Capítulo 12: Mukbang
—¡Bienvenidos, bienvenidos! Me alegra que hayan podido venir —saludó Erwin a los Ackerman.
—No me des esa mierda, Erwin. Sabes que siempre venimos —respondió Levi.
—¡Levi! ¡No seas tan grosero! Y Erwin, querido, gracias por recibirnos —una mujer apareció detrás de Levi, golpeando suavemente la cabeza del azabache antes de entrar a la casa.
—¡Kuchel! Siempre es un placer verte. Te ves aún más hermosa desde la última vez que te vi —dijo Erwin mientras tomaba la mano de la mujer para darle un beso. En el fondo, Levi soltó un sonido que fue una mezcla de un quejido con disgusto mientras la seguía dentro.
La madre de Levi, sin embargo, solo rio alegremente.
—Ah, Erwin, tan encantador como siempre. Levi, ¿por qué no puedes ser más educado como él? —preguntó Kuchel mientras dirigía su atención hacia su hijo.
—Porque ya no estamos en la secundaria, Maman. Ten, trajimos vino y pastel de calabaza —dijo Levi mientras indicaba a lo que él y Mikasa estaban sosteniendo.
—Gracias, lo apreciamos. Déjame cargarlo. La cena estará lista pronto, unos diez minutos más o menos. Los otros se encuentran en la sala y Armin está en su habitación, Mikasa.
Asintiendo con la cabeza, la niña dijo:
—Gracias, tío Erwin —a medida que subía rápidamente las escaleras, dejando a los adultos para encontrar a su amigo.
Erwin se excusó mientras se dirigía a la cocina para guardar los regalos. Levi y su madre entraron a la sala de estar, donde sus amigos saludaron a los dos con entusiasmo, especialmente a Kuchel.
—¡Kuchel! ¿Cómo estás? —se adelantó Isabel después de abrazar a la mujer.
—Muy bien, querida. Gracias por preguntar —contestó, soltando a Isabel, pero no después de alisar un poco el cabello de la pelirroja. Era un hábito que Kuchel tenía desde que la chica era pequeña.
—¿Cómo estuvo el viaje? —le preguntó Farlan, moviéndose para darle un abrazo a la mujer.
—Lo suficientemente bien. Ya sabes cómo es. El vuelo se retrasó como de costumbre. Apenas tuve tiempo para agarrar mi equipaje antes de que estuviéramos en el coche para manejar hasta aquí —respondió la mujer mayor, soltando unas risitas cuando Farlan le dio un beso en la mejilla.
—Eso es comprensible. ¿Va a quedarse por un tiempo? —preguntó el chico.
—Me iré el domingo por la tarde. Por más que me gustaría quedarme por más tiempo, tengo una tienda de la que encargarme. ¿No es así, Hange? —dijo mientras le dirigía la pregunta a la castaña.
—¡Síp! Hay que satisfacer las demandas del público. ¡Ven a sentarte a mi lado, Kuchel! Necesito actualizarte sobre las nuevas plantas en las que estoy trabajando —dijo Hange mientras señalaba el asiento junto a ella en el sofá.
—Vas a aburrirla hasta la tumba —comentó Levi, ganándose otro golpe de su madre.
—Oh, silencio, Levi. Al menos tus amigos no tienen problemas en contarme lo que está pasando en sus vidas, a diferencia de cierto hijo mío —dijo mientras pasaba junto a él para sentarse al lado de Hange y entablar una larga conversación sobre plantas y jardinería.
Levi gruñó cuando Isabel se rio en voz baja.
—¡Aw, vamos, hermano, anímate un poco! No has visto a tu madre desde el verano. Y deberías llamarla más a menudo, sabes —dijo la pelirroja, dándole un toque a la mejilla de Levi antes de que este apartara su mano.
Encogiéndose de hombros, Farlan añadió:
—Por lo menos ella no sabe acerca de ya-sabes-quién.
Levi giró rápido la cabeza para mirar a su amigo, quien estaba sonriendo ampliamente y luego a Isabel, quien tenía una sonrisita a juego. Mierda.
—Ni. Siquiera. Se. Atrevan —advirtió Levi, mientras trataba de no hacer una escena ya que su madre estaba a pocos metros de ellos.
—Hmm, no lo sé… —dijeron ambos al unísono.
Levi estaba a punto de lanzarse sobre ellos, pero fue interrumpido por una fuerte y retumbante voz.
—¡La cena está lista! —gritó Mike.
Levi oyó pasos rápidos sobre él y luego por las escaleras. Aprovechando la oportunidad para escapar, Isabel y Farlan se apresuraron al comedor con Hange y Kuchel detrás, aunque iban a paso más tranquilo, todavía hablando entre sí mientras entraban a la habitación para sentarse.
—Tch —soltó Levi antes de unirse también.
Mientras se sentaba junto a su madre, no pudo evitar tener una sensación de inquietud cuando contempló la cornucopia de centro de mesa. No necesitaba alzar la mirada para ver cómo sus amigos se removían en sus asientos. Cualquiera que sea la razón, Levi no sabía ni quería averiguarlo.
—Mikasa, no lo noté antes, pero tienes unas uñas tan lindas. ¿Las pintaste tú sola? —Kuchel le preguntó a la joven Ackerman mientras se sentaba a su otro lado.
La pequeña Ackerman estiró los dedos, los brillantes colores reluciendo mientras los observaba y mostraba una gran sonrisa.
—Gracias, Grand-mère, pero yo no lo hice. Fue papá.
Mikasa miró hacia donde estaba sentado su padre y levantó una ceja ante su postura rígida. Era como si ella lo estuviera desafiando a que diga algo al respecto. Maldito sea todo. Levi sabía que esta no iba a ser una simple cena familiar basándose en las putas sonrisas que sus amigos le estaban dando.
—Oh, ¿en serio? Levi, nunca supe que podías hacer flores tan delicadas y detalladas en las uñas. Si recuerdo bien, no eres el mejor artista allí afuera, mon petit chou. Me acuerdo de que te enfadaste conmigo cuando confundí a la persona que dibujaste con un conejito cuando eras pequeño —dijo Kuchel, ahora volviendo toda su atención a Levi.
El azabache tosió y apartó la vista de su mirada inquisitiva.
—Ah, Mikasa me pidió que se las pintara y solo busqué videos tutoriales para que se vean bien —explicó Levi, encogiéndose de hombros.
—Bueno, debes hacer mis uñas antes de que me vaya. Son simplemente adorables. Hiciste un gran trabajo —elogió la mujer mientras se acercaba para pellizcar la mejilla de Levi.
—¡Maman! —se quejó Levi, tratando de quitar la mano de su rostro.
—¡Aww! ¡Son tan lindos! —exclamó Hange frente a ellos.
—¿Quieres callarte, cuatro ojos? —Levi la miró con molestia.
Antes de que Kuchel pudiera comenzar con su regaño habitual, Erwin entró en el comedor con el pavo.
—Oye, oye, Levi, juega bonito. Es Acción de Gracias después de todo —dijo mientras colocaba el pavo y se sentaba en un extremo de la mesa.
Levi refunfuñó mientras las conversaciones se apagaban para que todos pudieran dar las gracias antes de comer.
—Entonces, Levi, ¿YouTube te ha enviado mensajes sobre algún evento nuevo al que tengas que asistir? —preguntó Mike en tono amigable mientras le pasaba el puré de papas a Armin.
Levi se encogió de hombros.
—Me invitaron a hacer ese estúpido video de YouTube Rewind de fin de año —dijo mientras echaba una cantidad liberal de salsa del pavo sobre su comida.
—¿Vas a participar? —preguntó Isabel.
—Eso creo, teniendo en cuenta que son mi fuente de ingresos y todo. Aunque, no estoy deseando ese estúpido debate sobre el vestido (1) que ocurrirá en el set —contestó Levi mientras arrugaba la nariz.
—Yo pagaría mucho dinero por verte con ese vestido —dijo Erwin, con Hange riéndose como una loca en el fondo. Levi los fulminó con la mirada y luego procedió a apuñalar el resto de su comida.
—Entonces, ¿no hay otros eventos? —continuó Mike.
Levi lo miró mientras cortaba su pavo con los ojos entrecerrados. Mike nunca se entrometía en sus asuntos del trabajo, así que las repentinas preguntas le hicieron sospechar.
—No, por-
—Hey, Kuchel, ¿qué te parece el verde y dorado? —interrumpió Isabel.
La mujer la miró confundida.
—Es una hermosa combinación de colores, ¿por qué?
—¿Y los pasteles? ¿Te gustan los colores pasteles? —intervino Farlan, ignorando el aura asesina que Levi parecía estar emitiendo.
—Sí, claro, pero-
—¿Y los canadienses? ¿Qué piensas de los canadienses? —preguntó Hange.
—Bueno-
—Como estaba diciendo, Mike —interrumpió Levi intencionalmente—. No hay otros eventos que yo sepa, ¿por qué? —a Levi no le gustó la manera en que Mike miró a Erwin. Era como si estuvieran conversando solo con los ojos hasta que Erwin asintió.
—Bien, planeamos esperar hasta después de la cena, pero ya que los demás están tan ansiosos por decírtelo de una manera no muy sutil, solo te lo daré ahora —Erwin se puso de pie y rebuscó en su bolsillo trasero para sacar un sobre y entregárselo a Levi.
El azabache lo miró fijamente antes de tomarlo del agarre del otro después de dejar sus cubiertos. A Levi realmente no le gustaba las miradas que todos estaban dándole mientras abría el sobre.
—¿Toronto Game Con? —preguntó Levi. Parecía un correo electrónico de confirmación para asistir al evento. Mirando más de cerca, vio que fue enviado a su correo de negocios—. ¿Qué significa esto?
Al ver que sus amigos y su hija lo estaban ignorando y mirando el sobre, Levi dejó el papel y sacó dos boletos de avión para Toronto.
—Empiecen a explicar ahora mismo, o voy a meter la cornucopia en el trasero de alguien.
El resto del grupo se rio como si fuera una divertida broma (aunque todos sabían que Levi era capaz de cumplir su amenaza).
—Tío Levi, creemos que es hora de que conozcas a Eren —Armin trató de explicar.
Los amigos del azabache lo miraron para ver su reacción. Emocionado o enojado, no podían decirlo; era una extraña mezcla de emociones que el bajo hombre estaba dejando salir.
—¿Quién es Eren? —preguntó Kuchel, sintiéndose un poco excluida.
Levi se congeló de inmediato. Las palabras que se formaban en su boca no querían salir.
Puta mierda, mierda, mierda.
—¡Ohhhhh, Kuchel! ¡Eren es probablemente la joya más preciosa que ha bendecido a esta Tierra! —exclamó Hange.
—¡Eren es un YouTuber del que Levi está totalmente enamorado! —intervino Isabel.
Kuchel soltó un pequeño jadeo mientras se giraba para ver a su hijo.
—¡Levi! ¡Nunca me dijiste estabas saliendo con alguien!
—Bueno, nunca se han conocido formalmente antes. Eren solo sabe quién es Levi —dijo Farlan.
—¡Eso necesita cambiar entonces! Quiero ver quién finalmente atrapó la atención de mi querido Levi —exigió Kuchel mientras dejaba sus cubiertos en su plato vacío.
—¡Maman! —finalmente soltó el azabache.
—No me vengas con eso, Rivaille Ackerman. Solo quiero ver cómo es —dijo la mujer. Levi la miró con incredulidad. ¿En serio tuvo que usar su nombre real para esta situación?
—Oh, te espera algo muy especial, Kuchel. Eren es una monada —dijo Mike con un guiño mientras se levantaba para limpiar.
—¡Sí, sí! ¡Eren es increíble! —Mikasa agarró la mano de su abuela antes de llevarla a la sala para mostrarle los videos de Eren.
Levi seguía en la mesa del comedor mientras el resto salía del lugar. Mike regresó y le dio una palmadita en el hombro.
—Esto iba a pasar, Levi. Sabíamos que no irías por tu cuenta, pero ahora estás obligado —dijo el rubio.
—Malditos pendejos, ¿qué les hace pensar que ir a la convención en la misma ciudad equivale a conocer a Eren? La última vez que revisé, Toronto es una puta ciudad enorme —preguntó Levi.
Mike se encogió de hombros.
—Estoy seguro de que el destino te guiará. Si no, entonces al menos conseguiste llevar a Mikasa a algún lugar para las vacaciones de Navidad. Apuesto a que le encantará la nieve. Y es un regalo para ti y ella del resto de nosotros.
Levi miró los boletos y suspiró.
—No sé si abrazarlos a todos o enviarlos al hospital más cercano.
—De nada —dijo Mike mientras se llevaba los platos restantes.
Observando al rubio irse, Levi se levantó con un reacio suspiro y salió del comedor para ir a la sala y ver lo que los demás estaban haciendo.
En el momento que atravesó la puerta, fue recibido por el maravilloso rostro de Eren en la pantalla de la televisión. Levi echó un vistazo a la parte inferior izquierda del video y se percató de que el grupo estaba viendo el último video que Eren publicó en su canal de vlog.
—¡Hola a todos! Muchos de ustedes me han estado pidiendo que haga esto por un tiempo, y ya que es el Día de Acción de Gracias para muchos de mis fans, ¡pensé que sería una gran oportunidad para hacer un mukbang! (2) —saludó Eren con sus gafas de montura blanca, clips rosas en su cabello, y, para alegría de Levi, un crop top de color verde menta.
—Oh, es muy lindo —comentó Kuchel.
Levi negaría que su corazón se aligeró por la aprobación de su maman.
Eren miró a la cámara y explicó el festín de comida frente a él: pollo, puré de papas, panecillos, y una gran rebanada de pastel de calabaza.
—No creo que pueda comer todo esto, pero haré mi mejor esfuerzo —dijo Eren mientras sostenía el tenedor lleno de puré hacia la pantalla—. ¡Di 'ahh'!
Mierda, debería ser ilegal ser así de lindo.
Todos en la sala observaron a Eren mientras este le contaba a la cámara cómo había estado su día, cómo iban sus proyectos finales, lo que cara de caballo (su nombre era en realidad Jean si Levi recordaba bien) hizo el fin de semana que prendió fuego a la cocina, entre otras cosas. La manera en que Eren hablaba era alegre y animada. Sus ojos mostraban tanta emoción, como comentó Kuchel.
Realmente se sentía como si Eren estuviera teniendo una comida cara a cara con los espectadores, casi como una cita.
El grupo continuó viendo el video hasta que Eren sorprendentemente terminó con toda la comida.
—Oh, no —el castaño se quejó—. Definitivamente necesito ir a correr después de esto. Bueno, eso es todo por ahora, bellezas. ¡Feliz Día de Acción de Gracias a todos los que están celebrando! ¡Hasta la próxima vez, linduras!
El video se detuvo y Mikasa miró a Kuchel.
—Entonces, ¿qué piensas, Grand-mère?
La mujer miró hacia donde Levi estaba de pie y luego de vuelta a la pantalla.
—Creo que Levi definitivamente tiene que conocer a Eren y traerlo hasta aquí.
Levi soltó un quejido de vergüenza. Genial, ahora hasta su maman estaba apoyando a todos los demás en esto.
El resto de la noche pasó con todo el mundo mostrándole a Kuchel sus videos favoritos de Eren hasta que Levi anunció que ya tenían que irse cuando consideró que era una hora socialmente aceptable para eso (y también el hecho de que su cara no podía ponerse más roja para el final de la noche).
—Gracias de nuevo por recibirnos, caballeros —dijo Kuchel.
—Cuando quieras, Kuchel. Por favor, visítanos pronto. Y ustedes dos necesitan empezar a planificar su viaje —dijo Erwin, dirigiendo la última parte a Levi y Mikasa.
—Sí, sí. Gracias por la comida y esas cosas —respondió Levi mientras salía de la casa.
Kuchel puso las manos en sus caderas con un suspiro mientras observaba a su hijo entrar al coche.
—¡Mon Dieu! Ese hijo mío no tiene modales.
—Está bien, Kuchel. Debes saber mejor que nadie lo torpe que es cuando muestra su agradecimiento —dijo Mike.
Sabiendo que era cierto, la mujer soltó un suspiro.
—Ese niño… Espero que cuando Levi conozca a Eren sea más educado.
Mikasa resopló con diversión ante eso.
—Creo que papá se pondrá más tonto de lo que es ahora.
Kuchel se echó a reír mientras las dos salían de la casa después de despedirse de la familia Smith.
—Nunca se sabe, querida, el amor hace cosas interesantes a la gente. Pero estoy de acuerdo contigo. Creo que Levi incluso tendrá dificultades para respirar con Eren cerca, basándome en sus reacciones de esta noche. ¿Notaste cómo la cara de tu padre se ponía más roja cada vez que Eren guiñaba a la cámara? Levi tiene mucho que hacer si piensa conocer a Eren.
Mikasa rio y asintió con la cabeza.
—Eso es verdad.
—Solo mantenme al tanto, ¿de acuerdo, mon ange?
—Por supuesto, Grand-mère.
Aclaraciones:
(1) Tal vez recuerden esa discusión que todos tenían por si el estúpido vestido era azul y negro o blanco y dorado.
(2) Mukbang: transmisión por internet, donde a una persona se le ve consumiendo grandes cantidades de comida, mientras va interactuando con la audiencia. Los fans del k-pop entenderán muy bien. ;)
N/T: Dejen review si disfrutan leer cómo molestan a Levi :v
¡La autora y yo les agradecemos por leer y apoyar el fic!
