Desde aquella mañana y aquella conversación con el profesor de transformaciones, Tom había quedado con la cabeza un poco revuelta, ya estaba pensando en que haría cuando descubrieran que fueron ellos dos, pero de pronto llego bella.
- Hola, por esa cara, no me digas que sigues pensando en lo que paso – dijo bella poniendo los ojos en blanco.
- es que hoy hable con dumbledore, al termino de la clase de transformaciones.
- y, porque le hablaste, que te dijo, que le dijiste – bella hacia muchas preguntas a la vez.
- bueno solo le pregunte que como iba el caso de John – respiro hondo – pero todavía no hay ningún sospechoso ni culpable, pero estoy seguro…
- ya se lo que dirás, es lo que has estado diciendo toda la mañana, si es que dumbledore nos descubre, bueno lo único que queda por hacer es…
- eres brillante – dijo tom de repente, como si bella le hubiera dado la solución – yo no seré un cobarde, si nos descubre yo luchare hasta derrotarlos, y para eso necesitamos un grupo, solo slytherin, que deseen hacer lo que nosotros hacemos.
- bueno si es así, mi hermana menor Narcisa es de ese tipo, le encanta hacer maldades a los demás – bella rio – recuerdo que siempre a los de su curso los ponía a hacer lo que ella quisiera.
- es astuta – dijo tom.
- bastante, y le va bien con los chicos, recién conoció a un chico creo que se llama lucius – dijo bella – es un rubio bien rebelde que le encantan los sangre pura.
- eso esta bien, creo que vamos bastante bien – sonrió tom.
Ese día estaba con un par de horas libres, tuvieron que hacer unos deberes en la biblioteca, donde no podían hablar mucho, y después fueron al jardín a sentarse un momento.
- … y te gusto la carta que te mandaron? – pregunto tom mirando al cielo.
- eeh tom – dijo bella, estaba feliz pero nerviosa – yo nunca te he dicho que me han mandado una carta
Tom por
unos momentos puso cara de nervios, pero después dijo:
- la mande
yo – su voz era muy suave – no te molesta
Bella siempre había hablado con el sobre maldad y poder, pero era muy lindo saber eso, nunca quiso que la carta fuera de John.
- no para nada – se quedo mirando al suelo – es mas, quería que fueras tu.
Tom dejo de mirar al cielo y la quedo mirando, y bella unos segundos después se incorporo también mirándolo a el, y quedaron tan juntos como tom se lo había imaginado cuando vio a John y bella, y en ese momento bella se le lanzo y le dio un beso.
El beso que siempre esperaron, tom se sentía bien, estaba siendo llevado a continuar el beso por un fuerte impulso. Cuando se separaron vieron que no había nadie por algún lado y se sonrojaron un poco, empezaron a hablar como si nada hubiera pasado, pero los dos estaban bien consientes de lo que había sucedido.
Así fue como término un día tan culpable, aburrido y a la vez emocionante, los dos se encaminaron por el castillo hacia la sala común con sonrisas en los rostros sin que nadie se entrometiera, porque… John y Myrthle están muy lejos para entrometerse.
