Hola!
Tiempo sin actualizar! Lo siento! La universidad me tiene muy ocupada.- y fue mi cumpleaños- Inclusive hasta muy apenas pude colaborar en "30 días OTP" que escribo con Milyp94.- Que también es editora de este fic-
Siento que no me gusto el lemon u.u, -espero seguir mejorando- pero en fin continuo con la historia! Aunque este capitulo es corto.
Y tiene un poquito de Rinharu
Cap 12
-Es hermoso….-dijo Rei bastante asombrado.- No sabía que el señor Haru tenía esas habilidades
- Esta bien sin el señor…- interrumpió Makoto como siempre hablando por él- Haru es muy bueno en muchas cosas
- ¡Haru debo ser el próximo que retrates!...¡O a la princesa!
Antes de que entrarán a buscarlo y vieran su pintura. Haruka estaba terminando su retrato de Makoto tranquilamente en su habitación, inclusive había empezado a ponerle de color, pero pensaba que sería difícil encontrar un verde tan intenso y perfecto para sus ojos. No solía hacer algo artístico tan seguido, pero era una de las pocas actividades que le gustaba aparte de nadar, aunque por su puesto ninguna le gustaba tanto como aquello…aunque rivalizaba con besar a Makoto
Sin embargo Rei quien admiraba a Haru por sus habilidades en el agua, jamás hubiera imaginado que también fuera bueno en él arte. Trato de contenerse al hablar ¡Pero era tan hermoso! Aun así trato de no expresar demasiado su admiración, puesto que el rubio de quien era pareja, solía enojarse, tenía un poco de celos hacía el de ojos azules, quien aunque le parecía una persona muy atractiva e intrigante, no le hacía sentir lo mismo que sentía por Nagisa.
-Debería retratar a la familia real o algo así…- agregó Rei - Después de la competencia.
-Ya lo hice.
-¿Eh? – preguntó el de lentes.
-Solía trabajar como mensajero en el palacio.
Makoto suspiró, sabía que en ese tiempo unos dos o tres años había tenido aquella relación con Rin la que jamás había podido superar, la cual hacía muy difícil que su amor fuera correspondido del todo. Siempre estaría su amor por el pelirrojo…a pesar de que su relación marchaba bien, de vez en cuando solía quedarse sin querer hablarle. También atacaba ferozmente a quienes no entendían la manera de ser del joven soberano, a pesar de que estaban en esa situación por su excéntrica personalidad.
-En ese tiempo yo empecé a trabajar…-comentó Nagisa recordando el grupo de actores y bailarines al que pertenecía.- No debía haber estado presente
-Me gustaría saber su historia – insistió Rei.
Haruka hizó un gesto…¿Cómo podría contar su historia? No le gustaba mucho hablar, mucho menos sobre él Y dudaba que Makoto se la supiera, tampoco sería bueno decirle sobre su primer amor...aunque por alguna razón quería contar su historia. Tal vez hasta una persona como él necesitaba desahogarse
-Si no quieres no lo hagas Haru – dijo su mejor amigo y amante – Es mejor de esa forma
-No, contaré un poco…
-¡Historia! – Agregó Nagisa y se paró junto a ellos- ¡Empieza con algo solemne! Como "¡Oh delenteise con esta historia que ha pasado de generación!" "¡Oh su alteza! Escuchad mi historia"
Ante lo último el de cabello azabache hizo un gesto, porque de eso mismo trataba su historia. Sobre su amistad y pasión con el sultán del reino. ¡Con todo y final dramático! Tal vez no era una mala historia después de todo…aunque le preocupaba Makoto, era cierto que lo quería mucho por lo que estaba seguro que la historia le lastimaría, así que omitiría unos detalles.
Nagisa se sentó de piernas cruzadas, Rei hizo el mismo movimiento, por lo que enseguida el de menor estatura se recargo en su hombro en una posición cómoda no le molestaba en absoluto mostrar su afecto. Makoto también se acomodó de mala gana puesto que estaban como si fueran a escuchar una historia o una leyenda de generación en generación, y no era algo que le hiciera feliz, aunque después de todo Nanase no era nada comunicativo, así que no diría mucho…
-Bien…-Haru tomó aire, como todos, alguna vez le tocó contar historias, inclusive las de Scheherezada. No era muy de su agrado- Hubo un chico una vez…
-¡Haru! – Chilló el de cabello rubio – ¡La frase de inicio!
-Tsk…- el chico de ojos azules bufó.- Gente, os contare una historia, escuchad…- Aunque el de cabellos rubios replicó, el continuo hablando:
"Un chico era mensajero del joven sultán. Su alteza era un tipo muy solitario y el mensajero era su amigo y lo extrañaba. Pedía estar a solas con él…hasta que él joven..."
¡Oh no! Eso no podía decirlo, no solo por la vergüenza que le causaba haber caído profundamente enamorado, si no por la mirada que hizo su amante en ese momento. El castaño volteó su mirada bastante adolorido en su alma, esas eran las peores heridas.
Supuso que los presentes entendieron el mensaje de inmediato - y mejor porque no tenía que hablar-. Mejor de esa forma. ¿Para qué hablar de las veces que consolaba al joven gobernante inundado en llanto a causa de su destino? ¿O de las veces que se escapa a la habitación del sultán por las noches? Porque Rin era una persona sensible por dentro ¡Dejaba a un lado su carácter cólerico! Después de todo solo era un chico, que al igual que ellos paso por el hambre y problemas de la guerra, hasta que fue llevado al palacio alejándolo de sus amigos para asumir su nuevo cargo. Lo mejor era continuar su historia…
"Entonces un día hubo una competencia deportiva…Su alteza perdió en todas, ganando su mensajero. Muchos sultanes y visires* de otros reinos lo observaron. Desde ese día, su alteza no volvió a hablar su mensajero, por mucho que este le buscara…"
Por supuesto que no era la historia completa, pero de ojos azules no era muy fanatico de hablar mucho. El detalle faltante era la personalidad de su alteza, que se volvía cada vez más terrible, o la manera en que parecía siempre enojado con él.
-Oh…- murmuró Rei, después de todo, se mostro arrepentido de pedirle contar tal historia. – Gracias por contar la historia.
Un ambiente tenso se hizo en la habitación, Haruka estaba más apático de lo normal, Rei apenado, y Mako parecía un tanto deprimido. Fue labor del de cabellos rubios animar las cosas:
-¡La princesa debió haber salido de su baño! – Agregó con animo- ¿Y si vamos a entrenar de una vez?.
Su amante asintió y no tardó mucho en pararse para acompañarle. Y aunque con sus miradas insistieron que el par amigos de toda la vida, le siguieran. Ellos simplemente ignoraron sus peticiones, quedandose en las mismas posiciones que antes
Las palabras nunca fueron muy necesarias entere ambos y jamás lo serían. Conociendose bien, esas cosas quedaron lejos. Haru se acercó a Makoto, tal vez queriendo decir un "lo siento", el castaño solo hizo un esfuerzo por sonreír.
-Creo que la historia tiene un final feliz…- murmuró el de ojos azules antes de presionar sus labios junto con los del de mayor estatura.-
-Haru…- fue lo único que pudo salir de su boca-
Los gritos de Gou-sultán buscándoles llegaron a sus oídos y tuvieron que dejar la habitación enseguida. No sin antes mirarse con una sonrisa, porque Haru empezaba a aceptar…de nuevo estaba enamorado y tal vez, con mayor intensidad.
O0o
Estaba preocupado por su alteza, así que Mikoshiba daba vueltas por todo el palacio bastante desesperado. El hecho de que una amenaza de muerte cayera sobre el sultán le hacía sentir preocupado. Él se encargaba siempre de regañarlo y esta vez no era la excepción. ¿Cómo el tan poderoso sultán no había podido prever que el mismo grupo de ladrones a quien pertenecía quien mando ejecutar por herir a su hermana y a su sirviente regresarían cobrando vengaza?
Dejando a un lado sus obligaciones, en la noche decidió tener una charla seria con Rin, así que camino a su habitación, sin embargo parecía ocurrir algo dentro de ella, pues se escuchaba un gran alboroto principalmente las voces de Rin y Nitori, siempre tenían un escándalo por alguna discusión – provocada por el mayor -, pero esta vez era algo diferente los ruidos de la habitación
-¡Ai! – Dijo la voz de sultán dentro su habitación- B-bien. Pronto voy a…
-N-no puedo más…-gritó la voz de Nitori.- ¡Rin..!
Abrió la puerta para ver una peculiar escena..¡Y vaya que trauma le dejo!. El sultán estaba acostado en su cama y sobre su regazo Nitori, su joven sirviente moviéndose…ambos estaban desnudos con sus cuerpos de color rojizo y a perlados por el sudor, las manos del pelirrojo estaban sobre las caderas del más chico.
Cerró la puerta de inmediato. ¡Debía borrar eso de su cabeza!. Aunque por otra parte pasó por su cabeza el hecho de preguntarle algunas cosas a Nitori sobre su alteza…quizá el y su hermana tenían algunos mismos gustos…"¡Pero que estoy pensado!" se dijo y haciendo un esfuerzo por borrar esa imagen se retiró de inmediato
Volvió un tiempo después solo para encontrarse con el sultán leyendo un libro y su joven amante dormido profundamente a su lado mientras le rodeaba con sus brazos. El joven de cabellos grises se aferraba a su pecho aun en su sueño profundo.
Rin quería dormirse también, pero quería disfrutar de sus momentos de tranquilidad para leer un poco. Y de esa forma estaba bastante cómodo, le gustaba el contacto con su amante después de una noche apasionada y la forma en que este se dormía con una sonrisa en sus labios. Solo había empezado como un "masaje" para relajarse, que termino con el joven de ojos celestes gimiendo de placer en su regazo, eso había sido mucho más relajante que cualquier otra cosa, su sirviente siempre estaba dispuesto a cumplir sus fantasias.
-¿Pasa algo? –preguntó al ver a Mikoshiba entrando en su habitación
-Tengo que hablar con usted…-añadió tratando de ignorar que amo y sirviente estaban desnudos solo cubiertos por algunas sabanas y la escena de antes.
-¿Sobre qué…? –frunció el ceño.
-Son dos cosas la primera es….-tomó airé- Sobre su matrimonio, sus consejeros ordenan que es tiempo de tomar una esposa, hay muchas candidatas…
-No pienso casarme.
-Usted tiene 18 años – usó su voz seria que usaba para regañar a Rin, también su cara cambio- Casi 19, todos creen que es hora. No puede tener concubinas siempre- miró a Nitori quien seguía aun dormido-
-Dejame en paz y lo pensare…- "Pensaré como salir de esta" Agregó en su mente- ¿Y lo otro?
-Es sobre su amenaza de muerte…¿Concidera que es bueno lo que ha hecho?.
-Si…Ahora intento dormir. Tengo a mis mejores hombres buscando a los responsables para que sean juzgados. Los mandaré a ahorcar tan pronto y los encuentre.
Mikoshiba suspiró, era difícil hablar con Rin por su carácter arisco. (Todo lo contrario a su linda hermana) Por eso, siempre tenía que actuar de la manera más dura posible, para hacer entrar al caprichoso monarca en razón. Terminó por abandonar la habitación, esperando que sus palabras surgieran efecto en su mente o traería todo su consejo a su habitación.
El pelirojo bufó, no quería casarse ni cosas como esa ¡Suficiente presión tenía ya con las cosas del reino! Además…si tenía una mujer debería dejar a Ai…justo ahora que estaban bien y juntos. En esos momentos deseaba ser aquel niño que jugaba con sus amigos, antes de ser enviado al palacio.
Sin embargo, Rin amaba su reino y nunca haría algo en su contra o le dejaría caer. Por esa razón, tendría que desvelarse esa noche, como casi todas, pensando en lo que podría ser mejor para todos, ya tenía suficiente con las leyes antiguas que su padre había dejado como para permitir que más cosas hicieran mal su reino.
*Visir: Un cargo equivalente al de ministro o asesor de un monarca.
Uff Gracias por leer 0(TAT!)0 Dejen comentarios para saber si les gusto, también pueden dejarme preguntas sobre el fanfic o sobre mí.
Bye 3
