Declaimer: nada me pertenece excepto la trama, todo a Stephenie Meyer, y si me perteneciera, Nahuel y Renesmee hubieran sido pareja, y no Jacob
A Delhito, este y el siguiente capitulo por saber que hay en ese misterio ;)
...Estacione con un chirrido en el aparcamiento, no podía perder mas tiempo. Sabia que clases tenia Alice, fui al salón de Historia sin perder tiempo. No me importaba que me expulsaran por irrumpir en un aula lleno de personas, era lo menos que me importaba en estos minutos.
Si, lo que me importaba era hacer sentir mal a Alice, no podía salir impune de esta, también quería detener el avión de Jasper, solo tenia que saber cual vuelo – de entre cientos – él se había ido. El silencio de los pasillos me resultaban irritantes, quería gritar y llorar o... Lo que llegara primero.
Localice la puerta que me llevaba a mi desahogo, al entrar en la clase se interrumpió, ignore al profesor que me amonestaba por turbar su aula. Fui directo a mi objetivo que, casualmente estaba sentada al lado de Emmett.
Él sonrió, pero se puso serio de inmediato al ver la furia asesina que yo desprendía. Él vio hacia donde se dirigía mi mirada y abrió los ojos con pánico. Todo el salón me miraba curioso, no todos los días entra alguien a perturbar su clase para después gritar...
Bien, esto no hubiera pasado si Jasper no hubiera estado tan deprimido, pero... mejor lo cuento desde el principio para que lo entiendan mejor...
Hace una semana...
Rosalie Pov
Sé cuando alguien trama algo, lo sé por experiencia de las miles de bromas que Emmett había preparado, el caso es que Jasper, planea algo y no sé precisamente que es. Todo el día se la pasa por teléfono o en su cuarto haciendo-no-se-que, Emmett piensa que juega con su soldadito (N/A: ok,... la que pensó mal por favor levante la mano) de juguete de la guerra, esos que le regalaron de pequeño nuestros padres.
Yo opino que eso es ridículo.
Casi no me habla, ¡ni siquiera cocina! Soy yo la que lo tengo que hacer – ocasionalmente Bella – la comida y, la mayoría del tiempo comer comida rápida que si me dejan agregar es ¡asquerosa!. Mi hermano solo hacia esto: comía, cuarto cerrado por horas, instituto, etc, etc. Y así era todo el día.
Con Alice... suspiro solo de pensarlo. Ahora no es ni la mitad de lo que era cuando llego: una pequeña duendecilla con tazas de café demás. Eran un espectro de lo que eran antes ¡Alice ni siquiera me acompaña de compras! Absurdo, si me lo preguntan.
Y lo que mas me molesta es que ¡no sabia porque estaban así! Me comenzaba a desesperar por eso, le trataba de preguntar a Jasper o Alice pero solo me respondían.
- ahora no, Rose –
Siempre con esa cara de desanimados como si alguien se hubiera muerto, nadie sabia porque estaban así, solo ellos mismos. Un miércoles descubrí a Jasper llegando con algunos papeles, no me dejo verlos pero lo que pude advertir por el logo del papel era que se trataba de alguna empresa, no me imaginaba a Jasper entregando solicitudes de trabajo en ningún lado, no le di importancia a eso en las semanas siguientes hasta que la siguiente semana llego algo que me dio algunas piezas que faltaban en el rompecabezas.
Jasper Pov
Caminaba sin rumbo fijo, no sabia que calle recorría. Me tropecé con una cafetería un poco vieja, como de la época de mi abuelo. No había nadie en las mesas excepto un tipo como de la complexión de Emmett, no le di importancia y pedí un café para relajarme.
Pasé unas horas sentado, el tipo que ahora que me daba cuenta me parecía que lo había visto en algún lado, también estaba aun sentado una mesas más adelante. Cada pocos minutos me miraba fijamente, fingía no darme cuenta de ello, a lo mejor era como decía Emmett: un hombre rarito. Cuando no me miraba fijamente, yo le miraba. Se me hacia conocido de algún lado.
No había nadie en la vieja cafetería aparte del tipo de la mesa de enfrente, la mesera: una señora mayor de unos cincuenta años que parecía estar desde que la cafetería se fundo y yo. Me extraño que no hubiera muchas personas allí, tampoco es que me quejara, pero me daba una extraña picazón en la nuca de solo estar allí sentado.
Baje la cabeza hacia mi taza medio vacía – o medio llena si así lo prefieren – de café, fui a la barra y trate de llamar la atención de la vieja camarera. Medio adormilada, me atendió y no sin antes evaluarme descaradamente con la mirada y guiñarme un ojo. Uhg. Creo que reprimiré eso para el futuro. Esta vez quise pedir un panecillo, presentía que me iba a quedar ahí, por lo menos un rato más.
Unos pocos minutos después, la vieja camarera ya se había vuelto a dormir y sus ronquidos se escuchaban en el silencio de la estancia. Mire de reojo al tipo que cada vez se parecía al amigo de Heidi. Llego un momento en el que silencio se volvía abrumador y cada sonido se intensificaba, el tipo que estaba en la otra mesa debió de sentir lo mismo porque golpeo la mesa con el puño y murmuro algo que, por lo que pude oír sonaba algo así: malditos sonidos del demonio.
Un sonido de un trueno me sobresalto.
Inconscientemente voltee la cabeza al origen del ruido, me tope con la cara del tipo con los labios apretados del disgusto, pensé. Sin que pudiera evitarlo el tipo se dirigió a mi – y ahora que lo veo si se parecía al amigo de Heidi. O mejor, es el amigo de Heidi – camino hacia mi y se quedo parado al pie de la mesa.
- ¿tu eras el amigo de mi novia? – la pregunta me desconcertaba ¿qué si yo era el amigo de Alice?. Asentí pesadamente para después responder.
- si, lo era – el entrecerró los ojos un poco y se sentó en la mesa. Me indigne un poco por eso, pero procure no demostrarlo, no quería que Demetri tuviera otro motivo para golpearme.
- tu le hiciste daño a mi chica – wow, yo no le he hecho daño a Alice, si ella supiera que su novio la llamaba "su chica".
- yo no le he hecho daño a "tu chica" – le reclame. El se veía furioso por lo que le acababa de decir, creo que no era de esas personas que se conformaban fácilmente – de todas maneras ceo que ella no es tu chica – eso pareció molestarlo más porque apretó los puños. Mejor cállate Jasper.
- no directamente, pero si lo has hecho – la vieja mesera sorbió un poco la nariz y siguió roncando rítmicamente. La acusación me tomo desprevenido ¿yo indirectamente había hecho daño a Alice? Mejor dicho ella me lo había hecho a mi, fruncí el seño y le mire directamente a los ojos – y si es mi chica – gruño.
- Yo. No. Le. He. Hecho. Daño – remarque cada palabra para que lo entendiera. El miro hacia el vidrio donde se transparentaba la lluvia que hasta ese momento no me había dado cuenta que estaba lloviendo. Tome un sorbo del café para distraerme y mire hacia otro lado – ella no te pertenece – ignoro este hecho y quito la mirada de mi cara.
No hablamos durante minutos, de todas manera tampoco es que quisiera hablar como viejos amigos. La tensión se podía cortar con un cuchillo y recogerla con una cucharilla, y como si la mesera los tuviera nos hecho de la tienda – no sin antes unas miraditas de reojo, por supuesto – por la hora de cerrar.
Demetri velozmente se monto en su moto y la rodó por la carretera antes de perderse en el horizonte.
Seguí mi camino sin importarme la lluvia. Y tampoco por lo que pasaría después de eso.
Rosalie Pov
Ring, Ring.
El timbre: lo más molesto del mundo si te estas besando con el hombre más atractivo del país.
Me pare pesadamente del regazo de mi osito para abrir la condenada puerta, al abrirla distinguí a un hombrecito verde – y no de color – por la mirada lujuriosa que le dirigía a mis piernas, Emmett como buen novio protector me escondió detrás del y hablo con el hombrecito.
- ¿tienes algo que hacer aquí? – le dijo bruscamente y con la voz más ronca que tenia (y que me pareció sexy), el hombrecito le miro asustado y hablo rápidamente.
- unpaqueteparaelseñorHale – no le entendí nada de nada, el hombrecito respiro y lo volvió a repetir más lento – es un paquete para el señor Hale – le mire entrecerrando los ojos, Jasper casi nunca recibía paquetes, excepto en nuestro cumpleaños y paquetes de las tiendas por Internet.
Aceptamos el supuesto paquete por el, de un lado de la caja vimos una extraña etiqueta con la forma de un avión, no pensamos nada importante acerca de eso. Dejo de importarnos el paquete porque... porque...¡las manos de Emmett son fantásticas!
Escuchamos las puertas abrirse y la chaqueta de Jasper siendo deslizada hasta el perchero, nos separamos rápidamente y comenzamos a vestirnos rápidamente, la cocina había quedado sucia después de nuestra.. ejem... lección de anatomía. Salimos de la cocina y vimos como Jasper agarraba el paque... ¡el paquete! ¡no vimos que era! Estúpidas y a la vez fantásticas manos de Emmett.
Jasper se llevo el paquete a su cuarto y, allí se encerró.
Cada día iba descubriendo lo que mi hermano tramaba, pero como siempre las pistas fácilmente se iban de mis manos. Una vez que Jasper había ido al supermercado – gracias a dios – encontré su celular en la sala, decidí revisarlo – y no por fisgoneo ¡solo porque soy su hermana y estoy preocupada por el! – lo revise y descubrí algunas llamadas hacia alguna empresa o tienda, trate de llamar hacia esos números, pero lo único que escuche antes de que Jasper llegara repentinamente y yo colgara velozmente, fue un buenas tardes muy cortésmente, típico de una secretaria.
Los días siguieron pasando sin que pudiera descubrir nada acerca de lo que hacia Jasper a solas y en secreto. Hasta esa mañana del viernes...
Me desperté con un vació en el estomago como cuando murieron mis padres. Pensé en verificar si Jasper estaba bien, me di una patada mental, Jasper se molestaría por interrumpirlo en lo que sea que hace todos los días sin decirme nada. No me preocupe por eso, solo debía ser esa asquerosa comida rápida que comí la noche pasada.
Baje a desayunar ya vestida y peinada, me gustaba desayunar arreglada. Jasper y Edward se burlaban que de un momento a otro la sala de estar y la cocina se convertirían en una pasarela todas las mañanas por arreglarme más de lo estimado (¡ja!).
Me extrañó que mi hermano no estuviera ya en la cocina, normalmente el era el primero en comer para luego irse temprano al instituto. Mire el reloj de la sala y me reí de mi misma ¡me había levantado dos horas antes de lo debido! Estúpida preocupación, Jasper tenia que estar dormido a esa hora.
A veinte minutos para irnos me resulto raro que Jasper aun no había bajado y me preocupe porque el nunca y digo NUNCA – con mayúscula y todo – falta al instituto, a menos que sea necesario, claro. Subí las escaleras para tratar de despertarlo, encontré la puerta cerrada – raro porque Jasper siempre la tiene abierta, aunque se este cambiando, o.. me acuerdo un episodio muy divertido que paso hace años, pero no lo contare ahora – la empuje con toda la fuerza que pude y cedió fácilmente.
Su habitación siempre había sido la más ordenada desde que aprendió a vestirse solo, sus cosas de guerra estaban en ese viejo rincón izquierdo de siempre – era como un santuario para el – nadie podía tocarlo, solo dejo a mamá tocarlos y, con el tiempo a mi. Su closet estaba cerrado – como siempre – no lo quise revisar sabia que Jasper no iría a esconderse allí, no era un niño pequeño.
La cama de dos plazas estaba pulcramente hecha, el edredón verde militar llegaba hasta sus almohadas, símbolo inequívoco que no había dormido allí, ¿y como se eso? pues Jasper y yo inventamos un sistema para cuando salíamos de fiesta sin avisarnos. Cuando la sabana o edredón llegaba hasta las almohadas significaba que no había dormido allí, pero si llegaba debajo de ellas, era todo lo contrario.
Por primera vez me dio curiosidad revisar su habitación, pocas veces había estado allí y ninguna sin el propio Jasper al lado de mi. Revise minuciosamente los pocos cuadros que tenia colgados en la pared, todos y sin excepción eran como vomito de bebe, de diferentes colores y como si el mismo bebe hubiera comido una pizza entera.
La estantería que tenia del lado derecho cumplía como estantería de CD's y de libros a la vez, ocupaba la mayor parte de la pared podría ser tan alta como mi osito. pase los dedos por las carátulas y portadas que se estaban en la hilera más cercana a mi.
Y de repente mientras me detenía en el CD de Guns n Roses, la verdad me golpeo como un chorro de agua fría. Jasper había desaparecido ¡¡había desaparecido!!
Desesperada voltee mi cuerpo 180 grados hasta la cama con la única esperanza de que Jasper estuviera allí durmiendo impasible. No, Jasper no estaba allí, solo su edredón pulcramente ordenado y la soledad que invadía al cuarto.
Me asuste por ello ¡Jasper no había dormido allí! ¿dónde estaría? ¿acaso era tan egoísta para dejarme...? me senté en su cama y pasee la vista por entre los lápices de su pequeña mesa, aparte un poco las cosas y allí distinguí un papel que lo reconocería entre miles ¡hasta su olor era característico!.
Una hoja del diario de sueños de mi padre.
Rosalie.
Mi nombre estaba escrito por fuera indiscutiblemente con la letra de Jasper, la abrí con manos temblorosas y lentas, no quería que se rompiera. La rápida nota de mi hermano me entristeció, me enfureció y a la vez me confundió ¿¡porque me hacia esto!?.
Querida Rose,
Como ya te habrás dado cuenta, esto es una nota de despedida, se que cuando leas esto intentaras matarme o estarás muda de la impresión. De todas maneras, no quiero que pienses que soy un egoísta – ya me lo han dicho – o un estúpido, o imbecil o todos los insultos que sabes y te he oído decir en varios idiomas.
Solo quiero que pienses que mi huida de cobarde - ya no me considero valiente – no tuvo nada que ver contigo ni con nadie, ¡ni siquiera la tuvo Alice y su novio! Con esto quiero decir que no vayas con ese carácter tuyo tan especial y culpes a la primera persona que se cruce en tu camino.
El punto es que me voy Rosalie, no regresare pronto ni intentes buscarme para el aeropuerto y detenerme. Se que estarás molesta conmigo por irme de repente sin haberte dicho nada, y lo único que te puedo decir está en esta pequeña hoja – que, como supongo sabrás de donde la obtuve – es que te quiero Rosie, no quiero ser tan dramático y cursi pero así es.
Te diré a donde me voy pero que no se lo vas a decir a nadie más, me voy a Philadelphia con nuestras tías Mary y Randall, no me busques. Puedes llamar allá si aun me consideras tu hermano. No te puedo escribir todos los motivos por los que me voy, no cabrían en esta pequeña hoja, así que solo te deseo lo mejor,
Tu único y favorito gemelo, Jasper.
Gruesas lagrimas corrían por mi cara haciendo que la tinta se borrara, se me había corrido el maquillaje hacia mis mejillas como un panda, no hice nada para cambiarlo. Tuve una idea que sin lugar a dudas serviría para desquitarme, no me haría sentir culpable, pues ella sin saberlo o no también tenia parte de la culpa...
Fui directo al garaje y encendí a Matt, no fui piadosa con las ruedas de mi BMW. Lo único que podía pensar era en todo lo que le reclamaría a Alice.
Presente... (lo que sigue desde donde se corto al principio)
...Y aquí estaba yo gritándole a mi mejor amiga para desahogarme de mi dolor y de la desconfianza de mi hermano al haberse ido sin decirme nada...
- ¡se fue, Alice. Se fue! – ella me miro confundida por mis gritos, yo debía de tener una expresión muy mala para que los otros no intervinieran a demás del maquillaje corrido a veces daba miedo, Alice era la que siempre me aguantaba las miradas, ahora me avergonzaba de ella - ¿¡sabes quien se fue!? – le pregunte golpeando fuertemente las palmas de las manos a su mesa, Emmett trato de agarrarme por los hombros pero le aparte de un manotazo. No la deje hablar - ¡Jasper! ¡él se fue! – ella abrió la boca en una perfecta O, pero la cerro rápidamente no queriendo demostrar su asombro -
Eso me molesto aun más de lo que estaba.
- no es mi culpa que se fuera – negó inexpresivamente, mirando hacia su cuaderno. Nosotros le miramos sorprendidos.
La rabia me cegó, a Alice no le importaba en lo más mínimo Jasper. Era un zorra insensible.
– ¡demonios, que te pasa Mary Alice Brandon! – le grite mas fuerte aún. Todo el mundo se nos quedo viendo, no me importo – ¡por tu culpa se fue! – le acuse y me miro entristecida. Estaba muda – solo por la tuya – dije antes de salir corriendo. No quería que nadie me viera llorar además que no quería permanecer más allí.
Lo ultimo que vi antes de salir directo a mi BMW fue: a Alice con lagrimas a punto de salírseles. No me apené de ella, se lo merecía. Y a Emmett siguiéndome, quería estar sola. Arranque a Matt y lo perdí de vista.
En estos momentos solo podía pensar en que avión podría estar mi hermano, y en mi Osito, que no le había dejado explicación alguna. Me sentiría culpable en un rato.
No podía dejar que ese vuelo se fuera. Ni aunque mi vida dependiera de eso, no podría dejar que se fuera.
¡hooola!
Capitulo raro ya se, ya se... pero al menos no les hice esperar una eternidad... Creo que debería cambiar la categoría a drama ¿no creen? ¡Jaja!
Así que... ¡¿les gusto?! *ojitos*. ¿alguien descubrió lo que se traen Alice/Heidi/Demetri/Jasper?
Las que quieren un gran encontranazo de Alice y Jasper, no se desesperen ya va a venir ¡y que bueno!
Gracias, a: luna Cullen, , deriancullen(¡gracias por tu idea!) y mechiikagome. por sus reviews
Luna Cullen: ¡bienvenida! Que bueno que te guste, sigue leyendo. Si va a ser un gran encontranazo y lamentablemente no, no es así.
Delhito: no es que los deje esperando a propósito, son los estudios y los exámenes que casi todos los días me mandan, sigue leyendo!
¡sigan leyendo!
Si mandan reviews... un pobre Cullen, muerde un animal para vivir :')
Nos leemos
