Hello, I'm so so so sorry. Hola, lo siento mucho, mucho, mucho por la tardanza. Quizás este capítulo no sea lo suficientemente largo para redimirme. EN mi defensa, tengo que decir que han sido unos días largos y duros para mí también. Trataré de actualizar más seguido. Espero que les guste este nuevo capítulo de What You Want.
12. Una mirada a tus ojos.
Eun Hye visitó el salón de música del colegio, pasó sus manos sobre las teclas del piano, y tocó cualquier nota al azar, sin formar una melodía.
- ¿Estás ansiosa por componer una nueva canción? - preguntó Soo Kang.
Ella ni siquiera lo había oído llegar, pero no le sorprendió que estuviera allí. Él siempre sabía dónde encontrarla.
- Creí que dijiste que tú ya tenías algunas ideas.
- De hecho – dijo él, dejando algo sobre el piano, unas hojas que ella tomó – lo tengo.
Ella pasó los ojos, leyendo rápidamente.
- ¿Es esta la música? ¿Es toda la música?
- Sí.
Él paró a su lado, y comenzó a tocar. La música era hermosa, pensó Eun Hye. Pero de nuevo, debían buscar la letra que le hiciera justicia.
- Me estoy muriendo de envidia – dijo ella - ¿Cómo puedes ser tan talentoso?
- Mi padre maneja una discográfica, y mi abuelo es uno de los productores musicales más reconocidos de Corea. Se supone que debo ser bueno. - contestó él – Tú, en cambio...
- Soy lamentable.
- Iba a decir que tienes un verdadero talento, en realidad. Cuando tú cantas... no hay nada que quiera hacer más que escuchar esa voz por siempre.
- ¿Estás tratando de adularme para que escriba la letra?
- Estoy siendo honesto.
- Yo... - no sabía qué decir, así que optó por cambiar de tema - trabajaré en la letra esta tarde. En cuanto tenga algo, te lo mostraré.
Parecía que él disfrutaba alterando sus nervios.
- Así que, ¿cómo fue tu cita de ayer?
- ¿Mi cita?
- Con Yun Ho.
-Ah, eso. - ella miró a cualquier otro punto, menos al rostro de Soo Kang – Bien, supongo.
"Bien". ¿Pues qué otra cosa esperaba él? Eun Hye siempre había estado enamorada de Goo Yun Ho. Y de todas formas, eso no era algo que a él le debiera interesar.
- Espero que eso no te distraiga para trabajar en la canción.
- Descuida. - dijo Eun Hye – No será así. No habrá más citas, de cualquier modo. Yun Ho y yo somos sólo amigos.
- Pensé que te gustaba – dijo él, sorprendido.
Eun Hye le miró a los ojos.
- Me gustaba mucho, pero a veces... - buscó cómo explicar lo que había sucedido con sus sentimientos – a veces para el corazón es muy tarde. Me voy primero – dijo, despidiéndose.
- Es sobre el amor – dijo Soo Kang cuando ella estaba en la puerta – La canción es una confesión de amor. También estoy trabajando en ello.
- No quería decir esto, pero Te Lo Dije.
- Cállate.
- ¿Y ahora qué vas a hacer?
- No molestaré a Eun Hye con esto. La conozco, y se sentiría mal y culpable por mi si insistiera.
- ¿Sólo eso? ¿Significa que no piensas hacer nada?
Yun Ho miró a Koo Boom molesto.
- ¿Por qué no te metes en tus propios asuntos, Lee Koo Boom? Dime, ¿no has oído que Song Mi Nyu está saliendo con So Bon Hwa?
Pareció como si Koo Boom hubiera recibido una patada.
- Él es un idiota, no se la merece.
- Bon Hwa es genial. A ti no te agrada porque también te gusta Mi Nyu, pero eres demasiado orgulloso para reconocerlo, luego de que dijeras que no te enamorarías, ¿verdad? - dijo Yun Ho, con una sonrisa burlona en la cara.
Lo peor era que tenía razón.
Koo Boom se levantó, echando al suelo la botella de agua de Yun Ho y su raqueta de tenis.
- A veces quiero romperte la cara, Goo Yun Ho.
Hae Min sabía que Boong Jo estaría enojado con ella si se enteraba. Sencillamente, no tenía por qué enterarse.
Cuando todos se reunieron en el salón especial esa mañana, ella les contó sobre la situación de la familia de Boong Jo: la enfermedad de su madre, su padre viviendo en Tokio y el orgullo de Boong Jo que le impedía pedir ayuda.
- Debemos hacer algo.
- Hablaré con mi padre, la madre de Boong Jo podría ser transladada a una de sus clínicas en Seúl. Sólo necesitamos hablar con el médico, y tal vez contar con la ayuda de Ying Hee. - dijo Eun Hye.
- Será fácil que ShinHwa le ofrezca un buen puesto a su padre aquí en Seúl.
- Incluso podríamos conseguir un lugar para su hermana aquí en el colegio. - sugirió Mi Nyu.
Eun hye negó con la cabeza y miró a Hae Min.
- Tú que a conoces en persona, ¿qué dices? Boong Jo me ha dicho que Ying Hee no quisiera estudiar en ShinHwa bajo ninguna circunstancia.
- Eso parece cierto.- dijo Hae Min – pero por otra parte, si le ofrecen una beca, no se puede negar, ¿verdad?
- Quizá. - Eun Hye se puso de pie – iré a dar una vueta. Estaré aquí para el comienzo de la clase.
Aunque comenzó a pasear sin tener una dirección fija, acabó frente a la clase del segundo A.
- ¡Eun Hye-ah!
Boong Jo le saludó con una de sus cálidas sonrisas, que la hacían sentirse un poco más alegre enseguida.
- ¿Qué estás haciendo por aquí? - preguntó. Luego frunció el ceño - ¿Estás buscando a Soo Kang?
- Oh, no. No es eso. Supongo que me había acostumbrado a venir por aquí. ¿Cómo estás?
- Bien. Aunque estaba mejor contigo aquí, supongo que los echabas de menos.
- Hemos estado juntos por diecisiete años – dijo ella, encogiéndose de hombros – Aquí no creo que nadie más me extrañe.
- Bueno, unas cuantas estaban contentas de que tu lugar junto a Soo Kang quedara libre de nuevo. Pero él no deja que nadie más se siente con él, sigue siendo un amargado.
Se produjo un largo momento de silencio, y luego Boong Jo, llevando las manos en los bolsillos, le preguntó:
- ¿En serio no hay nada que quieras decirme?
Ella negó con la cabeza, pero entonces, ¿por qué estaba allí? Últimamente no estaba segura de por qué hacía las cosas. Y hacía cosas que nunca habría pensado, como tocar en el club, salir del F4, o rechazar a Yun Ho, el chico que le gustaba.
- Boong Jo, ¿todavía te gusta Hae Min?
- ¿Eh? ¿Hae Min? yo...
Eun Hye esperó la respuesta, pero el nerviosismo de Boong Jo lo decía todo.
- Sé que es algo absurdo, ella es demasiado para mí.
- No quiero volver a oír esa tontería, ¿me entiendes? Sólo quiero que seas amable con ella y la cuides, por favor.
- Lo haré.
- Estoy muy confundida, Boong Jo. En estos momentos, no quiero tener que ver nada con chicos. Como yo no te gusto, y eres un buen amigo, parece que eres el único con el que puedo contar.
Mientras seguía caminando por el colegio, Eun Hye pensó en Hae Min, en Mi Nyu, en Yun Ho. El amor era demasiado complicado. Deseaba poder obtener una fórmula para que las historias de amor acabasen siempre bien.
Una canción sobre el amor. Sólo una frase, sólo una simple frase para comenzar. Eun Hye no dejaba de golpear el lápiz sobre la página en blanco de su cuaderno.
Hace sólo una hora, en la cena, había hablado con sus padres sobre la madre de Boong Jo y por supuesto, ellos iban a ayudar. Y Yun Ho llamó para decirle que todo estaba listo de su parte también. Hae Min tendría que haber visto a Ying Hee esa tarde, pero de eso no sabría hasta el día siguiente, al parecer.
No entendía por qué no podía quedarse quieta. Tenía que salir. Eso era, salir y pasear un poco para relajar su mente. Se puso un abrigo y salió a caminar.
La zona residencial en la que vivía era muy tranquila y segura, así que caminar era mejor que el estrés de salir en coche.
Se suponía que la canción fuese una confesión de amor. Al crear la música, ¿estaría Soo Kang pensando en alguien en particular? Desde que se conocían, ella no lo había visto con otras personas. Una vez, en uno de sus ensayos, su hermana Hee Jin le llamó para que la buscara del colegio. Aparte de eso, tampoco oía demasiado de su familia. Se preguntaba cómo un muchacho podía ser tan solitario.
Ella nunca había estado sola. Siempre con sus amigos, con su hermano, sus padres. No le costaba nada demostrar afecto, era algo natural en ella. A veces, desearía entender más a Soo Kang.
Entonces se dio cuenta que lo único que había hecho desde que salió de su casa fue pensar en él, y sintió miedo de aquello.
Escuchó el motor de una motocicleta y miró a su alrededor, al lado suyo estaba una motocicleta, y el muchacho que la conducía se quitó el casco.
- ¿Qué haces caminando sola a estas horas de la noche? - preguntó él, frunciendo el ceño.
- Salí a tomar un poco de aire.
- Las chicas como tú deberían estar en casa, sanas y salvas.
Ella frunció el ceño también.
- ¿Ah, sí? ¿Tienes una idea tan completa de lo que una "chica como yo" debería hacer? Además, ¿qué estás haciendo por aquí, de todos modos?
- Me queda de camino a casa – dijo él, tranquilo.
Qué molesto.
- ¿Has trabajado algo en la canción? - le preguntó ella.
- Algo.
Ella suspiró. Era obvio que con eso no iba a sacar nada.
- Bueno, saluda a Hee Jin de mi parte. - iba a seguir con su camino, pero fue detenida por él, sujetándole del codo. - ¿Qué haces?
- ¿A dónde vas?
- Seguiré caminando.
- Te acompañaré a casa – dijo él.
Ella dijo que no iría a casa todavía. Él dijo que sí, lo haría. Y ella dijo que no. Y al final, él ganó. Eun Hye estaba todavía preguntándose cómo él lo hizo.
- A veces consigues que me enfade de verdad – dijo ella. - Y yo no me enfado nunca con nadie.
- Eso es bueno.
Ella lo miró como si estuviera loco.
- ¿Bueno?
Él sonrió.
- Si sólo yo puedo conseguir que te enfades, entonces es bueno. La ira puede ser también un sentimiento intenso.
- Para ser un chico tan listo y perfecto, estás algo loco. Por eso no tienes amigos.
- ¿No eres tú mi amiga? - preguntó él.
- Sí.
- Pues entonces – ya había llegado hasta los portones de la casa de Eun Hye – no necesito nada más.
Ying Hee le dio a Boong Jo la noticia de que el médico de cabecera de su madre había conseguido que fuera trasladada a la mejor clínica de Seúl, cuyo programa de ayuda social reducía mucho los costos. Claro, ella sabía por Hae Min lo que ésta y su grupo de poderosos amigos estaban haciendo, pero estuvo de acuerdo en no decírselo a su orgulloso hermano. Él ya sospechaba, pero no tenía por qué saberlo. Todo fuera por el bienestar de su madre.
- Quiero darles las gracias – le dijo Ying Hee a Hae Min – a tus amigos. Lo que han hecho mi familia, tengo que agradecerles.
- No es necesario.
Pero la chica la miró fijamente, hasta que, viendo su decisión, Hae Min accedió.
- Entonces, ¿vendrás conmigo al ShinHwa?
- ¿El colegio de niños ricos? - preguntó Ying Hee sorprendida, y cuando Hae Min arqueó las cejas, ella se sonrojó avergonzada – Lo siento. Si, iré contigo.
Cuando por primera vez vio el colegio en el que estudiaba su hermano, la chica quedó sin habla. Era incluso más de lo que se imaginaba.
Inmediatamente imaginó a los amigos de Hae Min, pero solamente de Eun Hye tenía una imagen bastante completa y la descripción que su hermano había hecho de ella era de una chica pelirroja linda, agradable y buena. Hae Min le gustaba mucho, porque era amigable, no era una presumida, y sobre todo, porque le gustaba a Boong Jo. Aunque su hermano no lo dijera, ella lo conocía lo bastante bien para saber que era así, de otro modo ni siquiera le habría hablado de su familia, cuando no lo hizo ni con Eun Hye, su amiga.
- Vamos, te mostraré el Salón Especial.
- ¿Salón Especial?
- Es donde nosotros cinco damos clases. - explicó Hae Min.- Supongo que ahora todos deben haber llegado. Usualmente nos encontramos en la entrada, pero hoy me he retrasado un poco.
Y efectivamente, cuando entraron a la sala, todos estaban allí. Eran dos chicas y dos chicos. Una de ellas, la pelirroja, miró sorprendida y luego sonrió, y Ying Hee ya sabía quién era. La otra, de pelo castaño, se le parecía bastante, aunque no tenía los ojos verdes. Ella hablaba con un muchacho que se apoyaba en su escritorio, de pelo negro corto, muy guapo.
- ¿Por qué tardaste tanto, Hae Min? - preguntó el otro muchacho, el último al que Ying Hee vio.
Era muy alto, aunque estaba recostado sobre el respaldo del sillón, y tenía los ojos cerrados. También, como el otro chico, era muy guapo, aunque tenía el pelo lacio algo más largo.
- He traído a la hermana de Boong Jo, Kim Ying Hee.
- En realidad se parece bastante. - dijo la chica de pelo castaño.
- Esa es Song Mi Nyu – dijo Hae Min – y el chico con ella es Lee Koo Boom. Ésta es...
- Yoon Eun Hye – la pelirroja sonrió – mi hermano ha hablado bastante de ti.
- Cosas buenas, espero.
- Y éste, es Goo Yun Ho.
Ella los miró a todos y sonrió. El mismo tipo de sonrisa amistosa y encantadora de su hermano.
- Sólo he venido para decirles... muchas gracias. Jamás podré pagar lo que han hecho por mi familia. Que mi madre esté en un lugar mejor, y que mi padre vuelva con nosotros. Muchas gracias.
- Siempre pueden contar con nosotros – dijo Eun Hye – para eso están los amigos.
- Si, para eso están los amigos, ¿verdad?
Boong Jo, que acababa de entrar por la puerta, miró acusadoramente a Eun Hye, a su hermana, y luego a Hae Min. A esta última por más tiempo.
- Cuando mi padre me dijo que fue contratado en Seúl, pensé en esto. Pero no quería creer que era verdad.
Hae Min sintió que se le caía el alma al suelo. La mirada de Boong Jo lo decía todo "Me traicionaste"
- Yo confié en ti.
- ¡Boong Jo!
Él no hizo caso. Cerró la puerta de un portazo que retumbó en la habitación.
Mi Nyu se sentó en uno de los columpios y empezó a mecerse, como cuando era una niña. Cerró los ojos y disfrutó de sentir el viento en su cara.
Luego sintió que una fuerza ajena era la que la impulsaba, y abrió los ojos, echando la cabeza para atrás. Allí estaba Bon Hwa, que le dedicó una de esas sonrisas que podía provocar un infarto.
- ¿Divirtiéndote sin mí?
- Un poco. – respondió ella.
En realidad, estaba preocupándose por Eun Hye, Yun Ho, Hae Min, y Boong Jo.
- Hay un lugar al que me gustaría que vinieras conmigo. – dijo él, tomándole de la mano y haciéndola ponerse de pie.
- ¿A dónde vamos? – preguntó ella una vez que ambos estuvieron en el auto.
- Sólo espera un poco más.
Pero, de hecho, Mi Nyu se dio cuenta de que se dirigían a la casa de Bon Hwa. Había estado en esa casa muchas veces antes, desde que era una niña, pero en cierta forma eso era diferente.
- ¿Para qué querías traerme a tu casa? – preguntó.
- Quiero mostrarte algo.
Pasaron frente a la puerta que Mi Nyu reconocía como el estudio del padre de Bon Hwa, donde a veces él y Hae Min moldeaban.
- ¿No me vas a mostrar tus obras de arte?
Bon Hwa sonrió.
- Esa es sólo una parte.- se detuvo frente a otra puerta, y la abrió.
Se trataba también de un estudio, pero éste era diferente. Todo lo que ella podía ver era caballetes, lienzos y cuadros, cuadros muy bien logrados de los paisajes más bellos que ella había visto. Retratos de personas, algunas que ella conocía, como Hae Min o la madre de Bon Hwa, y otras que no.
- Wow.- se volvió hacia Bon Hwa – Esto, ¿lo haces tú?
- Sí.
- Eres un increíble artista.
- Tengo algo para ti – dijo él, y la llevó frente a otro de los caballetes, descubriendo un cuadro.
Mi Nyu se emocionó al ver su cara, pintada con tanto detalle en el cuadro de Bon Hwa.
- ¿Cuándo hiciste esto?
- Lo he terminado esta mañana. – dijo él – Es tuyo.
- ¿Normalmente pintas a todas tus novias para impresionarlas?
- Normalmente no.- contestó él, mirándola a los ojos, con esos ojos cautivadores que él poseía – pero tú eres una excepción para todo. Ahora mismo, siento que todo lo que hago, o que tengo y lo que soy te pertenece.
- Te mereces un premio – dijo ella, acercándose para darle un beso en la mejilla.
Hae Min esperó toda la tarde frente a la casa de Boong Jo, hasta que al fin lo vio doblar la esquina. Se apresuró en bajar del coche y alcanzarlo.
- ¡Boong Jo, espera!
- Hae Min.
- Boong Jo, necesitamos hablar.
- Tal vez luego, no estoy del mejor humor en este momento.
- Por favor, perdóname – dijo ella, dolida por la frialdad de Boong Jo, que nunca antes había visto en él – no quise traicionarte. Simplemente quería ayudarte de alguna forma.
- ¿Con tu dinero? Te pedí que guardaras un secreto, y no lo hiciste.
- Perdóname. No lo hice creyendo que tener dinero me daba el poder de hacerlo, pero si yo puedo… si tengo la manera de ayudarte, ¿por qué no me dejas hacerlo? A nosotros, al F4, la mayoría sólo nos mira por nuestra cuenta corriente o nuestro apellido. Tú eres diferente, eres nuestro verdadero amigo. Si cualquier otro amigo tuviera en su poder ayudarte, o si tú pudieras hacer esto por mí en mi lugar, ¿no lo harías?
Él bajó la mirada, avergonzado, porque se daba cuenta de que Hae Min tenía razón. Él simplemente había sido demasiado orgulloso para aceptarlo.
- De acuerdo. Sólo olvídalo ya, ¿quieres? – dijo él – Y por favor, no me vuelvas a ocultar las cosas. Quiero que puedas confiar en mí, pero también quiero confiar en ti.
Hae Min asintió, sonriendo levemente. Se colgó del brazo de Boong Jo mientras caminaban hacia la entrada.
- Entonces, ¿podemos ir todos juntos al club este fin de semana? ¿También Ying Hee? Por favor, ayúdame a convencerla de que se cambie al ShinHwa…
- Créeme, eso estará mucho más difícil.
El club estaba repleto esa noche, y la mayoría de las personas llegaba para ver a Soo Kang y a Eun Hye. Ellos salieron al escenario, cada uno de un lado distinto, y fue él quien empezó a cantar.
No pensé que fuera amor
Me dije a mi mismo que no era amor.
Me engañaba a mí mismo muchas veces,
Pero mi corazón seguía llamándote.
Al escuchar la conocida canción, las chicas del público comenzaron a gritar de la emoción.
Luego, Eun Hye continuó, mirando a Soo Kang a los ojos.
Antes trate de huir,
Traté de dar un paso atrás
Pero a pesar de eso, crecías más dentro de mí.
Mi Nyu estaba abrazada a Bon Hwa. Koo Boom no había venido, pero Yun Ho, Hae Min, Boong Jo y su hermana estaban allí.
Todos disfrutaban de la presentación: era como si Eun Hye y Soo Kang hubiesen sido hechos para cantar juntos. Uno frente al otro, parecían sentir cada palabra que salía de sus labios, y trasportaba a quienes les escuchaban a sus propios recuerdos.
Debo amarte demasiado
Debo haberte esperado demasiado
No importa cuánto me duela,
mi corazón no puede dejarte ir .
Sólo Yun Ho no sonreía. Él solamente observaba a Eun Hye.
- Yo todavía pienso que Eun Hye puede encontrar algo mejor que Hwan Soo Kang – le dijo Boong Jo a Hae Min, pero esto no se le escapó a Yun Ho.
- ¿De qué hablas? – preguntó ella por encima del sonido de la música.- Ellos son sólo amigos.
- Tal vez por parte de Eun Hye. Pero sólo basta ver cómo él la ve…
Por su parte, Mi Nyu le sonrió a Bon Hwa, de repente disfrutando más de saber que el sueño que ella había creído imposible, el sueño al que ella ya había renunciado, finalmente era real.
Debe haber un único amor,
Mi corazón no cambiará
El amor que he guardado solo para ti…
ahora puedo decírtelo todo.
Eun Hye le sonrió a Soo Kang, y él volvió a cantar el solo.
Tu cálida mirada,
tu cálido amor
Sigues creciendo dentro de mí
Pero luego, cuando ella iba a cantar, sus ojos fueron hasta capturar a mirada de Yun Ho, que quemaba sobra ella.
Tú debes haberme amado,
Tú debes haber esperado por mi,
No importa cuánto te he lastimado,
tu corazón no puede dejarme ir
A veces el amor o las lágrimas,
nos causen problemas.
Te amo (te amo), te amo (te amo),
Yo sólo te necesito a mi lado.
Todavía debo estar amándote,
Todavía debo estar esperándote.
Podría engañar a mi mente,
pero no a mi corazón.
Debe haber un único amor,
mi corazón no cambiará
El amor que he guardado solo para ti…
ahora puedo decírtelo todo
Te amo.
¿Y? ¿Qué tal? Dejen comentarios, para que pueda saber qué les ha parecido. Incuso si es para regañarme, todo es bienvenido.
¡Gracias por seguir leyendo!
* La canción que cantan Eun Hye y Soo Kang es Still/ AS Ever – lo han cantado Park Shin Hye y Jang Geun Suk en You're Beautiful -
