¡Hola! Nuevo capítulo :D Tengo muchas ganas de que lo leáis, porque en teoría este era el último. La verdad es que me ha dado bastantes dolores de cabeza, porque he tenido que cambiar muchas cosas de lugar y añadir otras varias. Siendo sincera, yo era feliz con terminar el fic aquí, pero claro, llega un momento en que un fic empieza a no ser tuyo al 100%. Bueno, ¡que Sin compromiso sigue!
Próxima actualización: 21 de marzo.
SIN COMPROMISO
Capítulo 12
..
Parte XXV
La ceremonia se celebraba un domingo por la tarde, así que Hermione pasó toda la mañana en casa de Ginny y Blaise, arreglándose. Para cuando terminó, su apariencia era impecable, pero no conseguía que se le borrara la cara de asco.
―Sonríe, Granger, que es una boda, no un funeral ―exclamó Zabini con sorna.
Llamaron al timbre. Ginny fue a abrir.
―¡Hermione, es tu caballero de brillante armadura! ―exclamó desde la puerta.
―No necesito un salvador, solo un acompañante ―replicó ella, cruzándose de brazos.
La pelirroja apareció, seguida por Viktor Krum. El joven iba vestido completamente de negro, lo que resaltaba sus facciones afiladas y cuerpo musculado.
El búlgaro se quedó mirándola, maravillado.
―Estás espectacular ―dijo.
Hermione sonrió levemente.
―Tú también estás muy guapo. ―Se cogió de su brazo―. Vamos, no me gusta llegar tarde a los sitios.
La boda sería en el jardín de los Parkinson. Habían instalado sillas, un altar con flores y mesas más allá para la comida. Diez camareros estaban ya posicionados para empezar a repartir bebidas en cuanto la ceremonia terminara. Era lo más sencillo que Harry había podido conseguir de su futura familia política.
Hermione miró a su alrededor. Había cientos de personas invitadas, pero ella apenas conocía a cincuenta. Seguramente estaba allí toda la flor y nata del Reino Unido (y de partes del extranjero, según sus sospechas) y los altos cargos del Ministerio de Magia.
―Esto es… ―dijo Viktor.
―¿Demasiado? ―Hermione terminó la frase por él.
―Vayamos a sentarnos ―sugirió el búlgaro.
En aquel momento, Hermione dio con unos ojos grises que la observaban. Se volvió rápidamente hacia Viktor.
―Sí, será lo mejor.
..
Parte XXVI
Cuando Draco la vio, perdió el aliento. Llevaba un vestido largo de satén de color verde oscuro, con un corte que iba hasta medio muslo y la espalda descubierta. Se había recogido la melena indomable en un peinado alto y llevaba pintalabios rojo, algo que lo volvía loco.
Sus ojos se encontraron con los de Hermione, pero enmascaró su admiración con una mueca de indiferencia. Los ojos de ella pasaron de largo y se volvió hacia su acompañante.
―¿No crees que sería mejor si vas y hablas con Granger? ―sugirió Astoria.
Draco la miró con sorpresa. ¿Desde cuándo sabía ella de su… problema?
―No sé a qué te refieres ―disimuló.
Astoria puso los ojos en blanco.
―Blaise se lo contó a Pansy y ella a mí. Lo siento, pero si pretendías guardar tu secreto, no habérselo contado a tus amigos ―dijo con sorna.
―Ya no se puede confiar en nadie ―masculló―. Ven, vamos a sentarnos por allí ―señaló un punto lo más alejado posible de Hermione y el búlgaro.
Draco ni se enteró de la ceremonia. Todo lo que hacía era imitar los aplausos y poner cara de póquer mientras Potter y Pansy se declaraban amor eterno y todas esas gilipolleces.
Esperó pacientemente hasta que hubieron terminado para acercarse a un camarero y coger dos copas de champagne. Le ofreció una a Astoria y se bebió la suya de un trago.
―Toma, creo que la necesitas más que yo. ―Astoria le ofreció su copa, que Draco aceptó con un encogimiento de hombros.
Poco después, empezó a sonar el vals nupcial. La verdad es que Potter no se movía mal, y Pansy parecía feliz con él. Draco se alegraba por ella, aunque no sabía si Potter resistiría con su amiga.
―¿Bailamos? ―Draco ofreció su mano a Astoria, quien la aceptó.
La verdad era que la pequeña de las Greengrass era toda una belleza: pelo castaño, lacio, ojos verdes como la primavera, y una figura envidiable. Sin embargo, no era a quien Draco quería ver cuando la miraba.
Empezaron a moverse lentamente.
―Lo mínimo que podrías hacer es fingir que te lo estás pasando bien conmigo, ¿sabes? ―sugirió su acompañante con una sonrisa.
Draco suspiró.
―Lo siento. No estoy…
En ese momento, Astoria dio un traspié y chocaron contra la pareja que bailaba en ese momento a su lado.
―Lo siento ―dijo una voz.
Draco se quedó mirando a Hermione.
..
Parte XXVII
Hermione aceptó la mano que Viktor le ofrecía, avergonzada. Se estaba comportando como una cría enamorada y estaba amargando la velada de su amigo.
―Te agradezco mucho que aceptaras venir conmigo, Viktor ―dijo.
Él se encogió de hombros mientras empezaban a moverse al son de la música.
―El placer es mío. Necesitaba un pequeño descanso de Bulgaria. ¿Sabías que van a ofrecerme el puesto de entrenador de la Selección nacional? ―dijo.
―¡Eso es fantástico, enhorabuena!
―Gracias. ―Viktor se sonrojó; en el fondo, seguía siendo el mismo chico taciturno que Hermione conoció, diez años atrás―. Supongo que cuando acepte, ya no tendré mucho tiempo libre: la Copa Internacional empieza el año que viene ―explicó.
Hermione fue a responder, pero en aquel momento alguien chocó contra ella, desestabilizándola.
―Lo siento… ―dijo, instintivamente.
Cuando se giró para ver con quién había chocado, se arrepintió de haber hablado inmediatamente: eran Malfoy y Greengrass.
―Culpa mía ―respondió Astoria.
Los cuatro se quedaron mirándose, sin saber qué decir. Ninguno se movía.
―Bueno… ―Draco alargó la mano para tomar la de su pareja, pero Viktor se movió primero.
―Creo que no nos conocemos. Soy Viktor Krum. ―Cogió la mano de Astoria y se la besó.
―Astoria Greengrass, un placer ―respondió la chica.
―¿Le apetece un cambio de pareja, señorita Greengrass? ―preguntó el búlgaro.
Hermione lo miró, atónita.
Astoria lanzó una mirada rápida a Draco y Hermione antes de aceptar.
―¿Por qué no vais al laberinto? ―les sugirió―. Pansy os matará si montáis una escena en medio de su boda.
Hermione se cruzó de brazos mientras la nueva pareja se alejaba al son de la música. Maldito búlgaro traidor.
―Parece que nuestras parejas nos han abandonado ―dijo.
―Y parece que los demás empiezan a mirarnos ―respondió Draco, observando los ojos que miraban con curiosidad a la pareja que se había quedado parada en medio de la pista de baile.
Hermione se movió hacia la salida, pero a medio camino se detuvo. Ladeó la cabeza.
―¿Vienes?
Draco se acercó a ella y le ofreció su brazo, que ella aceptó. Siguieron en silencio hasta que sobrepasaron el jardín y se adentraron en el laberinto de setos.
Hermione se soltó de él y se apoyó en la pared de hojas. Se quedaron mirándose durante tanto rato que olvidaron que estaban en una boda.
―No podemos seguir así ―dijo ella finalmente.
Draco se pasó una mano por el pelo; apartó la mirada de ella.
―Es verdad.
―No podemos acostarnos y creer que luego no nos pasará factura. No puedes comportarte conmigo como si el mundo fuera nuestro y al día siguiente desaparecer. No puedes dejarme plantada, no responder a mis cartas y hacer como si no hubiera pasado nada. Como si yo no existiera. ―Para cuando terminó de hablar, tenía los ojos llenos de lágrimas―. ¡Y mírame, maldito seas! ―gritó―. ¡Mírame cuando te hablo!
Se acercó a él para golpearlo, pero Draco la sujetó por las muñecas. Ni siquiera era un agarre fuerte, pero Hermione se rindió; en el fondo, no quería pegarle. Solo quería hacerlo reaccionar. Hacerle ver que le había hecho daño.
Draco cerró los ojos y suspiró. Bajó la cabeza hasta que sus frentes se tocaron. Sus respiraciones se mezclaron.
―Lo siento ―susurró.
Hermione se deshizo de sus manos con un movimiento brusco y se alejó unos pasos. Se cruzó de brazos. No iba a ser tan fácil. No con ella.
―¿Crees que con una disculpa cutre vas a conseguir llevarme a la cama? ―inquirió―. Más te vale darme una explicación convincente si quieres que te perdone.
Draco esbozó una sonrisa.
―No esperaba otra cosa de ti. ―Entrecerró los ojos, observándola con atención―. ¿Aún no has entendido qué pasa?
Hermione frunció el ceño, pero no cedió.
―Ilumíname ―pidió.
Draco se aflojó la corbata. De repente, le costaba respirar.
―El día que te pedí que quedáramos ―empezó―, quería declararme. ―«Ahora ya no hay vuelta atrás»―. Me he dado cuenta de que el sexo es genial, pero quiero más. Pero entonces te vi con ese Krum. Parecía como… Como si no necesitaras a nadie que… ¡Joder, qué difícil es esto! ―exclamó, frustrado.
Hermione bajó los brazos lentamente.
―¿Qué intentas decir, Draco? ―susurró.
Él se acercó a ella. Puso las manos en sus mejillas.
―Que creo que me he enamorado de ti y no sé qué hacer.
Hermione entrecerró los ojos.
―Era más fácil creer que me había liado con un amigo al que hacía años que no veía, que venir y preguntar si te correspondía. ―No era una pregunta, era la definición perfecta del estatus de Draco durante las últimas semanas.
Expuesto así, Draco se sentía bastante estúpido.
―Supongo que lo mío no son las palabras ―bromeó―. Siento muchísimo haberte dejado plantada y haber fingido que no me importas, porque te aseguro que no es así. ―Esbozó una ligera sonrisa―. Entonces, ¿qué me dices?
Hermione esbozó una sonrisa ladeada.
―¿A qué?
Draco le devolvió la sonrisa. De eso se trataba su relación: un tira y afloja.
―A pasar a la siguiente fase: a salir conmigo.
Ambos tenían muchos defectos: eran orgullosos, tercos y ninguno quería admitir sus sentimientos. Draco se había equivocado en muchas cosas, pero precisamente porque Hermione también sabía lo que era no querer admitir lo que sentía, entendía lo difícil que era aquella conversación para él.
Y no podía mentir: ella también se había enamorado.
―Si digo que sí, ¿me besarás como en las películas?
Draco acercó sus labios a los de ella, pero se detuvo antes de que se rozaran.
―Puedo hacerte muchas cosas que no salen en las películas ―susurró.
..
Bueno, ¿qué os ha parecido? Sé que mucha gente me pidió que Hermione no lo perdonara rápidamente, pero sinceramente, no quería prolongar el drama; eso me lo reservo para Prescindible (¡hoy hay actualización, no os la perdáis!).
Aún no tengo claro cuántos capítulos tendrá la historia, pero de momento ya tengo escrito el 13, y creo que el fic se alargará un par de capítulos más. Puede que hasta lleguemos al 15 o 16 *_* De todas formas, iré avisando en las actualizaciones para que no nos encontremos de repente con el capítulo final xD.
¿Reviews?
MrsDarfoy
P.D: ¡Mil gracias por los 27 reviews!
P.D2: ¡FELIZ CUMPLEAÑOS ADELANTADO, GIZZ!
