dentro de mí que bullía en venganza.

Alguien muy sabio dijo que la venganza nunca es buena.

Algo dentro de mi brinco con la primera silaba que se alzo en el aire, sonreí un poco, ya había pasado más o menos tres semanas desde que Inuyasha y yo teníamos una relación "seria" y apenas se acercaba a hablarme, tal vez a burlarse de mí, pero en esos momentos no me importaba.

—Creo que no fue muy sabio. — dije con tono acido. No lo veía, pero sabía que estaba ahí, esperando tal vez el momento adecuado para salir. — ¿A ti te parece?

Espere a que contestara inmediatamente, pero la respuesta llego tan lentamente que casi había predicho que era mi imaginación o se había ido.

En realidad no me importa.

¿Entonces porque pareces preocupado? — dije mientras buscaba de donde provenía la voz entre el poco ramaje que había en el patio secundario de la Universidad.

No estoy preocupado, estoy insatisfecho con tu decisión.

— ¿Insatisfecho?— pregunte confundida por aquella respuesta

Unos fuertes brazos me abrazaron introduciéndome a un pequeño prado en el cual caí con el encima, o tal vez todo era parte de su plan.

Sí, se suponía que tendrías que estar en mis manos en estos momentos…tendrías que ser mía.

—Supongo que no todo lo puedes tener—dije en tono coqueto, y me sorprendí mentalmente al verme tan atrevida.

En eso te equivocas, tú ya lo fuiste y lo volverás a ser. —una sonrisa ladina se atravesó en sus labios, acerco su rostro lentamente al mío, instintivamente cerré los ojos, no rechace su cercanía, es más, la deseaba, lo deseaba más cerca. Su lengua acaricio mi cuello. —Ahome…— esta vez su voz sonó fría y peligrosa que hizo que saliera del pequeño encanto que había creado en el ambiente con aquel roce. —…no permitas que te posea, si eso llegase a suceder… —No termino, simplemente se levanto y me dejo ahí.

Extrañamente espere a que se detuviera, a que se volteara y se lanzara a mis labios.

También espere a que terminara de decir lo que había dejado inconcluso.

Inclusive…espere a que me dijera que lo dejara todo lo concierne a mi venganza.

Pero… solo llego a mí el sonido de sus pasos al alejarse.

…...

—Ahome ¿sucede algo?

—No— solo pude responder al cabo de pensar en que podría responderle, la cual concluyo en un práctico "no" algo realmente patético porque no podía decir nada de mis dudas con respecto a Sesshomaru.

—No parase nada, estas muy distraída.

—En realidad simplemente estoy un poco cansada.

—Si quieres vamos a mi apartamento y descansas, está más cerca que tu casa y así puedes volver a tu próxima clase.

— ¡NO!—grité la respuesta, sorprendiéndome a mi misma del volumen y del pavor que había supuesto el encontrarme en la casa de Inuyasha a solas con él.

—Ahome…

—Disculpa, pero no es necesario. — le dedique una pequeña sonrisa que me supo amarga en mis labios. Sin previo aviso sus labios me apretaron fuertemente los míos. Al principio me mostré recia, pero después solo me deje, se supone que era su novia.

—Está bien, solo procura cuidarte.

"¿de quién me debería cuidar?" se alzo en mi mente, mientras observaba alejarse y ese ya característico autocontrol se iba perdiendo.

No sé qué tan buena idea había sido irme y no asistir a clases, tampoco esperaba encontrarme a un Dios en mi camino y que ese Dios, me estuviera buscando a mí.

En realidad no me imaginaba muchas cosas, pero mi vida siempre ha sido un conjunto de sucesos extraños: Un novio con dobles intereses, un hermano con alguna extraña combinación de galantería y soberbia. Una desastrosa relación amorosa y una "verdad" que hasta ahora deseaba no creer.

Graciosamente los mentirosos caían por el peso de sus mentiras.

Lamentablemente, yo era un imán para estos mentirosos.

—Muchas gracias señor Taisho, supongo que me ayudo un poco. — dije mientras él se alejaba sin responderme, era demasiado parecida la actitud que tenia él con Sesshomaru, realmente la elegancia, irónico y sugestivo de sus palabra me asombraban, pero, me asombraba más la calaña de cada uno.

Los tres hombres Taisho estaban podridos.

Me gire cuando el elegante auto negro se había perdido al doblar la esquina y una risa un poco desquiciada salía de mi garganta.

Trague espesamente aquel extraño nudo e intente que mi voz no temblara al marcar aquel número, el repiqueo intento calmarme, pero ese intento se derrumbo cuando él contestó finalmente.

Sabía que me llamarías tarde que temprano— susurro burlonamente. Hasta se podía identificar el tono de autosuficiencia.

—Supongo que no te pude sorprender. —dije, escapándose un tono insólitamente coqueto.

¿Que quieres? —dijo, ahora serio.

—Me acompañas a comprar un vestido…tengo una cita importante.

Te espero en mi casa. —y sin más colgó.

….

¿Sabes que este vestido no ayudara a alejarte de su cama?

—Tal vez no sea la cama a la cual quiero llegar hoy. — susurre con todos mis sentidos perdidos en las hábiles manos que lo cerraban. El se ríe fríamente.

¿Desde cuándo eres tan atrevida con las palabras…y más delante de un depredador de mi calaña?

—No lo sé, tal vez sea desde que se volvió vegetariano.

¿Y quien dice que se volvió vegetariano?—comento jocosamente, mientras me volteaba suavemente y quedaba frente a él.

Me reí por primera vez sin preocupaciones y con algo saltando en mi vientre.

—Rumores.

¿Qué está pasando?

En realidad ni yo sé, pero si sé que esta actitud de Ahome me huele raro.

Muchos besos y gracias a todos los que me dejan comentarios, intento responderles a todos, pero bueno, disculpen la demora.

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