-Ten cuidado-
-¡Ya sé! Necesito que abras la puerta-
El demonio abrió la puerta del cuarto para que el chico rubio pudiera pasar, ya que en sus brazos llevaba a la chica.
La acostó en la cama con cuidado - Listo...-
-¿Cómo está?-
-Pues... para esa enorme cantidad de sangre que perdió, está estable. Respira con normalidad, y no parece estar sufriendo-
-Entonces está bien.- Dijo mientras se acercaba flotando hacia ella - ¿Cuál dijiste que era su nombre?-
-Ho-
-¿Solo eso?-
-Así dijo-
-Oh-
-Vigílala. Iré al baño a traer un trapo húmedo-
-Okay-
Mientras Jonathan se fue, Sock se quedó inspeccionando a la chica. La sangre no dejaba ver las heridas, pero aún se podía ver la tez blanca.
-Es más blanca que él- Dijo, para después notar el que el fleco era más largo del lado derecho tapando el ojo.
Él levitaba sobre ella cuando de repente abrió los ojos. Sock se asustó y se fue de retroceso, una mano lo detuvo por la espalda.
-Jonathan-
-¿Ahora que te sucede?-
-Despertó-
El rubio se asomó por un lado de su amigo y vio que la chica trataba de sentarse.
-¡Ho!- Entró con el trapo y un pequeño bote con agua. - Aún no te levantes-
-¡Jonathan! - Sonrió la chica - ¿Qué pasóoooo, amigo?- Decía con emoción
-Oye... Tranquilízate, y deja de moverte. Perdiste mucha sangre-
-Jooonathan... Pero si ésta sangre no es mía- Reía mientras trataba torpemente limpiarse, en eso las heridas gritaron- Mi error, mi error. Si es mía-
Fastidiado, la recostó para pasar con cuidado el trapo húmedo.
-Para estar muy mareada debe haber perdido casi la mitad-
-¿Tú crees?-
-Claro que no, no sé sobre el cuerpo humano-
-Mmm... Si quieres puedes hecharle un vistazo a...-
-¡No! No, no, no. No te levantes la camisa. Ya recibí un gran impacto con el enorme charco que dejó ella-
-...ua...-
-¿Eh?- Preguntó Jonathan a la chica.
-Agua- Respondió ella aún desubicada.
-Sock... ¿Podrías...?-
-No hay problema- Sonriendo, fue volando hacia la cocina para traer un vaso con agua fría y luego volver. - Aquí está- Frenó frente a la cama. Jonathan ayudó a la chica a sentarse para que ella pudiera tomar.
-Gracias- Dijo ella tomando el vaso con los ojos entreabiertos. Se lo tomó de un solo.
-...Eh...-
Después de tomar lo dejó en el suelo. Cuando terminó de abrir los ojos...
-Oh... ¿Eres un demonio?- Preguntó ella al enfocarse en Sock. Su mirada no expresaba miedo, sino curiosidad. -¿Eres el que está pegado al aura de Jonathan?-
Con una mano tomó la cara de Sock para verlo mejor- Eres tan lindo-
Lo que dijo hizo al demonio sonrojarse. -Eh... G-gracias.-
-Ho- Habló Jonathan. - Si ya te sientes mejor, entonces tienes mucho que explicarnos, a ambos.-
-Es tiempo. Al menos dormí bien- Se acomodó en un extremo de la cama mientras que los chicos se sentaron en el otro. - Me castigarán por abrir la boca, pero por ustedes creo que no hay nada más que hacer. - Suspiró - Primero quiero preguntarles ¿Saben qué es el infierno?-
Ambos chicos estaban confundidos.
-Un lugar desordenado, con poca moral...-
-¿Qué?- Jonathan lo detuvo.
-Gracias, Sock.- Decía fingiendo una sonrisa - Pero... ¿Qué es el infierno en sí?-
-Donde las almas de los que no enmendaron sus errores a tiempo, tienen que sufrir por la eternidad- Respondió Jonathan con una expresión muy seria. Sock lo miró sorprendido.
-...Si... Podría decirse que así es- Se recostó en la pared.- Y a eso estaba destinado el chico del gorro de estrella que llamaba "amigo" al cuchillo. - Habla de Sock - Sin embargo, se le ha asignado un trabajo que no ha terminado - Voltea a verlos, riéndose de las expresiones de confusión y desesperación- Los problemas han comenzado-
-¿De qué hablas? - Dijo Sock.
-Nunca había pasado esto antes, y no es porque los otros a los que se les asignó la misma tarea que a ti lo lograron sin inconvenientes... - Su mirada cambia por completo a una de enojo - Sino fuera por los humanos a los que les atrae los sobrenatural, y encima de todo uno que trabaja con la policía.-
-¿Te refieres a los que fueron asesinados?-
-Tengo que decirles que yo no los maté, pero que si estuve involucrada-
Ambos abrieron los ojos por la revelación.
-No me vean así. Teníamos que hacerlo, querían atraer a Sock hacia ellos aunque estuviera muerto. Además, merecían morir de todos modos-
-No entiendo nada- Decía Jonathan mientras se rascaba la cabeza.
-Los matamos pero ya era tarde, varios demonios se enteraron de esto. No les gusta la idea de que exista un demonio que pueda ir libremente sobre la tierra y que no haya sido sometido a un castigo infinito mientras que ellos están siendo torturados. Algunos han escapado para llevarse a Sock-
Eso asustó al ojiverde.
-Encontré esto- Ho sacó las prendas que le faltaban a Sock, o al menos lo que quedaba.
-¡Mi ropa!- Sock las tomó, pero se decepcionó al ver que solo quedaban pedazos. Lo único que estaba completo era un estrella proveniente de su gorro.
-Un par de demonios se ocultaron aquí, infectando el ambiente. Cuando trataron de atrapar a Sock, lo hicieron entrar en una especie de trance, pero al durar poco tiempo solo alcanzaron a llevarse parte de su ropa-
-¿Infectando el ambiente?- Preguntó Jonathan.
-Si. Pude sacarles un poco de información cuando peleaba contra ellos. Me dijeron que te estaban infectando y también a tu padre-
-¿Qué? ¿C-cómo es eso?-
-¿Sock? ¿No le contaste a Jonathan que su padre se había "tirado del puente"?-
-¡¿QUÉ?!- Jonathan lanzó un grito que se oyó por todo el cuarto.
-Perdóname. Es lo que uso para no decir que una persona fue infiel-
-¿M-mi padre? ¿Estaba engañando a mi mamá?-
-¡Lo siento!- Gritó Sock. - Te lo iba a decir, pero pensé que era mejor no hacerlo... Y... no quería verte cuando me enteré- Mantenía la mirada en la cama para no ver el rostro del rubio.
Sin embargo, Jonathan no estaba enojado, en realidad se sentía mal, y más por recordar lo que le había dicho a Sock que por lo que hizo su padre.
-Aunque resultó que la mujer con la que tu padre estaba saliendo, era un súcubo: demonios que toman una forma femenina para tener relaciones con los hombre humanos-
-...Ya veo...-
-Se le borró la memoria a tu padre, así que no la recuerda-
-...-
El silencio se hizo presente.
-Por cierto, Jonathan...- Ho rompió el silencio- Tú fuiste víctima de lo mismo ¿Sabes?-
-¿Qué?-
-La tentación que te estaban implantando, fue diferente, se presentaba como una atracción hacia Sock-
-¡WUAH...!- Su cara se sonrojó por completo.
-¿Atracción? ¿Hacía mi?-
-Así es, Sock- La chica habló con una voz más tierna- Jonathan estuvo pensando mucho en ti desde la mañana, y es posible que de una manera obscena-
-¡OYE!- Gritó el rubio furioso. -¡¿Cómo es qué...?!-
-Ese sueño que tuviste, que lo estabas disfrutando mucho, pero tuve que interrumpirte convirtiéndolo en una pesadilla ya que no me escuchabas-
-¡TÚ!- Dejó caer un puño en su cama frente a la chica - ¡¿Ese sueño fue tu culpa?!-
-¿Y qué si lo fue? La fantasía de ésta tarde te hizo ducharte ¿verdad?-
Ésta vez, ella reía de una forma tierna. Hasta parecía que ella era la que fantaseaba sobre un encuentro amoroso y sexual entre ambos chicos.
-Te golpearé-
-Podrás hacerlo luego, Jonathan- Se levantó de la cama- Por ahora tengo que trabajar-
-¿Qué vas a hacer?- Preguntó Sock.
-Debo ir por más demonios. Cada segundo que pasa, es perder el tiempo.-
-¿Y nos ayudarás en algo?-
-No creí que pudieras pelear, pero la verdad, eres muy estratégico-
Jonathan no se sentía de esa manera.
-Casi mato a Sock con un rosario-
-De los errores se aprende. Mientras obtengas más experiencia, serás capaz de cuidar de tu compañero-
Él miró de reojo al demonio. Será difícil protegerlo, aunque tiene que hacerlo.
-Sock- La chica le habló- Aún no eres un demonio completo, pero cuando lo seas podrás combatir.
Él le sonrió.
-Pero cuando te transformes, créeme, no será mejor que la pubertad- Esto lo preocupó - Está bien, aún falta mucho para el "Deadline". Yo los vigilaré de cerca, los ayudaré en lo que haga falta- Ella fue a la ventana y la abrió.
-¡Espera, Ho! ¿Qué es el "Deadline"?- Jonathan iba caminando hacia la ventana.
-No puedo decírtelo ahora- Abrió la ventana y en un segundo ya estaba afuera pero sosteniéndose del marco - Mientras tanto, cuídense, pero lo más importante, peleen- Se soltó y cuando Jonathan fue a ver, ella ya había desparecido.
-Y nos deja así no más- Dijo Jonathan enojado-
En eso, se había dado cuenta de que Sock se había quedado callado. Se dio vuelta despacio solo para encontrarlo sentado en la cama, totalmente inmóvil y sin levantar la cara.
Jonathan respiró hondo y caminó a la cama, se sentó a la par de Sock pero dejando una larga distancia entre ambos- Perdón- Finalmente habló - Ahora me veo peor que un demonio, y de seguro piensas que soy sucio... Y... está bien si quieres golpearme, morderme o aruñarme... Yo no...-
-No estoy enojado- Dijo.
-...Uh...-
-Me sentí... un poco incómodo... pero solo eso-
-Ya veo... Lo siento-
-Deja de disculparte. Lo que intento decir...- Se le dificultaba hablar- ...Tal vez te suene extraño pero... también me sentí... feliz-
-¿Eh?-
-Empezando porque alguien me dijo que era lindo, enserio nadie me había dicho eso antes. Y luego...-
Cuando levanta su cara y mira a Jonathan, el rubio puede ver lo sonrojado que está.
-...Luego... lo que... lo que tú pensaste...-
-¡AH! Deja de decir eso, es vergonzoso- Le dio la espalda por unos segundos - Pensé mucho en ti porque realmente estaba enojado conmigo por lo que te había dicho ¿Está bien?-
Su amigo se le quedó viendo.
-Y luego, supe que... te sentías muy solo- Se tapó la cara con una mano, ya estaba empezando a sonrojarse- Aún así eres el culpable de que esté muy confundido sobre mis sentimientos. Me haces odiarte, me haces reír, me entretienes, me desesperas, y a veces me dan ganas de golpearte... pero...-
La cara de Sock estaba inexpresiva, quería saber hacia que punto iba Jonathan.
-...Ahora es...-
-¿Intentas decirme que... te gusto?-
La pregunta repentina hizo que Jonathan casi se cayera de la cama. Pensaba que Sock le estaba haciendo una broma, pero al ver la cara del ojiverde, éste estaba muy sonrojado y mirándolo fijamente esperando una respuesta.
¿En serio es eso? La razón por la que se siente así... ¿No eran deseos sexuales?
Pero si era solo con ese demonio con quien tenía esos pensamientos, y aún siendo hombres los dos, entonces ¿Es más que eso?
Finalmente tuvo su respuesta
-...S-si-
El enorme silencio los invadió.
-Jonathan-
El ojiverde tomó bastante aire, algo parecido a la vez que tuvo que hablarte por primera vez al rubio cuando éste le pregunto que era lo que quería.
-Tú... también me gustas-
CONTINUARÁ
