Capitulo 12: una noticia muy hermosa.
Como me lo suponían los indicios eran exactos, vas a ser madre y ¿Cómo le dirás esto? y ¿Cómo se lo tomara…?
En ese día que no era tan normal como los anteriores, tú te levantas con una alegría inmensa que tú ojis verde lo nota; pero como siempre te liberas de su interrogatorio con tus típicos besos selladores de preguntas, desayunan juntos, hasta que él se encamina a su trabajo, le acomodas la corbata y su traje, le das besitos para despedirlo…
Al fin te quedas sola, te alivias, arreglas, pules y limpias todo en unos instantes y luego te diriges a la cocina, piensa que cocinar, debe ser algo muy especial, así que tomas el libro de recetas y preparas un rico pollo al horno con papas, ensalada rusa, unos camarones con salsa etc. y de postre una exquisita torta de chocolate cubierto con una crema de leche; preparas un ambiente, tan pero tan … todo está rodeado de velas, una mesa con un mantel rojo llamativo, pones una vela en el centro, dos platos y dice:
- ah… que lindo, todo quedo estupendo.
Te sientas exhausta en el sofá más próximo, esperando que llegara tu amado…
Exactamente a las diez horas y media, tu amado, llega con un cansancio terrible. Al abrir la puerta, encuentro todo a oscuras y dice:
- amor ya llegue, ¿Estas arriba?
Escucha que alguien enciende unas velas y…
- amor esta bellísima… está completamente perplejo, sin habla, boquiabierto etc.…
- toma asiento mi vida.
Se encuentra totalmente sorprendido, te echa un vistazo y te desnuda con la mirada, ve ese delicioso pollo que también lo saborea; tú lo invitas a degustar esa deliciosa comida, por el momento todo normal hasta que…
- ¿Esto es por algo en especial? ¿Acaso me olvide de algo importante? Él pobre solo podía pensar eso…
- no, solo digamos que es algo muy maravilloso para ambos.
- ¿Qué es?, no me hagas esto, dime.
- te haré una pregunta, ¿Tu te acuerdas de aquel día, en que nos reconciliamos?
- claro, como me voy a olvidar de eso, fue uno de los días más increíble, eso jamás lo olvidaría, pero… ¿Qué tiene que ver eso?
- bueno saca conclusión con la pista que te di.
- ¿Por qué me haces esto? No tengo ni la menor idea de que se trata todo esto, como puedo asimilarlo con esa supuesta pista.
- busca en tu mente.
- no me odies por esto, por no sé de que se trata. Lo está preocupando, pobre no lo hagas sufrir más…
- tal vez este papel te aclare tu mente.
- ¿Qué contiene ese papel? Se asusta por un momento…
- no lo sé, léelo.
- ¿Por qué tanto histeriqueo de tu parte?
- solo léelo y lo sabrás.
- ya me vengare…
Toma el papel es su mano, lo léele detenidamente, se levanta atónito se dirige hacia a ti y…
- esta es la noticia más hermosa que me has dado. No lo dudo mas, eres mi reina y yo tu rey y ahora tenemos un principito o princesita en camino, no caigo con esta noticia. Pero… ¿Cuándo fue que fuiste al médico?
- cuando te dije que iba al shopping con mi amiga, te mentí piadosamente.
- eres malvada, ji, ji, ji…
- aprendí del mejor niño caprichoso, ja, ja, ja…
- ¡Oye! eso ofende, ji, ji, ji, ji,…
Estaba tan feliz, que no evito acariciar tu vientre, tan emocionado, que no quería esperar a que naciera, eso era una noticia que cambiaba mucho las cosas que él te dice:
- de ahora en más te cuidaras, me dirás que nenecitas, no quiero que hagas ningún esfuerzo, para eso me tienes a mi tu fiel vasallo, me dirás todo lo que desea, quiero saber tus primeros antojos, quiero saber cuándo te patea, quiero experimentar todo lo que sientas con esa cosita en tu vientre, quiero que lo cuide, quiero que estos nueve meses vivamos esta experiencia juntos
-…
- tenemos que ir preparando el cuarto, compremos su ropa, por ahora blanco todo lo que se necesita, ¡que esperamos!
- eh… mi amor es de noche, ¿Qué lugar está abierto a esta hora?
- tienes razón, mañana temprano saldremos a comprar lo necesario, estoy tan feliz…gracias, gracias.
Te besaba desaforadamente…
- eh… mi amor… amor…
- no digas nada, ya se voy a llamar a mi amigo y le contare todo, sí eso haré.
Realmente tu joven esta sobresaltado, esta tan feliz, que lo observas atónita, realmente no creíste que se lo iba a tomar de esa manera…
Esa noche, no puedo dormir, estaba tan estupefacto, que solo te veía descansar…
Al día siguiente, aproximadamente a las cinco de la mañana, te despierta tu ojis verde…
- buen día amor, vístete iremos al centro.
Tu toda holgazana dices:
- ah… ¿Qué hora es?
- la cinco y media de la mañana.
Perpleja, te envuelves en las sabanas y…
- es muy temprano, no habrá nada abierto aún, vuelve a la cama.
- no, dale perezosa apresúrate, ya está el desayuno.
- ¿Acaso no pudiste dormir?
- casi nada, estoy muy emocionado como para dormir.
- vuelve a la cama, después desayunaremos juntos.
- no señorita, vendrás conmigo.
Te despoja de las sabanas, te alza y te traslada a la cocina. Te poco a poco desperezas y bostezas, prestar atención el reloj son las seis de la mañana, te lagrimean los ojos de la misma pereza…
- sí que eres remolona, espero que mi bebito no salga con esa pereza.
- y yo espero, que no salga como el padre madrugador y loco.
- ja, ja, ja, ja, ja…
Al terminar de desayunar, te das una buena ducha de agua caliente para sacarte aquella pereza, te vistes para salir al centro, definitivamente tu ojis verde estaba muy, muy sobresaltado y emocionado.
