ESTA HISTORIA NO ME PERTENECE, ES DE UNA AMIGA... LOS PERSONAJES SON DE ROWLING EXCEPTO DOS: LORENA Y SARA, CREACIÓN DE MI AMIGA.

CAPITULO XI

Harry se levantó sorprendido. Antes de bajar los dos juntos, subió a la habitación de Ron, en el desván, para dejar su álbum de fotografías. Enseguida volvió a bajar. Lorena lo esperaba en la puerta de la cocina. Pasaron juntos por la desierta cocina. Encontraron a todos sentados en el salón, entretenidos con algo. Al verlos, Sirius, Lupin, Bill y Fleur se llevaron a la señora Weasley a la cocina, inventando que les apetecía un té. Cuando salieron, Harry fue a sentarse en una butaca junto a la chimenea, Lorena se sentó entre Fred y George como hacia siempre.

- ¿Qué ha pasado? - Soltó de repente Ron, parecía que no podía aguantar más.

Harry miro a la chica, esta asintió con la cabeza.

- Sirius nos ha comentado algo sobre nuestras familias... - Comenzó Harry.

Entre los dos, informaron a sus amigos de lo que Sirius les había desvelado. Al terminar, todos se miraban con cara de asombro. Lorena volvió a repetir el gesto para mostrarles la cicatriz. De repente, Fred le reprochó a Lorena el porque del ocultamiento.

- Yo pensaba que ya lo habías descubierto tu solito, tanto que te gusta tocarme el pelo. - Le dijo ella.

Harry, Ron y Ginny se sorprendieron por esa respuesta.

Al ver las caras de los demás, se quedaron callados, y un rubor se encendió en la cara de Fred, lo cual pegaba bastante con su cabello.

Nadie decía nada, era un silencio verdaderamente incomodo.

- ¿Por qué te has puesto tan rojo? - Preguntó Ginny de repente.

- Veras…es que…la verdad, no es asunto tuyo hermanita. - Fred no sabia por donde escapar.

- Claro que lo es, últimamente os he visto muy juntitos, y cuando entró corriendo, tu fuiste el primero en salir tras ella.

Ginny era muy buena deduciendo, pensó Harry. Todo lo que había dicho coincidía, el mismo lo encontró en la puerta intentando entrar y, cuando se enfadaron, ella siempre estaba con ellos.

Fred miro a Lorena. No tuvieron más que confesar.

- Mirad, hace unos años pasó algo, y ellos me ayudaron mucho. - Dijo Lorena señalando a los gemelos. - Y…con el roce se hace el cariño.

Harry y Ron pensaron en el libro que les habían dado a ellos.

- Entonces ¿es verdad que estáis juntos? - Pregunto Ron intrigado.

- Pues si, lo estamos. - Lorena se puso roja al decir eso, pero sus palabras habían sonado como si la hubieran ofendido.

De repente, todo el comedor estalló en carcajadas. Parecía que se habían quitado toda sección de disimulo y empezaban a comportarse como siempre. Fred pasó su brazo por el hombro de Lore y la besó la frente.

- ¿Tu lo sabias? - Pregunto Ron a su hermano George.

- Claro. Estas hablando con su doble. - Dijo George y rió entre dientes.

Tras un rato, entró la señora Weasley. Cuando vio a Fred en aquella posición le llamó la atención. Los chicos, en seguida se separaron. Se sentó en una butaca junto a la de Ginny y se puso a hacer punto. De vez en cuando, echaba miradas asesinas a Lorena.

- Mamá, tenemos que hablar contigo. - Dijo Fred.

- Adelante hijo, cuéntame. - Le respondió agradablemente su madre.

- Veras, Lore y yo estamos juntos. - Fred lo soltó lo más rápido que pudo.

La señora Weasley miraba a su hijo incrédula, de repente, se levantó y fue derecha hacia Lorena. La chica, con miedo se hundió en el sofá.

- ¡Oh! Querida. Te felicito, has logrado llevar a mis gemelos por el buen camino. - La tomo entre sus brazos y sollozando le dio un sonoro beso.

Todos volvieron a reír. En cuanto la soltó, mando que se fueran a la cama. Mientras salían del salón, iban dando las buenas noches a Sirius, Lupin, Bill, Fleur y Charlie. El primero, abrazó a sus ahijados y les deseó buena suerte en todo.

- Por favor chicos, ayudaros en lo que podáis ¿De acuerdo? - Dijo Sirius- De todas maneras contáis con Remus, estará en Hogwarts para lo que necesitéis.

Los chicos asintieron y subieron junto con sus amigos a sus respectivas habitaciones.

Al llegar a la habitación con Ron, Harry seguía intentando encontrar algún parecido con su hermana. Ron se metió en la cama y no le dijo nada hasta que se durmió.

- ¡Feliz Navidad, Harry! - Lo despertó Ron gritando desde su cama. Estaba sentado rodeado de papel de envoltorio rasgado.

Harry miro los pies de su cama y la encontró llena de regalos. Con gran emoción siguió el ejemplo de Ron y también empezó a abrir sus regalos. La señora Weasley le regaló un gorro de lana hecho a mano, que enseguida se colocó en la cabeza, Ron tenía una bufanda del mismo tipo.

- ¡Sopas, Harry! Muchas gracias. - Dijo Ron. Acababa de abrir el regalo de Harry, un póster a tamaño real de los jugadores del Chudley Cannons.

- De nada. Gracias por el equipo de mantenimiento. - Le agradeció Harry.

Tras un rato de emoción abriendo sus regalos, bajaron a la habitación de las chicas.

Encontraron a Ginny abriendo su primer regalo. Era evidente que seguían durmiendo, de echo, Lorena aún lo hacia.

¡Click!

Los gemelos aparecieron en la habitación con un jersey cada uno.

- ¡Feliz navidad Harry! – Le desearon.

- ¡Feliz Navidad chicos!

Ron se sentó en la cama de Ginny junto con George. Harry se sentó junto a los regalos de Lorena y Fred la despertó.

- ¡Feliz Navidad a todos! - Dijo la chica medio dormida.

Se sentó en la cama y observó la escena. Toda la habitación estaba llena de papeles. Harry le pasó un regalo para que comenzase a abrir los suyos.

Pasaron toda la mañana de celebración y entre papeles. Esa misma tarde tendrían que volver a Hogwarts mediante la red flu.

Tras una comida exquisita, los muchachos subieron a terminar de hacer su equipaje que seria enviado directamente a sus habitaciones en Hogwarts. Dumbledore había dado instrucciones de que pasasen de dos en dos por la chimenea para hacer el viaje mas corto. Los primeros en pasar fueron los gemelos, acto seguido Ron y Ginny, y por último, tras haber dado las gracias a la señora Weasley, entraron Harry y Lorena.