Aqui vuelvo con la continuacion de mi fic más leido. Por fin Maka y Soul están juntos, aunque no todo será fácil, jejeje. no os entretengo más y os dejo leer
Como ya sabeis Soul Eater no me pertenece
Buenos días
Lo primero que escuchó Maka al despertarse, fue el rítmico repiqueteo de un corazón tranquilo. Mantuvo los ojos cerrados, ya que eso era algo que no le había pasado antes. Siempre se iba antes de que el chico despertara, y si no estaba apoyada en un costado, pero nunca recostada en el pecho de su acompañante. Era una sensación agradable y perdió la noción del tiempo mientras escuchaba esa música especial.
Un ligero movimiento la trajo a la realidad. La estaba acariciando el cabello. Se acurrucó un poco más durante unos segundos y después se incorporó para observar a Soul. Ninguno de los dos dijo nada, sobraban las palabras. Sabían perfectamente lo que pensaba el otro. Nunca antes habían tenido un despertar mejor.
Maka levantó el brazo en el que no se apoyaba y le acarició el rostro. Estaba caliente, era real y no otro sueño. Se sentía tan bien, que incluso ella cerró los ojos. La forma de sus pómulos, sus mejillas, sus ojos, su frente. Era todo tan suave al tacto. Una sonrisa asomó por el rostro de los dos.
Podrían estar así durante horas y no darse cuenta. Estaban completos y no necesitaban nada más.
Soul la atrajo hacia sí mismo y la abrazó con fuerza. Suspiró y volvió a mirar a Maka a los ojos. Esos ojos verdes y profundos que te pueden ahogar. Rió entre dientes.
- ¿Qué pasa, Soul?
- Acabo de descubrir el auténtico secreto de tu popularidad.
- ¿Y cuál es? – Maka no podía reprimir una sonrisa.
- Además de tu innegable belleza, tus hermosos ojos verdes. Son muy profundos y un hombre débil puede caer ante su hechizo.
La chica rió suavemente ante la explicación.
- ¿y a ti te han conseguido embrujar?
- Nunca he dicho que fuera fuerte.
Esta vez rieron los dos. Aunque no lo hicieron durante mucho rato, porque compartían un mismo pensamiento. Uno que querían enterrar por solo unas horas, pero resultaba imposible y no dejaba de sacarles de su perfecta burbuja.
- Maka…
La aludida suspiró y al hacerlo sintió que le dolía una parte de ella.
- ¿Qué hacemos, Soul?
- No lo sé, Maka.
La rubia se sentó en la cama, dándole la espalda. Necesitaba pensar y no podía contemplando esos absorbentes ojos rojos. Con esa noche, esa gloriosa noche, a humillado y dañado a su propia hermana y eso la hacia daño a ella también. Quizás ella y Soul deberían alejarse, pero de solo pensarlo el pecho se le volvía a desgarrar dificultando su respiración.
Si hubiera acompañado a Crona a ver a ese amigo suyo en el bar, en vez de ir a otra de las estúpidas fiestas de Liz, hubieran conocido a Soul al mismo tiempo. Entonces podrían haber acabado juntos sin problemas. Aunque a su hermana le hubiera seguido gustando. ¿Habría ignorado los sentimientos de Crona? En aquella época sí.
Sintió como Soul dibujaba formas extrañas y relajantes en su espalda.
- Soul…
El chico se sentó al lado de Maka.
- No podemos seguir. – la voz se le quebró al final.
- Ya lo sé. - murmuró molesto.
- Quizás si no nos vemos en un tiempo…
- Quizás si, quizás no. - la cortó. Suspiró y luego añadió - Aún así habrá gente que te vea salir.
- Siempre podemos decir que nos emborrachamos y cometimos un error. Solo fue sexo.
- Entonces mentiríamos. En ambas cosas.
Maka se giró a él y cogió su perfecto rostro con sus finas manos. En sus ojos se veía en mismo dolor que ella ante la idea de no estar juntos.
- Soul, te amo. Tenlo bastante claro porque nunca diré una verdad mayor que esa. Sin embargo, también amo a mi hermana. ¿Qué pasa si lo nuestro no funciona?
- Funcionará. Llevamos tiempo amándonos, no gustándonos simplemente.
En eso tenía razón. la idea de intentarlo empezó a resonar en su cabeza. Llevar una relación en secreto con Soul, a espaldas de todos. Si salía bien podría hablar con Crona. La haría daño, pero también es su felicidad. ¿Quién es más importante, ella o su hermana? Crona siempre ha encontrado gente, ella nunca ha conocido nada más que calienta camas, nadie la ha amado como la ama Soul. A excepción de… ¡No! A él no le ama. Es solo un amigo.
- Maka…
Lo ignoró. No había punto intermedio en la batalla de su interior pero estaba determinada a encontrarlo. A encontrar algo inexistente.
- Maka…
Le miró. No lo tenía muy claro, pero sabía que no podía vivir sin él. Aquella batalla volvió a empezar con más intensidad que antes. Ella o Crona. Crona o ella. Cualquiera diria que escogiera Soul, pero ya sabía cual iba a ser su elección. Gritó mentalmente. Aquello no iba a solucionarse así. Tendría que hacer algo.
- Maka…
- Me quedo contigo, Soul.
***
Jacqueline cerró la puerta con llave y se encaminó al ascensor. Llegó a casa esa noche después de un viaje de negocios. Ella misma podría haberle llevado esos informes a su gran amiga y vecina Crona, si hubiera sabido que llegaba tan pronto. Pulsó el botón de la planta baja y esperó pacientemente a que volvieran a abrirse las puertas. Bostezó. Casi no había dormido. Llegó después de las tres de la madrugada y a las diez ya estaba yéndose de vuelta al trabajo. Deberían haberla dado la mañana libre o algo por el estilo. Aquello no era humano. Su jefe no era humano. Supuso que la exprimía tanto por haberle vacilado el primer día, pero eso no era junto. Ni siquiera sabía que era su jefe, sino no lo hubiera hecho. Suspiró frustrada. Por lo menos, cobraba más y tenía unas vacaciones más amplias. Por esa razón tampoco se quejaba. Puede que no supiera que es el descanso en meses laborables, pero luego gozaba de tres meses de vacaciones y dinero suficiente para ir donde quiera. De hecho, no podria vivir en uno de los apartamentos más caros de la ciudad, si siguiera cobrando lo mismo que antes.
Gracias a eso conoció a Crona. Se encontraron en los pasillos, se presentaron como vecinas y ahora son mejores amigas. Lo comparten todo y se ven siempre que la apretada agenda de Jacqueline lo permite.
Las puertas del ascensor se abrieron y salió arrastrando los pies. Ese día no tomaría su coche para ir al trabajo ya que le pidió a su hermana que fuera a recogerla. No se veia en condiciones de conducir, ni siquiera después de esa ducha de agua fría.
Salió por el portal y entonces volvió a verla. La misma moto de anoche. No sabía de quien era, si fuera de alguno de sus vecinos, estaría en el garaje. Alguien habia ido de visita. Por un momento la curiosidad venció al sueño y se preguntó de quien sería. Era un tanto ostentosa y parecia cara. Quizás era del vecino del cuarto, solía tener una amante nueva cada día y todas tenían mucho dinero.
Decidió no darle más vueltas y se dirigió hacia el coche blanco donde estaba su hermana leyendo una revista.
- Jacqueline.
Se dio la vuelta para ver a la hermana de Crona, Maka. No la agradaba mucho, siempre la ha parecido demasiado arrogante y creída, algo que nunca ha entendido. Ella no la veía tan guapa. Aún así, se paró. Compartir unas palabras no la haría daño.
- Hola, Maka. ¿Qué tal estás?
- Bien. ¿Y tú?
- También bien. He oído que has ganado el último caso.
- Ya, bueno.
Jacqueline frunció levemente el ceño, ¿es que siempre tenía que ganar?
- ¿Qué haces por aquí?
Maka levantó una mano y le enseñó los informes de su hermana.
- Si quieres se los llevo yo.
- ¿No te importa?
- El caso es que no le importe a mi hermana. – contestó Jacqueline señalando el coche blanco.
Maka sonrió y le dio los informes.
- Gracias.
- Además he oido que te has quedado sin coche. Se te hará el camino más largo llendo en autobús.
Maka rió ante el comentario. A Jacqueline le resultó extrañamente desagradable el sonido.
- No voy en autobús. He aprovechado que el coche me ha dejado tirada para comprarme una moto, tal y como queria desde los dieciséis.
Subió a la moto de enfrente del portal y arrancó.
- Hasta la proxima, Jacqueline.
- Adiós – murmuró.
Sin salir de su asombro, contempló como se perdía la rubia por las calles de la ciudad. Aquello no se lo esperaba. Subió al coche con la mirada fija en el horizonte.
- Hola. – la saludó sonriente su hermana.
- Hola, Kim.
- ¿Te pasa algo?
- ¿Qué? No. Falta de sueño. ¿Te importa que dejemos esto en un sitio? Se lo prometí a una amiga.
- Claro
Kim arrancó el coche. No se creía que a su hermana no la ocurriese nada, pero decidió no insistir.
Mientras tanto la castaña, estaba perdida en sus pensamientos. Su vecino del cuerto tenia cuarenta años, por lo que Maka no podia ser su amante. Eso solo podia significar una cosa. Habia pasado la noche con Soul.
Bueno, ¿qué os ha parecido? ¿Bien, mal?
¿qué ocurrirá cuando Crona vuelva? Jaqueline y ella lo comparten todo... jejejeje
si quereis saber como continua mandarme un review, los espero
y eso es todo por hoy!
