………………………………………….
……………………………….
Bajó de su coche, estaba empapado y simplemente no le importaba en lo absoluto, caminó hacia la puerta de su casa, tenia unas ganas inmensas de caminar hacia cierta casa vecina y ver como estaba ella, pero no podía, no por el momento, debía pensar más sobre ello, "sacrificarla", nuevamente esa palabra tan odiosa en su pensamiento, constante y molesta, arrugó su entrecejo debido a al enojo que sentía, y con esta expresión se introdujo en su casa.
-¡Cariño, pero si vienes empapado! –dijo la chica que parecía se encontraba justo saliendo de la cocina cuando él entró.
¡Ukyo! el nombre resonó en su mente, la había olvidado, pequeño gran detalle el soportarla, se limito a desviar su mirada y quitarse la chaqueta, no dijo palabra alguna, ante la mirada algo molesta de la joven.
-Me aplicarás la ley del hielo –sonrío seductoramente, mientras se acercaba a él contoneando sus caderas, apenas el chico se había ido, había procurado ponerse "más cómoda", y con más cómoda, hacia referencia al corto camisón de lana, color blanco que portaba en ese momento.
Ukyo sabía que esta vez debía trabajar más con él, y poner más empeño, más que la primera vez que le conoció, además, el que le hubiera hecho sacar sus cosas de la habitación, no era un obstáculo para ella, era solo una batalla perdida, más no la final, y justo tenia en mente hacer que justamente él le rogara que se mudara a su cuarto, estaba completamente decidida- Ranma soy tu mejor amiga, no puedes evadirme –cubrió su tono seductor, camuflageandolo por la ternura de una sincera amiga, si tenia que empezar desde el principio con él, lo haría, confiaba en que nuevamente lo tendría comiendo de su mano, río para sus adentros ante esa idea.
-No aplico ninguna ley Ukyo –contestó cansadamente sin mirarle –solo no quiero hablar.
-Vale, si no quieres platicarme que sucede, esta bien- llevo ambas manos hacia su espalda y le miró curiosa- al menos me dejarás que te prepare un te para que entres en calor, mientras te cambias…por que si sigues así, te resfriarás –sus ojos a vistas de Ranma reflejaban preocupación.
-Si te digo que no, de todos modos lo prepararás ¿no? –Dijo sarcásticamente, esa mujer no lo enternecería de ningún modo, y pensar que fue la pérdida de un hermano lo que los unió.
Ukyo sonrío con seguridad, por más palabras sarcásticas y frías que su Ranma dijera, no desistiría, ese hombre había sido suyo una vez y volvería a serlo- Tú lo has dicho, ve a cambiarte, haré te para los dos, he traído unas galletas de Nerima deliciosas, y se que son tus favoritas, tu mamá fue quien las preparó para ti.
Ranma iba subiendo las escaleras rumbo a su habitación, cuando la palabra "mamá" salió de la boca de Ukyo – ¿Mi madre?- se giró para encararla - ¿Qué tenias que hacer tu en casa de mi madre? –Le miró acusadoramente entrecerrando los ojos.
La joven elevó los hombros como si fuese los más normal del mundo visitar a la madre de Ranma- La estimo, de acuerdo, recuerda que en el periodo en que tu y yo fuimos pareja, nos hicimos muy amigas, y la visito constantemente –sonrió satisfecha, realmente ganarse a aquella mujer era un gran punto a su favor- se quedo tranquila de que viniera a visitarte –añadió a su favor- y aprovechó para mandarte ese obsequió.
Ranma bufo fastidiado, eso si que era el colmo, se dio la vuelta y subió las escaleras prácticamente a zancadas, esa había sido la gota que derramó el vaso que contuviese su tolerancia, ya quería y deseaba fervientemente que aquel día acabase.
………………………………………….
……………………………….
-¿Hace cuanto que tu hermana esta aquí? –preguntó Samanta.
Después de las presentaciones y de saber el por que del rencuentro con su amiga de la juventud, las tres jóvenes pasaron a la sala, en esos momentos Akane no estaba, pues se había ido a la cocina a hacer un poco de café.
-Dos días –pronunció pesadamente.
-Tienes conciencia de que también pudo haber corrido el mismo destino de su hermana.
-Estoy conciente de la posibilidad –por primera vez sus ojos mostraban tristeza- Samanta estoy desesperada –flaqueo frente a su única amiga- todos estos años el cargo de conciencia no me ha dejado dormir, fue nuestra culpa…
-Lo sé…- su mirada esmeralda inmersa en la tristeza descendió hasta mirar con atención la pulcra alfombra rosa pastel del recinto- y por eso es que quiero terminar con esto –nuevamente levanto su mirada, pero esta vez reflejando decisión.
-¿Con que quieres terminar hermana? –justo entraba Akane cargada de una charola con tres tazas humeantes de café.
Samanta miró rápidamente a Shampoo, quien con rapidez movió la cabeza en negativa, y a lo que Samanta se limito a asentir, no podían darse el lujo de involucrar a mas inocentes.
-Y bien ¿Cuál es el misterio? –sonrío ligeramente mientras colocaba la charola en la mesita de centro.
-Nada –sonrió fingidamente Samanta- solo le comentaba a Shampoo que tengo un negocio pendiente con el que quiero terminar, de una vez, los inversionistas son algo especiales, y eso ya sabes que me molesta –miró a la mujer china esperando su apoyo.
-Si, Samanta solo me comentaba sobre sus negocios familiares, es que hace mucho que no hablamos. –Sonrió mientras tomaba una taza de café y olía el delicioso aroma de aquel liquido negruzco- este olor me es familiar…-dijo pensando en voz alta.
Akane no quedo muy convencida con el argumento de su hermana y la amiga de ella, pero simplemente lo dejó pasar, pues se le hizo curioso el comentario de Shampoo- Bueno es café, supongo que ya habrías probado alguno- dijo con tranquilidad mientras le daba un sorbo a tu taza.
-Si, ya lo había probado, pero este me es peculiar –dijo tratando de recordar, por que se le hacía tan curioso aquel olor.
-También a mi se me hace conocido –dijo Samanta quien miraba con atención la taza de café.
-Vale que es solo un café, y esta delicioso –dijo nuevamente Akane tras dar otro sorbo.
Ni Samanta ni Shampoo quisieron indagar más, tal vez solo eran figuraciones suyas, al mismo tiempo ambas tomaron de su café.
-Por cierto, he llegado de improviso, y no he preguntado si hay espacio en esta casa –preguntó Shampoo.
-Claro –dijo sonriendo Akane- exactamente hay cuatro habitaciones, tres más aparte de la mía.
-Cierto –corroboró Samanta- cuando estudiaba aquí, Akane y sus hermanas venían a visitarme en vacaciones, yo siempre he ocupado la que queda a la izquierda de la de Akane, escoge cualquiera de las dos primeras –Sonrió tomando otro poco de café.
-De acuerdo, tomaré la de la derecha –dijo colocando la taza de café sobre la mesa.
-Por cierto Shampoo, vaya que si has practicado el japonés –dijo Samanta cambiando de tema.
-Sí, he aprendido varias lenguas, además era vergonzoso hablar este idioma como lo hablaba –rió ligeramente, una risa algo chillona dada su tonalidad vocal.
Akane solo se mantenía callada tomando de su café, no veía como incluirse en aquella charla de viejas amigas y tampoco quería hacer el intento.
Samanta se percato de ello de inmediato por lo que se dirigió a Akane- Lo que pasa es que cuando recién la conocí, ella hablaba de si misma en tercera persona –escuchó a su amiga reír burlonamente de si misma.
-Vaya –dijo a manera de sorpresa Akane viendo a la joven china.
-Si, es cierto, es decir, si quería referirme a mi, yo decía "Shampoo ser la primera" o ...-rió nuevamente- A Shampoo no agradarle y ese tipo de frases, digamos que era un poco rara y poco aceptada por ser extranjera –termino por reír con nostalgia.
-Pues que gente tan pesada esa que no te aceptó –dijo con molestia Akane, recordando su situación y eso que ella solo venía de otro estado de ese mismo país.
-Si Akane, siempre habrá gente así, pero pues fue una de las cosas en las que coincidimos Shampoo y yo, ella era China y yo nacida en América –la joven china asintió ante el comentario de su amiga-
-¿Entonces estaban en la misma clase? –pregunto con relevante curiosidad, mientras elevaba su pierna izquierda hasta doblarla sobre el sofá y dejarla bajo su pierna derecha, con el fin de tomar una pose más cómoda y relajada.
-No, ella estudiaba Derecho y pues yo Administración, es raro pero nos conocimos por su abuela –sonrió ligeramente.
-Si mi abuela…-dijo sintiendo un sentimiento extraño al recordar a su abuela, sentimiento que le incomodaba.
Samanta notó su incomodidad al tocar el tema de su abuela, así que prefirió cambiar drásticamente de tema – ¿Y Akane en que año de psicología vas? –a decir verdad después de su partida hacia 10 años, habían tenido dolorosamente poca comunicación.
-Bien, pues empiezo segundo año –dijo tomando de su tibio café-
-Tienes 21 años Akane, no debías estar en tercero –hizo sus cuentas y pregunto consternada- ¿Perdiste un año? –Samanta arqueó ligeramente una de sus pelirrojas cejas.
Era el turno de Shampoo de limitarse a escuchar, tomó la taza que hubiese dejado en la mesa y se apegó a solo tomar por pausas del contenido de esta.
-Si…-contestó dudosa, en sus cartas no había mencionado lo de Ryoga, la verdad es que no había querido preocuparla con todo aquello y sabía de sobra que ella debía estar estresada por sus negocios, no la iba a atosigar con sus cosas.
-Y la razón fue ¿Por qué?….-continúo cuestionando-
-Bien –suspiró con cansancio Akane- recuerdas que te comenté que me habían comprometido –si le explicaría lo acontecido, tenia que refrescarle la memoria a su querida hermana.
-¿En Japón todavía llevan a cabo esa tradición? –Pregunto sin querer Shampoo, movida por su duda.
-Es que mi familia es muy tradicional –hizo una pausa al tema para contestar.
-Bastante tradicional –apoyo Samanta, recordando pasajes de sus vivencias con los Tendo.
-En fin, ¿lo recuerdas? –le pregunto nuevamente-
-Claro que si, te comprometieron con el chico del cual estabas perdidamente enamorada –sonrió sin imaginarse nada, y fuera de ver una sonrisa en su pequeña hermana lo que vio fue tristeza y mucha, lo que le preocupó de inmediato- ¿Que sucedió Akane?
-Ryoga termino con el compromiso…-dijo en un susurro.
-Ese cretino…–habló sin saber Samanta.
-No, el no es un cretino, simplemente se enamoró y en eso no se manda –expresó con tranquilidad.
-En eso tienes razón…pero entonces si lo aceptaste bien, que pasó, que te hizo dejar de estudiar un año –decía tratando de entender a su hermana.
-Ryoga fracaso en su historia de amor, después de eso se enteró de que estaba enfermo, una enfermedad terminal, de hecho fue por eso que aquella mujer lo terminó –dijo con resentimiento- el me lo comentó, yo le dije que siempre lo iba a apoyar, y que iba a estar junto a él en ese momento más que nunca, el tenía Leucemia mielógena, Samanta –sus ojos se humedecieron de solo recordar- no tenia caso empezar una carrera, me conozco, no me hubiese concentrado, además quería estar pendiente de él en todo momento.
-Entiendo Akane –dijo Samanta, quien se había cambiado de sofá, sentándose en el que ocupaba Akane y ahora justo la abrazaba maternalmente, Shampoo se había puesto de pie tomando camino hacia la cocina, ese era un tema que no le incluía y como era propio, les dio su intimidad- Tío Soun, ¿no se opuso?.
-No...-negó con su cabeza a la vez que emitía la negativa- como mi prometido oficial, era una de mis obligaciones estar a su lado –limpió una lagrima que apenas escapaba de sus ojos.
-¿Pero que no tú y él...?-empezó a decir Samanta nuevamente no comprendiéndole.
-Solo estaba roto entre nosotros, acordamos no decirlo, esperaríamos para ello
-Querida Akane, cuanto habrás sufrido, ¿por que no me informaste? –le pregunto implantando paz en su tono- sabes que hubiese abandonado todo para estar contigo.
-Lo sé –sonrió ligeramente- por eso no te lo dije, se que tienes muchas ocupaciones, que por eso nos dejaste, lo entiendo, simplemente no quería atosigarte, ¿sabes?, fui fuerte, por él y por mí, me enorgullece haberlo sido, traté de darle lo mejor de mi, hacerlo disfrutar de cada minuto de su vida, los doctores dijeron que con las quimios y demás medicamentos, su esperanza de vida aumentaría, pero eso no fue así…sobrevivió un año entero y empezando el siguiente, su enfermedad se complicó aún más…-su voz se quebró, ante lo cual sintió como Samanta sujetaba su mano, la cual acepto y apretó expresando gratitud con el gesto ante el eminente apoyo fraternal- no me separé de él nunca, estuve día y noche en el hospital con él, y me alegra haberlo hecho, verle sonreír era por lo que rezaba todas las noches -limpió con su mano libre otra lágrima seguida de otra, la cual también se apresuró a limpiar- murió a mediados de Enero –respiró profundamente y expulsó el aire que segundos antes sintiera le ahogara- le sostuve la mano, el miraba fijamente al blanco techo del cuarto de hospital, se despidió de mi, y yo me despedí de él, lo ultimo que me dijo fue que ya no sentía dolor….-se abrazó a su hermana- me alegré tanto Samanta, el había sufrido mucho, creí que iba a sentir un vacío enorme cuando se fuera, pero solo me alegré, la tranquilidad volvió, claro que sentía su ausencia, aún la siento, pero me sentí feliz de que por fin descansaba de tanto dolor…
Samanta se había limitado a sobar su brazo en un gesto de ternura- lamento tanto no haber estado contigo-se sentía culpable.
Este comentario hizo que Akane levantara su cabeza para ver a su hermana- Creo que era algo que tenia que encarar yo sola querida hermana –sonrío tratando de tranquilizarla- y bien pues...-limpio completamente sus lágrimas- después de su muerte, me matriculé en una escuela en Nerima, me decidí por psicología, pues después de lo que pasé, decidí tomar algunas sesiones terapéuticas por algunas cosas extrañas que me sucedieron…-dijo recordando borrosamente el motivo que la llevó a decidir ir a terapia, pero no le dio importancia- y pues me agrado el proceso de ayuda que ofrece esta profesión, y se dio que al año me ofrecieron la oportunidad de venir a estudiar a esta prestigiosa Universidad, y sin pensarlo acepte, era mi salvavidas para alejarme de tantos recuerdos y aquí estoy –dijo sin más y con intención de cambiar el tema preguntó- ¿Me dirás por que sin explicaciones claras desapareciste 10 años? –la pregunta generó ansiedad en Samanta.
-Yo…pues, lo que pasa es que …-empezaba a contestar cuando una apurada Shampoo salía de la cocina preguntando con nerviosismo algo sobre una caja.
-Akane ¿nos diste de este café? –Preguntó mostrando la caja rosa con escritos chinos-
Akane y Samanta voltearon a ver a Shampoo para saber de que hablaba, en la primera no hubo cambió alguno, pero Samanta empezó a sentir la misma ansiedad que ahora embargaba a Shampoo –Sí –fue la simple respuesta de Akane.
………………………………………….
……………………………….
Después de media hora conduciendo, habían llegado a una pequeña clínica algo modesta, se encontraba bastante alejada de la Universidad, de hecho del centro de la ciudad, la calle era completamente solitaria, y eso era lo más conveniente en su caso pensó Mitsuki.
Estacionó el coche en la acera de enfrente, y tras un suspiró dirigió su mirada a Hatsuke, quien se había mantenido en silencio durante todo el trayecto. –Es hora, con cuidado y discretamente saque a la joven –dirigió su vista a la parte trasera donde yacía la ensangrentada joven.
Como si fuese un robot, Hatsuke, bajo del coche, cerró la puerta y se dirigió a la parte trasera del auto, abrió la puerta y por segundos miró a la malherida jovencita, realmente parecía que había sufrido mucho, justo se inclinaba cuando escuchó susurrar algo a la joven.
-La ..es..pa..da…-dijo apenas en un susurró audible y entendible- el..no..la vió…el quiere libertad…- dijo por último, ante lo que Hatsuke abrió desmedidamente los ojos, "¿el?" se refería a la criatura, al demonio del cual había vivido aterrorizado tanto tiempo, entonces estaba en lo correcto, la chica lo había enfrentado y había sobrevivido, pero esa cosa quería libertad, eso sería como el final del mundo, pensó aterrorizado, dirigió sus castaños ojos hacia Mitsuki, que se encontraba fuera del auto, hablando por celular, decidido tomó con cuidado a la joven en brazos, no le diría nada de lo que escuchó a la señorita Directora, desde hacia tiempo su desconfianza hacía ella había empezado a emerger.
-Ya era hora –dijo la mujer de oscura y larga cabellera, tras cortar la comunicación- la clínica está en frente, vamos –dijo tomando caminó al frente siendo seguida por Hatsuke, quien cargase con extremo cuidado a la jovencita.
Mitsuki abrió la puerta corrediza y cedió el paso a Hatsuke quien se quedo en la entrada, seguidamente se acercó a recepción la cual estaba sola, esperó a ver a alguna enfermera, su espera no fue por mucho, pues justo una se acercaba.
La enfermera mostraba un rostro amable, el cual se desfiguró al ver a la joven que cargaba Hatsuke- Por dios, traeré una camilla enseguida –dijo sin darle oportunidad a Mitsuki de hablar.
Tras unos segundos de espera, la misma enfermera con ayuda de otras dos venían empujando una camilla, en la cual colocaron a la joven, sus compañeras se encargaron de llevarla a urgencias para examinarla, mientras ella se quedo con los "familiares" al menos así pensó en el momento.
-Soy la enfermera Yuka, su familiar será atendida en este momento por el doctor Wilson –dijo tranquilamente mientras tomaba un formulario y una pluma.
-¿Wilson?–repitió extrañada Mitsuki
-Si, es americano, pero es uno de los mejores doctores –sonrió ligeramente la enfermera- ahora dígame ¿cual es el nombre de la chica?
Esta pregunta la sacó de su estado de extrañes- no lo sé –dijo ante la sorpresa de la enfermera- lo que sucede es que mi padre y yo –dijo mirando a Hatsuke quien se encontraba sentado y con la cabeza gacha- íbamos pasando por una de las calles de la ciudad, cuando inesperadamente vimos a la jovencita, tirada y muy golpeada –masajeó su frente – no pudimos dejarla ahí, usted comprende –dijo expresando la mayor agunstia posible en su rostro.
-Comprendo –dijo sinceramente la enfermera, creyendo toda la historia dicha por Mitsuki – ¿Y no encontraron alguna identificación de la joven?
-No, ningún bolso estaba junto a ella –dijo con tranquilidad- mire nosotros simplemente no quisimos ser inhumanos, y la hemos traído para que sea examinada, a lo que pudimos ver, no parece una chica japonesa, lo más seguro es que es extranjera –su semblante permaneció completamente serio- yo me haré cargo de los gastos, realmente compadezco a esa pobre chica –nuevamente inyecto amabilidad en sus ojos.
-Me alegra que aún existan personas como usted –sonrió conmovida la joven enfermera- bien nos haremos cargo de todo, tomaré sus datos entonces y si gustan podrán irse a casa, y nosotros nos comunicaremos con ustedes, ya que la joven reaccione.
-Si, sería lo mejor –sonrió ligeramente Mitsuki.
Tras tomar los datos y cubrir los gastos argumentando que así quedaba más tranquila y que si hacía falta algo más, se lo comunicaran, Mitsuki se despidió de la enfermera y justo salía junto con Hatsuke de la solitaria clínica, cuando este se detuvo.
-¿Que pasa? – miró a Hatsuke.
-Adelántese, iré al baño del hospital a limpiar mis manos, no me agrada que estén llenas de sangre –dijo con seriedad.
-De acuerdo –y sin más salió de la clínica.
Hatsuke por su parte se apresuró y alcanzó a la enfermera Yuka- ¡Enfermera! –dijo apresuradamente-
-Si dígame –volteó sorprendida
-Verá mi hija es algo penosa, y siempre quiere ayudar, al grado de olvidar sus propias responsabilidades, y eso pasó ahora, olvidó que justo mañana salía de viaje y no estaría en su casa, así que, para que no haya problema y no llamen en vano a su casa, seria mejor que se comunicasen conmigo para informarme sobre el estado de la joven –dijo amablemente.
-¡Claro! –Dijo sonriente- vaya su hija si que es algo despistada –se atrevió a decir de manera confiada la joven.
-Si, lo es –sonrió ligeramente y tras decirle a la amable enfermera los números en los que lo podía localizar, salió a prisa hacia el coche, que se encontraba en la acera de enfrente.
-Listo –dijo Hatsuke tras introducirse en el vehículo.
-Creí que lavaría sus manos –dijo observando las manos aún ensangrentadas de Hatsuke.
-Es que…-empezó a decir nerviosamente- no había agua en los baños...-rápidamente contestó, esperando creyese la mentira.
-Me imagino, seguro somos sus primeros clientes –dijo despectivamente- en fin me alegra que el problema haya terminado, le di números falsos a la enfermera, así nos libramos de la molestia, en todo caso ya deje todo pagado
-Entonces ha mentido también en eso –los ojos de Hatsuke enfocaron el joven rostro de Mitsuki, mientras internamente sentía alivió por haber regresado a darle su numero telefónico a aquella enfermera.
-No podía decir la verdad – respondió tranquilamente ante la expresión de incredulidad de Hatsuke, se ajusto el cinturón de seguridad y colocó la llave, encendiendo con esta el auto- ahora le llevaré a su casa, ya es tarde- colocó un cambio y aceleró, la voz de Hatsuke no se escuchó en todo el camino de ida a su casa.
………………………………………….
……………………………….
El sonrojó era cada vez más notable en la cara de Shampoo y Samanta –Dios Akane –hablo la mujer china-Sabes que nos has dado un tipo de afrodisíaco- habló con un tono de voz alarmado.
-¡Que yo qué! –saltó de pronto poniéndose de pie la aludida, y empezando a sentir la alarma de peligro, pues justo empezaba a sentir que la temperatura en la habitación aumentaba, igual que el día anterior cuando, ella y él…, su cara ya estaba completamente roja –¡Ranma! –pronunció asustada.
-¿Ranma? –dijo nerviosamente Samanta, mientras tomaba una hoja de papel y la usaba como abanico- ¿quien es Ranma?
Shampoo caminaba de un lado a otro, masajeando su cuello- ¿donde conseguiste esto?, solo se vende en china y aún para nosotros es difícil conseguir algo así –dijo mordiendo ligeramente su labio inferior ante la ansiedad.
La pregunta de samanta fue anulada por la de Shampoo, quien rápidamente dijo –Yo se lo mandé –dijo sin más aun ventilándose con la hoja de papel – ¡Pero te mande indicaciones! –le dijo su querida hermana.
-Claro –dijo irónicamente- decías tómalo cuando estés estresada y sola–parafraseó la nota que contuviera la caja- Ahora entiendo lo de sola –dijo sarcásticamente.
-Ay por dios…no falta mucho –dijo nerviosamente Shampoo.
-Si…creo que me iré a mi habitación –dijo Samanta completamente roja.
-¿A que se refieren? –Preguntó con nerviosismo.
-Te lo diré rápidamente por que yo también necesito ir a mi habitación…esto es tan vergonzoso –dijo sintiendo con sinceridad sus palabras- si estas con alguien "especial" es decir alguien por el que sientas algo y viceversa, este café desinhibe y pasas una noche –hizo una pausa para respirar profundamente- digamos que mágica, es decir, que jamás olvidarás.
-¿Y si estás sola? –dijo de manera asustada la más joven de la estancia.
-Igual tendrás una noche no tan mágica, pero si llena de cierto placer –esta vez respondió Samanta –digamos que llegas a una especie de orgasmo simultáneamente –dijo sin pena- pero sin necesidad de que alguien más te ayude a lograrlo, ¿me entiendes? –dijo tras ver como Shampoo se introducía en la habitación que estaba al lado derecho de la de Akane.
-Ay por dios…-dijo horrorizada Akane- Samanta esta me la vas a pagar –dijo mientras veía como su querida hermana corría a la habitación que estaba a la izquierda de la suya, mordió su labio inferior y dijo para si misma- todo es mental, puedo controlarlo… –respiró pesadamente, tratando en vano de tranquilizarse, cuando de repente sintió una oleada de placer en su vientre bajo, lo que le hizo llegar a una conclusión- no todo es mental… –fue lo último que dijo mientras se introducía en su habitación, con rapidez se colocó en su cama y mordiendo la almohada sintió el primero de varios orgasmos de esa noche, mientras la culpa en su mente aumentaba -Si Ranma supiera eso…por dios que vergüenza, creería que lo engañé para mi "bien" propio- pensó avergonzada, uno por lo que su mente pensaba y dos por lo que su cuerpo sentía, se había colocado la almohada sobre su cara, para acallar aquellos sonidos vocales nada agradables para sus oídos, mientras sus manos fuertemente agarraban la orilla de la almohada.
………………………………………….
……………………………….
-Umi, no…debes ayudarle –apenas podía hablar después de haber sido brutalmente lastimado- tú no dese..as.. est..o.
-Ryu realmente eres un tonto –rió con burla el cuerpo sin vida frente a él- creía que ese tema ya había quedado claro, y mientras estemos presos en esta dimensión, tu eres nuestro único entretenimiento–se acercó con calma hacia él y justo al llegar se arrodillo, para permanecer a su altura, quedando su destrozada cara a centímetros de la del joven- pero esto va a cambiar querido, no te preocupes más –habló haciendo que un viento frió chocase contra la mejilla del joven- la noche de oscuridad total, el pacto se cerrará y mi amó quedará libre y logrará cruzar a su gusto a la dimensión de los estúpidos mortales, lo que significa que dejará de necesitar de ti –sonrió ligeramente- ya no serás más su conexión entre una dimensión y otra amor…serás uno más de los nuestros –rió estruendosamente ante el tumulto de sentimientos que se reflejaban en los azules ojos del joven.
………………………………………….
……………………………….
Notas de la autora.
Otra entrega más, un poco más larga que las anteriores, realmente me alegra haber terminado un capitulo más, y mientras más quiero llegar a su fin, siento que más se alarga, y es que ciertamente son muchas cosas las que hay todavía por revelar, espero que para el lector varias cosas ya estén más claras.
Oh y para quien se preguntó por que Akane se había entregado a Ranma, en el mismo capitulo en el cual insistió regresar a su casa por aquello de la decencia, creo que con este capitulo queda más que claro, todo fue por el bendito café, que por cierto, investigué y bueno no es que exista un café, pero si existen ciertas plantas que tienen la función de afrodisíacos en china, bastante interesante, pero también recuerdo que leí algo de que tenia su riesgo de peligrosidad.
En cuanto a la carrera que le puse a Shampoo, les seré sincera, no tenia idea de que ponerle, y la verdad sabiendo que esta una mujer completamente dada a sus leyes en la serie, pues que se me viene a la mente Derecho, igual y si pensamos bien, pudiera destacar en ello.
Les mando saludos a todos los que siguen aún mi historia, y en especial a quienes me han dejado saber lo que piensan sobre ella, a las cuales ya les he expresado por separado mi gratitud, e excepción de agatsu, quien no pude contestarle por así decir, de manera privada, así que, por este medio, lo haré.
Y agatsu, debo decirte que agradezco que mi fic te interesara, y si, mi intención fue que el inicio fuera confuso, para así irles dando piezas con las cuales formaran el rompecabezas del misterio que rodea toda la situación. Y el hecho de que mis capitulos se te hagan cortos, me motiva, ¿sabes?, pues quiere decir que mi fic no se esta tornando aburrido, y en ocasiones he tenido temor de que así sea, y me deja tranquila que me dejes claro que no lo es.
Gracias por tu comentario y por los comentarios de todas las demás, JAckesukA, Zizlilia y Nani-Inuyonaka.
Y bueno solo me resta desearles:
¡¡ Feliz Navidad y un prospero año nuevo,
Que todos sus deseos se cumplan
Hoy, mañana y siempre!!
_______________________
________________
_______
Aredna-R
