Siento mucho el retraso, pero tengo como otros cuatro fics que los escribo a la vez, además de otro proyecto del que ando trabajando. Al final no se como siempre se me acaba pasando semanas desde una actualización a otra sin darme cuenta.

MUCHISIMAS GRACIAS POR LOS REVIEWS. Habéis conseguido animarme más con este fic.

Guest: Antes de nada, yo siempre leo los comentarios, cuando pido reviews no es para tener almacenados, me gusta saber vuestra opinión por si hace falta mejorar algo. Aunque tenga una zoan mitológica con la que pueda conseguir controlar los elementos, todavía sigue siendo muy débil y al igual que todos tiene que mejorar con el paso del tiempo, quiero decirte que tengo hasta un pequeño esquema de cuando va a mejorar el qué y como. Si la última parte se volvió bastante sangrienta, pero teniendo en cuenta la situación en la que Kai estaba y su personalidad, y que el tritón estaba muy débil, tenía que hacer algo así jajajajjaja.

Kai escuchó un fuerte estruendo que venía del edificio. Instintivamente se acercó de donde procedía y pudo comprobar que los otros dos mugiwaras habían terminado con sus peleas.

Sin decir nada, se acercó a ellos y pudo escuchar como Arlong decía los nombres de sus nakamas. Zoro estaba sentado y de su pecho brotaba una gran cantidad de sangre a través de su vendaje.

-Después de todo, son solo mariscos- decía Sanji mientras se ponía sus zapatos- ¿Un pez derrotando a un cocinero? Ni en 100 años. Este juego, es nuestra victoria.

Arlong se levantó. Enfadado mientras alzaba su mano y la apretaba en un puño.

-Bastardos. Habéis matado a muchos de mis queridos hermanos. Uno tras otro… ¡¿Pensáis que lo habéis conseguido?!

-Oi- llamó Zoro a Sanji mientras se levantaba tembloroso intentando soportar el dolor de la herida.- hace poco dijiste que una parte de Luffy estaba bien, ¿a qué te referías?

-Bueno, él no va a morir. Si quieres verlo libre, tendré que ir bajo el agua otra vez. Pero, parece que ese tipo no tiene ganas de dejarme hacerlo.

-En ese caso, no nos queda otra que hacerle frente.-comentó Kai- ¿serás capaz?- le preguntó a Zoro.

-Por supuesto que sí, con quien crees que estás hablando.

Los tres se pusieron frente al tritón. Este cogió un poco de agua de la piscina. Los chicos se quedaron sorprendidos, pero Kai ya conocía aquella técnica. Trato de hacer un remolino de agua en frente de ellos para poder protegerse y después podrían contraatacar, pero el capitán fue demasiado rápido. Al contrario que el anterior, no se limitó a lanzar todo el agua a la vez, sino que fue lanzando pequeñas cantidades, las cuales pillo de lleno a los tres.

Aquel golpe había sido como el triple de fuerte que el de su anterior oponente. Con una sola "bala" de ese ataque, había conseguido producirle mucho más daño que el anterior. ¿Cómo es posible que haya tanta diferencia entre uno y otro?

El ataque de aquel tritón había mandado lejos a Kai pegándose contra la pared que había detrás. Entre el fuerte golpe del tritón y el impacto al chocar, no pudo evitar escupir sangre de su boca. Y no solo eso, sino que su visión se volvia cada vez más borrosa y por un momento no podía escuchar bien lo que decían los demás. Hasta que escuchó un grito femenino.

-¡Arlong!

-Hola Nami, estaba dándole a estos pobres piratas una demostración de mi poder. ¿Qué te trae por aquí?

-Estoy aquí para matarte.

-¿A matarme?- se rio- aún no te has dado por vencida. ¿Cuántas veces has intentando matarme en los últimos ocho años? Asesinarme, envenenarme o asaltarme. ¿Acaso conseguiste hacerlo?-aquello había sorprendió a los aldeanos, ni siquiera intentaron ocultarlo- Deberías saber mejor que nadie que no podemos ser asesinados tan fácilmente por un humano. Jamás podrás matarme, y jamás podrás escapar de mí. Nami, tu seguirás siendo mi cartógrafa.

-Bastardo- decía Kai mientras intentaba levantarse, pero sus esfuerzos fueron en vano. En ese momento Johnny y Yosaku se acercaron a ella mientras Arlong seguía hablando.

-Kai, no deberías moverte. Tus heridas son muy profundas, no podrás volver a hacerle frente.

-Johnny tiene razón, los demás se encargaran de él. Será mejor que te llevemos tras el muro.

-No… quiero… quedarme aquí- decía entrecortadamente. Los dos chicos no le hicieron caso y entre los dos la llevaron donde estaban todos los aldeanos y la apoyaron contra la pared. Kai los maldijo en silencio porque así no conseguiría ver que ocurría.

-… Así que tú decides. Si eliges venir conmigo, la gente de tú villa se salvará, O sino eliges pelear contra mí junto a estos tontos. Por ahora, estos tipos en los que tanto confías no lucen nada bien. Solo les veo un final trágico. Nami ¿eres mi nakama o eres la nakama de estos?

-Nami…- le llamó Kai y esta la miro con preocupación- no le escuches. Luffy llegara enseguida… el vencerá a Arlong.

Nami estaba realmente tensa, pensando en que era lo mejor. Tenía que salvar a su pueblo. Los tenía que salvar a todos. Luffy le había dicho que acabaría con Arlong, ella confiaba en él, estaba segura de que sería así. Por lo que se dio la vuelta y les dijo a todos:

-Lo siento chicos, ¿morirías junto a mí?

-Sí.- gritaron todos juntos. Los aldeanos estaban dispuestos a pelear, no iban a dejar que aquella chica volviera a sacrificarse por todos ellos.

Nami miró a Kai y ambas se sonrieron.

-Así me gusta hermanita.

En ese momento, salió de detrás de un muro una gran cantidad de agua como si de una fuente se tratase. Kai y Sanji, quienes bajo el agua habían conseguido ver lo que hacían con Luffy, sonrieron; por fin llegaba la hora de que el capitán peleara.

.

.

Tras una dura pelea, Luffy consiguió vencer a Arlong, por un momento llegó a asustar a todos cuando el edificio se derrumbó, pero él consiguió salir de los escombros. Después de aquello vinieron unos marines, pero los chicos a base de golpes y amenazas (de parte de su navegante), consiguieron que se fueran.

Los cinco jóvenes estaban hablando animadamente sobre cómo habían vencido a los tritones. A pocos metros de allí les observaban Kai, Nojiko, Genzo y Nako.

-Parece que ya estas mejor- le dijo Nako a Kai, ya que esta ya no necesitaba ayuda para ponerse en pie.

-Solo necesitaba descansar.

-Aún y todo tienes que venir a mi consulta.

-Si- le contesto con una pequeña sonrisa.

-¿Por qué no vas a celebrarlo con ellos?- le preguntó Nojiko.

-Yo no soy de la banda.- comentó con simpleza y después los cuatro se dirigieron al pueblo.

Una vez allí se podía ver una gran alegría brotando de todos lados. Los aldeanos festejaban a lo grande su liberación, estaban poniendo mesas enormes y comenzaban a preparar grandes cantidades de comida. Nako le guio hasta su clínica y esta lo siguió junto a Nojiko.

El médico se fue a por unos utensilios mientras Kai se quitaba la camiseta, quedándose con un sujetador parte de arriba.

-Parece que los tatuajes nos viene de familia- comentó Nojiko observando que Kai tenía uno sobre su cadera derecha.

-Una mandarina, por supuesto- decía Kai sonriendo con nostalgia.- Y no es la única.- decía señalándose la espalda y su hermana fue a mirarla- un lobo.

-Y enorme- decía la mayor viendo que el omoplato de la rubia estaba cubierto por un lobo aullando dibujado de forma tribal.

-Puede que te quede cicatriz- le dijo Nako y Kai asintió. Después de haberle cerrado las heridas y puesto un vendaje- quédate aquí un rato y descansa.-le ordeno- Voy a ir a atender al chico de goma.

La mayor observo que en la entrada estaban todos los sombrero de paja esperando su turno para ser atendidos y haciendo un fuerte ruido. El médico salió un momento y volvió a entrar junto a Luffy. Nojiko se asomó por la ventana e hizo una señal para que Nami fuera con ellas.

-¿Cómo te encuentras?- pregunto la pelinaranja.

-Bien. Pero tengo que quedarme un rato.

-¿Por qué te fuiste?- pregunto la pequeña de las tres.

Kai suspiro y apretó la mandíbula. Aquella pregunta no la había pillado de sorpresa. Se esperaba que tarde o temprano alguna de las dos se la hiciera. Odiaba hablar de eso. Antes de comenzar a hablar trago saliva.

-Os acordáis de aquel día que llegaron unos bandidos y querían cobrar mi recompensa.

-Sí-dijo Nojiko- por suerte vino Bellemere y nos consiguió salvar.

-Pero no quedó solo hay.

.

.

Flashback

Tras una pequeña batalla, Bellemere consiguió vencer al líder de los bandidos. Sus compañeros al verlo derrotado soltaron a las tres niñas y se fueron del lugar.

El comportamiento de ellas era cada vez más diferente que a la anterior. La pelinaranja estaba entusiasmada por como su madre había logrado vencer a aquel tipo. La peliazul estaba recelosa, pensaba que en cualquier momento podrían aparecer más hombres y regañaba a Nami por ser tan escandalosa. Pero la rubia era la más diferente.

Esta se encontraba junto a un árbol sentada abrazándose las piernas. Tenía miedo de lo que acababa de pasar. Si no hubiera sido por Bellemere, aquellos hombres la habrían entregado a la marina, y no quería ni pensar en que les podrían hacer a sus hermanas.

-Kai, ¿Qué te ocurre?- pregunto la mayor de las hermanas.

-Esos hombres… me buscaban a mí- contesto la niña entre sollozos.

-No venían a por eso, ni siquiera podrían saber que estas aquí- le intento consolar la mujer mientras se acercaba a ella.- fue solo una coincidencia.

-Bellemere tiene razón- Nojiko se agacho junto a Kai y le tendió la mano- venga vámonos a casa.

La rubia miro a la peliazul y esta le sonrió. Bellemere veía la escena conmocionada por como la mayor intentaba ayudar a tranquilizar a la menor.

Pero cuando sus manos se tocaron, la peliazul sintió una fuerte descarga recorriendo todo su cuerpo y cayo inconsciente.

-¡Nojiko!- gritaron las tres chicas a la vez viendo como esta caía.

Después de aquello, llevaron a la niña a la clínica del doctor Nako donde tenía que quedarse durante toda la noche. Bellemere intentó tratar a Kai igual que siempre, pero en el fondo comenzó a sentir temor por lo que podía a llegar a ser capaz la niña, y sobretodo temor porque no lograba controlarlo.

Por mucho que intentara tranquilizar y hacer que Kai se sintiera segura y de decirle que no ocurría nada, que no era su intención, la pequeña podía notar el temor en su rostro.

Fin flashback

-Aproveche que Bellemere aquella noche estaría junto a Nojiko en la clínica, y mientras Nami dormía… me fui.

Las otras dos miraban a Kai sorprendidas. Había pasado mucho tiempo desde aquello y apenas podían llegar a acordarse de lo sucedido como lo recordaba la rubia.

-Bellemere nunca te echo la culpa de aquello.- contesto Nojiko pensativa- estoy segura que solo fue el momento, nada más. Ella sabía que tú no eras peligrosa. Nunca nos hubieras hecho daño adrede. Cuando descubrimos que te marchaste… fue un fuerte golpe para Bellemere y para nosotras. Bellemere guardo la nota que le dejaste, pero nunca nos quiso decir nada.

.

.

Más tarde. Todos, a excepción de Zoro, habían sido atendidos y se encontraban junto a los aldeanos celebrando la caída de Arlong Park. Nami les dijo a sus hermanas que iría a la tumba de Bellemere, estas dos decidieron dejarla sola un rato.

Las dos se encontraban hablando animadamente mientras bebían. La peliazul, ahora que ella estaba allí, no tardo en preguntarle acerca de lo que estuvo haciendo durante todos esos años.

-Y ¿Cómo se llamaba ese chico con el que te encontraste?

-Tobu… él fue quien me ayudo a controlar mi akuma no mi.

-¿Cómo?

-Es una larga historia.

-Vamos cuéntamela, quiero saberlo todo. No todos los días vuelve una hermana perdida.- le contesto sonriendo.

-Está bien-le devolvió la sonrisa- pues un día…

-¡KAI!- la interrumpió un fuerte grito. Las dos se quedaron confundidas al escuchar aquello, pero segundos después vieron a Luffy corriendo entre la gente cargado de un montón de carne.- ¡Kai!

-Luffy, ¿Qué ocurre?- le preguntó cuando llego a donde estaban ellas. El chico contestó algo con la boca llena, por lo que ninguna de las dos lograron entender nada de lo que había dicho- ¿Qué?- el moreno trago antes de volver a hablar.

-Quiero que seas mi nakama, ¿Qué me dices?


¿Que contestara Kai? ¿Como fue su entrenamiento con Tobu? (me gusta poner preguntas jajaja)

Y como siempre: REVIEWS, REVIEWS, REVIEWS.