Morfina
Mother do you think they'll drop the bomb
Mother do you think they'll like the song
Mother do you think they'll try to break my balls, Mother should I build a wall…
Los sentimientos son como pequeñas piedras que se nos atraviesan en el camino, nos hacen tropezar, caer, rendirnos. Los sentimientos son lo más poderoso del ser humano, es más, los sentimientos son lo que nos hace humanos, por esa razón los considero impuros he innecesarios. Mantengo mis ojos cerrados y recreo la imagen de mi diosa, una diosa débil, una diosa humana, una mujer que fue incapaz de lograr la divinidad, una mujer manchada, con las alas rotas. Suspiro, sé cuál es mi lugar, tengo claro lo que debo decir, cuando y donde. Esas piedras que en el pasado colgaban de mi cuello ya no existen más, hoy puedo desprenderme de mi humanidad sin mirar atrás, no siento apego a nada, no me importa, en la vida he aprendido a que las cosas (y las personas) así como llegan se van, si llorara por cada personas y cosa perdida ya no me quedarían lágrimas.
Sigo caminando lentamente por las calles de esta ciudad, una ciudad destinada a estar en el fin del mundo, un país olvidado, pero lleno de historia. Abro mis ojos y miro el cielo, que a pesar de estar cortado por algunos edificios, deja ver las nubes que viajan tranquilamente. El sonido constante y ensordecedor de las bocinas de los autos llamo mi atención y sin pensarlo me di vuelta para poder ver que era lo que estaba sucediendo, aquello me sorprendió, es algo que he descubierto con el paso de los días, soy una persona curiosa, aunque no lo aparente realmente. Me quede mirando unos segundos lo que sucedía para luego darme vuelta y seguir mi camino, es que era realmente molesto tener este tipo de reacciones, imperdonable.
El tiempo se escapa lentamente de las manos de todas aquellas personas que, bajo el calor insoportable del verano, corren para poder alcanzar a tomar el autobús o tomar el Metro*. Todas las personas corren en busca de algo que los satisfaga, idealizan sus vidas con el fin de poder tener la fuerza suficiente para cumplir las metas que les impone la vida, no las que ellos mismos quieren lograr. Siguen hacia adelante sin mirar atrás o a los costados. Las personas lloran y se lamentan en pequeños rincones de su cabeza lo que desean y no pueden alcanzar, las personas estiran sus brazos con la esperanza de con ese pequeño intento logren lo que han planeado toda su vida, dinero, amor, un hogar, paz. Sin embargo son incapaces de comprender lo que realmente les es esquivo, no pueden lograr comprender la pena que los aqueja, simplemente la evaden y la entierran en sus corazones esperando que el tiempo la sane, lo que no saben es que las tumbas entierran cuerpos no destinos**.
La tibia brisa de verano se coló por entre mi ropa para refrescarme de aquel calor, y sin pensarlo decidí sentarme en un café, tenía ganas de apreciar la selva urbana que se abría ante mis ojos, quería observar a aquellas personas perdidas en este universo, aquellas personas que a pesar de ser únicas se esfuerzan toda la vida por ser parte del montón "que idiotas todos ellos"
- ¿desea algo señor?
- Un café por favor
Miro de forma paciente el caminar de una mujer llena de bolsas, una mujer consumida por el sistema, una mujer capaz de transformarse en lo que la sociedad dicta, una mujer sin valor ni política, un ser humano vacío. Lamento aquella imagen, viviendo en un país tan tempestuoso como este y ella más preocupada de sus zapatos que de su cabeza. La seguí mirando hasta que se perdió, entre la multitud de personas, humo y autos, se perdió para siempre entre aquellas personas que la envolvía con su manto falso de felicidad, se esfumo entre las corrientes de moda y vicios, se perdió para nunca más volver, igual que "ella". "Ella" decidió su propio camino, al igual que aquella mujer llena de bolsas, "ella" huyo del lugar que le correspondía, se perdió entre la multitud de sensaciones que los humanos suelen tener, se escondió para poder revolcarse con aquel mal llamado Santo.
Veo como la mesera me trae el café que había pedido y con movimientos agiles lo pone frente a mí y después coloca un cenicero al costado, me quedo mirándola y comienzo a analizarla, a memorizar cada rasgo, cada pena está marcada en su cara, no es vieja, de echo es bastante joven, pero sus ojos reflejan la carga que lleva, y siento pena por ella, porque a pesar de ser una buena chica la vida no le ha sonreído como a otras personas, nuevamente recuerdo a la mujer llena de bolsas, quizás en una de esas bolsas llevara la vida que esta chica perdió. Le agradezco amablemente y veo como se aleja para atender las otras mesas.
Meto mi mano a uno de los bolsillos de mi pantalón y saco una cajetilla de cigarros, últimamente estoy bastante propenso a caer en este tipo de vicios sin sentido "hombre al fin y al cabo" recuerdo que me dijo Saga cuando lo descubrió. Mi cabeza comienza a caminar hacia atrás, vuelve a aquel país revolucionado, aquel país que lamentablemente se cae a pedazos, el cual sin ser mi cuna fue el que me recibió con los brazos abiertos, ah Grecia, mi querida Grecia. Mentiría si digo que no la extraño, claro que lo hago, pero a veces no sé si realmente extraño el país o mi antigua vida, esa en la que era visto como un ser omnipotente. Sonrío he intento evocar en mi cabeza las imágenes de aquellos países ya tan lejanos, la nostalgia volvió nuevamente a invadir cada célula de mi cuerpo, como si fueran pequeñas mariposas.
Levanto un poco mi mirada para poder apreciar el escenario capitalino que se presentaba, a pesar de lo que muchos piensan, el anonimato de una ciudad es bastante agradable, en especial si estas en un país en donde jamás se ha escuchado hablar de los Caballeros Dorados (o eso es lo que creo), en donde lo único que llama la atención es tu apariencia y no tu rango. Se siente bien. Tome la cajetilla de cigarros que tenía y saque uno, quería disfrutar de aquella paz, esa paz que solo logré encontrar a miles de kilómetros del país al que por muchos años llame mi hogar. Me lleve el cigarro a los labios y lo encendí, o eso intente, el encendedor estaba totalmente vacío, respire profundamente y me dispuse a guardar el cigarro, cuando sin previo aviso una pequeña mano esta frente a mis ojos mostrándome un encendedor. La mire a los ojos por largo rato, quería leerla, quería conocer sus penas y alegrías, quería que ella fuera mía, por un segundo… sólo por un segundo.
Tome el encendedor y encendí el cigarro para luego devolvérselo a la chica "gracias" le dije tratando de retener su atención un poco más. Ella tomo el pequeño objeto, me sonrío y se alejó, aquella tarde había bastantes clientes. Aquella muchacha me enrostraba todo lo que yo no podía ser, esa mujer era humana, más humana que yo, y eso me dolía. Aquella chica era libre de pensar y actuar como mejor le pareciera, ella, aunque tenía un pasado oscuro no lo arrastraba, ella estaba más viva que cualquiera de mis doce compañeros. Por un momento sentí odio y envidia, por un momento caí nuevamente en aquellos malos hábitos que con tanto esfuerzo había logrado dejar en el pasado, quizás poco a poco me doy cuenta de lo humano y débil que puedo llegar a ser. Esto no está bien.
Me quedé en aquel café toda la tarde, tratando de comprender un poco más acerca de todas las decisiones que había tomado, tratando de entender el futuro que se avecinaba, tratando de poner todas las piezas en su lugar. ¿Realmente extraño mi vida como caballero? ¿Realmente quiero volver a ser el siervo de aquella mujer? ¿Puedo llegar a amar nuevamente a aquella diosa después de todo lo que ha pasado? Shion nos dijo que tomáramos nuestras propias decisiones, nuestro propio camino, que viviéramos la vida que se nos había negado. Lo que no pensó es que ninguno de nosotros teníamos donde ir, nadie nos está esperando, nadie se pregunta dónde estamos. Toda la vida hemos sido seres invisibles, protectores de la humanidad, pero invisibles en ciertos aspectos. Yo no soy como Aioria, que simplemente sonrío y dio las gracias por esta nueva oportunidad, por supuesto él tiene a Marín. Yo no puedo ser como Milo que simplemente se dio media vuelta y se fue a vivir una vida que no es la de él. Yo no puedo ser como Shura, que sin miedo, y reuniendo todo el valor que tenía volvió a buscar lo que años atrás había dejado olvidado en algún rincón de España, no, yo no puedo ser como ellos, que a pesar de todas las penas y desgracias que han caído sobre sus cabezas, son capaces de ponerse de pie y buscar, aunque sea en los rincones más olvidados del mundo su destino.
Yo toda la vida fui educado y entrenado para ser un Santo del más alto rango, yo la reencarnación de Buda debo ser capaz de dejar todo lo material y los sentimientos a un lado, yo debo ser capaz de encontrar y lograr lo que otros no pueden, sin embargo, aquí estoy, sentado en un café, fumándome un cigarro tras otro deseando la vida de aquellas personas vacías. Suspiro y sigo pensando en lo hipócrita que soy, fui capaz de reprochar la decisión de mi diosa, fui lo suficientemente capaz de tratarla de la peor manera, para luego terminar aquí, en el fin del mundo, sentado en un café, deseando con todas mis fuerzas tener la valentía suficiente para poder vivir lo que resta de mi vida en paz.
De pronto, una mano suave se posa en mi hombro
- ¿Va a querer más café? Se lo preguntó porque mi turno está a punto de terminar y me gustaría saber si va a seguir aquí. Me preguntó la mesera de manera amable
Me quede nuevamente mirándola en silencio, tratando de descifrar todo lo que ese pequeño cuerpo quería contar, quería recorrerla entera y poder memorizarme cada marca, cada cicatriz, cada lunar de su cuerpo, la quería para mí, quería que esos ojos sólo me miraran a mí. De pronto me sentí aliviado, enternecido, abrumado, enojado, feliz, enamorado, eufórico ¿es posible sentir todo en un solo segundo? El humo del cigarrillo se atoro en mi garganta y tuve que comenzar a toser para poder dejar entrar el aire a mis pulmones ¿acaso así se siente ver a alguien de forma diferente? ¿Esto fue lo que hizo que "ella" dejara todo? La tos no paraba y la chica fue a buscar un vaso con agua. Cuando lo tuve en mis manos lo tome de un solo golpe, necesitaba refrescar mi cabeza, necesitaba poder pensar con claridad las cosas.
- Si me permite, creo que estar sentado todo el día aquí no va a solucionar nada. Me dijo la chica mientras se sentaba a mi lado, dejando su cartera en las piernas y dejando su propia cajetilla de cigarros en la mesa - ¡Alonso! Podrías traerme un café para mí y otro para el señor por favor. Le pidió al chico que había hecho el cambio con ella. – A si… mi nombre el Mariel
Por un momento no supe que hacer, no supe si hablarle, o si simplemente seguir mirándola como lo había hecho durante todo el día. Ya el que se hubiese sentado a mi lado era algo que jamás habría imaginado.
- Mi nombre el Shaka. Le respondí
- Pero que nombre más extraño ¿de dónde viene? Me volvió a preguntar mientras encendía uno de sus cigarros.
- Soy de la India, pero he vivido casi toda mi vida en Grecia
- Ahhhh. ¿y se puede saber qué hace tan lejos? Me preguntó mirándome directamente a los ojos ¿es por la crisis?
- Pues… creo que aprendiendo a vivir… Le dije mientras tomaba otro cigarrillo. – o a morir, lo que suceda primero.
Mariel simplemente fijo sus ojos en mí, no dijo nada, se mantuvo en silencio mirando a las personas pasar, fijándose en las mujeres, en los hombres, en los niños, su mirada no dejaba nada, era como si todo se grabara en su mente. De pronto, tomo su silla y la acerco a la mía para quedar muy juntos y de esa manera poder hablarme de forma más íntima.
- ¿Ves a esa pareja sentada en aquella mesa? Me dijo mientras me indicaba disimuladamente de que pareja estaba hablando
- Aja. Le respondí en un susurro.
- Pues bien, ella era una bailarina en un país de Europa, y en uno de sus viajes conoció a aquel hombre y quedó totalmente enamorada de él, pero él no podía saberlo porque era un espía que tenía que cumplir una misión. Un día muy frio ella lo siguió hasta un café, en ese lugar él se sentó en una mesa y el en otra, y se quedaron sentado, mirándose mutuamente por muchas horas, no se hablaron, no podía, pero cada segundo se enamoraban un poco más…
- La mire extrañado, pero que cosas decía esa niña ¿cómo era posible que supiera esa historia? Es mas ¿cómo era posible que en su pequeña cabeza entrara tanta fantasía junta? La seguí escuchando hasta que terminó su loca historia.
- ¿de dónde has sacado esa historia? Le pregunté mientras le echaba azúcar al café
- Pues en ninguna parte, la he inventado, de hecho, creo que podría ser perfectamente la historia de ellos dos ¿por qué no? me dijo sonriendo.
- ¿por qué te has sentado?
- Porque usted ha estado sentado en esta mesa durante todo el día, porque no ha dejado de mirarme, y porque durante todo el día he inventado una y mil historias acerca de quién es usted y pues… que puedo decir soy curiosa y usted me llama demasiado la atención. Me dijo sin rodeos, sin miedo, sin ceremonias
- Me quedé en silencio un momento, tratando de entender a esta mujer, tratando de comprender porque podía ser tan libre, quiero entender que es lo que me ata a mi pasado, quiero saber cómo puedo liberarme de todo el tormento que estos meses han significado, quiero poder llorar sin vergüenza nuevamente. La miro y siento que ella es tan libre y que sin importar el pasado puede caminar sin pena o vergüenza, la admiro, me siento humilde ante su presencia, me siento como el humano que soy.
- ¿Y cuál es mi historia? Le pregunto sin verla a los ojos.
- Pues… tengo muchas, pero creo que la que más le queda es la de un amante despechado. Un hombre que amo demasiado, tanto que le duele de solo pensarlo. Un hombre que juro fidelidad pero fue traicionado, y la traición fue tan grande que parte de su corazón se ha quedado en alguna parte. Creo que el hombre que tengo en frente es alguien que sabe lo que es el sufrimiento, pero no sabe cómo ser feliz porque tiene miedo a ser traicionado nuevamente, su corazón y orgullo están lo suficientemente dañados. El hombre que tengo frente a mi tiene tanto miedo que no sabe que sentir ni que pensar, el hombre que tengo frente a mí es como un caballero de dorada armadura esperando pacientemente encontrar alguien que merezca sus sacrificios, el hombre que tengo frente a mi es un hombre perdido tratando con todas sus fuerzas de encontrar un rumbo o una razón a la que aferrarse.
Me quedo en silencio nuevamente, con los ojos abiertos y el corazón palpitando fuertemente en mi pecho. Las manos me temblaban y siento como los ojos de la chica me estudiaban cuidadosamente, de pronto sentí como mi garganta comenzaba a contraerse, como la respiración se hacía cada vez más agitada y sin poder controlarlo como mis ojos comenzaban a llenarse de lágrimas. Dejé la taza de café que tenía en mis manos y con ellas cubrí mi cara, esto era más de lo que podía soportar, era lo más doloroso que había tenido que enfrentar en toda mi vida, y ahí estaba yo, sentado en un pequeño café, en pleno centro de la ciudad de Santiago, en un país perdido en el mapa llamado Chile, ahí estaba yo temblando, tratando de que toda la pena y frustración no salieran, pero era imposible, de pronto todo era demasiado para un cuerpo tan pequeño.
La chica no hizo nada, no dijo nada, no se alejó, se quedó sentada a mi lado terminándose de fumar su cigarrillo con una mano, mientras que con la otra acariciaba suavemente mi espada, tratando de limpiar todos los pecados que cargaba. "sabes… todos necesitamos alguna vez de un cómplice" me susurro al oído, mientras me abrazaba "así que deja de llorar, mira que algún día encontraras lo que estás buscando o quizás no, quizás encuentras algo mucho mejor" Nos quedamos en silencio un par de minutos, aquel silencio era agradable, era tranquilo, era paz que inundaba cada centímetro del lugar, a pesar del ruido de la calle y las personas.
- ¿No me tienes miedo? Le pregunte de pronto sin separarme de ella
- Pues no, me considero una persona con muy buena intuición, no creo que sea un hombre malo, creo que es alguien con mucha pena
- ¿Qué pasaría si te contará la verdad? ¿te quedarías a mi lado o te irías corriendo? Le pregunte esta vez separándome de ella para poder tomar un poco de café y calmarme.
- Pues… creo que tendría que escuchar su historia primero. Me dijo sonriente
- Yo sí le jure fidelidad a un mujer, pero no cómo amante, si no como protector, cómo guerrero…
- ¿algo así como un caballero? ¿un caballero dorado? ¿cómo los de Grecia?
- ¿qué sabes de ellos? Le pregunte comenzando a temblar nuevamente ¿en qué momento me había transformado en un niño?
- Pues sólo lo que cuenta la gente, la verdad es que a veces no sé se que creer con respecto a eso, son héroes, todos ellos, pero nunca los han visto.
- Pues entonces sabes lo suficiente. Le dije casi suspirando, regalándole una tímida sonrisa después. – No soy todo lo que ves, pero tampoco ves todo lo que soy
- La gente cuenta que estos caballeros cuidan a una mujer, una diosa o algo así
- Una diosa, si una diosa…. Le dije mientras me perdía en mis pensamientos
- ¿Pero… ella es una humana? ¿o es una estatua?
Aquella pregunta me quedo dando vuelta durante largo tiempo ¿Qué era aquella diosa? ¿Una ilusión, una luz, esperanza? ¿Era humana o efímera?
- Creo que no lo sé. Le respondí apenado
- ¿cómo no vas a saber? ¿no es tu trabajo saber a quién proteges? todo el mundo conocé a su jefe.
- Es que de un momento a otro no supe ver realmente quién era quién, llego un momento en que confundí todo, a tal punto, que ahora no sé qué es lo que debo hacer
- Así que si estás sufriendo por una mujer. Me dijo nuevamente mirándome a los ojos – Los hombres son demasiado obvios
- Parece que sí. Le dije sonriendo – somos demasiado obvios y tontos.
- Sabes. Me dijo de pronto mientras su cara se iluminaba - Después de haber visto tantas sonrisas por el mundo, pienso que la tuya es mi favorita
Esas palabras terminaron por derrumbar mi mundo, todo por lo que había sido educado, todas las enseñanzas de vida se fueron lentamente por el desagüe. Aquellas palabras lograron que me sintiera más humano que nunca, sentí que ante ella no era más que un hombre sin pasado, ya no importaba nada más, no importaba el rango, no importaba la armadura, no importaba la soledad, nada, ahora era un hombre frente a una mujer, así de simple. No sé en qué momento los estigmas desaparecieron, no sé en qué momento olvide todos los reproches que tenía, no sé en qué momento volví a ser aquel niño de antaño, ese niño que se sorprendía de lo enorme que era el mundo ¡y vaya que lo era! Era demasiado grande y hermoso. Quizás, hoy la entiendo un poco más, quizás hoy siento una pequeña parte de lo que "ella" siente, probablemente hoy he aprendido lo que todos mis años de existencia y meditación jamás había logrado enseñarme. Hoy puedo pedir humildemente perdón a todos los que creí inferiores a mí, hoy puedo dejar de sentirme un ser superior, hoy esa carga ha sido liberada, y pensar que yo creía que me había liberado de todos mis males "¡que error el mío!"
- ¿Alguna vez te has enamorado Mariel? Le pregunte
- Pues creo que no, la verdad es que no lo sé, puede ser que haya amado, pero es algo que por lo general viene solo, el amor es algo tal efímero, hoy puedo amarte a ti, mañana puedo amar a otra persona. El amor nace del deseo repentino de hacer eterno lo pasajero.*** y sinceramente, creo que nunca he tenido esa sensación
- Creo que yo la tengo en este preciso momento. Le dije mirándola nuevamente a los ojos tratando de sonreír
- Pues amémonos, aunque sea por un día, aunque sea por una noche, amemos como nunca lo hemos hecho, quién sabe si logramos hacer eterno este momento. Me respondió sonriendo.
- ¿No tienes miedo?
- No, ¿debería?
- ¿cuántos años tienes? Le pregunte
Ella no me respondió, simplemente comenzó a reír ¿se puede saber qué era lo gracioso en tan importante pregunta? Aunque… ¿Qué importaba eso ya? Me quede mirándola mientras reía, ella era tan distinta… tan distinta… tanto… Cuando dejo de reírse me miro nuevamente, más intensamente que antes
- Una de las supersticiones del ser humano, es creer que la virginidad es una virtud****
¿A que venía eso? Nuevamente me quede sentado, sorprendido, pensando y dándole vuelta a sus palabras, quizás tenía razón. Mire al cielo he intente pedir perdón por todas las cosas en las que estaba pensado, no era propio de mí, nada de esto era propio de mi ¿pero que importaba? Me sentí libre y liviano, creo que "ella" debió haberse sentido de la misma manera, sonreí y trate de pensar en "ella" como un ser divino, y lo que más me sorprendió es que simplemente no pude, de un momento a otro se transformó en alguien totalmente nuevo, en una humana más con deseos y debilidades, una mujer igual a la que estaba sentada a mi lado, una mujer que había encontrado a su compañero. Mirando al cielo le desee toda la suerte del mundo y roge por mí también, porque realmente no quería meterme en problemas.
OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
HOLA! Aquí estoy nuevamente, presentando otro loco capi de este loco fic. Primero, quiero pedir disculpas a las personas que siguen esta historia, realmente me demore montones en este capi, pero es que estaba terminando mi carrera y pues tenía que hacer demasiadas cosas por lo tanto no podía sentarme a escribir, además de que no tenía inspiración para nada, es que esto de egresar es realmente un dolor de cabeza xD jajajaja. Espero que no hayan olvidado este fic, realmente me gusta escribirlo y aunque sea una sola persona la que lo lea lo seguire hasta el final! Me debo a ustedes, aunque sea una sola personas jajaja asi que lo terminare no se preocupen, ahora que estoy de vacaciones tendré más tiempo
Bueno con respecto al capi, creo que pude (o por lo menos lo intente) reflejar el cambio de Shaka, de ser un hombre sumamente crítico con todo a ser un hombre nuevo, con ganas de descubrir un nuevo mundo. Creo que se dio cuenta de que todos son humanos y cometen errores, y creo que también se dio cuenta de que no todos son errores ¿Qué les pareció? Este capi, a pesar de lo que yo pensaba, no me consto tanto escribirlo, creo que es en parte porque yo también he pasado por un proceso de cambio, no necesariamente el mismo que shaka, pero un cambio al fin y al cabo jajajaja aunque creo que el de Shaka es un poco más importante que el mío. Realmente espero que les haya gustado porque a mí me gustó mucho escribirlo.
Otra cosa, este es mi primer capi que publico sin que mi lectora vip, Asuki lo lea, pero ella ha estado ocupada y no ha podido leerlo asi que pues, espero que haya quedado lindo, yo de aquí (porque sé que leera esto) le mando un enorme abrazo de ánimo.
Otra cosa que quería comentar antes de alargarme mucho xD es que quiero agradecer a cada una de las personas que lee, publica y comenta en esta página, creo que todas las que publicamos en esta página, o por lo menos las que llevamos más tiempo, sabemos lo importante que es, quizás muchas de nosotras mantenemos este hobby en secreto, y probablemente muchas personas creerán que esto es una tontería, pero debo decir que para mí el haber descubierto está página ha sido realmente increíble, es la forma que tengo de olvidarme de todos los problemas y también me da la oportunidad de poder desahogarme de la mejor forma que sé, escribiendo y que mejor si esas historias las leen personas. Me atrevería a decir que muchas piensan o sienten de la misma manera, creo que muchas se sienten igual de emocionadas cuando publican o suben nuevo capi, y que esperamos con ansias los reviews, que aunque a veces son pocos, nos ayudan a continuar con esto y nos sacan una de las sonrisas más sinceras. Creo que también es una buena plataforma para conocer gente que siente y piensa de la misma manera. Eso me ha pasado con Asuki y creo que ha sido genial! Porque descubrí que no estoy sola jajaja que no soy la única loca que "fangirlea" o que se emociona con este tipo de historias.
Bueno, esa era mi reflexión del día, perdón si las aburrí
Aclaraciones:
Saint Seiya no es mío
*: aquí en Chile se le dice metro al tren subterráneo, lo quiero aclarar porque sé que es el nombre de la compañía y no sé qué nombre se le dará en otros países
**: es la frase de una canción que se llama "Volvemos a Caer" de Gonzalo Yañez
***: frase de Ramón Gómez de la serna
****: frase de Voltaire
El párrafo del comienzo es parte de la canción "mother" de Pink Floyd.
Quiero agradecer a todas las que leen de forma anónima este fic y espero que me dejen un lindo review!
Cami 3
