Consecuencias
En la mansión de las rosas, todas se preguntaban por el extraño comportamiento de yumi y sachiko.
La peliazul al darse cuenta de las miradas de sus amigas, volteo a su lado para ver a su sour. Esta se encontraba trabajando en silencio, cabizbaja.
*Yumi…por que? por que…reaccionaste así…por que ahora?* se preguntaba su onee-sama, recordando lo acontecido no hace muchos minutos.
*que he hecho? Como pude hacerle eso a sachiko…después de rechazarla, como pude ser tan insensible, no la merezco…eso es lo único que se…pero…*
-yumi-san…yumi-san!- .La voz de Yoshino la saco de su transe.
-es hora de irnos…te encuentras bien?- pregunto, acercándose a ella.
La joven se puso de pie precipitadamente -si, no te preocupes- respondió, forzando una sonrisa.
Miro a su alrededor, y se encontró con que todas ya se habían marchado, inclusive su onee-sama.
-yoshino-san, sachiko ya se fue?- pregunto, nerviosa.
Su amiga la miro confundida -si, inclusive te saludo y todo…no te diste cuenta?- inquirió, preocupada.
Yumi salio corriendo de la mansión de las rosas, tenia que encontrarla, debía disculparse.
Ya en la entrada de la escuela, una vaga idea se formo en su cabeza *podrá ser…?*.
Sin muchas esperanzas, se dirigió al invernadero.
Al entrar, busco por todos lados, pero su onee-sama no se encontraba allí.
-pero que tonta soy, es obvio que ahora nisiquiera va a querer dirigirme la palabra…maldición- se dijo, mientras caía de rodillas, y golpeaba fuertemente el suelo.
Sus lágrimas comenzaron a caer nuevamente, hasta que, el ruido de la puerta la sorprendió.
-yumi…- dijo una pacifica pero perturbada voz.
La pequeña no se movió de su lugar, conocía bien aquella voz, tenía tantas cosas que decirle a aquella persona, sin embargo, su cuerpo no le respondía. Empezó a temblar, al notar su propia impotencia.
-yumi…levántate- le ordeno sachiko, poniéndose a su altura.
-no puedo- atino a decir cortadamente.
-no me interesa si puedes o no, te estoy ordenando que te levantes- repitió, con furia.
-lo…siento onee-sama- .Sachiko al escuchar esas palabras, enfureció aun mas.
-levántate!- dijo por tercera vez, tomando a yumi de los hombros y poniéndola de pie atrozmente.
Yumi abrió sus ojos de par en par, al ver el irreconocible rostro de su hermana.
-estoy harta de esto…- comenzó a decir la ojiazul, mientras acorralaba a su sour contra la pared. –estoy harta de tus caprichos! dime yumi…cuanto mas debo soportar para que me quieras? dímelo!- finalizo, ya en un grito, tomando el rostro de la aludida joven entre sus manos.
-sei tiene razón, solo juegas con mi corazón, lo manipulas a tu antojo…y eso te divierte verdad?-.
-de que estas hablando? No es así!- hablo por fin la pequeña.
-claro que si, sabes cuanto te deseo verdad? Sabes que moriría por ti? Entiendes realmente mis sentimientos?- pregunto una perdida sachiko.
Yumi se quedo sin habla, pero su mirada se torno seria, tanto…que preocupo a su onee-sama.
-no piensas contestar?- continuo, acorralándola aun mas.
La pequeña, sonrió, para luego comenzar a reírse, alocadamente. La peliazul se separo un poco, al notar aquella extraña reacción en su sour.
-no, no voy a contestar eso…para serte sincera, solo he pensado en mis sentimientos hacia ti…nunca me imagine que me amaras tanto sachiko…- comenzó a decir, aun manteniendo su sonrisa.
-yumi…?-.
-yo…- la corto -yo no entiendo tus sentimientos, mejor dicho…como podría entenderlos? Si hasta ahora…no entendía siquiera los míos- finalizo.
-hasta ahora?- repitió sachiko.
-así es, me he dado cuenta, de que…solo te amo a ti y a nadie mas…lo de Sei, fue solo lastima…tal como dijo touko-chan- confeso.
La peliazul la observo unos segundos, para luego bajar su cabeza lentamente.
-ya es tarde…te has dado cuenta…muy tarde…- dijo al borde de las lagrimas.
Yumi palideció al escuchar aquello -que quieres decir? Acaso…ya no me amas?- pregunto, con temor.
Sachiko rió ante tal pregunta -veo que no has escuchado nada de lo que te dije antes verdad? da igual…no es eso.- dijo, esquivando la mirada de su amada.
-entonces…que sucede?- pregunto nuevamente, tomándola de los hombros.
La ojiazul finalmente se digno a mirarla, ahora con lágrimas en los ojos. Entreabrió sus labios lentamente, y hablo -acepté…el compromiso con Suguru-san-.
La pequeña ahogo un grito, al mismo tiempo, sus manos, que se encontraban en los hombros de la joven, comenzaron a deslizarse lentamente, para luego caer al vació.
-por…que?- fue lo único que pudo pronunciar.
Su onee-sama sonrió irónicamente -por que me preguntas? Incluso tienes las agallas de preguntarme eso? es obvio el por que! tu me rechazaste! Que mas querías que haga?- dijo, ya en un llanto.
-lo se pero…no era necesario aceptar ese compromiso! O acaso…acaso te gusta kashiwagi? Es eso?- comenzó a decir su sour, con lagrimas de impotencia en los ojos.
Sachiko la miro unos segundos, con su mirada llena de ira y angustia, sin poder aguantarse mas, levanto su mano y le estampo una cacheta a la joven.
La pequeña, se toco inconscientemente el lugar herido y la miro desentendida.
-como te atreves a decir eso? ese casamiento…es un sacrificio para mi! Pero por ti…por ti lo había dejado todo de lado yumi…mi familia…la herencia…todo…nada de eso me importaba si te tenia a ti, pero tu…tu…- y sin poder aguantar mas, la hermosa peliazul cayo de rodillas al piso, tapando su rostro con sus manos.
-maldición…maldición…- repitió, sumida en su llanto.
Yumi, aun estupefacta y aterrada por aquella situación, se puso a su altura y la abrazo.
-no tienes porque casarte…yo jamás me separare de tu lado, no volveré a abandonarte…lo prometo- le dijo, mientras reforzaba el abrazo.
Sachiko, que escuchaba atentamente aquellas dulces pero hirientes palabras, se reincorporo un poco, para quedar a la altura de su sour y le sonrió apaciblemente, mientras acariciaba su rostro con ternura.
-sachiko…- susurro la pequeña, absorbida por aquellos ojos azules.
Sin esperarlo, la peliazul se acerco rápidamente al rostro de la pequeña, y beso sus labios, uniéndolos casi desesperadamente.
Yumi, sorprendida, cuando se estaba acostumbrando al beso, su onee-sama lo deshizo.
-sa…- La ojiazul puso un dedo en sus labios y negó con la cabeza.
-ya es muy tarde…he tenido…suficiente- y sin mas que decir, se levanto con intenciones de irse, pero antes de abrir la puerta la voz de yumi la detuvo.
-sachiko! Lo siento! de veras lo siento! nunca fue mi intención lastimarte…solo…no te vayas…por favor…- rogó, derramando ya, agotadas lagrimas.
La joven se volteo para verla, y solo atino a sonreírle dolorosamente, para luego desaparecer de la vista de yumi.
La pequeña solo se quedo allí, plasmada, sin sentir absolutamente nada, su mente se encontraba en un verdadero caos.
Sin reaccionar, salio del invernadero, y comenzó a caminar hacia la salida.
-yumi- .Una conocida voz, la esperaba fuera de la escuela.
La joven rosa levanto su semblante desganada, y observo la figura de touko.
-touko-chan…- pronuncio su nombre perdidamente.
Esta le sonrió -acabo de ver a sachiko-sama, parece que no se encontraba muy bien…así que deducí que tu tampoco- dijo su astuta sour, sonriéndole.
-ven…- La joven estiro sus brazos, en dirección a yumi, esta sin poder soportar mas lo acontecido, corrió hasta ella y la abrazo fuertemente, mientras su llanto incrementaba.
-baka…quien es la hermana mayor aquí?- trato de bromear, reforzando el abrazo.
-touko-chan…yo…la he perdido, esta vez…la he perdido- dijo casi en un susurro, la dolida rosa.
Su sour, la observo con mucha tristeza, y solo atino a decir -no, yumi…aun tienes oportunidad de recuperarla- comenzó a decirle.
La joven de coletas alzo su vista hacia ella -por que lo dices?-.
Touko la miro unos segundos, para luego contestar -porque es obvio, ella…no puede vivir sin ti- finalizo, forzando una sonrisa.
Yumi se quedo pensativa ante el comentario de su sour, de verdad habría una forma de recuperar a sachiko? De algo estaba segura, al menos, debía intentarlo.
aaaja, ahora las cosas cambian un poco, esta vez va a ser yumi la que se va a tener que romper elfgsadofsto para recuperar a sachiko (:
de todas formas, quedan pocos capitulos ): , les aviso POR LAS PULGAS, asi que nada, nos vemos en la prox (:
