Fics Basado en la serie Yu Yu Hakusho de Yoshihiro Togashi.
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Libro IV YYH: Tsuki wo miru tabi omoi dase.
----------Recuérdame cuando veas la luna-----------
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Por DarkCryonic
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Capítulo XI: Kara (Vacío)
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-Lyric: Natasha St-Pier Un ange frappe a ma porte--
Los propósitos de esta vida, se vuelven inciertos cuando vemos la profundidad de los ojos de quienes amamos con todo el corazón. Las obviedades se vuelven parte del problema que tratamos de solucionar... de las cosas que no debemos olvidar, pero que de todas formas... cerramos dentro de nuestras mentes, tratando de apresarlas para que no muestren su cara de verdad unida al dolor.
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Un signe, une larme, - Una señal, una lágrima,
un mot, une arme, - una palabra, una arma,
nettoyer les étoiles à l'alcool de mon âme- limpiar las estrellas al alcohol de mi alma
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Yusuke cruzó la puerta, la cual se cerró con rapidez a sus espaldas. Sus ojos quedaron abiertos como platos cuando notó que estaba en un gran salón hecho de cristal tan brillante que dolían los ojos al quedárselos viendo con detenimiento. Caminó hasta el centro del lugar, buscado pistas de lo que tenía que hacer.
Cuando llegó al que creía el centro, una extraña luz empezó a brotar del suelo. Era blanca en un principio, volviéndose azul y violeta, al recorrer el suelo en líneas rectas a su alrededor... como si formará un dibujo... más sorpresa tuvo Yusuke al notar que se había formado una estrella de 4 puntas y el estaba parado justo en medio. Sin querer recordó las viejas películas de terror y el uso de estrellas... pero está era diferente... sólo tenía 4 puntas, y no 5 como en aquellas.
"Cuatro distancias... cuatro lugares recónditos... cuatro para formar equilibrio... no hay norte sin un sur, o un poniente sin un saliente... no hay día sin noche, ni estrellas sin sol... no hay risa sin llanto, ni vida sin muerte"—Se escuchó a una voz suave recitar...
-- ¿Quién está ahí?—Preguntó el pelinegro mientras giraba sobre el lugar mirando detenidamente a su alrededor.
"Cuatro forman el destino, uno cortará las esperanzas, dos dirán lo que no debieron decir, tres juntaran sus fuerzas, cuatro, la unión que lucha dentro del fin"
--¿Qué significa todo eso? ¿De qué diablos hablas?—Preguntó Yusuke con algo de desesperación.
"El destino no existe... pero si la voluntad de nuestros impulsos. El destino no existe más que dentro de los espíritus acongojados que buscan pagar las culpas que heredaron..."
--¿Culpas? ¿Qué culpas?
"Las manchas en las manos de los que fueron arrojados del paraíso son incurables. Aún no os dais cuenta, que siempre será así..."
--¿De qué hablas?
"De las lágrimas nacieron los impuros. De ellos nace la culpa antes de abrir si quiera los ojos. No hay corazón dentro de sus cuerpos..."
--¿Hablas de los demonios?—Preguntó casi en un susurro Yusuke, al verse casi angustiado por no entender la totalidad de las cosas que esa voz decía con tanta convicción.
"Sólo el verdadero poder, puede destruir el círculo del pecado"
La habitación de cristal quedó en silencio total. El mazoku sólo podía escucharse respirar con agitación.
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Un vide, un mal- Un vacío, un mal,
des roses qui se fanent- rosas que se marchitan
quelqu'un qui prend la place de - alguien que tomar el lugar
quelqu'un d'autre- de alguien más
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--Valentía... Fuerza... Inteligencia...—Murmuró Yusuke recordando las palabras de la chica Guía. Sólo si mostraban poseer esas habilidades podría cumplir la misión...
Un ruido como de quiebre recorrió el lugar... las paredes de cristales empezaron a crujir de forma extraña...
--Que no sea un terremoto...—Dijo por lo bajo el pelinegro, mientras trataba de buscar el mejor lugar para cubrirse, si ese era el caso.
La estrella en el suelo se volvió rojiza, y al instante tres pilares brotaron del suelo causando un alboroto que hizo que Yusuke tapara sus oídos.
Cuando abrió los ojos se quedó frío. Dentro de los pilares cristalinos se encontraban los cuerpos de sus amigos. Su vista recorrió con detalle los pilares, mientras sus manos buscaban una manera de sacarlos de ellos sin lastimarlos.
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Un ange frappe a ma porte- un ángel llama a mi puerta
Est-ce que je le laisse entrer- le permitiré entrar
Ce n'est pas toujours ma faute- no es siempre mi culpa
Si les choses sont cassées- Si las cosas están rotas
Le diable frappe a ma porte- el diablo llama a mi puerta
Il demande a me parler- pide hablarme
Il y a en moi toujours l'autre - en Mí siempre está el otro
Attiré par le danger- Atraído por el peligro
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El sonido de unos pasos acercándose con firmeza, pero sin apuro lo hicieron ponerse en guardia. La visión de la chica guía, le hizo respirar con alivio.
-- ¿Me puedes decir que está pasando?—Le preguntó con desesperación.
Shiroi miró los pilares quedando su vista pegada en el pelirrojo que parecía dormir.
--La fuerza...—Dijo la muchacha.—Sólo ellos pueden salir de allí.
--¿Cómo? ¡Me estás diciendo que no puedo hacer nada para ayudarlos!
--La esperanza no existe, porque se le hace difícil entenderlo.—Dijo la chica clavando sus frías pupilas en Yusuke, provocando en éste un escalofrío.
--Pero...
--Cuando no hay esperanza, sólo queda la propia fuerza.—Dijo la muchacha mirando sus blancas manos, como si recordara algo.—Y si esta no sirve, sólo queda la rendición y el descanso.—Terminó de decir mirando a Yusuke.
--¿Descanso?... hablas de la muerte, ¿verdad?—Preguntó el pelinegro.
--Siempre me he preguntado por qué los humanos temen tanto a la muerte...—Dijo Shiroi mirando a Kurama dentro del cristal.
--No le tememos... sólo es... que nacimos para vivir, la muerte es el término de lo que nos hace ser lo que somos...
--La muerte es otra manera de existencia...—Murmuró la chica, pero fue interrumpida por el crujido a sus espaldas de uno de los pilares.
-- ¡Hiei!—Gritó Yusuke notando que el cristal se volvía negro, y empezaba a despedazarse frente a sus ojos.
El ruido fue mayor, y el gran pilar se partió en dos, dejando que el Dragón negro saliera de él, cayendo el cuerpo de Hiei en el frío suelo dándose un golpe seco.
Yusuke corrió a auxiliarlo, mientras Shiroi no se movía.
-- El nunca... no existe...—Murmuró Hiei desde su inconsciente.
-- ¡¡Vamos amigo, despierta!—Decía Yusuke mientras zamarreaba al koorime para que despertara.
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Un filtre, une faille,- Un filtro, una falla,
l'amour, une paille,- el amor, una paja,
je me noie dans un verre d'eau- me ahogo en un vaso de agua
j'me sens mal dans ma peau- me siento mal en mi piel
Je rie je cache le vrai derrière un masque,- me río, escondo el verdadero yo detrás de una máscara,
le soleil ne va jamais se lever.- el sol nunca va a elevarse
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"¿Así que te dejas vencer así de fácil?"—Recordó las palabras de su amigo del pasado.
"Kuronoe..."—Dijo tratando de abrir los ojos, aunque al darse cuenta de ya los tenía abiertos, le dio algo de confusión. Recordó donde estaba o por lo menos donde creía que estaba, desde después de ver a Yusuke usar el reigun para abrir la puerta.
Trató de ponerse de pie, pero el primer intento fue fallido. Su cuerpo parecía pesar demasiado.
"¿Nunca creí que fuera a verte en ese estado?"—Dijo nuevamente la voz en su cabeza.
"Aquí no existe la esperanza"—Pensó Kurama.
"Actúas como ningen..."—Dijo otra voz.
"¿Hiei?"
"¿Cuándo te cansarás de pensar como ningen, kitsune?"
"Perdóname Hiei..."
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Un ange frappe a ma porte- un ángel llama a mi puerta
Est-ce que je le laisse entrer - le permitiré entrar
Ce n'est pas toujours ma faute - no siempre es mi culpa
Si les choses sont cassées - Si las cosas están rotas
Le diable frappe a ma porte - el diablo llama a mi puerta
Il demande a me parler - pide hablarme
Il y a en moi toujours l'autre - está en mí, siempre el otro
Attiré par le danger- Atraído por el peligro
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Hiei entreabrió los ojos y vio a Yusuke que sonreía.
--¿Kurama?—Fue lo primero que atravesó sus labios. La pregunta que lo tenía muerto en vida en ese segundo.
El semblante del mazoku cambió drásticamente, provocando que Hiei se incorporará casi de un salto, lo que hizo que se tambaleara un poco.
-- Espera Hiei...—Dijo Yusuke tratando de ayudarlo a mantenerse en pie.
-- ¡Suéltame...! ¿Dónde está Kurama?—Preguntó con fuerza, mientras miraba a la chica que parecía igual de indiferente que siempre.
Shiroi levantó su mano e indicó el pilar a su derecha. Hiei llevó sus ojos en esa dirección quedando congelado al ver al pelirrojo dentro del cristal.
Rápidamente elevó su brazo para invocar al Dragón Negro, pero la voz de la chica lo interrumpió.
--Sólo él puede salir... Nada de lo que hagas, puede ayudarlo.
--¿Tiene que haber algo?—Dijo Hiei.
La chica negó.
-- El tiempo aquí se les acaba.—Dijo Shiroi.
--¿Qué quieres decir?—Preguntó Yusuke.
-- Que si quieren terminar antes de que las puertas se cierren para siempre para ustedes, deben continuar.—Dijo la chica sin mostrar sentimientos.
-- ¡Estás diciendo que debemos dejarlos!—Gritó Yusuke mientras agitaba sus brazos.
-- De todas formas, vuestra presencia en este lugar, no ayudará a sus dos compañeros.
Yusuke miró a Kuwabara y luego a Kurama. Negó con la cabeza. Por su parte, Hiei se encontraba sumido en sus pensamientos, así que Yusuke esperó a ver que pensaba el youkai.
-- Sí nos quedamos aquí..—Empezó a decir Hiei sin levantar la vista del suelo.-- ... Todo lo que hemos hecho se perderá...
-- Pero, los chicos...
-- Ellos aceptaron las consecuencias de venir.—Dijo Hiei levantando la vista y clavándola en el rostro pálido de Kurama que perdía nitidez al estar tras los cristales.—Recuerdas... "Perded la esperanza..."
--Hiei...—Murmuró Yusuke bajando el rostro y empuñando las manos. Sabía muy bien que Hiei estaba en lo correcto.
--Síganme.—Dijo la muchacha dándoles la espalda y caminando hacia un extremo, no dándoles tiempo para seguir pensando.
Yusuke miró a sus compañeros atrapados con desesperación y furia.
--¡Me oyen! ¡Kurama! ¡Kuwabara! ¡Estaré esperándolos!—Gritó antes de echarse a correr tras Shiroi que ya desaparecía entre las sombras.
Hiei miró por última vez a Kurama y desapareció a toda velocidad.
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Je ne suis pas si forte que ça - yo no soy tan fuerte que eso
et la nuit je ne dors pas, - y la noche que yo no duermo,
tous ces rêves ça me met mal, - todos estos sueños que me ponen mal,
Un enfant frappe à ma porte - Un niño golpea a mi puerta
il laisse entrer la lumière, - él deja entrar en la luz,
il a mes yeux et mon coeur, - él tiene mis ojos y mi corazón,
et derrière lui c'est l'enfer- y detrás de él esta el infierno
un ange frappe a ma porte, - un ángel llama a mi puerta,
est-ce que je le laisse entrer, - le permitiré entrar
ce n'est pas toujour ma faute, - no siempre es culpa mía,
si les chose sont cacher..- si las cosas están escondidas
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El joven Koenma caminaba de un lado a otro en su oficina, mientras la pantalla mostraba la imagen de algunos ataques a manos de los demonios de Ran en el Makai.
--Por lo menos no han cruzado la frontera al Ningenkai...—Murmuró el príncipe.
--Señor Koenma!—Llegó uno de los demonios.
--¿Qué pasa?
-- La señora Mukuro pide que mande refuerzos...—Dijo el demonio alargándole un papel al Príncipe.
-- Avísale a Botán que preparé a algunos para ir a apoyar a las fuerzas que hay en el Makai.—Dijo Koenma doblando el papel después de pasar sus ojos por él.
--Ahora mismo...—Dijo el demonio saliendo velozmente.
Koenma volvió a mirar las imágenes en el monitos.
-- Espero que vuelvan antes de que se acabe el tiempo. Sólo 3 días más... y ya no podrán volver...—Dijo por lo bajo mientras su mano arrugaba el papel que había doblado antes con cuidado.
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ce n'est pas toujour ma faute,- no siempre es culpa mía
si les chose sont casser... - si las cosas están rotas
ce n'est pas toujour ma faute- no siempre es culpa mía,
si les chose sont cacher ...- si las cosas están escondidas
Fin Lyrics.
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Genkai tomó de un solo sorbo lo que quedaba de té en su taza. Miró el cielo azul del mundo humano y gruñó por lo bajo.
Aún no podía entender como Yusuke podía ser tan estúpidamente valiente como para irse a meter al ese lugar, que debía ser peor que cualquiera de los infiernos...
Cerró sus ojos con fuerza, y la imagen del chico sonriéndole le hizo abrirlos, con rapidez. Se puso de pie y caminó hacia el interior de templo, en donde estaban Yukina y Keiko.
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El viento movió las hojas del gran cerezo del jardín interior. Yukina posó sus ojos brevemente en él con un dejo de tristeza que era apreciable con facilidad, para luego cerrarlos con tranquilidad.
--Yukina...—Murmuró la pelicastaña a su lado, pero no dijo más.
Ella estaba tan o más angustiada que la chica de hielo. Una extraña sensación de vacío había empezado a acunarse en su pecho desde hace unos días. Como si le faltara algo dentro del pecho, como si no hubiera vuelta atrás a los acontecimientos... Una maldita extraña sensación que no podía describir y por lo tanto, no podía entender... ni pedir ayuda a los demás, para entenderla.
Sí, vacío era la palabra más cercana a comprender los significados ocultos de lo que sentía. Más allá de esa sensación, no había nada...
Miró el jardín... una a una las imágenes de los tanteis empezaron a cruzarse en su visión, como flash, provocando que llevará sus manos a su pecho.
¿Sería una señal o sólo una jugarreta de su nerviosismo?
-La flor de hielo, crece sólo en los lugares más altos del mundo de hielo. Dicen que sólo las almas que van al cielo, pueden observarla... – Empezó a decir Yukina. Keiko la miró con sorpresa.—...Se dice que es la más hermosa de las creaciones del hielo... Pero nadie vivo la ha visto...—Susurró abriendo los ojos y mirando el cerezo que se mecía suavemente.--... pero el hecho de que no haya alguien vivo que la haya visto... no quiere decir que no exista.—terminó de decir, mientras volteaba a ver a la maestra Genkai que en ese momento entraba en ese aposento.
--¿Es como la esperanza...?—Preguntó Keiko mientras trataba de comprender en totalidad las palabras de la doncella de hielo.
La chica sonrío de forma dulce y asintió.
Genkai se sentó junto a ellas y se quedaron observando el cerezo.
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En el cuarto de cristal, un crujido débil se escuchó, luego, un trozo de cristal se desprendió de uno de los pilares, cayendo al suelo, causando un tintineo al chocar y rebotar un par de veces en el suelo.
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Hiei y Yusuke, seguían a Shiroi por un puente que se mecía suavemente sobre un abismo. Hiei parecía ido, en cambio, Yusuke no podía dejar de apretar sus manos.
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"Puede que nunca comprendas lo que dicen mis ojos, pero aún así lo intentas verdad?
Puede que nunca comprendas la necesidad de mis manos en tocar tu rostro, pero aún así me dejas hacerlo...
Puede que nunca comprendas el real valor que tienes para mí, pero aún así me dedicas una que otra sonrisa.
Puede que nunca nos volvamos a ver... pero sabes... que no es porque no quiera hacerlo...
A veces el destino... se interpone entre las almas...
Pero aún así, podría jurar que estamos predestinados...
Que debía conocerte como lo hice
Que debíamos ser amigos, como lo fuimos...
Que debía amarte, como...
Repito...
Estábamos destinados..."
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Continuará
Saludos cordiales,
DarkCryonic.
Chile 2006-07-16
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