Tea Mutou, tú siempre me comentas, gracias :D les dejo el nuevo capítulo.
No se asusten, Podría quedarse con Kaiba...Pero podría que no, ya saben, todo puede pasar.
CAPITULO 17
VIGILANCIA
Esa noche, después de que todos disfrutaran de su día en el lago, llegaron agotados a la cabaña y Yugi subió a su habitación, creyó que Atem estaría ahí.
¿Atem? -Preguntó antes de entrar, pero como no le respondió, abrió la puerta y entró.
Efectivamente Atem estaba ahí, sentado en una silla recargado en el escritorio, dibujando algo.
¿Estás bien? –Le preguntó Yugi.
Si lo dices por lo de hoy en el lado, sí, estoy bien. –Le respondió Atem, sin mirarlo, muy concentrado en lo que hacía.
¿Qué estás haciendo? –Le preguntó Yugi, lleno de curiosidad.
Estoy dibujando la ruta que tomaremos mañana, como nos dividiremos y exactamente todo lo que haremos para llegar al escondite, observar lo que hacen y si es posible, entrar para buscar donde resguardan los artículos. –Describió Atem perfectamente.
¿En qué te puedo ayudar? –Preguntó Yugi.
Toma el mapa y busca una ruta cerca del lago, en caso de que tengamos que huir, algo perfecto para esconderse. –Le ordenó Atem.
A la orden. –Dijo Yugi, tomando el mapa.
¿No tienes hambre Atem? –Preguntó Yugi.
No, si quieres cenar, ve, así también les puedes explicar a todos el plan, ya te lo expliqué yo a ti. –Le contestó Atem.
Está bien, te traeré algo de igual forma. –Le contestó Yugi, sonriendo y salió de la habitación.
Yugi bajó a la cocina y se encontró a sus amigos preparando la cena.
Justo a tiempo Yugi, casi es hora de cenar, preparamos algo delicioso ¿Por qué no le dices a Atem que baje? –Le comentó Mai al chico.
Atem dice que no tiene hambre y está muy concentrado en el plan y las rutas que tomaremos mañana, así que pensé que podía yo subirle algo de comida. –Dijo Yugi
Tea no pudo evitar sentirse mal al respecto ¿Acaso Atem no quería bajar a cenar por su culpa?
Bueno, parece que trabaja mucho ese hombre. –Dijo Mai.
Así es nuestro amigo el faraón. –Se metió Tristán en la conversación.
Oigan ¿Dónde está Kaiba? –Preguntó Yugi. –Después de cenar quiero explicarles el plan. –Terminó de decir.
Cuando llegamos del lago, dijo que no quería que nadie lo molestara y se metió a la habitación. –Explicó Mokuba.
Ni hablar. –Dijo Yugi.
Mai les sirvió a todos y Joey le ayudó, así que Yugi antes de sentarse a cenar, tomó un plato y se lo llevó a Atem.
Al entrar a la habitación se encontró a su amigo dormido con la cabeza sobre el escritorio y un lápiz en la mano, al parecer estaba muy cansado, así que Yugi decidió dejarle el plato a un lado, tal vez el rico olor lo despertaría.
Al bajar, ya todos estaban sentados pero aún no comenzaban, lo estaban esperando.
¿Y bien? ¿Cenará allá? –Preguntó Mai.
No sé si cenará, al entrar lo encontré dormido y solo le dejé la comida a un lado, espero que despierte y la vea. –Les explicó Yugi.
Tea sintió mucha ternura al escuchar eso, Atem se había quedado dormido después de tanto trabajar.
Cuando todos terminaron de cenar, Tristán y Mokuba recogieron los platos y Tea con ayuda de Yugi, limpiaron la mesa.
Bueno chicos, el plan es muy sencillo. –Comenzó a explicar el muchacho. –Mai e Ishizu se quedarán aquí por si necesitamos volver, estén preparadas para una huida o como refuerzos, así que nos comunicaremos con radios. Todos los demás iremos al lugar con mucha precaución y Marik, Mokuba y yo nos quedaremos afuera a vigilar y tomar notas sobre lo que esos sujetos hacen, por donde entran, por donde salen y que armas llevan consigo, mientras Atem, Joey, Tristán, Tea y Kaiba, entrarán por un túnel que se encuentra escondido y los llevará dentro del lugar. –Le explicó el chico, deteniéndose para tomar un poco de aire.
Pero Yugi, es muy peligroso que ellos entren, apenas el primer día de observarlos, no sabemos lo que pueda pasarles. –Dijo Mai preocupada.
El faraón está convencido de que es lo mejor y tendrán mucho cuidado. –Le contestó Yugi.
¿Por qué Tea debe entrar? Eso es peligroso para ella. –Dijo Kaiba molesto, mientras llegaba a donde estaban todos.
Atem diseñó ese plan para que todos estemos a salvo. Si aquí se quedan Ishizu y Mai, en caso de que alguien nos encuentre o las encuentre a ellas, Ishizu podrá proteger a Mai. Afuera del escondite, Marik y yo podríamos proteger a Mokuba y finalmente dentro, tú, Joey, Tristán y Atem serían capaces de proteger a Tea, en todos los casos hay una persona con un artículo del milenio que los puede ayudar. –Terminó de explicar Yugi.
Eso es absurdo. –Dijo Kaiba.
Si el plan del faraón no te parece, puedes desistir, niño rico. –Le contestó Joey, molesto.
Como sea, espero que no arruinen todo. –Dijo Kaiba antes de marcharse.
Mokuba fue tras él y subieron a su habitación.
¿Tú crees que de verdad sea peligroso, Yugi? –Preguntó Joey.
Yo confío plenamente en Atem, Joey, sé que él sabe lo que hace. –Le contestó Yugi con una sonrisa.
Yo también confío en Atem. –Dijo Tea, muy segura.
Los chicos se fueron a dormir a sus respectivas habitaciones, preparándose para el siguiente día.
Yugi al entrar a su habitación se encontró con el plato sin comida y Atem durmiendo en su cama, Yugi sonrió, se puso su pijama y se metió a su cama, para dormir también.
A la mañana siguiente, Atem se despertó muy temprano y tomó una ducha para relajarse antes de partir al escondite. Yugi se despertó al escuchar el agua en el baño y esperó para también tomar una ducha rápida.
Los demás comenzaron a despertar también y algunos comenzaron a meter cosas que creían necesarias en unas mochilas para llevarlas consigo.
Atem salió del baño y entró Yugi, después el faraón tomó el mapa original, las rutas que él había dibujado y los metió en una mochila, también metió 2 linternas, 3 binoculares una navaja y un cuchillo; se colgó la mochila en la espalda y tomó varios radios que llevaba en la mano.
Al bajar, se encontró con Joey, Tristán, Mai y Tea ya listos, así que los saludó en general y le entregó un radio a Mai, después llegaron Marik e Ishizu, le entregó otro radio a Marik y él conservó otros dos.
Yugi bajó a los 5 minutos y detrás de él venían Kaiba y Mokuba.
¿Están listos? –Les preguntó Atem a todos.
¡Si! –Gritaron todos a excepción de Kaiba.
Mai e Ishizu se despidieron de ellos en la puerta, mientras los veían partir, deseándoles mucha suerte.
Atem durante el camino les iba explicando los trazos que él había hecho, diciéndoles cuales eran las rutas que tomarían y las posibles vías de escape.
Sigo pensando que esto es tonto, deberíamos separarnos. –Dijo Kaiba.
Y lo haremos Kaiba, al llegar, si nos separamos ahora solo nos pondríamos en peligro. –Le respondió Atem, mirándolo con esos ojos llenos de ira.
Todos siguieron caminando por unas horas más, callados, ya que temían que al irse acercando, los descubrieran.
Al llegar a unos 100 metros del escondite, todos se agacharon y fueron acercándose más, hasta llegar a un punto donde había demasiados árboles que cubrirían perfectamente a los tres que se quedarían y también les daba una muy buena vista del lugar.
Recuerden que en caso de cualquier peligro, deben avisarnos de inmediato, Mokuba, no te separes de ellos y sean muy discretos, no deben descubrirnos. –Les dijo Atem en voz baja.
Mokuba, si estás en peligro vendré inmediatamente. –Le dijo Kaiba a su hermano mejor.
Lo sé, Seto, gracias. –Le respondió el pequeño con una sonrisa.
Es hora de irnos, entraremos por el túnel que está a 250 metros por aquel lado. –Dijo Atem, señalando al otro lado de donde se encontraban. –Si no volvemos y no respondemos el radio en 5 horas, vayan por las chicas y escóndanse. –Les dijo Atem.
Eso no pasará, estarán bien. –Les dijo Yugi, siendo positivo.
Claro. –Respondió Atem y se despidió de su amigo.
Los cuatro chicos y Tea comenzaron a caminar hacia el túnel, Tea siempre en medio de los cuatro.
Al llegar a la entrada del túnel, Atem se quitó la mochila y les explicó a los demás.
Este túnel es muy pequeño, debemos cruzarlo agachados de rodillas y manos; Yo entraré primero, después Joey, Tea seguida de nosotros y al final Tristán y Kaiba.
Pero antes de que ustedes entren, yo lo haré solo y esperarán mi señal de que es seguro para entrar.
Ni loco, viejo, si tú entras a ese túnel, yo entraré contigo, sea peligroso o no. –Le dijo Joey.
Gracias, Joey. –Le dijo Atem, introduciéndose en ese momento al túnel, con el chico rubio detrás de él.
Tristán, Tea y Kaiba estaban esperando la señal, cuando escucharon ruidos extraños de pasos que se acercaban, así que no lo pensaron y entraron rápidamente al túnel.
Al llegar Atem, miró hacia todos lados, era un lugar grande, vacío y solo, con una puerta cerrada, así que cuando estaba a punto de decirle a sus amigos que entraran, Joey llegó tras él y después los otros tres chicos.
Lo sentimos, escuchamos pasos afuera y entramos. –Dijo Tristán en voz baja.
Está bien. –Les dijo Atem. –Creo que esa puerta nos lleva al lugar principal de este escondite, ya que esta es solo un cuarto donde guardan cosas sin importancia. –Dijo mientras seguía observando el lugar.
Bien, ahora yo me encargo. –Dijo Kaiba tomando la delantera hacia la puerta.
¿Kaiba qué haces? –Le preguntó Atem.
¿Qué crees que hago? Iré a asegurarme que podemos salir de aquí y buscar esos estúpidos artículos. –Le respondió Seto.
Al llegar a la puerta, pegó su cabeza a esta, para escuchar si alguien estaba afuera, pero al parecer no había nadie, ya que no escuchó nada y la abrió lentamente para observar afuera.
Mientras tanto Yugi, Marik y Mokuba
Miren eso, dos se están yendo en ese auto. –Observó Mokuba, mientras hacía anotaciones.
Y aquellos dos traen consigo espadas, creo. –Dijo Marik, señalando a dos sujetos que se encontraban cerca de la entrada.
Y creo que aquella persona de allá, no es un hombre. –Dijo Yugi, señalando una mujer, cubierta al igual que todos los demás con una túnica, pero se le notaba la larga cabellera y su figura femenina, ya que al caminar, podían apreciarlo.
Wow, es cierto, creí que serían solo hombres. –Dijo Marik, mientras anotaba también.
Cuando los tres estaban haciendo anotaciones, sonó su radio.
¿Todo bien por allá? –Era la voz de Atem.
Afirmativo, faraón, estamos observando todo y anotando, ya tenemos mucha información que podría ser útil. –Le contestó Marik.
Excelente, nosotros logramos llegar a un pasillo, seguimos buscando, todo va bien. –Contestó Atem.
Perfecto, esperamos más indicaciones. –Dijo Marik, terminando con la comunicación.
Con Mai e Ishizu
¿Crees que todo esté bien? –Preguntó Mai, preocupada.
Lo está, si no, ya nos habrían avisado algo. –Le respondió Ishizu.
¿Y nosotras mientras que hacemos? –Preguntó a hora Mai.
Vigilar también esta cabaña, para estar seguras que nadie nos vigila a nosotras. –Respondió Ishizu mientras caminaba hacia afuera.
Mai fue tras ella, pero Ishizu le ordenó quedarse en la puerta observando, mientras, ella vigilaría desde la barda donde una vez estuvieron Atem y Tea.
De nuevo en el escondite con los muchachos y Tea
Los chicos ya habían salido de esa habitación y caminaban por el pasillo que le comentó Atem a Marik, despacio y tratando de no hacer ningún ruido, para no ser descubiertos.
Oigan chicos. –Dijo Tea en voz baja. –No sé si sea lo que creo, pero me parece ver desde aquí algo que brilla igual que tu rompecabezas, Atem. –Les contó la chica.
Todos voltearon a ver y en efecto algo brillaba a unos 20 metros de ellos, pero escucharon algo y se asustaron, por lo que se metieron a otra habitación.
Unos sujetos con túnicas pasaron por el pasillo y después volvió a quedar vacío.
Bien chicos, sin duda ahí hay un artículo del milenio, los demás deben estar ahí mismo o cerca, así que nos separaremos. –Les dijo Atem.
Creo que son el ojo y la balanza del milenio. –Dijo Joey acercándose un poco más que todos.
Bien, iremos por ellos, dos de nosotros iremos arrastrándonos hasta ellos, los tomaremos y saldremos de la misma forma, pero al llegar aquí de nuevo, correremos. –Propuso Kaiba, por primera vez hablando tranquilo,
Es una buena idea, Kaiba. –Le dijo Atem.
Bien, yo quiero ir. –Dijo Tristán, agachándose, pero al hacerlo, con el pie golpeó una estatua que estaba puesta junto a los chicos y se desmoronó en el suelo, haciendo un gran escándalo.
¡Qué fue eso! –Escucharon unas voces acercándose.
Los chicos asustados comienzan a correr hacia el túnel de nuevo, pero al sentirse casi atrapados, Joey, Tristán y Atem, entran a una habitación que encuentran, Kaiba y Tea venían más atrás y cuando Tea está a punto de entrar, Atem le da la mano, pero la puerta se cierra sola de golpe. Dejando a Kaiba y Tea afuera.
Los dos que están afuera, consiguen ocultarse detrás de un gran mueble lleno de polvo y evitando ser atrapados.
Después de pasar alrededor de 10 minutos, deciden salir, pero notan que la habitación donde están los otros tres chicos, está cerrada y no se puede abrir.
Kaiba, tenemos que sacarlos, están atrapados. –Dice Tea, angustiada por sus amigos.
Kaiba comienza a patear la puerta, pero ésta no cede, así que le pide ayuda a Tea y entre los dos al mismo tiempo comienzan a patearla, hasta que se afloja y después se cae completamente.
Tea entra corriendo y sus amigos están en el piso, al parecer había un olor muy extraño en la habitación.
Es un gas tóxico. –Dice Kaiba. –Debemos salir.
Atem, Joey, Tristán, reaccionen. –Les dice Tea, llamando a sus amigos.
Atem y Tristán reaccionan y se levantan, algo débiles pero logran hacerlo, sin embargo Joey no se mueve y Tea se comenzó a marear.
Es hora de irnos. –Dice Kaiba, subiendo a Joey a su espalda.
Tea ayuda a sus amigos a moverse y los tres comienzan a correr, con Kaiba y Joey tras ellos.
Finalmente llegan al túnel nuevamente y comienzan a entrar de uno por uno. Primero Tristán entra para jalar a Joey, mientras Kaiba y Atem lo empujan y cuando logran salir, respiran aliviados, pero aún falta llegar al otro lado donde están Marik, Yugi y Mokuba, así que hacia allá van.
Al llegar con sus amigos, Mokuba se emociona de ver nuevamente a Seto y Yugi les pregunta cómo les fue.
Es una larga historia, te contaremos cuando lleguemos. –Respondió Atem
Joey comenzó a despertar y preguntó cómo es que salieron de ahí y Tristán fue quien le explicó todo.
Todos juntos comenzaron a caminar hacia la cabaña nuevamente, mientras Mokuba les hablaba de todo lo que habían visto mientras vigilaban
Tea comenzó a pensar en cómo se comportó Seto ahí adentro y pensó en algún momento que podía ser un chico lindo de vez en cuando, que se preocupaba por los demás.
Atem veía como Tea miraba a Seto mientras caminaban y sintió como si algo le perforara el corazón, nuevamente esa sensación que no quería sentir más y decidió, no acercarse más a Tea durante un tiempo.
Al llegar a la cabaña, las dos chicas que los esperaban corrieron a abrazarlos y los recibieron con mucho cariño
El celular de Yugi comenzó a timbrar y miró que era Ann, quien le dejo un mensaje de voz de que estaría esperándolo en el pueblo en una hora, así que Yugi fue a hablar con Mokuba.
Mokuba se encargó de distraer a Kaiba, llevándolo a la cabaña, mientras Joey y Tristán acompañaban a Yugi por la chica.
Atem. –Llamó Tea al faraón.
Lo siento Tea, tengo que planear más cosas. –Dijo Atem sin mirarla y entrando a la cabaña.
Ahora Tea fue quien sintió una punzada en el corazón al saber que Atem la rechazaba o la ignoraba.
Al cabo de un buen rato, regresaron los chicos en la camioneta con Ann, quien bajó del auto y saludó a todos.
