HetaEspaña
Reconquista XII
Toma de Granada VI:
Climax
Al-Ándalus empuñó una segunda cimitarra y miró a Castilla y Aragón.
-Los reinos mas poderosos de la península, Castilla y Aragón, diría que es un placer pero no lo es- les dijo el musulmán.
-Tampoco lo es nuestro, Al-Ándalus, aunque si decirte que me congratula conocerte en persona.- le respondió Castilla.
-Tienes un bonito reino aquí, Al-Ándalus, será un placer arrebatártelo- le amenazó Aragón.
-Vais de listos eh, veamos quien ríe el último cuando os descuartize y enseñé vuestros despojos a el asno salvaje.
-Basta de cháchara.
Aragón salió disparado contra Al-Ándalus, lo embistió fieramente pero el musulmán detuvo su embestida colocando sus hojas en cruz.
-Demasiado precipitado- dijo Al-Ándalus.
El musulmán empujó a Aragón y le lanzó dos estocadas, este se revolvió para esquivarlas a tiempo y dio un salto atrás para dar pausa a la batalla, entonces fue Castilla quien se lanzó al ataque, los dos intercambiaban golpes que no llegaban a impactar en su enemigo, en medio del intercambió, Castilla gritó:
-¡Ahora!
Castilla se desplazó a un lado y Aragón placó con el hombro a Al-Ándalus, la fuerza del impacto fue tal que Al-Ándalus cayó por la ventanilla de la celda rompiendo hasta los barrotes que la sellaban. El musulmán rodó sobre si mismo para recuperarse de la caída, dirigió la vista arriba y vio como Castilla se precipitaba desde la arriba para golpearle con su hacha, pero el musulmán fue rápido y rodó para esquivar el impacto.
-Arf... arf... vosotros dos me estáis dando demasiado trabajo.
-No te preocupes, acabaremos rápido contigo- le aseguró Castilla.
Aragón bajó de la torre y se incroporó a Castilla de nuevo.
-Sabéis que 2 contra 1 es injusto- le reprochó Al-Ándalus.
-Y tu nos vas a hablar de justicia- le respondió Aragón.
-Ooooh.. vale, supongo que yo soy el villano ¿no?, de acuerdo, entonces haré lo que hacen los villanos, destrozaros- Al-Ándalus frunció el ceño y salió como un resorte a por los dos reinos.
El musulmán mostraba agilidad y fiereza en sus golpes, tanto que ni Castilla ni Aragón encontraban hueco para contraatacarle, Castilla llegó a un punto en que no podía seguir soportando los golpes y desistió.
-¡Castilla, cuidado!- Aragón interfirió en un ataque de Al-Ándalus que golpeó fieramente a Aragón en el hombro.
-¡Graargh!- Aragón gritó de dolor y se arrodilló.
-¡Aragón!- exclamó Castilla.
-Ja, ahora te las das de héroe- se rió Al-Ándalus.
-Mi brazo... no lo puedo mover.
-Aragón, yo lo siento.
-No, no te arrepientas... ¡Castilla detrás!
Aragón cogió su hacha con el otro brazo y frenó otro golpe de Al-Ándalus.
-El combate no ha acabado- dijo el musulmán.- comete esto.
Al-Ándalus atacó con la otra cimitarra a Aragón, golpe que el dio en el vientre y por donde empezó a sangrar.
-!Grrrraaaagh!
Al-Ándalus pateó el cuerpo de Aragón y este quedó tendido en el suelo.
-¡Aragón!- Castilla fue a socorrerle- lo siento, deja que te ayude.
-¡Castilla céntrate en el combate!-Aragón la regañó- vas a tirar siglos de lucha por la borda por esto, empuña esa hacha y dale su merecido, ¡ eres el poderoso reino de Castilla!
Castilla calló y por un momento se detuvo el tiempo, Castilla recordaba su infancia, cuando su hermano mayor, León cuidaba de él, cuando Asturias los adoptó y les enseñó todo lo que saben, se dio cuenta de que siempre alguien la tenía que cuidar y que por su buena fe, Aragón, la persona que amaba, estaba tendida en el suelo herido, pensó en el sacrificio que todos habían hecho para llegar a ese día, pensó en toda la gente que murió, entonces... tomó una determinación.
-Aragón, espera ahí...- la voz de Castilla se tornó mas gélida.
Castilla cogió su hacha, se dio la vuelta y miró fijamente a Al-Ándalus.
-¿Qué hay con esa mirada?- le preguntó el musulmán.
La mirada de Castilla se había vuelto fiera, una mirada que asustaba hasta a las mas feroces fieras, una mirada que parecía maldecir todo lo que había en uno con solo mirarle a los ojos.
-Vas a caer, moro.
-Eso habrá que verlo.
Al-Ándalus preparó un impulso y con todas sus fuerzas se lanzó contra Castilla, esta hizo lo mismo y se lanzó contra Al-Ándalus, los dos corrían el uno a por el otro, en la lejanía los territorios cristianos y las tropas musulmanes miraban la escena, los nervios estaban a flor de piel, ese golpe determinaría todo, a Al-Ándalus le entró un deja vu. Los dos se acercarón a un metro y saltaron, Castilla atacó con su hacha a la vez que Al-Ándalus con sus cimitarras y soltaron un ultimo grito de furia.
-¡GGRRAAAAAAAAAAAGGGGHRR!
'clanck'
Los dos se quedaron quietos dándose la espalda mutuamente, todo el mundo los contemplaba con la intriga de saber quién es el vencedor del choque... Al-Ándalus soltó una risita y cayó al suelo boca arriba, un gran tajo cubría su cuerpo desde el hombro hasta la cadera en diagonal, sangraba a borbotones, sin duda, un herida mortal incluso para una nación.
Los Cristianos gritaron y salieron corriendo a celebrar la victoria junto a Castilla.
-¡Fenomenal, Castilla!- gritó Galicia.
-¡Si señor esa es mi hermanita!- León abrazaba a su hermana pequeña a la vez que ella se reía suavemente, mientras una lágrima corría por su mejilla.
-Castilla...
Castilla se dio la vuelta y vio a Aragón con un vendaje en el vientre y en el hombre apoyado en Cataluña.
-Bien hecho, Castilla.
Castilla se levantó y los dos se fundieron en un tierno beso, mientras de sus mejillas caían lágrimas dulces, los cristianos celebraban la victoria.
-¡Padre, padreee!
Los cristianos callaron por un momento y vieron a Andalucía correr hacía el cuerpo de su padre.
-Padre, no se muera por favor- Andalucía lloraba.
-Cough.. con que este es el fin eh, me podeis prestar atención un momento, quiero decir mis ultimas palabras- dijo el agónico Al-Ándalus.
-Adelante- Castilla le dio permiso.
-Andalucía, hubo algo que nunca te conté, es sobre tu madre...
-M-mi... madre.
-Tu madre... es Hispania.- le reveló Al-Ándalus.
Los cristianos se quedaron atónitos.
-Hispania...
-Tu madre, era hermosa- empezó a relatar Al-Ándalus- la primera vez que la vi, no pude evitar enamorarme de ella, pero entonces estaba con el Visigodo ese, obviamente tuve que matarlo aunque no me costó mucho, poco a poco, ella fue mía, era feliz, por supuesto tenía que dejar mi presencia en ella, entonces saliste tú, Andalucía, ella te quería, pero quería alejarte de mí, entonces fue cuando conocí a ese España, era un crió, hijo de Roma y de ella, debía ser erradicado, cuando quise deshacerme de él, Hispania lo defendió, tanto que acabó herida, ella escapó al norte en busca de ayuda, pero la herida fue demasiado profunda, sus horas estaban contadas, entonces yo salí en su busca, pero fue tarde, cuando llegué al norte ella había muerto y ahí estaba el asno salvaje para hacerme frente... el resto ya lo conocéis.
Todo el mundo se quedó callado, sus palabras habían asombrado a todo el mundo.
-Osea, que ellos son mis hermanos...- Andalucía miró hacia atrás y vio como los cristianos le dirigían una mirada cálida y fraternal.
-Si... me temo que si, ¡Asno! ¿estas por ahí?- pregunto el musulmán por Asturias.
-Por desgracia sí- respondió Asturias.
-Je, tu rostro me da tanto asco como el primer día.
-Pues anda que a mi el tuyo...
-Ja, espero que algún día alguien te dé una paliza- el musulmán miró a Andalucía- hasta nunca querida, te quiero y... perdón por todo esto.
Los ojos de Al-Ándalus se quedaron mirando al vacío y poco a poco perdieron su brillo, había muerto, la reconquista había terminado, Asturias se arrodilló y le cerró los ojos.
-Descansa en paz, viejo rival.
Andalucía lloraba, entonces España se agachó y la consoló.
-Hey, Andalucía, mira detrás tuyo, somos tu familia.
Andalucía en un momento se vio abrazada por todos los pequeños crisitanos.
'' Yo soy La Mancha.. yo Extremadura.. y-yo La rioja... yo soy Canarias''
las voces de los chiquillos se mezclaban, entonces Cataluña se quedó mirando a Madrid.
-Tú enano, ¿por que estas rojo?
-Eh.. y-yo.. ¿rojo?... ¿Q-q-que dices? Yo no estoy rojo.
-No me digas que te gusta.
-¿¡Q-Q-que dices?!, ¡acaso quieres pelea!
-Me estas amenazando retaco.
-Basta ya los dos.- les regañó Aragón
Castilla se acercó a Andalucía.
-Bienvenida a mi Corona, Andalucía, espero que nos llevemos bien.
-G-Gracias... sniff
Castilla clavó su bandera en lo alto de la Alhambra y los demás coreaban victoriosos a los reyes católicos, luego ellos se fueron a celebrarlo, pero no deberían pasarse mucho, por que ese mismo año sucedería un hecho que marcaría la historia...
Siguiente capítulo: Epílogo: donde no se ponía el sol.
Bueno, fin, creo que el final me quedo un poco mal pero en fin hice lo mejor que pude, si sois tan amables leere encantado los reviews sobre el capitulo o sobre la historia en general, os responderé a todos si es que consigo como hacerlo por que me lio mucho con esta página xD.
