Yodo estaba muy hermosa, pero solo al salir de la casa se lo dije, sus mejillas se habían puesto del mismo color que sus labios.
—No tienes que decirlo por compromiso —Creo que estaba un poco apenada porque ni siquiera podía verme a los ojos.
—No lo es, solo que… De verdad lo estás. —Metí las manos en mis bolsillos. —Se que esto es un fastidio y agradezco que me acompañaras, Bolt tiene una sorpresa para Sarada y bueno, ella cree que todo esto lo organizó ella, pero Bolt fue el de la idea original, le pedirá ser su novia. —Sus ojos se pusieron enormes.
—¿En serio? Que lindo de su parte, ¿y ellos no eran novios antes?
—Sí, solo que pues, hm nunca se lo había pedido así formalmente. —Eleve mis hombros un poco. —La película que veremos será una bobería romántica, espero que no te aburras.
—Me gustan las de acción, pero no tengo problema. —La rubia respondía cada palabra con mucha tranquilidad.
—Sabes, te traje el cigarro. —Metí la mano en mi bolsillo para tomarlo y extendérselo.
—Gracias, no lo esperaba. Pero no quiero hacerlo. —Lo tomó guardándolo en su pequeño bolsito.
—Uh, ¿estas bien? —Me quedé pensando un momento si estaba de alguna manera molesta conmigo o si cometí un error.
—Si, solo que no quiero oler así en el cine. —Me dio esa sonrisa que me generaba seguridad así que asentí mirando al frente.
No tardamos mucho hasta estar en la puerta de la casa de Sarada, tocamos dos veces esperando.
—Que fastidio esperar. —Me queje y se abrió la puerta mostrando a aquella peli rosa Haruno.
—¡Shikadai! —Sus brazos me rodearon dejando un beso en mi mejilla. —Que gusto verte, voy saliendo al hospital, pero Sarada ya debe bajar. ¡SARADA, SHIKADAI ESTÁ AQUÍ! —La mayor gritó adentro de su hogar mientras, volvió su vista ahora a la rubia. —Hola Yodo, me encanta tu vestido y quisiera quedarme a conversar, pero enserio, voy tarde. —No nos quedo mas que devolverle el saludo y la sonrisa mientras se iba, nos quedamos unos momentos fuera de la casa cuando la pelinegra apareció.
—¿Mamá ya se fue? —Preguntó Sarada.
—Si, ¿ya estas lista? —Me cruce de brazos esperando afuera.
—Si. —Cerró la puerta para luego acercarse a la rubia. —Hola Yodo —La saludo sonriendo muy grande, estas se quedaron hablando lo que quedaba del viaje, no prestaba atención a nada de lo que decían, no podía tener menor interés.
En el camino solo me quede atrás callado, la de Suna realmente parecía entretenida hablado de cosas con Sarada, que seguro estaba muy emocionada por llegar al cine y no tardamos mucho en hacerlo, pero si había una cola muy grande para entrar, era el estreno de esa película romántica así que no me extrañaba que todos quisieran estar aquí. A mi me daba muy igual, venir o no venir, pero Sarada me hizo prometerle que la ayudaría convencer a Bolt y Bolt me hizo prometer que tenía que estar aquí, así que ya estaba enrolado en todo esto.
—¿Crees que Bolt esté adentro? —Sarada me miró y elevé mis hombros algo indiferente. —Voy a entrar. —Dijo caminando hacía adentro del cine sin importarle nada, la rubia se posó a mi lado para caminar detrás de Sarada. Para bien de todos (y de lo planeado) Bolt si estaba en la entrada, con un peluche y muchos dulces para la Uchiha.
—BOOOOOOOLTTTT —Está se lanzó a sus brazos abrazándolo con mucha fuerza, se podía notar, se dieron un beso, conversaron y ésta gritó —Obvio Siii —Y supe que ya le había pedido ser su novia.
—¿No te gustan estas cursilerías? —La rubia me preguntaba.
—No lo sé, no soy de que todo el mundo vea…
—A mi igual, aunque una vez que te hagan algo así, no estaría mal. Vamos a comprar dulces. —Me tomó la mano llevándome hasta donde estaba la tiendita.
—Uh, Yodo. —Bromee deteniéndome frente a esta. —No me gusta el dulce, que fastidio.
—A mi si —La rubia llamó al chico que atendía pidiéndole muchas cosas, chocolates, gomitas, caramelos, palomitas, dedos de queso, unas hamburguesas y un par de refresco.
—Bueno, esto es mitad y mitad. —Me miró y asentí, solo le pasé el dinero tomando las cosas.
—Oigan, tenemos que pasar antes que vengas los demás, un contacto nos dejará pasar antes. —Dijo guiñando el ojo y asentí. Nos fuimos detrás de la pareja para sentarnos en la parte de arriba los cuatro juntos.
—No quiero que se estén besando cerca de mí. —Me quejé mirando a Bolt.
—Uh, uh, no llores. —Bromeó Sarada.
—Deja de ser amargado, Shikadai —La rubia acomodo las cosas estirando los pies en la silla.
—No lo soy —Puse mis ojos en blanco.
—Al menos tenemos comida. —Bromeó, asentí y le quité uno de los dedos de queso, mientras comíamos todas las demás personas estaban entrando al cine, mientras esperábamos que se llenara solo comíamos.
La función empezó y rápidamente me estaba aburriendo, comimos casi todo cuando apenas iba por la mitad, pero ambos estábamos muy llenos para ir a comprar más.
—Shika —Susurró Yodo.
—¿Hm? —La mire, levantó el posavasos que estaba entre los dos para abrazarme.
—Tengo frio. —Asentí dejándola, la rodeé con mi brazo para darle calor.
—¿Mejor?
—Si. —Su cabello olía como los dioses, olía igual, incluso mejor que el día que estuvimos en el parque. Dejaba mi mano descansar en su cintura, esa pequeña apertura me ponía en contacto con su pie, tan suave haciendo que inconscientemente dejara caricias ahí.
—Eso me hace cosquillas. —Dijo muy bajito, apenas la escuché mi me volteé a verla.
—Puedo detenerme. —Casi era un susurro. Volteo a verme ahora quedando frente a frente, muy cerca. Los nervios me estaban dominando, mi corazón latiendo muy rápido, y esos ojos me tenían hipnotizado.
—No, puedes seguir. —Me susurró casi en mi mentón, sus mejillas estaban coloradas y nos acercábamos más, eso era para un beso que ambos queríamos. Justo cuando nuestros labios apenas se rozaron hubo una algarabía general pues, parece que el protagonista al fin él había dicho te amo, lo que nos sorprendió haciendo que yo mirara al frente y Yodo solo volviera a su posición original, sin salirse se mis brazos.
Volteé, pero Sarada y Bolt solo se estaban besando, por nada del mundo miraban a la pantalla y eso era un fastidio porque para eso pudimos ir a otro lugar. Después de ese encuentro con Yodo me quede mirando la película… De verdad nos íbamos a besar, si no es porque nos interrumpen pues, iba a pasar. Realmente esto se estaba saliendo de control y en mi mente estos pensamientos no dejaban de agobiarme, no podía verla como algo mas…
Al fin se había acabado, todos estaban saliendo y Yodo se había quedado dormida.
—Yodo, ya termino. —Dije bajito, pero en un dos por tres se levanto estrujando un poco sus ojos.
—Uy al fin. —Me miró sonriendo.
—Vámonos, ahora iremos al parque. —Sarada se puso de pie.
—Hm, solo tengo permiso de estar aquí —Me queje mirando a Bolt.
—Temari no te dirá nada, andas con Yodo. —El rubio bajaba las escaleras del cine sonriendo.
—¿Quieres ir? —Miré a la rubia que solo encogió sus hombros.
—¿No crees que te regañen? —Dije mientras nos poníamos de pie para seguirle el paso a los demás.
—No sé. —Saque mi consola. —Voy a avisarle a mamá.
La llamé y tardó en contestar, así que le marqué a mi papá. Apenas eran las 6.
Shikamaru: ¿Shikadai?
Shikadai: Si, papá, oye ya como terminó la película voy al parque con Sarada, Bolt y Yodo.
Shikamaru: ¿Tu mama sabe?
Shikadai: No
Shikamaru: Tienes que preguntarle a ella.
Shikadai: Si tu me das permiso ella ya no me regañara.
Shikamaru: Pero me regaña a mi…
Shikadai: …
Shikamaru: Bueno, yo le aviso.
Dejé la consola a un lado, Yodo estaba escribiendo en la de ella así que solo seguí caminando.
—Le dije a Kankuro y me dijo que estaba bien. —Asentí, fuimos a alcanzar a Bolt y a Sarada que estaban esperándonos afuera.
—No sea tan lentos. —La Uchiha tenía una sonrisa divertida. —Vente Yodo, tu vas conmigo. —Las dos chicas se fueron adelante juntas mientras Bolt iba atrás junto a mí.
—Todo salió excelente. —Bolt me miro sonriendo.
—Si, ya veo, no se separaban. —Comenté negando.
—Tu tampoco de Yodo. —Aprete ligeramente mis labios.
—Ella tenía sueño.
—¿Recuerdas lo que hablamos hace tiempo? —Meti las manos en mis bolsillos.
—Si
—Ella está con Shinki. —Suspire un poco.
—Que fastidio, Bolt. Es mi amiga y ya… No tienes que dudar de mi. —Lo miré un poco mal, este respondio algo divertido.
—Tranquilo, si confio en ti. —Puse mi mano en mi cabeza.
—Que fastidio.
—Ya, es hora de divertirnos.
—No me puedo divertir si todo el tiempo estas solo besandote con Sarada.
—¿Uh quieres besarla tu? —Hice una mueca de asco y ambos reimos, todo era en broma.
Pasamos el resto de la noche en juegos los cuatro, Sarada ya había dejado de besarse tanto con Bolt y todo era solo bromas, realmente la pasábamos bien. El tiempo pasó muy lento, en algunas competencias gané varios peluches, le di dos a Bolt para que se los guardara a Himawari y los otros dos se los dejé a Yodo.
—Fue super divertido todo. —Sarada abrazó a Bolt.
—Si, lo fue. —Abracé a la pelinegra que acababa de despedirse de la rubia.
—Nos vemos mañana. —Me despedí caminando con Yodo.
—Hasta mañana. —Los dos se alejaron dejadome solo con la Kunoichi.
—Es lindo que le mandes cosas a Himawari. —Asenti mirando el piso.
—Si…
—¿Ya son novios? —Negue pateando las piedras.
—No, aun no. —Mire a la rubia que solo miraba el camino.
—Deberias hacerlo.
—No puedo, Yodo. —Rasqué un poco mi cabeza.
—¿Por qué? Te puedo ayudar, planeamos algo así como con Sarada y
—Es que estoy confundido. —La interrumpí.
—¿Qué pasa? —Sentia su mirada atenta a mi.
—Eres tú
—Escuché tu conversación con Boruto, aunque no haya sido intencional. —La rubia se detuvo, un par de pasos mas adelante… La imité.
—Lo siento, solo que de verdad yo… Nunca me había sentido así.
—Yo no estoy con Shinki, terminamos… Y También es por ti, estoy confundida con mis sentimientos. —Me voltee para mirarla ahora.
—No se que hacer.
—Yo tampoco. —Se acercaba poco a poco a mi. —Pero igual te quiero en mi vida, no sabes lo importante que eres. —Me rodeo con sus brazos abrazandome, solo pude corresponderle sin decir nada, de nuevo, estaba si palabras. —Contigo me siento bien, por favor, no te alejes de mi… No sabes lo bien que siento cuando me hablas, cuando me siento sola pues, tu sin intentarlo pues, estas para mi. —Algo me indicaba que estaba llorando, me separe solo un poco para mirarla a los ojos, y si lo estaba haciendo.
—Yodo… —Deje un beso en su frente abrazándola muy bien y con firmeza. —Siempre estaré para ti. —Apoye mi nariz en su cabello.
—Te quiero mucho. —Asenti pero no respondi porque no podía, no quería dañar el momento al tener que separarme, nos quedamos unos momentos mientras se calmaba un poco.
—Yo no quiero dañar lo tuyo con Himawari, de verdad. —Se alejo para de nuevo conectarse a mis ojos, mirándome con esos enormes ojos.
—No lo dañarías, es algo que no depende de ti, Yodo. Si alguien daña todo, soy yo. —Tome su mano. —Me confundí yo solo, no me estas obligando a tener estos sentimientos…
—Lo se. —Bajo la mirada.
—Solo seamos amigos, ¿está bien? Intenta arreglar las cosas con Shinki que yo, bueno… Intentaré arreglar mis sentimientos, porque como tu dices, tampoco te quiero perder.
—Se me hace imposible no querer besarte —La rubia me dejó un poco impresionado.
—Creelo que a mi también, pero está mal. —Se acercó a mi, mis manos fueron a su cadera pero poco a poco se puso de pie rozando mis labios, inevitablemente nos unimos en un beso algo intenso. Era como una pocion para mi, realmente no quería separarme de ella, era el gran problema de mi vida… Uno que no tenía intenciones de resolver. El tiempo parecía nunca acabarse, estaba perdido en ella y realmente no sé cuanto duramos así pero al separarnos fue como un alivio para ambos.
—Tenemos que irnos. —La rubia tomó mi mano para volver a caminar, seguía impactado por lo que había pasado, tanto que aún no lo creía.
