-¡Maura! - gritó, casi derribando la puerta con su cuerpo mientras con sus dos manos sostenía su pistola. -¿Maura? - llamó una vez más, mirando hacia todos los lados; la sala y la cocina estaban desocupadas. Podía sentir cómo la adrenalina corría por sus venas, mientras ascendía por las escaleras sintiendo como su pulso se aceleraba. Maura no la habría llamado de esa forma si no se tratara de una emergencia. La puerta de la habitación de Maura comenzó a abrirse lentamente y rezó para que la persona que saliera fuera su amiga.
-¿Maura? - sujetó la pistola con más fuerza y su respiración se detuvo por unos segundos.
-Jane - Maura abrió la puerta por completo, sostenía su pistola en una de sus manos temblorosas.
-Maura... Cariño - se apresuró a ella, tomando con cuidado la pistola de sus manos -. Ven - le susurró, sujetando una de sus manos con la suya, guiándola hasta la cama haciendo que se sentara al borde.
-Maura... Mírame - se arrodilló frente a ella, acariciando sus brazos intentando calmarla -. ¿Qué pasa Maur? - Observó como comenzó respirar profundamente; era su manera de calmarse y lo estaba logrando poco a poco.
-Alguien entró a la casa cuando no estaba - dijo antes de levantarse de la cama, yendo por la pulsera -. Encontré esto - se giró, caminando hacia la morena para mostrársela.
-¿Qué hace esto aquí? - agarró la pulsera mirándola y frunciendo el ceño - Esto lo tenía guardado... ¿Qué hace aquí, Maura?"
-Esto también - le entregó la nota que habían dejado y Jane comenzó a leerla lentamente.
-Esto no puede ser... - se dijo Jane.
-Jane...Tengo que decirte alg... - Maura se detuvo al escuchar pasos y voces proviniendo del piso bajo.
-Tranquila, son los chicos - le dijo, colocando una de sus manos sobre su hombro para tranquilizarla.
Maura tomó unos segundospara respirar profundamente y comenzó a pensar "Esto puede ser por mi trabajo... Soy la forense, por mí personas han terminado en prisión; podría tener mil enemigos". Estaba tan perdida en sus pensamientos que no se había percatado de la presencia de Korsak y Frost en su habitación.
-¿Maura está bien? - preguntó Frost a la detective.
Jane miró a Frost asintiendo levemente. Él sabía qué tenía que hacer. La morena miró a Maura a los ojos y le susurró algo antes de salir de la habitación con Korsak. No se detuvieron hasta salir de la casa, donde tenían un poco más de privacidad ya que el equipo forense estaba llegando y comenzaba a hacer su trabajo dentro de la casa.
Jane estaba caminando de un lado a otro con sus manos en sus caderas, eso no era una buena señal. Se detuvo y miró de reojo a un miembro del equipo forense que revisaba la puerta de la casa de Maura buscando pruebas de huellas y de que hubieran forzado la cerradura.
-¿Me puedes explicar qué está pasando aquí? - exigió Jane mirando a Korsak enfurecida, presentía que algo no estaba bien y que tenía que ver con el caso en el que no estaba trabajando - ¿Por qué alguien le daría estos sustos a Maura? No me importa que no esté en este caso pero quiero saber qué está pasando ¡Korsak!
-Eso lo decido yo, Rizzoli - Dean se acercaba a ellos. Jane lo miró y refunfuñó, lo que le faltaba…
-Lo que me faltaba - dijo Jane en voz baja cruzando sus brazos a la defensiva. Miró como sus compañeros salían de la casa.
-No había mucho - dijo Frost entregándole a Dean dos bolsas, una con la pulsera y otra con la nota. Maura miró a Jane por un segundo antes de dirigirse a Dean -. Hay poca probabilidad de que haya alguna huella en la pulsera o en la nota, la puerta no fue forzada... Cambiaré las cerraduras por seguridad.
-Pondremos vigilancia aquí también - dijo Dean mientras miraba el contenido de las bolsas.
-¿¡Alguien me podría explicar qué está pasando!? - Jane se empezaba a desesperar. Todo el mundo parecía entender lo que estaba pasando menos ella. ¿Por qué alguien entraría en la casa de Maura y dejaría esa nota? ¿Por qué estaba su pulsera aquí cuando ella la tenía en su casa? Tenía muchas preguntas y nadie se las estaba contestando.
-Jane... - Dean comenzó a decir, mientras guardaba las bolsas en el bolsillo de su gabardina - Lo que pasa es que...
-No Dean - lo interrumpió Maura -. Siento que yo soy la que debe hablar con Jane - miró a Jane que la estaba mirando con confusión en sus ojos. Los hombres se miraron entre ellos, poniéndose de acuerdo. Jane estaba perdiendo la paciencia.
-Maura, tómate el día libre, no te preocupes por las pruebas, pondré a alguien más a cargo por ahora - Dean miró a Jane -. Tú también Rizzoli - dijo antes de retirarse.
-Cualquier cosa que necesiten no duden en llamarnos - dijo Korsak mirando a Maura, preocupado.
-Dejaremos un oficial en cada casa como medida de precaución - añadió Frost.
Los dos hombres se despidieron de las mujeres subiendo en el auto en el que habían llegado.
-¿Qué tiene que ver Maura en todo esto? - murmuró Korsak, mirando por la ventanilla. Frost no respondió; él tampoco entendía, pero sabía que ahora algunas cosas encajaban... Ahora tenía sentido todo lo que había pasado...
Jane y Maura se habían quedado de pie fuera del apartamento, siguieron con la mirada el auto de Korsak y Frost hasta que desapareció al doblar una esquina.
Jane no tenía idea de lo que estaba pasando y esto que había ocurrido no lo entendía para nada, tenía miles de preguntas y al parecer todas las respuestas las tenía Maura.
Maura trataba de controlar su respiración, todos esos años de meditaciones los estaba poniendo en práctica. ¿Cómo reaccionaría Jane cuando le dijera todo lo que le estaba ocultando hasta ahora? Ya se sentía mal por hacerlo... Le había dicho a Jane desde un principio que si quería saber algo del caso ella se lo diría... Pero no le dijo lo más importante que había ocurrido. Maura suspiró y se atrevió a mirar a Jane a los ojos; la morena la estaba mirando como si estuviera intentando leer su expresión, sus ojos hacían todas las preguntas que no preguntaba con su voz.
-Entremos - dijo antes de entrar a su casa. Fue directa a la cocina, sacó una copa y se sirvió un poco de vino -. ¿Quieres una cerveza? - le preguntó a la morena que se sentaba en el sofá sin dejar de mirarla.
-No, estoy bien - Maura asintió con la cabeza y tomó la copa de vino de un sorbo. Jane no necesitaba alcohol, pero ella sí. Estaba aterrorizada. No sabía cómo reaccionaría Jane, pero tenía que hacerlo... Ella era la más indicada para esto. Maura dejó la copa a un lado y caminó hasta la sala, sentándose al lado de Jane y tomando sus manos entre las de ella.
-Jane... - notó que su voz salió temblorosa y se detuvo por unos segundos.
-¿Qué pasa Maur? Me estás asustando... - comenzaba a preocuparse.
Maura retomó su compostura y siguió.
-Ya sabes que tenemos el caso... pero algo más pasó - los dedos de Maura acariciaban las manos de Jane inconscientemente. Por su cabeza pasaban miles de formas de cómo le podría decir esto, pero sólo tenía que reunir su valor y soltarlo, sólo soltarlo.
-John, el oficial que estaba a cargo de la vigilancia de tu apartamento, fue asesinado - Maura observó el rostro de Jane por alguna pista de... ella no sabía qué esperar...
-¿Qué...? - fue lo único que pudo articular en un susurro y su rostro se tornó pálido. Maura no podía leer su expresión, no sabía qué estaba pensando.
-No encontrábamos ningún motivo para que lo asesinaran, aunque ahora lo estamos mirando de otra manera. El equipo hizo una revisión en tu casa... - Maura pausó al notar que Jane soltaba sus manos y se cubría su rostro con ellas. Ella tenía que seguir, tenía que decirlo todo - No encontraron nada fuera de lugar o micrófonos, tu apartamento estaba limpio. Hasta ahora, ya sabemos qué era lo que faltaba.
-La pulsera - murmuró Jane aun cubriendo su rostro.
-Sí - Maura tomó un segundo, estaba procesando todos los datos que tenía, toda la información -. ¿Cómo sabían que esa pulsera te la regalé? - se preguntó a sí misma.
Jane no contestó, no había dicho una palabra más y unos minutos de incómodo silencio transcurrieron entre ellas.
-¿Cómo pudiste ocultarme esto? - el tono de Jane hizo que un escalofrío recorriera el cuerpo de Maura, esto es lo que más temía.
-Jane...
-¡No Maura! Un oficial murió, un oficial... - la miró con una mirada decepcionada - Me dijiste que podía contar contigo, que me dirías… - pasó una de sus manos por su cabello y se levantó del sofá - ¡Tú estabas dispuesta a hacer algo así por mí! La Dra. Isles que sigue las reglas al pie de la letra…al parecer te mantuviste dentro de esas reglas…
Maura se mantuvo en silencio, Jane tenía razón... Debió de decirle desde el principio.
Jane caminaba de un lado a otro intentando calmarse. Este no era el momento para enojarse con Maura, tenía que intentar dejarlo a un lado por lo menos en esos momentos, pero aun así… ¿Cómo le había ocultado algo así?
-¿Qué más pasó? - preguntó Jane. Iba a tomar esto como la detective que era, a pesar de lo que Maura le acababa de confesar, ella era su primera prioridad, su seguridad era lo más importante para Jane y en el fondo ella sabía que Maura le había ocultado estos detalles por la misma razón.
La pregunta tomó a Maura por sorpresa. Se esperaba reproches, insultos, todo menos esto. La mirada de Jane le dolía, era fría y distante. Se preguntaba si la había perdido. Maura se levantó y fue hasta la cocina para servirse otra copa de vino.
-Eso es todo - decía mientras volvía al sofá con la copa en mano -. John fue asesinado por un disparo a corta proximidad, nada se encontró en su auto - Maura quedó pensativa unos segundos -. Lo que más nos resultó fuera de lo normal fue la sangre que encontramos en el maletero de su compañero Erik, pero Korsak lo está investigando. Ahora estamos tratando a John como un sospechoso; no podemos confiar en nadie.
-¿Tú crees que John sea el aprendiz? - preguntó Jane sentándose a su lado un poco más calmada. Maura lo pensó por unos segundos.
-No creo, no tenía ninguna educación en medicina, ni siquiera asistió a una universidad - bebió un sorbo del vino antes de suspirar, estaban en un callejón sin salida.
-Necesitaré todos los informes que tienen hasta ahora en el caso - Jane empezaba a entender el por qué Maura le ocultó esta información.
-Jane... tú sabes que...
-Lo sé Maur... lo sé - Jane giró su rostro mirándola. Ahora la aterrorizada era ella. Hasta donde ella sabía. El asesino estaba detrás de ella... ¿Por qué la pulsera...y la nota? ¿Será una distracción? Sentía que Maura había entrado a este juego de mal gusto y se sentía culpable; en parte porque si no la hubieran sacado del caso Maura no se habría involucrado tanto. Ahora tenía que hacer todo lo que estuviera en sus manos para mantener a Maura segura. Lo primero que necesitaba era los informes del caso y ya sabía cómo los conseguiría sin dejar a Maura a solas.
-Maur... Retírate del caso - le suplicó.
-Jane... No puedo hacer eso... - Maura dejó la copa sobre la mesita y se acercó a la mujer, tomando sus manos entre las de ellas nuevamente, está vez Jane no se alejó.
-Maur...No podría soportarlo si algo te pasara... ¿Tienes idea del susto que me has dado hoy? - Jane miró sus manos entre las de Maura - Ahora que te tengo no puedo perderte Maur - la sola idea de que algo le pasara a Maura, la mataba por dentro.
-Te entiendo Jane... - susurró. De verdad la entendía, sabía perfectamente lo que Jane sentía. Ella lo sentía cada vez que Jane salía a la calle por un asesino o cuando llegaba con rasguños por arrestar sola a un criminal.
-Pero no puedo, este es mi trabajo...Al igual que el tuyo, tiene sus riesgos... - Jane suspiró, rogándole con la mirada que cambiara de pensar. Pero en el fondo sabía que eso no pasaría...Si Maura le hubiera pedido lo mismo ella le habría dado la misma respuesta que estaba recibiendo. Maura dejó ir una de las manos de Jane para acariciar su rostro suavemente.
-Todo estará bien... Estás conmigo - susurró Maura, su frente tocando la de Jane. No estaba segura si las cosas saldrían bien pero sí sabía que el tener a Jane junto a ella le daba una sensación de seguridad que no podría alcanzar con nadie o nada más.
-Me quedaré contigo - susurró Jane rozando sus labios antes de tomar su labio inferior entre los suyos, besándola como nunca antes lo había hecho antes. Este beso era diferente, era suave, lento, paciente; como si Jane estuviera poniendo todos sus sentimientos en él.
Las dos se separaron lentamente. Maura estaba sin palabras, como si hubiera entendido lo que Jane le había comunicado en ese beso.
-No te perderé - susurró Jane y Maura asintió levemente, recostando su cabeza sobre su pecho. Jane la rodeó con sus brazos y besó su cabello tiernamente.
Habían pasado unos veinte minutos o un poco más, Jane no estaba segura, pero Maura se había quedado dormida en sus brazos. '¿Cuantos días llevas sin dormir?' se preguntaba mientras acariciaba inconscientemente su espalda.
Su celular vibró e intentó sacarlo de su chaqueta sin moverse mucho para no despertar a la mujer entre sus brazos. Era un mensaje de Frank.
'Necesito los informes del caso. Dile a Korsak' escribió con una mano el mensaje y lo envió. Dejó el celular a un lado y miró como Maura se movía un poco, acomodándose aun dormida.
'Vamos a resolver este caso... no dejaré que nada te pase...' pensaba mientras acariciaba el cabello de Maura.
