Y finalmente llegó el día de la audiencia, el círculo se cerraba
Aquella mañana de viernes fue soleada y bonita, con una brisa cálida soplando; señales que pasara lo que pasara aquel iba a ser un buen día. Tal vez los acontecimientos serían algo tristes pero por lo menos las asperezas entre la familia habían comenzado a limarse. Y si algo tenían claro todos es que pasara lo que pasara, todo sería por el bien del más joven de los Sparkle. La Princesa Celestia, Cheerilee, Twilight Velvet, Night Light, Shining y Spike, todos estaban esperando a que el juez los atendiera y por supuesto a Twilight.
Entonces llegó Twilight junto con sus amigas quienes aseguraron que la apoyarían en todo momento pero al final Twilight les pidió que esperaran afuera mientras durara la audiencia.
—Les agradezco el apoyo chicas pero este es un asunto familiar.
—De acuerdo, entonces nos encontramos cuando salgas — le dijo Applejack dándole un amistoso golpecito a la unicornio morada. — Ten fe, todo saldrá bien amiga.
—Y Spike, pase lo que pase sabes que puedes contar con nosotras — dijo Fluttershy.
—Gracias chicas — sonrió el dragón. — En serio que me alegra tenerlas como amigas.
—Sí, y a nosotros tenerte a ti — dijo Rarity sonriendo y sacando un rubí. — Y oye, te traje algo para que comas después de la audiencia, tus favoritos, ¿qué te parece?
—Gracias Rarity, en serio se mira delicioso — dijo Spike relamiéndose. — Las gemas del Imperio Cristal son deliciosas pero extraño el sabor que les da el suelo de Ponyville.
Fue cuando una puerta se abrió y una secretaria indicó que era hora de pasar.
Sin más toda la familia más la Princesa Celestia y Cherilee pasaron a la oficina
—Buenos días, pasen adelante — dijo afable el juez Feud Family. — Tomen asiento.
Todos obedecieron obedecieron mientras él se ponía a revisar los documentos del caso.
—Entonces iniciamos el juicio por la custodia de Spike Sparkle quien hasta hace tres semanas atrás de la presente fecha vivía bajo el cuidado de su hermana mayor Twilight Sparkle. Señorita Sparkle, ¿podría darnos su versión de los hechos por favor?
—Sí señoría — dijo Twilight suspirando. — Spike y yo hemos estado muy unidos desde que en una demostración de magia en la Academia de Unicornios Superdotados hice eclosionar su huevo. Se convirtió en un hijo más para mis padres y hemos sido una familia feliz desde entonces pero siempre ha sido más apegado a mí, nos queremos mucho.
Toda la familia asintió de acuerdo con ella. Twilight asintió y luego torció el gesto, lo que venía no era muy alentador pero ya se había decidido a seguir todo aquel proceso hasta el final.
—Entonces a los quince años me fui a vivir por mi cuenta y Spike vino conmigo. Ahí fue donde todo comenzó a ir mal pero ninguno de los dos nos dimos cuenta de cómo o cuando pasó. Me enfocaba tanto en mis estudios y cosas así que iba dejando de lado las cosas como las tareas del hogar o hacerme cargo de mi hermanito; de hecho fue Spike quien gradualmente se fue encargando de todo y de mí también. No era más que una adolescente egoísta, no estaba lista para encargarme de nadie eso lo sé ahora.
—Mi pregunta es, ¿por qué la familia permitió que una niña de quince años se encargara de un niño? — Quiso saber el juez. — ¿Cómo permitió que esto pasara Princesa Celestia?
La aludida bajó la cabeza suavemente y suspiró.
—Supongo que el hecho que fueran tan unidos ayudó, además que fue Twilight quien lo sacó de su huevo y siempre actuó demasiado madura para su edad. La verdad es que esperamos demasiado de ella y ella simplemente quiso estar a la altura de nuestras expectativas.
El juez frunció el entrecejo mientras revisaba sus notas y miró a Spike.
—¿Y tú qué decías ante esta situación? ¿No te molestaba?
—No su señoría, estaba orgulloso de ser el… asistente número uno de mi hermana.
El juez volvió a fruncir el entrecejo en señal de disconformismo pero igual recuperó la compostura.
—Señorita denunciante, ¿cómo se dio cuenta de esta situación?
Cheerilee sólo recordó:
—Primero que nada sólo conozco a Twilight Sparkle desde hace un año cuando se mudó a Ponyville. No dije nada al principio porque desconozco el desarrollo de los dragones, pero de pronto lo vi en el mercado solo con una gran cantidad de dinero y comprando una gran cantidad de cosas, demasiadas para que pudiera cargar solo. Me ofrecí a ayudarlo y supe que tenía demasiadas tareas en el hogar y que sólo tenía nueve años. Ni siquiera escuela en casa, sólo cuando Twilight tenía tiempo para dedicarle. Tenía que hacer algo.
El juez asintió.
—Y tenía razón. ¿Por qué no lo mandaba a la escuela señorita Sparkle?
—En Canterlot sí solía ir al colegio pero cuando llegamos a Ponyville era día de fiesta y no había escuela. Luego nos acomodamos y mientras nos mudábamos me di cuenta que me era más útil ayudándome en la biblioteca. Por eso no me preocupé por mandarlo, no se lo prohibí pero tampoco hice nada por mandarlo. De nuevo me comporté como una tutora inepta.
—Efectivamente, ¿se da cuenta que en estas circunstancias no me deja más opción que retirarle definitivamente la custodia? No hubo mala intención, lo admito y ninguno se dio cuenta; pero eso no ayuda a su caso, eso es clara señal de negligencia y que usted no puede seguir haciéndose cargo del menor.
—Lo comprendo perfectamente señoría — dijo Twilight. — No pido que se me regrese la custodia de Spike, él necesita a alguien que sí pueda hacerse cargo de él. Sólo pido que se me deje visitarlo o que él me visite a mí de vez en cuando.
El juez miró a la familia que asintió despacio.
—De acuerdo, en ese caso la custodia del menor pasa inmediatamente a su hermano mayor Shining Armor y su esposa la Princesa Mi Amore Candeza. En cuanto a la señorita Sparkle se le autorizan visitas fines de semana primero en casa de su hermano y luego en Ponyville.
Siguiente paso el juez firmó el documento, estaba hecho.
Salieron de la oficina cabizbajos pero sabían que era por el bien de todos. Twilight Velvet y Night Light miraron a su hija, que se limitó a encogerse de hombros y dio una seca cabezada lista para irse, aunque fue detenida por Shining.
—Espera Twi, nuestro tren no sale hasta dentro de cuatro horas, ¿por qué no tus amigas y tú pasan un tiempo con Spike mientras tanto? Nos encontraremos en la estación si quieres.
Ella sonrió.
—¡Por supuesto! ¿Qué dices tú Spike?—Que será una tarde divertida — aseguró el dragón.
—Conozco el lugar perfecto — dijo Rarity.
—Sí, una vuelta por Canterlot nos iría bien — sonrió Rainbow.
—¿Y si pasamos por una confitería o algo? — Quiso saber Pinkie Pie.
—Sería adorable — murmuró Fluttershy.
—¿Entonces listo para una tarde de lo más entretenida compañero? — Preguntó Applejack.
No había nada más que decir, Twilight montó a Spike en su lomo y se marcharon alegremente. Sería una buena tarde.
En otro punto de Canterlot en la oficina de protección y servicios infantiles Lyra y Bon-Bon esperaban en la salita cuando finalmente Child Care salió llevando a una pequeña bebé unicornio de color púrpura azulado con la melena morada con una franja verde aguamarina.
—Su nombre es Tootsie Floute, padre desconocido y la madre que murió en un hospital al darla a luz. Ha estado bajo cuidado sus dos semanas de nacida pero en estos momentos lo que necesita es un buen hogar y un par de amorosos padres que le den la vida que merece, no importa si son padre y madre, padre y padre o incluso dos amorosas mamás. ¿Entonces quisieran hacerse cargo de ellas señoritas?
Las dos casi saltan de alegría gritando pero por el bien de la bebé se controlaron y la tomaron con cuidado, ella se despertó agitada e iba a comenzar a llorar pero Bon-Bon le acarició dulcemente la melena y comenzó a mecerla dulcemente; y eso la calmó un poco. Entonces la bebé sonrió a la yegua color crema haciendo un gemidito de satisfacción muy para el deleite de ambas.
—Hola Tootsie, mi pequeña Tootsie… yo soy mami — dijo Bon-Bon con suavidad.
—Y también yo soy mami — se asomó Lyra. — Y ambas estaremos aquí para ti sin importar qué pequeña.
Bueno este es el fin de la historia, diría más pero para eso tengo el cap extra de notas finales; por favor denle una miradita.
Chao; nos leemos!
