DIVINA TRAGEDIA
CAPITULO 12: PREGUNTAS
ANTES
El ataque del dardo… ¿tuviste algo que ver con eso? – preguntó ella algo dudosa, sintió un silencio incomodo pero la voz volvió a escucharse en la habitación.
¿De verdad piensas que fui yo? Me ofendes, ¿cómo sería capaz? – dijo la voz con burla.
No lo sé, a veces eres caprichoso~ - sentía que alguien estaba a su espalda, un brazo se deslizo por la cintura de ella y la otra mano se dignó a entrar sin reparo en el escote acentuado de ella.
No me toques, sabes que eso me irrita – sacó ambas manos de ella, pero el individuo plantó un beso rápido en sus labios.
Me encanta que te resistas, eso lo hace interesante grrr~ - le dio otro beso aprovechado provocando que ella sacara su abanico y lo atacara sin éxito, en un rápido movimiento quedó fuera de su alcance mientras se reía. Quedó en una parte en que le llegaba la luz de la vela al rostro, su mirada afilada vislumbraba la figura del diario que tenía Rufina.
Reim es hora de que la siguiente parte del escrito de Miranda Barma se cumpla~ - Rufina levantó el libro en una parte en que se representaba en un dibujo una manzana dorada posada en la tumba de Lacie Baskerville.
Moveré mis hilos para que eso suceda~ - se inclinó delante de ella como mostrando respeto – Reina de los desdichados – su sonrisa intrépida se asomó por su rostro escondiendo sus verdaderas intenciones a su ama.
AHORA
Gil llevaba en la espalda a Break mientras caminaba por el oscuro bosque como Vincent le había indicado algunas horas atrás. Se detuvo en un árbol muy frondoso en el que todavía podía capturar algunos rayos de luz del moribundo atardecer, tocó la frente de la albina con preocupación, la fiebre que tenía estaba lejos de bajar. Buscó el papel que le había enviado Ada, actos seguido encendió un fósforo con el que quemó el mismo para dar su ubicación a la rubia, de un momento a otro apareció una puerta en el suelo, la cual miró entre impresionado y aterrado.
Un gato negro los miraba desde la puerta y con una pata hizo que se abriera la puerta mostrando una escalera hacia abajo, con un movimiento de cola les indicó que lo siguieran. Gil no lo hizo esperar y tomó a Break entre sus brazos con rapidez, ya que cada vez se veía más pálida. Nuevamente estaba en uno de esos pasillos raros en que se había encontrado a Ada la última vez que vino, el gato dio varias vueltas hasta que por fin vio la luz de una chimenea en una habitación del fondo.
¿Puedes ponerla en esa cama, por favor? – una voz proveniente de su espalda hizo una pregunta, Gil volteó encontrándose con una dudosa Ada que venía con muchas ramas en sus manos. Gil caminó hacia la cama que estaba en una esquina de la habitación para poner a Break.
¿Desde hace cuanto se ponen tus ojos de color rojo? – preguntó Ada directamente con una mirada severa a Gil.
Es la primera vez que pasa… - contestó Gil sin entender el porqué de esa pregunta, Ada le señaló la silla para que se sentara y este solo siguió la orden, por alguna razón el ambiente se sentía tenso. Ada se situó justo en frente de él y con sus agiles manos tomó el rostro del pelinegro para observarlo mejor, esta cercanía puso en alerta a Gil, pero por alguna razón no duró mucho. ¿Cómo decirlo? Sentía intenciones sobre protectoras en ella.
Ada por su parte estaba algo nerviosa, la persona que menos planeaba tocar de esta forma estaba frente a ella, si alguien le hubiera dicho que esto pasaría se hubiera reído a carcajadas delante de esa persona, pero como estaba Vincent involucrado en el asunto, no era de extrañar que se dieran situaciones como estas. Dejando el asunto que le perturbaba de momento, puso su atención en otro punto, la energía vital de Gil estaba totalmente inestable, había otra fuerza intentando entrar en él y tomar el control.
Sé que no debería preguntar esto, pero necesito que me contestes con la verdad – dijo Ada mirándolo con preocupación. Gil estaba asombrado de ver esa expresión en el rostro de ella, asintió como respuesta para que ella continuara.
Ella y tú… ¿en su mundo habían tenido este tipo de acercamientos? – preguntó sin medirse, Gil quedó blanco y acto seguido se puso más rojo que el cabello de Rufina, no sabía que contestar ni cómo hacerlo, no es como si le hubieran preguntado qué tal estaba el clima, era una pregunta que el mismo ya no sabía si tenía respuesta.
C-Como este no – contestó Gil bajando la mirada, Ada se alejó para revolver lo que tenía en una gran olla en la chimenea.
¿Y por qué aquí sí se dio? ¿Tienes alguna idea de ello? – Ada siguió haciendo preguntas mientras le ponía un paño húmedo en la frente a Break, aún faltaba para que la medicina estuviera lista así que haría tiempo con el pelinegro.
Fue a causa de dos deseos, una anciana me regaló tres caramelos antes de que sucediera esto, yo por estar molesto con Break pedí que se convirtiera en una mujer – Ada miró espantada hacia él sin poder creer lo que escuchaba.
¡¿Ella es un hombre en realidad?! – Ada preguntó sorprendida.
Si, y él… - señaló a la cama haciendo una pausa – deseó que cayera ante sus encantos para humillarme – él suspiró derrotado, era una historia demasiado vergonzosa y extraña, como no le habían dicho a nadie más era fácil lidiar con ello, pero ahora alguien más lo sabía.
Eso hace las cosas algo más inusuales – Ada suspiró algo aliviada y Gil no entendió porqué, normalmente deberías espantarte que dos hombres, de los cuales uno de ellos ahora era mujer, hacia que se dieran estas situaciones muy raras e indecorosas casi por arte de magia. Su reacción no fue correcta o eso le pareció por lógica, pero quizás estaba pensándolo demasiado.
Esto me hace entender más la situación y como debo proceder – la voz de la rubia ahora sonaba algo desanimada, eso no pasó desapercibido para Gil – por ahora intenta controlarte, ya que eres el único que podrá oponerse a esto – dijo ella sentándose en la cama con Break.
¿Qué quieres decir? – él se levantó de la silla para ayudar a sentarse a Break en la cama para que Ada pudiera suministrarle la medicina sin problemas, ella lo miró un poco triste, pero cambió la expresión a una de una persona que intentaba mantenerse fuerte.
Ella…digo él, perderá el control de sí mismo si no se cuida – Ada le daba una especie de sopa a Break con una cuchara mientras decía esto, su atención ahora la tenía una adolorida Break que intentaba zafarse del agarre de los dos. Había sido envenenada con una poción algo problemática, pero con bastante cuidado podía estar bien para la siguiente ronda.
Los cabellos rubios de Vincent eran desordenados por una violenta brisa nocturna, la tenue luz de la luna apenas alcanzaba para iluminar su rostro, este estaba sentado frente a una roca que no medía más de medio metro. El ruido de las botellas siendo echadas a un lado por alguien que estaba cubierto por una capa y que se dirigía hacia él por la espalda con mucha diversión lo hizo voltearse con aura asesina para ver de quien se trataba.
¿Por qué me miras de esa forma tan amenazante? ¿Es qué acaso no te agrado? – dijo el recién llegado con burla causando más fastidio en Vincent.
¿Qué quieres? No estoy de humor – contestó Vincent regresando su atención a la roca, el sujeto se sentó detrás de él recostándose en su espalda para molestarlo más de lo que ya estaba. El rubio solo intentó no prestarle atención a ello para no provocar una pelea, lo menos que quería era perder la paciencia a estas horas de la noche, más porque no se encontraba muy sobrio que digamos para esquivar golpes.
Solo vengo a hacer mi visita de rutina – desde la capa se podía ver un ojo centellante que resaltaba entre esa oscuridad de la prenda de vestir que llevaba el visitante, Vincent pasó su atención a él.
¿Tienes problemas en el paraíso? – rió el sujeto, Vincent solo dio otro sorbo al vaso de licor que acababa de llenar.
No es eso…creo – contestó el rubio algo dudoso de su propia respuesta.
Ten en mente que ya no hay vuelta atrás, ¿me entiendes? – el extraño recostó la parte trasera de su cabeza en la nuca de Vincent, este solo se quitó para hacerlo caer en el suelo.
No seas tan familiar conmigo, no somos compañeros ni nada parecido… y si, lo tengo en mente – el rubio miró fríamente al sujeto en el suelo. Este solo miraba el cielo estrellado con una sonrisa, ver la expresión del rubio y su estado actual le hacía tanta gracia que deseaba fotografiarlo. Amaba ver que la gente sufriera, era su máximo placer.
Dime Vincent, ¿estás preparado para la tercera ronda? – Vincent volvió a mirarlo sin entender a qué se refería.
¿Tercera? ¿Y la segunda? – preguntó el rubio algo curioso.
Si, la segunda no me importa, la tercera ronda siento que será muy divertida para ti, quiero saber si la soportarás con esa sonrisa de zorro que usas a diario – con lo que dijo Vincent sintió que era acosado a diario, le dio un escalofrío solo al imaginarlo.
Haz lo que quieras, se supone que debo soportar todo esto de todas formas, no es necesario que me lo preguntes, mi objetivo no ha cambiado – contestó el rubio con determinación. Ya había llegado hasta aquí, era estúpido pensar en la posibilidad de que pudiera echarse para atrás así sin más.
Ya veo~ me alegra escuchar eso - la voz de repente sonó bien lejana y Vincent miró a su lado para darse cuenta de que no había nadie ahí, odiaba esa manera de aparecer y desaparecer que tenía, era escalofriante. Por otra parte, faltaban tres días para la siguiente ronda, solo esperaba que Breakina y Gil pudieran estar bien a tiempo.
Y bueno, las cosas se ponen más misteriosas D8, ¿qué sucederá más adelante? *intrigada*
¿Qué pasará con Break?
¿Qué le sucede a Gil?
¿Quién hablaba con Vincent?
¿Para qué debería estar preparado Vincent?
¿Qué pasará en las dos rondas restantes?
Tantas interrogantes DX
DEATH GOD RAVEN :3
