Descubriendo admiradores Parte 1:

Hoy no quiso pasarse por la librería de Ioan, hoy se pasó por otro sitio, el pequeño ultramarinos donde su mejor amiga trabajaba. Para ella verle allí fue como una ráfaga de alegría y para él solo una parada más para las compras de la casa.

Cuando fue atendido por su amiga, esta le preguntó si todo lo que había tenido que hacer había sido fructífero y John con una gran sonrisa dijo que sí. Así que ella se alegró.

John le pidió que le dijera todo, que le contara las plantas que habían visto sin él y sobre todo como se había portado Ioan, pero como no podían hablar, quedaron a cenar en casa de esta, ya que quería cocinar algo para alguien para variar.

Se sentó en un banco después de dejar las cosas colocadas en su sitio en su casa, miró a la gente caminar. John pensó en las palabras de Christopher y se sintió triste, quería verle ya, quería besarle.

Necesitaba relajarse, pero se acordó de que no le quedaba tabaco en casa, así que fue a comprar. Cuando tuvo, volvió al banco, pero había alguien en él, ¿quién? Era una mujer, se notaba que era de la alta clase, ¿qué haría en un barrio con ese?

Buscó otro banco libre, pero no, todos estaban ocupados. Fue a su banco habitual y amablemente le preguntó a la joven si podía sentarse, ella le dijo que si y se sentó a fumar en una esquina.

— No debería estar en este barrio – comentó la joven – pero cuando necesito pensar, busco sitios donde nadie me pueda reconocer.

— Mire que yo pienso que uno puede pasar desapercibido en cualquier lado, solo necesita el método – ella miró a John, por primera vez estaba dando un buen consejo – yo se trucos, pero claro no es lo mismo, ya que a veces es bueno irse a otros sitios para conocer a gente nueva.

— En este caso le doy la razón- ella sonrió - me llamo Lara a todo esto.

— John, encantado de conocerla – se dieron la mano y siguieron hablando un rato hasta que ella dijo que debía ir.

Cuando se despidieron en la plaza, donde ella tomó un carruaje, Annabel los vio y sonrió, estaba limpiando en la tienda por fuera.

— ¿Quién es la joven de clase alta? – preguntó Annabel cuando su amigo fue a verla.

— Lara – ella miró a su amigo, sabía quién era y se asombraba de verla por aquí - ¿sabes quién es?

Su amiga asintió y John quiso saberlo todo.

Espero no haberos dejado en intriga, a quien engaño, si lo hice. Dejar reviews.