Cuanto tiempo sin actualizar… pero en fin es lo de siempre bloqueos, exámenes, trabajos, exámenes, descanso, trabajos… Además que quería actualizar todos mis fics a la vez por lo que este capítulo lleva más de un mes hecho, pero hasta que no estuvieran todos no quería actualizarlos. Al final subo 4 de 7 asique está bien.
Y sin enrrollarme más aquí está el siguiente capítulo.
Disclaimer: Bleach y sus personajes pertenecen a Tite Kubo.
Nota: El título es Memorias porque las partes del pasado (que están en cursiva) las hice mientras escuchaba la cancion memories de la OST de Death Parade.
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Memorias
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Kai se despertó aquella mañana abrió poco a poco los ojos y decidió quedarse más tiempo tumbada en su cama hasta que recordó lo que había pasado la noche anterior. Se giró en la cama esperando encontrarse con Byakuya, pero para su sorpresa no fue así. Se levantó un poco observando la habitación buscando alguna prenda del hombre, y al no encontrar nada sus suposiciones se afirmaron.
-Se ha ido- susurró y después se encogió de hombros- es mejor así.
Aquella noche había descansado demasiado bien desde hacía mucho tiempo. Tanto que ni siquiera sabía con seguridad cuando había sido la última vez desde aquello puesto que día sí y día también tenía pesadillas desde hacía unos años. Pero aquella noche había sido diferente.
Suspiró con pesar y se levantó para meterse en la ducha. Necesitaba despejarse sobre lo ocurrido la noche anterior, pero tampoco quería darle muchas vueltas. Los dos eran adultos y sabían perfectamente que era lo que hacían.
Kai se visitó y salió con el pelo húmedo a la cocina. Se sirvió una taza de café en el momento en que su teléfono móvil comenzó a sonar. Miro la pantalla del teléfono con el ceño fruncido.
-¿Diga?
-¡Tienes que contármelo todo!- escuchó la voz de su alocada amiga.
-¿De qué?
-Vamos no te hagas la tonta, Ikkaku me contó lo que paso. Cuenta ¿te llevo a casa? ¿Qué paso después?
Kai se llevó la mano sobrante a la cabeza, aquel chico no sabía cómo seguir metiendo la pata, sin lugar a dudas.
-Voy a matarlo.- suspiró- nos acostamos.
-¡Genial! ¿Y habéis quedado para algo más? Espera… no estará allí verdad, si es así os dejo mejor que…
-Se fue Rangiku y no, no vamos a volver a quedar ni nada. Fue solo una estupidez.
-No me digas que le hiciste lo mismo que a ese chico… ¿cómo se llamaba?
-Renji. Y no se fue antes de que me despertara. Y por cierto resulta que Renji trabaja para Byakuya. Me lo también me lo encontré ayer ¿no te lo dijo Ikkaku?
-Si me dijo que te dejo hablando con alguien, pero ni se enteró de quien era.
-Os odio a los dos. Lo sabéis ¿no?
-Lo hacemos por ti.
-Sí claro.- contesto con sarcasmo.- No volváis a intentar hacer algo por mí. Hablare muy seriamente con Ikkaku. ¡Me dejo tirada!
-No, te dejo con Byakuya.-Dijo con tono divertido.
-Es lo mismo.- entonces se fijó que había algo oscuro en el suelo del salón. Se acercó con curiosidad para ver de qué se trataba.- Mierda.
-¿Qué ocurre?
Kai cogió el objeto y lo observo.
-Se dejó la cartera.- la colocó sobre la encimera y se acercó a su habitación donde tenía su teléfono móvil.
-Eso es el destino otra vez, cuantas veces te lo he dicho.
-Deja de hablar de todo eso, es una tontería.- le dijo mientras comprobaba su móvil- mierda, encima me ha llamado…
-¿Tiene tu numero?
-Es una larga historia- no le apetecía nada seguir con aquella conversación- te tengo que dejar, será mejor que le llame para que venga a por su cartera.
-Y ya de paso pídele una cita, una película, una cena, luego ya…- pero Kai la colgó.
Suspiró comprobando a qué hora la había llamado, habían pasado un par de horas, pero al menos no la saturaba a llamadas lo que en cierto modo la alivio. Decidió dejarle un mensaje, no quería tener que hablar con él.
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Kai observó el reloj que tenía junto a la cama que marcaba las 2:49 de la mañana. Estuvo en silencio escuchando los leves ronquidos que procedían de su lado. Con sigilo se levantó de la cama y se vistió lo más rápido y en silencio que pudo, cogió su documentación y teléfono móvil y salió de la habitación con los zapatos en su mano. Cerró la puerta con el mayor cuidado que pudo, y después salió por la puerta de entrada.
Se calzó y sin mirar atrás comenzó a correr por las diferentes calles hasta que se cansó y se sentó en un banco de un parque. Suspiró profundamente mirando al cielo aliviada. Pero aquello no duró mucho. Ahora tenía que pensar en que iba a hacer, estaba en la calle y sin ningún tipo de recursos. Sin embargo prefería aquella situación a la anterior.
Estuvo pensando durante un rato, se levantó y comenzó a andar sin ningún rumbo fijo. El clima era tan frio que tuvo que abrazarse con los brazos maldiciendo por no haber cogido un abrigo antes de irse. No tenía dinero para pagar una habitación, y tampoco quería ir a casa de Rangiku, aquel sería el primer lugar donde iría a buscarla y no sabía a quién más podía recurrir.
-¿A dónde vas tan sola?- Kai se dio la vuelta para ver quién era el sujeto que le estaba hablando.- ¿Quieres que te acompañemos a algún sitio?
Ante ella se encontraban dos hombres de aspecto corpulento que llevaban en las manos unas botellas de whisky.
Kai contuvo la respiración y anduvo hacia atrás despacio.
-Vamos preciosa ven con nosotros, no te haremos nada.
-No- apenas susurró.- De-dejarme en paz- tartamudeo.
Se echó hacia atrás vigilando que aquellos hombres no siguieran sus planes, estaba lista para comenzar a correr si hacía falta confiando que a causa del alcohol ellos no pudieran seguirla de igual manera. Del mismo modo en el que ella comenzó a andar hacia atrás, aquel par de hombres avanzaron hacia ella.
"No" se decía a ella mismo, ahora que había conseguido liberarse no podía tener tan mala suerte de encontrarse con aquellos dos hombres. La vida no podía ser tan injusta con ella, no de aquel modo.
-Dejarla en paz- escuchó a un hombre que estaba detrás suya. Aquel sujeto se acercó a ella y se puso delante- largaos de aquí.
-Venga vamos, si quieres tú también puedes divertirte.- dijo el primer hombre lo que hizo que a Kai se le erizara en vello.
-No lo voy a repetir más veces, largaos de aquí si no queréis pelea.
Los dos se miraron y al final el primero decidió dejarlo de lado y se fue con su compañero. Kai respiro hondo aliviada.
-No deberías de pasarte por estas calles, no son muy buenas- se giró su "salvador" y al verla frunció el ceño- deberías de abrigarte más ¿no tienes frio?
Kai agacho la mirada y se abrazó.
-Puede que un poco.
El hombre se quitó su chaqueta y se la dio mientras ella lo cogía un poco a regañadientes.
-Ha pasado mucho tiempo desde que no nos veíamos y de repente te encuentro así. ¿Quieres decirme que ha pasado o prefieres callarte?- Ella aparto la mirada- está bien… te llevare a mi casa ¿te parece bien?
-Gracias Ikkaku.
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Escuchó el sonido de su timbre y se acercó a la puerta. Suspiró para relajarse y la abrió. Nada más verlo pudo sentir como se formaba un pequeño nudo en su estómago.
-Hola.- la saludó.
-Hola- dijo ella evitando su mirada y fue hasta la cocina a por la cartera, mientras Byakuya esperaba junto al marco de la puerta.-Toma.- se la entregó sin decir nada más.
-Gracias. Sobre lo del anoche…
-No hace falta hablar de eso.- Byakuya arqueó una ceja.- ya tienes tu cartera puedes irte.
-¿Por qué tratas de esquivarme?
-Yo no trato de hacerlo.- contestó mirándolo.- solo… lo de anoche no debió de ocurrir, ni siquiera sé por qué lo hicimos.
-¿Y todavía crees que no deberíamos hablarlo?
-Byakuya, solo ha sido un error de una noche ¿de acuerdo? No quiero…
-Para mí no lo ha sido, lo hice porque quise y tu respondiste porque lo quisiste.- dio un paso hacia ella y puso un dedo bajo su barbilla e hizo que lo mirara a los ojos.- No creo que pienses que lo fue.
-Byakuya…
-Kai, tu no sueles comportarte así. Anoche dijiste que no querías ser tan vulnerable. Pero ahora mismo es lo única que muestras. ¿Quieres contarme porque te comportas así?
La mujer se apartó y le dio la espalda. Byakuya se quedó confuso al ver la brusquedad con la que ella se alejó.
-¿Quién te crees que eres para meterte en mi vida privada?- se giró mirándolo desafiante- ¡¿acaso te crees que por echar un polvo tienes algún derecho de hacerlo?!- le gritó.
-Yo…- dijo el hombre sorprendido ante aquella reacción.
-¿Sabes qué? ¡Lárgate!- le señalo la puerta.- Quiero que te marches.- Byakuya la miró con enojo y fue hasta la puerta.
-Eres una molestia ¿lo sabías?- dijo abriendo la puerta, salió pero se giró para volver a enfrentarla.- Solo trataba de ser amab…
-¿Para volver a llevarme a la cama? Va a ser que no.
Tras aquello la chica le cerró la puerta de un golpe dejando al hombre confundido y frustrado. Apretó la mano en un puño y se marchó de aquel lugar. Kai por su parte observó desde la ventana como aquel hombre se iba en su coche.
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Los dos caminaron hasta la casa de este y durante el trayecto ninguno de los dos dijo nada. Ella se sentía avergonzada de que él la encontrase en un estado como aquel, y él estaba confuso.
Él la llevó a una de las casas que estaban apartadas del centro y que parecía ser de gran tamaño. Ambos entraron y Kai pudo ver que así era. Tenía un amplio salón que conectaba a una cocina y un gran pasillo que supuso que conectaba a los dormitorios.
-Ya llegamos. Tengo una habitación libre puedes quedarte aquí el tiempo que necesites.
La chica asintió mientras se quitaba la chaqueta que le había dado.
-¿Por qué haces esto por mí?
-Tú me ayudaste antes, es lo menos que puedo hacer por una vieja amiga.
-Gracias.- ella suspiro- la verdad es que no tenía a donde ir. Yo… me he escapado de mi casa y ni siquiera he cogido nada de dinero. ¿Muy inteligente, verdad?
-¿Por qué?
-Yo… no podía más… Tenía que irme… yo…- Kai se sentó en el sillón y se tapó la cara con sus manos.- no sé si he hecho lo correcto, pero tenía que hacerlo, tenía que irme de allí.
Ikkaku se acercó despacio sentándose en el reposabrazos, sin estar seguro de que si debía decirle algo, el qué. Desde que se conocieron nunca la había visto de aquel modo y estaba realmente desconcertado con que debía de hacer. Tan solo puso una mano sobre su hombro y le dijo:
-Si estabas tan mal era lo mejor que podías haber hecho. No lo pienses más e intenta descansar.
-Todavía dudo si realmente era lo mejor que podía hacer. Puede que solo haya empeorado las cosas.
-Puede que no sea así. Pero sea lo que sea no pienses en otra opción, lo hecho hecho esta…
-… si se llega a enterar de…
-¿Enterar de qué?
-del bebe. Él nunca quiso saber nada de niños estoy segura de que si lo supiera….
-Espera, espera ¿Bebé? Kai… ¿estás embarazada?- la chica asintió levemente- vaya… esto no me lo esperaba.-Hizo una pausa- Lo mejor será que intentes dormir algo, lo necesitas… es lo mejor para el bebé.
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Si lo se un poco WTF el final no? supongo ajjaja admito tomatazos, reviews constructivos o lo que queráis jajaja. Intentare no tardar tanto para el siguiente capítulo.
Nos leemos!
