-... y luego, Ladybug golpeó al malo con su yoyo y, y, y... Cat Nor y yo lo acorralamos. Después yo tomé su cinturón y lo rompí para liberar el akuma.- relató Rena con entusiasmo al maestro Fu ante la divertida mirada de sus compañeros.
-Es cómo una niña pequeña...- susurró Cat a la chica de rojo a su lado.
-Lo sé...- respondió esta haciendo su mejor esfuerzo para no estallar a reír.
-Muy bien, parece que te adaptas cada vez mejor a la dinámica del equipo. Esas son maravillosas noticias.- dijo el anciano con una sonrisa en su rostro mientras se colocaba de pie.- Y ustedes se han convertido en maravillosos tutores.- añadió al dúo original.
-Los mejores.- aseguró la heroína de naranja.
-Continúen así. Cada vez estamos más cerca de derrotar a Hawk Moth para siempre.- aseguró antes de despedirlos de su local. Con una juguetona sonrisa, Cat Noir se apresuró a tomar a Ladybug y llevarla con él hacia Rena Rouge.
-Tu madre y yo estamos realmente orgullosos de tí, querida.- bromeó con algo de llanto fingido mientras mantenía su brazo cruzado con el de la portadora de la buena suerte a modo de escolta.
-Lo sé. Haré todo en mi podes para que lo continúen estando, padre.- respondió Rena continuando la broma. Ladybug sólo atinó a reír antes de proceder a salir con ellos.
-Ladybug, necesito hablar contigo un momento.- pidió Fu antes de que avanzaran un poco más. La mencionada asintió y se terminó de despedir de los otros dos entre risas.
-¿Sí, Maestro?
-Tus interacciones con Rena Rouge realmente han cambiado para bien desde el último incidente. Te felicito por eso.
-Gracias.
-Ahora, tengo una nueva tarea para ti.- dijo mientras buscaba algo entre un cajón. La heroína no pudo notar como a su lado la expresión de su kwami reflejaba completa seriedad y algo de nervios.
-¿Maestro...?- Fu volteó hacia ella con una caja de miraculous en sus manos. Esta estaba abierta y completamente vacía. Cuál no fue la sorpresa de la chica al ver al anciano tomar su propio miraculous y colocarlo en su interior.
-Quise negarlo durante algún tiempo, pero la verdad es que soy demasiado viejo para continuar siendo el portador de un miraculous.
-Oh, cielos. Creo que sé a dónde va esto...- dijo Ladybug con preocupación.- Maestro, eso no es verdad. Usted aún puede...- El protector de las mágicas joyas le pidió con un ademán que le permitiera continuar.
-Wayzz es un alma fiel y muy noble, y estoy seguro de que lo continuará siendo con su nuevo portador.- explicó al momento que la criaturita se colocaba frente a ella.- Estoy seguro de que encontrarás un portador que pueda reciprocar esa lealtad a mi viejo amigo.
-Haré lo mejor posible por hallar a la persona correcta.- Ladybug asintió con una sonrisa nostálgica y tomó la caja en sus manos. El kwami miró una vez más a Fu. Ambos intercambiaron un última sonrisa.
-Wayzz, reniego de ti.- dijo el maestro con solemnidad. Al instante, el ser se esfumó siendo absorbido por el brazalete. La heroína cerró la caja con solemnidad, se despidió una vez más y dejó finalmente el lugar.
No muy lejos de allí, Cat Noir y Rena Rouge se movían con prisa entre los tejados. Ambos aterrizaron en un callejón apartado y dejaron a sus transformaciones desaparecer. Adrien asomó su cabeza hacia la calle para cerciorarse de no haber sido seguidos o vistos. Una vez que confirmó esto, hizo una seña a su compañera y ambos salieron intentando lucir casuales.
-Alguien no lo quitó sus ojos de gato de encima de cierto insecto en todo ese tiempo...- bromeó ella golpeando su hombro contra el suyo. Adrien rió nervioso.
-Cállate...
-Deberías ponerte serio con ella, chico. Deja las bromas a un lado y háblale claramente sobre lo que sientes por ella. Entre bromas de gatos y coqueteos, no creo que ella te esté tomando muy en serio...
-Lo he intentado, pero...
-...el gato le come la lengua.- añadió Plagg desde su camisa.
-Oh, dónde he escuchado eso antes...
RENA ROUGE!
Me comió el hype e hice todo lo posible para correr a revivir este fic. Creo que no hay mejor momento que la introducción de Trixx y Alya como super heroína para hacerlo.
