Notas de autora:

Siii, lo se lo sé, he tardado siglo y medio en actualizar, y por desgracia, este capítulo es muy corto, no tengo más tiempo, pero creo que esta es la escena que queríais ver y así yo me la quito de encima y puedo avanzar más con el caso realmente interesante ¡El atraco y el templo! Tachan tachan, está cerca la solución chavales, espero no decepcionaros y que este capítulo os resulte creíble dentro de IC de cada uno, debido a mis problemas personales y a la universidad hace mucho que no me puedo repasar los libros ni las frases ni acciones de cada personaje asique si me he salido del cannon lo siento en el alma, sois totalmente libres de decírmelo, si creéis que, por ejemplo, Hermione no es Hermione, es una desconocida que se llama igual , por favor decídmelo y sacare tiempo de donde sea para releerme los libros.

Os prometo que el próximo capítulo será largo, tomaos este como un ``por favor´´ XD, o un ``lo siento´´ os dejo estas páginas para que sepáis que no me olvido del fic y que lo terminare, aunque me falte tiempo, buenoooo, no me queda otra que dar las gracias TOOODOS los que me dejan comentarios, a los que no me los dejan, a los que les gusta y a los que no. Y, en concreto, a los que no les gusta algo y me lo dice^^.

Por desgracia no tengo tiempo para nombrar a todos los que me habéis apoyado este tiempo que parece que me he muerto, pero ¡¡estoy aquí!! Y estaré siempre leyendo vuestros comentarios. Siento también no tener tiempo para contestar los reviews, de verdad, no soy de esas que creen que no se deben contestar, creo que se deben contestar para que haya una interactuación entre lector y escritor y porque me gusta tener en cuenta vuestras opiniones y peticiones.

Además, a ser verdad, tenéis suerte de que pueda actualizar hoy, porque dentro de dos días tengo un examen de Derecho Constitucional que me está matando, pero he hecho un esfuerzo para que, al menos, tengáis la solución a la escena que os dejé en el capitulo anterior.

Capitulo 12:

Lo primero en qué tenía que pensar era cómo iba a esconderse el sujeto. Bien, no era mago, no tenía más remedio que hacerse desaparecer por métodos muggles. Además, con un poco de suerte, al pensar que los que les persiguen son magos no tendrá demasiado cuidado en dejar rastros.

Lo primero que hizo en cuanto salió del barrio fue conseguir que rastrearan sus cuentas, había sacado dinero en efectivo hace poco, no demasiado, por lo que dentro de poco tendría que utilizar las tarjetas de crédito. La historia de cómo conocía tanto los métodos de busca muggle era muy larga, aunque en momentos como éste a Dardd le eran muy útiles, en el momento en que Gavin Glynn utilizara las tarjetas de crédito, encontraran su coche o use su teléfono móvil, podrá llegar hasta él.

Podría estar equivocada y que todo fuera un tremendo malentendido, pero la razón le decía que éste era un hilo idóneo del que tirar. En cuanto le encontrara sabría más del accidente en el que asesinaron a Mártin.

Dejando de lado el frente cubierto ahora tenía que preocuparse de nuevo por el círculo de amistades de Mártin, y de Draco Malfoy, quien muy a su pesar parecía que todo lo que le unía a este caso eran simples coincidencias.

Tenía que ir a buscar a Granger para la recepción de esa misma noche, sólo esperaba que no saliera corriendo a luchar contra dragones durante el postre.

-

-

-¿No te ibas?

-Sí, si-despertó Hermione de la sorpresa, parpadeando-Hasta esta inesperada proposición de matrimonio-espetó

Draco cerró los ojos fuertemente. Pasó la mano por el pelo como señal inequívoca de nerviosismo.

-Olvida lo que he dicho-dijo mortalmente serio- Vete. ¡Vamos!-furioso de repente la cogió del brazo y la empujó hacia la puerta-Vete

-Pero…

-No es asunto tuyo. Adiós.- Intentó por todos los medios acallarla y echarla porque sabía que los efectos del veritasserum no se habían extinguido

-Te he prometido que no se lo contaría a nadie- prometió absolutamente confundida, por lo que ella sabia Draco estaba en una posición envidiable, rico, famoso, eficaz en sus negocios… ¿Necesitar desesperadamente casarse? ¿Se había convertido acaso el ex mortífago en una doncella abandonada en el siglo XII? La idea la hizo sonreír.-Te doy mi palabra-agregó.

No iba a preguntar directamente, sabía que por el veritasserum se vería obligado a contestar y no le parecía correcto instarle a revelar información personal, ella quería olvidarse de la deuda contraída, por eso aguardó delante de la puerta mirándole directamente a los ojos.

Él se dio la vuelta, ignorándola por completo, Hermione vio como su figura llegaba con pasos confusos al primer sillón individual que encontró en el camino, a la izquierda del escritorio donde antes habían estado y enfrente de la vidriera que daba un ambiente excesivamente coloreado para el ánimo del joven.

Enterró la cara entre las manos, su cerebro actuaba a una velocidad de vértigo, él la notaba aun detrás suyo, no le hostigaba, simplemente estaba ahí. Aparte de que, a pesar de lo dicho en la discusión, seguía dándole crédito a su palabra, acentuado a demás por la poción, sabía que mantendría la promesa, quizás contárselo no era tan mala idea…oyó los pasos de ella dirigiéndose a la puerta, en ese momento algo en su cabeza-o quizás interiormente quería desahogarse con alguien que no le cobrara por horas- le hizo hablar, su voz sonó más segura y clara de lo que él esperaba.

-Veras…-

En ese momento Hermione se alejó de la puerta a la que se dirigía y se acercó lentamente delante del sillón en el que se encontraba el rubio, se acercó tímidamente como si cualquier ruido pudiera interrumpir el momento de debilidad confesional de Draco Malfoy

Draco elegía las palabras para explicar la situación mientras se incorporaba, observó cómo Hermione se sentaba en la esquina de la mesa de centro, con una sonrisa irónica se dio cuenta de que estaba suficientemente alejado de él como para no hacerle sentir presionado, no estaba tan desesperado como para no notar esos detalles.

-¿Te acuerdas de la batalla en la casa de tus padres aquel verano?-preguntó Draco mirándola fijamente.

Era obvio era una forma de referirse a cuando él `reconvirtió´ su camino uniéndose a la Orden al no ser capaz de matar a Hermione y a su familia, algo poco recordado por todos y especialmente por él mismo. Hermione asintió en silencio. Claro que lo recordaba, por su cobardía- o tal vez, por su pequeña conciencia, nunca estará segura- ella y sus padres estaban vivos.

-Pues… apenas unos meses antes mis padres nos llevaron al tribunal mágico, a mí y a Pansy-observó la reacción de Hermione antes la revelación- firmamos un contrato matrimonial, en aquel entonces no sabía lo que firmaba- los ojos de Draco ya no parecían mirarla a ella, sino como si estuviera recordando tiempos lejanos e intocables- simplemente ambos estábamos encantados de hacer algo que era provechoso para el futuro y para la conservación de la Sangre, por supuesto.

Draco esperaba que Hermione dijera algo, pero como siempre, ella asentía y callaba y escuchaba.

-Claro que no me preocupé de mirar la letra pequeña, después de aquello lo olvidé, mis padres se encargaban de esas cosas, y…-suspiró cansadamente poniéndose las manos en la nuca y cerrando los ojos para recordar- llegó mi misión, mi renuencia a matar a Dumbledore hizo que me enviaran a tu casa-dijo ya sin ambages recordando la versión más cruda de la historia- después vino la guerra… el resto ya lo sabes-volvió a enfrentar su mirada- cada uno por su lado, después de que me uniera a la Orden no recuperé nunca contacto con casi nadie de mis antiguos amigos, por decirlo así-agregó

Durante la pausa para recuperar el aliento que Draco había perdido al contar tan agitada historia Hermione sintió por un momento ganas de consolarlo por aquellos recuerdos, pero desechó la idea. No quería romper el delicado hilo que los unía ahora mismo.

-Y todo esto acaba en que, la letra pequeña que debería haber leído, impone que, si yo, Draco Malfoy, no contraigo matrimonio antes de dos semanas, más de la mitad de mis bienes y mis posesiones pasaran a mi querida prometida Pansy. He aquí la cuestión, Granger. En la parte literal y explicita del hechizo escrito del concordatto impone que me tengo que casar, pero supongo que, por un error humano de quien la escribiera, no indica específicamente quien debe ser la esposa, por lo que, mientras pueda, tengo que encontrar a una mujer con quien casarme antes de dos semanas para poder defenderme con un matrimonio ya consumado, para que Wilson pueda alegar que el concordato no puede ser valido porque habría que rescindir un matrimonio hecho ya. Es difícil que un juez disuelva un matrimonio consumado para cumplir un concordato de antes de la guerra, pero si, por el contrario, estoy soltero dentro de dos semanas, más de un juez me obligaría o a casarme o a dar la mitad de mis bienes. Así que, tengo que encontrar a una mujer que se case conmigo o estoy, hablando mal y pronto, jodido.

Hermione parpadeó, asimilándolo todo. Añadió sin pensar un comentario:

-No te debería ser difícil conseguir una mujer

Draco ladeó la cabeza y la miró interrogante –Gracias… supongo

-Quiero decir… que, a ver-dijo riéndose por un segundo- que eres rico y guapo, hay muchas mujeres que se casarían solo por eso. Seguro que Dubois se casaría contigo

Draco puso los ojos en blanco- Retiro de lo gracias-Hermione ser rio aun mas- si lo que te refieres es a una modelo idiota, no me lo puedo permitir, no quiero escándalos, además, probablemente si se descubriera el chanchullo Pansy podría emprender acciones legales. Aunque si no encuentro otra solución no me quedara otra que encomendarme al diablo y casarme con alguien como Natacha.

Draco se volvió a callar y a mirar al suelo. Hermione comenzó a sentirse incomoda de nuevo.

-Hay un problema más-añadió Draco- ¿Crees que Pansy lee Corazón de Bruja?-dijo levantando la mirada a ver si Hermione caía en lo que quería decir.

Hermione abrió los ojos de golpe, y entendió por qué Draco estaba tan serio por el cotilleo en la revista de marujas. Era peligroso que Pansy pensara que Draco tenía una relación.

Draco se levantó y cogió una botella y dos vasos, una botella de cristal, evidentemente carísima, como todo lo demás. Le dio un vaso a ella y llenó los dos- Necesito un copazo-dijo como explicación.

Hermione bebió simplemente por darle un trago, se atragantó y tosió-

-Cuidado-dijo él con retintín- no acaba contigo ni una tormenta ni un secuestro, pero un trago de aguardiente hace estragos.- él se lo llevó a la boca y se lo acabó de un trago.

Con demasiada facilidad pensó ella, tras un escrutinio silencioso llegó a la conclusión de que posiblemente el rubio abusaba demasiado del alcohol.

Una pregunta se le ocurrió, abrió la boca pero se arrepintió y la cerró de nuevo.

Draco la miraba desde la ventana, Hermione no era consciente de cuando había llegado hasta el enorme ventanal.

-¿Qué ibas a preguntar?-

Por la expresión de su faz, era obvio que el veritasserum le obligaba a contestar, levantó los ojos pidiendo disculpas:

-¿Por qué no aceptas casarte con Pansy? ¿Por qué con cualquiera en vez de con ella? Nunca ha parecido desagradarte, además, tampoco estas enamorado ni parece que creas en el matrimonio por amor. No veo por qué te arriesgas tanto solo por no establecer un contrato con ella. ¡Si lo harías hasta con una desconocida!

El vaso que sujetaba Draco se estrelló contra el suelo. Hermione vio furia en su mirada, furia malinterpretada, puesto que no iba hacia ella.

-Es una puta-Hermione abrió los ojos de la impresión y se quedó boquiabierta, Draco no era propenso a usar tan mal el lenguaje- Es una puta traicionera, falsa y retorcida. La odio- se acercó a Hermione y clavó los ojos en su mirada, simplemente para que sintiera su rencor- La desprecio, al igual que a ella la repugno desde que me uní a la Orden, el motivo de que no quiera cancelar el matrimonio es que ahora los Parquinson están en la ruina, jamás le daré opción a mi dinero, ni a la posición social que tanto anhela al adquirir mi apellido. Antes, y sabes que hablo en serio, doy todo lo que tengo a la beneficencia.-Jamás conseguirá mi apellido ni mi dinero.

Era obvio que no quería más preguntas sobre ese tema, y Hermione se arrepintió de haber preguntado.

-Entonces, el motivo de que de repente asistas de nuevo a todas las fiestas tiene que ver con tu situación

-Evidentemente, Wilson elaboró una lista de candidatas con algunas exigencias, digámoslo así.

-Cómo no-repuso ella con sarcasmo- Seguro que la pureza de sangre era un requisito-despreció Hermione en un susurro.

-¿Celosa Granger?-se carcajeó Draco-

Hermione altanera, se irguió y le sonrió dulcemente:

-No veo por qué Malfoy, a mí ya me has propuesto matrimonio.

A Draco se le borró la sonrisa.

-Aunque la verdad, no es la propuesta más romántica que espero tener-continuó machacando ella

-Seguro que es la única que tendrás en la vida, Granger- contestó con desprecio- Olvida todo lo que he dicho y mantén tu promesa.

-Lo haré, tranquilo.

-De acuerdo, ahora tienes que irte, tengo cosas que arreglar con Wilson, te mandare instrucciones sobre lo de los periodistas.

Hermione asintió. Antes de irse dudó en si decir algo o no. Miró como Draco se había quedado mirando de nuevo por la ventana, pero sabía que ella seguir allí.

-De paso dime también qué vas a hacer- Draco se giró y la miró- Si quieres, claro, siempre te puedo dar mi opinión y no se lo contare a nadie, te cuento un secreto, a mí tampoco me gustaría tener que casarme con Pansy-sonrió Hermione

Draco asintió levemente mientras se ponía otro vaso de aguardiente. Se dejó caer sobre su sillón delante de su escritorio indicando a su elfa que avisara a Wilson de que podía pasar, tenían muchas cosa de que hablar, aparte de que esa misma noche tenía otro acto social en el que tenía que hacer acto de presencia, tenía que contarle las nuevas novedades, desde luego la reacción de Granger al enterarse de un asunto tan poco claro legalmente le había sorprendido, una de dos, o su matrimonio con Pansy le parecía a ella tan patético como a él, o había cambiado mucho en los últimos tiempos, y ambas opciones le desagradaban, pero aun así era un consuelo contar con su – instantáneo- silencio.

Evitando la vergüenza que había sentido al pedirle como un desesperado que se casara con él para eludir así su matrimonio con una desconocida que podría chantajearle o …peor…con la que había sido el amor de su vida, con la que siempre había estado predestinado, que resultó más traicionera que él mismo. Sí, estaba desesperado, no quería compartir con Pansy Parkinson ni un solo galeón mas, ni un solo beso mas, ni una sola esperanza mas…Cada trozo de su corazón roto repudiaba a la causa de su ruptura y antes en la indigencia que darle a esa rémora su apellido y su status.

-Bueno, entonces, Granger tampoco ha reaccionado mal a la propuesta-comentó Wilson

-¿Pero qué puñetera propuesta?-preguntó Draco- No fue una propuesta, fue una estupidez propiciada por el veritasserum.

-Pues es una pena, porque un matrimonio con Hermione Granger, paradigma de la bondad y la equidad te vendría de perlas de cara al ministerio después de que Parkinson denuncie por tu supuesta boda falsa. –aguantando la risa continuó- Podríais inventaros una historia de amores prohibidos y turbulentos a lo largo de los años y oculto durante la guerra por culpa de Voldemort, y así, no desacreditareis al Profeta...

-¿Pero tú que te metes?-dijo Draco anonadado-

-¿Pero cuál es el problema?-interrogo Wilson haciendo mucho esfuerzo por no burlarse de la situación de su compañero-Esta dentro de tus preferencias, solo que no la incluí en la lista porque no suele estar por estos lares, tiene estudios, tiene más neuronas en un solo dedo que tu cerebro y el mío juntos, y lo más importante, discreta y el ministerio jamás osaría recriminar a una ex aurora, protectora de indefensos, y, mejor amiga del Jefe de los Aurores que por si no lo sabes, es Harry Potter, no se atreverán a decir que es un matrimonio de conveniencia.

Draco se recuperó de todos esos argumentos y después de intentar articular palabras dijo:

-Precisamente-remarcó Draco como si estuviera hablando con un niño- Jamas se atreverían a acusarla de un matrimonio por conveniencia pseudo ilegal, ¿Sabes por qué?... ¡JAMAS lo haría zoquete!

-Exacto, la Hermione Granger que ellos conocen y de la cual tienen información, nunca lo haría, pero, la Hermione Granger que te debe la vida de su madre y quiere meterse en tus asuntos financieros para investigar sobre un edificio que tu construiste tal vez, y digo, tal vez, sea más fácil de convencer.

-Estás loco

-O, también, podrías apelar a su sentido moral, y pedirle que te devuelva el favor con un pequeño matrimonio falso.

-¿Un pequeño matrimonio falso?-se rio Draco-¿Es lo único que se te ocurre para convencerme? Minimizarlo todo para que no parezca tan grave con diminutivos para niños. Qué pena me das.

-Pues, sinceramente-dijo el abogado, ya serio- a mi me das mas pena tú, por que como no te esfuerces mas vas a estar casado en menos que te des cuenta.

A Draco se le borró la sonrisa y miró seriamente a Wilson

-Tienes razón, pero no veo motivos para perder tiempo y esfuerzo en Granger, personalmente, me odia o no me soporta, y… profesionalmente, por decirlo así, no creo que por simple caridad humana cometa una ilegalidad, por eso, ignoremos de momento El Profeta, y centrémonos con la mujer que tengo que camelarme esta noche, la chica de la fiesta de Lady Petardo.

-¿Te refieres a esa rubia preciosa que dejaste tirada por Granger toda la puñetera noche?

-Eeh… Sí, esa, -contestó sin inmutarse- ¿Está enfadada? Que disgusto tengo-ironizó- seguro que con unos pendientes y una rosa, se le pasa. Si esto es todo, nos vemos esta noche, voy a descansar, vete a hacer…-le miro fijamente- lo que sea por lo que te pago.

-De acuerdo, iré a hacer cosas por las que no sabes que me pagas.

_____---______---

¿Qué tal la conversación? ¿Os parece una Hermione creíble? De verdad que me preocupa eso, decidme que tal os parece y os querré siempre.

Chao y besos a todos.